García Márquez. El general en su laberinto (Descargar Libro)

Gabriel García Márquez.

El general en su laberinto 1989

El general en su laberinto es una novela del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura” Gabriel García Márquez.”  Se trata de una novela histórica que recrea los últimos días de Simón Bolívar, uno de los principales líderes de los procesos de independencia política desarrollados en América del Sur en el primer cuarto del siglo XIX.

La novela está ambientada en 1830, en la recta final de la primera campaña para asegurar la independencia de América de España. Para estas fechas, la mayor parte de Hispanoamérica había ganado la independencia; sólo Cuba y Puerto Rico quedaban bajo el control español.

A las pocas décadas de la llegada de Cristóbal Colón a las costas de lo que hoy es Venezuela, en 1498, América del Sur había sido eficazmente conquistada por España y Portugal. Para principios del siglo diecinueve varios factores afectaban el control de España sobre sus colonias: la invasión de España por Napoleón en 1808, la abdicación de Carlos IV, la renuncia de Fernando VII a sus derechos de sucesión, y la puesta de José Bonaparte en el trono español. ​ Las colonias estaban prácticamente incomunicadas con España y la Revolución francesa y la Americana inspiraron a muchos criollos a sacar ventaja de la debilidad española. Como resultado, América Latina se vio dirigida por juntas independientes y auto-gobiernos coloniales. ​

Los comienzos del siglo diecinueve vieron los primeros intentos de liberarse del control español, liderados en el norte de América Latina por Bolívar. Él y los movimientos independentistas ganaron numerosas batallas en Venezuela, Nueva Granada y los actuales Ecuador y Perú. Su sueño de unir las naciones hispanoamericanas bajo un único gobierno central fue casi alcanzado. Sin embargo, al poco tiempo de independizarse las colonias, en las capitales empezaron los problemas, y en algunas regiones se iniciaban las guerras civiles; Bolívar perdió a muchos de sus partidarios y enfermó. La oposición a su presidencia aumentó y en 1830, tras once años de gobierno, dimitió del cargo de presidente de la Gran Colombia.

Libro tomado de: http://www.educando.edu.do/

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Indonesia: Los fantasmas de 1965

Rohana KuddusNew Left Review.es

 NLR 104

“…Medio siglo después de las masacres que erradicaron el comunismo indonesio y transcurridos veinte años de la instauración de la democracia electoral, ¿en qué medida pervive el legado del Nuevo Orden impuesto por Suharto? Bajo el asfixiante manto de la reacción — y de las acomodaciones a ella–, aparecen síntomas de esperanza y progreso en la cuarta sociedad más populosa del mundo…”

Fragmento

Podría pensarse que veinte años es tiempo bastante para que una «democracia emergente» salga de su crisálida. Indonesia se sumó con retraso a la oleada que contempló la restauración de la democracia procedimental en buena parte de América Latina, el bloque soviético y el África subsahariana a media­dos de la década de 1990, junto con el derrocamiento de los dictadores de Filipinas, Corea y Taiwán. Pero después de treintaitrés años en el poder, el control férreo de Suharto solo se aflojó debido a la catástrofe social causada por la crisis asiática en 1997, cuando la presión del fmi y la agitación social lo obligaron a dimitir en 1998. Desde entonces, se ha estabilizado el ciclo electoral y en 2014 un candidato presidencial inde­pendiente, Joko Widodo, accedió al poder con una gran ventaja. Jokowi, como se le conoce, había prometido incluso investigar las extensas matanzas de 1965-1966, que inauguraron el Nuevo Orden de Suharto, un tema que recientemente ha vuelto a llamar la atención de los especta­dores occidentales gracias a la película de Joshua Oppenheimer, El acto de matar (2012). Si bien todas las dictaduras de la Guerra Fría intentaron erradicar a sus opositores de la izquierda radical, Suharto lo consiguió en una escala mucho mayor: de acuerdo con cálculos moderados, se produjeron aproximadamente 500.000 asesinatos, frente a los 3.000 registrados en Chile o los 20.000 que se produjeron en Argentina. El Nuevo Orden no solo aniquiló al Partido Comunista de Indonesia (pki), una fuerza que contaba con tres millones de afiliados, sino que también consiguió demonizar su memoria en una escala que superó los esfuer­zos comparables realizados por la España franquista, por no hablar de los de Pinochet o la Junta argentina (…)

Fuente original del texto: http://newleftreview.es/

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El inolvidable legado de Salvador Allende

Telesur

El pensamiento político y humano de Salvador Allende continúa vigente en el pueblo de América Latina y el mundo, que lucha por una sociedad más justa y equitativa.

Salvador Allende es una de las personalidades más importantes y recordados de la historia de Chile. Fue electo como presidente de ese país en 1970 para cumplir su mandato hasta 1976, sin embargo el 11 de septiembre de 1973, Augusto Pinochet -en complicidad con los Estados Unidos- lideró un golpe cívico-militar contra su Gobierno. Esa mañana, el presidente Allende murió en el palacio de La Moneda defendiendo “el mandato del pueblo”, como dijera en sus últimas palabras.

Semblanza de un líder

Salvador Allende nació el 26 de junio de 1908, en el seno de una familia de clase media de Valparaíso. De niño viajó por el país a causa de las actividades laborales de su padre, un abogado que ocupó varios cargos políticos en Chile.

En 1924 ingresa a estudiar Medician a la Universidad de Chile, lugar en el que se adentró en la política. Llevado por su profunda vocación social, en 1929 integró el grupo político universitario “Avance”, siendo un importante referente político estudiantil. A los 25 años se convirtió en el primer secretario regional del recién fundado Partido Socialista de Chile.

Al obtener su título de médico cirujano, Salvador se dedicó a la medicina social, dejando como legado diversos trabajos sobre salud pública. Antes de cumplir los 30 años, fue electo Diputado por Valparaíso y Quillota.

Bajo el Gobierno del presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, fue nombrado ministro de Salud. En 1945, fue electo Senador, llegando a presidir la Cámara alta del Congreso.

En 1951, junto a comunistas, radicales doctrinarios y la izquierda socialista, participa en la fundación del Frente Nacional del Pueblo (FRENAP), alianza calificada como una “conciencia en marcha”. Un año después se postuló por primera vez para presidir el país.

Luego de tres intentos, el 4 de septiembre de 1970, Salvador Allende fue electo presidente de Chile, apoyado por la histórica coalición de partidos de izquierda llamada “Unidad Popular” Seguir leyendo “El inolvidable legado de Salvador Allende”

¡Marichi weu! El pueblo mapuche de pie frente al Gobierno

Darío Aranda

La Izquierda Diario

 ¡Marichi weu! ¡Marichi weu! ¡Marichi weu!  (grito de lucha y esperanza que significa “diez veces venceremos”).

Cientos de comunidades mapuches de tres provincias repudiaron el accionar represivo del Gobierno y exigieron la aparición con vida de Santiago Maldonado. El genocidio de los pueblos indígenas y la disputa actual por los territorios.

“Puelmapu” es el nombre que el pueblo mapuche le a su territorio, al este de la Cordillera de los Andes, desde antes de la conformación de los Estados de Argentina y Chile. En tan amplio espacio no existe una sola organización que reúna a las cientos de comunidades mapuches, que tienen las más diversas posturas políticas, ideológicas y formas de construcción organizativa.

Ante tanta diversidad, sólo el macrismo pudo unir a todas las comunidades en el unánime rechazo a la política represiva y “racista” del Gobierno nacional, personificado en la ministra Patricia Bullrich. Organizaciones de Chubut, Río Negro y Neuquén repudiaron la violencia contra las comunidades, pidieron la renuncia de Bullrich y exigieron la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Antecedentes

Agosto de 2016. Un informe interno del Ministerio de Seguridad acusa a los pueblos originarios de la Patagonia de delitos federales y los responsabiliza de hechos delictivos (sin aportar pruebas). “Revalorización de la ley. Problemática en territorio mapuche”, es el nombre del documento oficial, publicado por Horacio Verbitsky Página/12. Reconoce que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) realiza “tareas de investigación” ilegales y replica el discurso de las empresas petroleras al definir como “usurpación” a las acciones de resistencia de las comunidades de Neuquén en zona de Vaca Muerta.

En noviembre pasado, un centenar de organizaciones de pueblos originarios, Amnistía Internacional, el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) -entre otras entidades- emitieron un comunicado para alertar sobre la “estigmatización y persecución al pueblo mapuche”. El texto, titulado “La lucha indígena no es delito”, apuntó al Gobierno nacional: “El Ministerio de Seguridad coloca a las reivindicaciones territoriales mapuches como amenazas para la seguridad social (…) El Estado privilegia los intereses de las petroleras y criminaliza al pueblo mapuche” Seguir leyendo “¡Marichi weu! El pueblo mapuche de pie frente al Gobierno”

Internet y derechos económicos, sociales y culturales (Descargar)

Alainet.

Revista No. 521 – Febrero 2017

A la vez que internet puede ser un poderoso habilitador de derechos humanos, también puede afectar seriamente el ejercicio de derechos reconocidos.

Los derechos humanos son cruciales para el desarrollo.  La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible imagina “un mundo en el que sea universal el respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas, el estado de derecho, la justicia, la igualdad y la no discriminación; donde se respeten las razas, el origen étnico y la diversidad cultural y en el que exista igualdad de oportunidades para que pueda realizarse plenamente el potencial humano y para contribuir a una prosperidad compartida… un mundo justo, equitativo, tolerante, abierto y socialmente inclusivo en el que se atiendan las necesidades de los más vulnerables.”

Los derechos humanos se definen en una serie de instrumentos internacionales, entre los que la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es el más importante. Los compromisos de los gobiernos respecto de los derechos incluidos en la DUDH se formalizan en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC). Los gobiernos deben evitar violar estos derechos y son responsables de habilitar a los ciudadanos para disfrutar de ellos.

El PIDCP tiene que ver con los derechos individuales, incluyendo la libertad de expresión y asociación y el derecho a la privacidad.  El PIDESC se ocupa de derechos sociales más amplios, cuya satisfacción requiere un compromiso en políticas e inversión a largo plazo por parte de los gobiernos –un proceso llamado “realización progresiva”–.  Además de afirmar la auto-determinación y la igualdad de género, las principales cláusulas del Pacto tienen que ver con el derecho al trabajo, condiciones laborales y derechos sindicales, derechos a la seguridad social y a un “estándar adecuado de vida”, a no sufrir hambre, a la protección de la familia, a la salud y educación, y a participar de la vida cultural, incluyendo los “beneficios del avance científico y sus aplicaciones”.  Algunos de estos derechos concernientes a niños y mujeres se desarrollan en mayor detalle en la CEDAW y CRC.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible incluye 17 Objetivos (ODS) y 169 metas.  Los derechos incluidos en el PIDESC se superponen y proveen un marco de apoyo y referencia para muchos de estos ODS, mientras que las metas establecen objetivos cuantificables que van a ayudar en el cumplimiento de estos derechos.  Los objetivos para terminar con la pobreza y el hambre (ODS 1 y 2), por ejemplo, y para garantizar acceso al agua y energía (ODS 6 y 7), se relacionan con el derecho del Pacto a un adecuado estándar de vida y alimentación.  Los ODS 3 y 4 se relacionan con los derechos a la salud y la educación y el ODS 8 con “trabajo decente para todos”(…)

Contenido:

  • -Internet y DDHH
  • -¿Por qué enfocarnos en los derechos económicos, sociales y culturales?
  • -Internet, desarrollo y derechos
  • -Consideraciones clave acerca de los DESC e internet
  • Costa Rica: Polos tecnológicos rurales
  • Colombia: El rol de las TIC en la paz como proceso
  • Panamá: Teletrabajo
  • Uruguay: La estrategia de desarrollo humano informacional
  • Chile: El programa “Salud+Desarrollo” y su impacto en los grupos excluidos
  • Perú: Las TIC dan voz a las lenguas indígenas
  • Argentina: Derechos de las culturas indígenas e internet
  • Venezuela: Internet y redes sociales en tiempos de escasez

Descargar: Internet y derechos económicos, sociales y culturales

 

Chile: El País de Nunca Jamás

 Editorial dePunto Final

“…Mientras la casta política hace su juego -repartirse los recursos del presupuesto-, Chile camina hacia lo más profundo de una crisis institucional. Los cimientos -construidos por una tiranía- están socavados por una desenfrenada corrupción y una pavorosa injusticia social que la tarjeta de crédito, los automóviles y celulares no son capaces de ocultar. Sin embargo, a los actores de la política no se les mueve un músculo de sus caras de palo y repiten una y otra vez el libreto electoral que ha demostrado su inutilidad hasta la saciedad…”

Peter Pan y el hada Campanita tienen domicilio en Chile y no en la isla que inventó el escocés Barrie. El País de Nunca Jamás, poblado de niños que nunca crecen, hadas, piratas, indios y sirenas, está en el extremo sur de América Latina y su población adulta todavía cree toda clase de cuentos, sobre todo en periodos electorales. Por eso tal vez los hijos de esta tierra son tratados como niños por una casta política que periódicamente los convoca a elegir entre candidatos que representan variantes de los mismos intereses. Así nada cambia y el sistema se perpetúa.

Eso volverá a ocurrir a fines de este año. Todo apunta al consabido esquema que convierte al “mal menor” en un antídoto de la decepción y en una nueva ilusión que no tardan en desvanecerse.

El sistema de dominación -que no ha cambiado un ápice en los casi treinta años de transición a la democracia- ha hecho de los chilenos los “niños perdidos” de Peter Pan. Ellos pasaban la mayor parte del tiempo divirtiéndose con aventuras irreales. Eso son los ciudadanos -si se puede llamar ciudadanos a quienes no ejercen derechos de tales-, que vivimos en este País de Nunca Jamás: niños que no maduran Seguir leyendo “Chile: El País de Nunca Jamás”

Réquiem a la codicia: David Rockefeller

Jorge Molina A.

Rebelión

David Rockefeller en sus Memorias, publicadas el año 2004, escribió, entre otras cosas:

“Lo más emblemático de esos años sombríos en América Latina fue Chile durante la presidencia de Salvador Allende a comienzos de los ‘70. La historia se ha vuelto bien conocida y bastante controvertida. Allende, un marxista confeso y líder del Partido Socialista de Chile, hizo campaña en 1970 sobre la plataforma de una reforma agraria radical, la expropiación de todas las corporaciones extranjeras, la nacionalización de la banca, y otras medidas que hubiesen puesto a su país derechamente en la senda del socialismo. En marzo de 1970, mucho antes de la elección, mi amigo Agustín (Doonie) Edwards, propietario de El Mercurio, el principal diario de Chile, me dijo que Allende era un embaucador soviético que destruiría la frágil economía chilena y extendería la influencia comunista a la región. Si Allende ganaba, advertía Doonie, Chile se convertiría en otra Cuba, un satélite de la Unión Soviética. Insistió en que los Estados Unidos debía impedir la elección de Allende. Las preocupaciones de Doonie eran tan intensas que lo puse en contacto con Henry Kissinger. Más tarde me enteré que los informes de Doonie confirmaron la información de inteligencia ya recibida de fuentes de inteligencia oficiales, lo que llevó a que el gobierno de Nixon aumentara sus subsidios financieros clandestinos a grupos opositores a Allende. Pese a esta intervención, Allende ganó la elección por un estrecho margen… Una vez en el cargo, el nuevo Presidente, fiel a sus promesas electorales, expropió las propiedades norteamericanas y apuró el paso en la confiscación de tierras de la elite y su redistribución al campesinado. La mayor parte de las propiedades de Doonie Edwards fueron tomadas, y él y su familia huyeron a EEUU, donde Donald Kendall, alto ejecutivo de Pepsico, contrató a Doonie como vicepresidente, y Peggy (cónyuge de Rockefeller) y yo los ayudamos a instalarse”.

Los Rockefeller, junto a otras familias, eran los propietarios de la Anaconda Copper Mining Company (Chuquicamata). La mina de cobre a tajo abierto más grande del mundo, que fue nacionalizada en 1971 por el gobierno de Salvador Allende, con la aprobación unánime del Congreso Nacional. Esta expropiación junto a otras medidas de tintes socialistas impuestas en Chile, fueron uno de los principales motivos por los cuales Richard Nixon y Henry Kissinger promovieron la defenestración de Allende Seguir leyendo “Réquiem a la codicia: David Rockefeller”