Las doctrinas de guerra del “partido judicial” en la era Macri

Fernando Rosso

La Izquierda Diario

Detención de varios funcionarios de la administración anterior y pedido de desafuero de la expresidenta Cristina Fernández. La avanzada del Poder Judicial y los intereses a los que responde Bonadio.

El juez federal Claudio Bonadío desató un terremoto político al dictar el procesamiento y pedido de prisión preventiva de la expresidenta Cristina Fernández y varios de sus funcionarios por una medida de estricta naturaleza política: la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán en enero de 2013, en el marco de la causa por el atentado a la AMIA.

Algunos de los funcionarios y referentes kirchneristas fueron inmediatamente detenidos, en un nuevo abuso de la herramienta de la prisión preventiva y en el caso de la hoy senadora electa por la provincia de Buenos Aires, el juez elevó a la cámara alta el pedido de desafuero.

La acusación es por “traición a la patria”, presunto encubrimiento y obstrucción, entre otros delitos. Según la peculiar interpretación del juez, el pacto con Irán -que fue refrendado por el Congreso Nacional-, buscaba encubrir a los responsables del atentado a la mutual judía.

Bonadío compró “llave en mano” la endeble acusación que había realizado el fallecido fiscal Alberto Nisman y la recargó con su impronta y con nuevas fundamentaciones “teóricas” que parecen dictadas por las doctrinas de “guerras preventivas” emanadas del Departamento de Estado norteamericano y el Estado terrorista de Israel.

El fallo de 365 fojas parte de definir a los atentados a la AMIA (1994) y a la embajada de Israel (1992), como acciones de guerra, por lo cual la Argentina estaría en un estado de guerra virtual permanente con Irán. Incluso teoriza que de acuerdo a las novísimas doctrinas, no es necesaria una declaración formal para que la guerra tenga lugar. La figura de “traición a la patria” se desprende de esta desopilante interpretación sin sustento jurídico, ni político y carente de coherencia lógica.

La aprobación parlamentaria del acuerdo debería implicar, siempre según la doctrina sui generis de Bonadio, el juzgamiento (y detención) por los mismos cargos de todos los legisladores que apoyaron el Memorándum. Para “salvar” este pequeño inconveniente, el juez sentencia “que la mayoría de los diputados y senadores oficialistas citados a prestar declaración testimonial manifestaron que, para tomar una postura, contaron con los fundamentos del proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo Nacional y las exposiciones realizadas en el plenario de Comisiones, sin tener conocimientos adicionales sobre el proceso de toma de decisiones y ulteriores objetivos perseguidos por el Poder Ejecutivo Nacional”. (el destacado es nuestro NdR). Según Bonadío fueron infantilmente engañados. Sin palabras. Seguir leyendo “Las doctrinas de guerra del “partido judicial” en la era Macri”

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Los fusiladores de la Patagonia

Alejandro Teitelbaum

Rebelión

Lectura recomendada: El territorio argentino en venta

Todo empezó con la conquista del «desierto». No tan desierto porque estaba ocupado por los pueblos originarios. Cuya resistencia fue vencida a sangre y fuego.

Así se constituyó la oligarquía terrateniente y vacuna. A la que no tardó en sumarse y asociarse el capital extranjero (ahora las todopoderosas sociedades transnacionales). Que desde entonces los sucesivos Gobiernos de todas las tendencias («democráticos» y dictatoriales) han protegido con la legislación, los tribunales de justicia y con las armas. Lo que les permite crecer, extenderse y permanecer intocables.

La desaparición seguida de muerte de Maldonado y el asesinato de Nahuel además de tener el precedente más que centenario de la conquista del « desierto », tiene otros más recientes. Entre ellos los fusilamientos de obreros rurales en la Patagonia en 1921 (Gobierno de Irigoyen), la matanza de Napalpí (700 indígenas masacrados en el Chaco en 1924 (Gobierno de Alvear) y la masacre de más de 1000 indígenas Pilagás en 1947 en el entonces territorio de Formosa (Gobierno de Perón).

Son enormes intereses que han crecido como un cáncer al amparo de los Gobiernos y que estos han protegido y protegen servilmente por todos los medios, con total desprecio de los derechos humanos, de los intereses populares y de la soberanía nacional.

Entre ellos la oligarquía terrateniente, desde los “históricos” Braun Menéndez y Patrón Costas hasta el actual Benetton, las transnacionales petroleras (Cerro Dragón concedida en 2007 a Pan American Energy hasta 2047 y Chevron participando en Vaca Muerta en términos mantenidos secretos) y mineras como Barrick Gold. (Véase “El territorio argentino en venta”

En Argentina no se tiene ni se ha tenido nunca el control de las zonas de seguridad.

Las zonas de seguridad están definidas en el decreto-ley 15385/44 dictado en 1944 por el gobierno militar Farrell-Perón, que rige aún con pocos modificaciones, donde se dice que es “de conveniencia nacional que los bienes ubicados en zonas de seguridad pertenezca a ciudadanos argentinos nativos”. Se declara de “conveniencia nacional” que pertenezcan a ciudadanos nativos, pero no se prohiben las propiedades extranjeras en las zonas de seguridad.

Así es como actualmente hay enormes propiedades de extranjeros en el borde del Océano Atlántico, en zonas limítrofes, en zonas estratégicas por sus recursos naturales, etc. Seguir leyendo “Los fusiladores de la Patagonia”

La Argentina al frente del G20: la falsa ilusión de ser “líder global”

Esteban Mercatante – 

La Izquierda Diario

Macri asumió ayer la presidencia del foro del G20, que el país liderará hasta fines de 2018. El relato de la “vuelta al mundo” y de la Argentina “líder”.

El presidente Mauricio Macri asumió ayer la presidencia del G20. Sin poder contenerse de entusiasmo, en su discurso señaló que “estamos poniendo a la Argentina en un lugar relevante de un mundo al que le inspiramos confianza, porque ven que estamos por el camino correcto”. El mandatario consideró que “es un mundo al que vemos como una oportunidad para crecer y desarrollarnos”.

¿Qué es el G20?

Este foro, integrado por 19 países más la Unión Europea, se autodefine como una instancia de “cooperación internacional”. En el marco del mismo se reúnen los líderes del poder ejecutivo de los países miembros, y además se realizan reuniones especiales de los ministros de hacienda y finanzas, autoridades de bancos centrales, e incluso realizan sus propias reuniones en el marco del G20 desde el sector empresario.

El nacimiento formal del G20 fue en Colonia del 18 de junio de 1999. Allí transcurría entonces la cumbre de líderes del G7, club bien selecto integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, es decir las principales potencias imperialistas. Con el objetivo de “trabajar juntos para establecer un mecanismo informal para el dialogo entre los países sistémicamente importantes”, decidieron crear esta nueva instancia más amplia que junto a los países antes mencionados incorpora a China, India, Brasil, Corea del Sur, Rusia, Australia, México, Indonesia, Turquía, Arabia Saudita, Argentina y Sudáfrica, más la Unión Europea. Seguir leyendo “La Argentina al frente del G20: la falsa ilusión de ser “líder global””

La OMC aterriza en Latinoamérica

Javier Calderón Castillo

CELAG

Del 10 al 14 de diciembre, se realizará la 11º Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), donde se espera la participación de los 164 países miembros[1], para continuar las intensas negociaciones en torno a las medidas neoliberales (arancelarias, patentes, agropecuarias, industriales y de servicios) promovidas desde los países centrales (PC) para ser incorporadas por los países periféricos (PP), mientras los “grandes”, Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea, reclaman para sus países mayor protección y desconocimiento de las reglas que ellos mismos proponen, pero que no están dispuestos a cumplir[2].

En el contexto político actual, resulta una conferencia riesgosa para Latinoamérica porque dos importantes países de la región, Brasil y Argentina, a partir del golpe de Temer y el triunfo de Macri, se han mostrado aliados de las posturas hegemónicas de la OMC, contrarias a las políticas orientadas a recuperar o preservar la soberanía sostenidas hasta el 2015. Esta postura se había materializado en reparos y vetos a las condiciones inequitativas y asimétricas sobre las leyes de propiedad intelectual (patentes, copyright), de eliminación de aranceles de los mercados no agrícolas (NAMA), y de salvaguardas agrícolas (de los países centrales). Vale destacar que más allá de una reversión de procesos en este sentido en América latina, todavía hay actores que generan contrapeso en la OMC, como los RICS (Rusia, India, China y Sudáfrica), sumados a la resistencia de algunos países a las imposiciones comerciales.

La situación de la OMC no es homogénea, en los 22 años de funcionamiento se fueron creando bloques de países que comparten intereses políticos y económicos, como forma de sumar fuerzas en las negociaciones internas del organismo multilateral. Esto ha propiciado la conformación de bloques volátiles, no formalizados en la OMC, con intereses disímiles. Unos grupos son constituidos para imponer la globalización neoliberal y para consolidar las ventajas de los países desarrollados (G7, G20). En otros casos, se trata de bloques construidos a golpe de necesidad ante la inminencia de imposiciones (G90).

El bloque llamado “Quad” o cuadrilátero, está compuesto por Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Canadá (al que se suman Australia y Taiwan) con el objetivo principal de unificar y consolidar una línea opuesta a China y de marcar la agenda de medidas librecambistas en el organismo multilateral[3]. Estos países están organizados para incidir en la OMC a favor de las empresas y en desmedro de los intereses nacionales de los otros 160 países miembros del organismo, se orientan por mantener sendas salvaguardas sobre sus productos agrícolas, industriales y de servicios, al tiempo que garantizan la inequitativa división internacional de la producción, impuesta desde el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio –GATT (por sus siglas en Inglés). De este orden desigual centrado en el rezago industrial-tecnológico de los países periféricos, se desprenden también la lógica de los tratados de libre comercio, que hoy toman más fuerza en Latinoamérica como parte de la ofensiva neoliberal[4]. Seguir leyendo “La OMC aterriza en Latinoamérica”

Un submarino que explotó, tropas extranjeras, bronca y furia en la Argentina

Rubén Armendáriz

Rebelión

Lectura recomendada:  La verdad sumergida

En primer lugar el gobierno del presidente Mauricio Macri deberá explicar a la población y al Congreso por qué estaban militares y científicos de la estadounidense Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) desde la segunda quincena de octubre y por qué llegaron a Ushuaia buques el 31 de ese mes, lo que es absolutamente ilegal. También debe explicar si ya estaban haciendo maniobras naves estadounidenses de la Cuarta Flota y otras que habían participado recientemente en Chile de un simulacro de desaparición y hundimiento de un submarino. Si en función de la búsqueda del ARA San Juan, Estados Unidos, que envió aviones Galaxy, estaría instalando una base militar y otra de control de ensayos nucleares en Tierra del Fuego, la llamada isla del fin del mundo, más despoblada ahora al cerrarse en los pasados dos años las fuentes de trabajo.

Dolor y mucha furia fue la reacción de los desesperados familiares de los 44 tripulantes del submarino argentino ARA San Juan, que desapareció en el Atlántico sur en la mañana del 15 de noviembre, cuando un jefe de la Marina utilizando un lenguaje científico les comunicó sobre un evento violento, singular, anómalo, corto y no nuclear consistente con una explosión.

Para los familiares de los 44 tripulantes la explicación sonó a burla, ya que la tragedia se resumía en una corta frase: el sumergible explotó. Y de allí los gritos y los insultos que no dejaron que se acabara de leer el informe en la base naval de Mar del Plata revelaron un profundo descontento que iba mucho más allá de esta tragedia, describe la periodista Stella Calloni.

El dato trascendental acercado a la Armada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares confirmó las peores presunciones: el ARA San Juan sufrió un evento cataclísmico en plena navegación hacia Mar del Plata, a unas 30 millas náuticas al nornoreste de su último punto de contacto radiofónico, a más de 400 kilómetros de la costa patagónica, frente al golfo San Jorge. Seguir leyendo “Un submarino que explotó, tropas extranjeras, bronca y furia en la Argentina”

Eduardo Galeano: Fútbol, ¿el opio de los pueblos?

 

Eduardo Galeano: El fútbol a sol y sombra (Descargar Libro)

 

Fragmento

¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales.

En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de “las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan”. Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre el tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en que la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del ’78.

El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.

En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase. Seguir leyendo “Eduardo Galeano: Fútbol, ¿el opio de los pueblos?”

Los despidos en medios buscan imponer un discurso único

Martin Espinoza

La Izquierda Diario

El panorama se complementa con un enorme disciplinamiento  y protección mediáticos por parte de los grandes medios y un plantel de periodistas que funcionan aceitadamente como “fuerza de choque” mediática, operadores de la mentira, como se demostró frente a la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, logrando niveles históricos de encubrimiento como no se veía desde” la prensa canalla” de la última dictadura cívico-militar (…)  La consolidación de un concierto de opiniones monocordes en los multimedios es agravada por la decisión política del gobierno nacional de que se “caigan” los medios que deban caerse y que sea “el mercado” el que termine de “sincerar” la situación.

La semana pasada se conocieron los despidos de Víctor Hugo Morales, Roberto Pettinato y el programa TVR de C5N. Tiempo atrás fue el despido de Roberto Navarro. La dinámica de acallar voces críticas al gobierno de Cambiemos se viene desarrollando desde la asunción de Mauricio Macri, aunque parece profundizarse tras el triunfo electoral del 22 de octubre pasado.

El impacto que provoca el despido de figuras reconocidas del periodismo, muchas de ellas identificadas con el kirchnerismo, no significa que la cuestión se detenga ahí. Una serie de hechos este año en el mundo de los medios, hacen caer los argumentos de “salvar la república y las instituciones” con los que el macrismo hizo campaña para llegar a la Casa Rosada. Seguir leyendo “Los despidos en medios buscan imponer un discurso único”