La crisis de Turquía: Se terminan las opciones

Larry Elliott

The Guardian

Hace diez años, la crisis financiera golpeó a los principales bancos europeos y estadounidenses, el corazón de la economía mundial. Pero había llevado un tiempo llegar hasta ahí. La “gran” crisis de 2008 era la continuación de una serie de “mini crisis” que se habían ido desatando en otras partes del mundo. Los problemas de los mercados emergentes se sucedieron durante 15 años hasta que llegaron al corazón del sistema internacional. México, Tailandia, Indonesia, Corea del Sur, Brasil, Rusia y Argentina… Fueron señales de alerta. Avisaban de que desatar a las finanzas mundiales terminaría siendo perjudicial también para los países ricos. Desafortunadamente, nadie escuchó esas advertencias. Por eso, lo que está pasando en Turquía ahora es importante. Tras la recesión sufrida en 2008, la recuperación de la economía turca no ha sido equilibrada, con tensiones comerciales crecientes y una reforma del sistema financiero incompleta.

Hasta ahora, la de Turquía parecía una crisis localizada y sin efectos secundarios importantes. Pero podría ser mucho peor que eso.

Para empezar, porque Turquía es un país relativamente grande, con 80 millones de habitantes y una economía cuatro veces mayor que la de Grecia, el país vecino. Desde el punto de vista geopolítico es relevante porque se extiende a ambos lados de Europa y Asia y porque, como miembro de la OTAN, ha sido tradicionalmente uno de los bastiones de occidente para frenar el expansionismo ruso. También, porque hoy viven en Turquía unos 3 millones de refugiados sirios y muchos de ellos quieren mudarse a la Unión Europea. Seguir leyendo “La crisis de Turquía: Se terminan las opciones”

¿Fin del Unipolarismo Occidental?

Wim Dierckxsens, Walter Formento Alainet

Desde el fin de la guerra fría, con la ´caída´ de la URSS entre1991, la política de decisiones unilaterales (sin consultar ni consensuar con RU, Alemania, Francia) del unipolarismo financiero continental de Washington ha sido la regla y las ´sanciones´ han sido parte integral de la política exterior de EUA, impuestas incluso a pesar del Consejo de Seguridad de la ONU, en lugar de la diplomacia que fue la regla entre el fin de la guerra de Vietnam (1973) y los últimos años anteriores a 1991. Ejemplos claros de ello son las sanciones a Rusia, Irán, Yugoslavia, Corea del Norte y Venezuela.

El acuerdo nuclear con Irán firmado en julio de 2015 por EUA (Obama), China, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania, llamado Irán y el 5+1, fue ´roto´ unilateralmente en mayo de 2018 por EUA (Trump). El presidente de China criticó la “decisión unilateral” de EUA y señaló que su gobierno trabajará con Rusia para preservar el acuerdo nuclear. Ante la ruptura del acuerdo con Irán de Trump, los miembros de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) consideraron inmediatamente otorgar la membrecía a Irán, que hasta la fecha participaba como país observador, y que recibió para ello, el 10 de junio de 2018, el pleno apoyo de China y Rusia. Lo cual fue una demostración de apoyo total a Irán (y con ello al acuerdo de uso “exclusivamente pacífico” de la energía nuclear1 firmado en 2015) lo que constituye un desafío a EUA, para medir hasta donde avanzara para aplicar sus sanciones. Trump incluso amenazó a los ´socios´ europeos de aplicarles sanciones sino lo siguen, tras retirarse del acuerdo.

Trump con ello tal vez, vuelve a poner a Alemania, RU y Francia ante la opción de tener que avanzar con estrategias propias, rompiendo su anterior política subordinada a EUA por lo menos desde los ´acuerdos/imposiciones´ de Bretton Woods, pos-segunda guerra mundial. Amenazas que, llamativamente, no son seguidas de medidas concretas que afecten a los amenazados. Amenazas que sí distraen la atención pública en los Mass-Media y en las redes sociales de comunicación, pero que no tienen su correlato en acciones concretas que afecten a los amenazados sino más bien a las instituciones y acuerdos pro-globalistas como la comisión de DDHH de la ONU, la OTAN, el acuerdo TPP/TIPP/TISA y TLCAN, el Acuerdo de Paris, el financiamiento de paramilitarismo tipo EI-ISIS en Siria.

Los países de la Unión Europea se han comportado como ´vasallos´, hasta la reunión para tratar el Acuerdo de Paris y la de la OTAN en junio 2017, pero ahora han empezado a realizar movidas que ya no están subordinadas ni coordinadas con EUA, como si lo fueron hasta Obama.

La pregunta que nos hacemos es, si al haber desarrollado ya grandes inversiones en Irán, consideran que la situación estratégica ahora permite afirmar sus decisiones, avanzar y no retirarse del acuerdo firmado. Líderes y funcionarios de la Unión Europea afirman que es hora que Europa no represente más los intereses de Washington, sino que luche por sus propios intereses. Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea (gobierno de la UE), afirmó en este contexto que es hora de parar los ataques a Rusia y que Europa debe considerar reconectarse con este país Seguir leyendo “¿Fin del Unipolarismo Occidental?”

Finanzas y poder (Descargar Texto)

Geoffrey Ingham New Left Review 109

(…) The City: London and the Global Power of Finance mantiene la tesis de que el sistema financiero global debe analizarse en términos de la economía del imperialismo, en la que «un puñado de grandes corporaciones de un reducido número de países domina el mercado mundial», y donde las grandes potencias pueden utilizar los mercados financieros para «controlar los recursos del planeta y extraer el valor creado en otros lugares». Según esta perspectiva, el sector financiero es una parte esencial de la economía capitalista; lejos de ser un cáncer que debería extirparse para restaurar la salud al cuerpo, hay que entenderlo como el sistema nervioso central, cuyos beneficios son poco más que deducciones parasitarias del plusvalor creado en la producción de mercancías. Si bien es cierto que los gobiernos de las grandes potencias conceden apoyo a sus respectivos sectores financieros, cuyos rendimientos son importantes para cuadrar las cuentas públicas (lo cual es especialmente cierto en el caso del Reino Unido, cuya dependencia de los beneficios de la City ha sido profusamente documentada durante los últimos dos siglos), Norfield sostiene que las instituciones políticas están subordinadas a fuerzas económicas. Los poderes públicos no tienen prácticamente más alternativa que seguir la lógica de los imperativos del mercado global.

Estos temas –la City en tanto que elemento esencial del imperialismo económico; la primacía, en términos explicativos, de lo económico sobre lo político– atraviesan nueve capítulos vagamente conectados, que tratan dos cuestiones distintas pero relacionadas. La primera es de carácter general: Norfield se propone establecer el papel parasitario que juega el sector financiero internacional, a partir de su apropiación del plusvalor global. La segunda es, desde un punto de vista histórico, más específica: pretende explicar la supervivencia de la City como «principal centro financiero internacional». Con todo, la insistencia de Norfield en la subordinación teórica de lo político provoca una tensión no resuelta entre los dos temas. Gran parte del relato histórico de The City: London and the Global Power of Finance transita por terrenos muy discurridos. Norfield comienza documentando la posición excepcional que ocupa el Reino Unido en el sistema financiero global. Entre los primeros cincuenta países del mundo en cuanto a número de bancos, Reino Unido ocupa el segundo lugar, solo por detrás de Estados Unidos. Aún más reseñable es el hecho de que en 2013 Londres representara el 40,9 por 100 del volumen del mercado de divisas: más del doble que Estados Unidos (18,9 por 100) y a mucha distancia del tercer contendiente, que apenas llegaba al 5,7 por 100. Este dato, entre otros, es invocado a modo de correctivo de una presuposición generalizada, que parte, por definición, del predominio absoluto de Estados Unidos. Norfield rechaza de plano la descripción que hace Gowan de la City en tanto que «centro de servicios para la zona monetaria del dólar y satélite de Wall Street» (más tarde, en la nlr, Gowan describiría la City de una forma más expresiva, como el «Guantánamo de Wall Street», donde se podían hacer cosas que en casa estaban prohibidas). Por el contrario, Norfield comprende las finanzas globales como un sistema binario, donde los mercados financieros del Reino Unido y Estados Unidos se hallan sometidos a una «significativa fuerza “gravitacional”» recíproca (…)

Texto tomado de: http://newleftreview.es/

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Argentina y la lógica de los mercaderes

Lectura recomendada: Claudio Katz: “El acuerdo con el FMI es de una brutalidad atroz”

El grupo financiero Morgan Stanley Capital International acaba de mejorar la calificación argentina de “País de Frontera” a “Mercado Emergente” (vale más ser un buen mercado que un país periférico), categoría que le había quitado en el 2009, cuando el país se encontraba en acenso económico y se había liberado del FMI. Argentina recupera su etiqueta de “mercado emergente” en su peor momento en quince años. Esta calificación, obviamente, facilitará un nuevo flujo de inversiones extrajeras, que es lo que realmente importa a los mercaderes.

Jorge Majfud Rebelión

Cuando en 1970 los chilenos decidieron elegir un presidente que no agradaba a los dueños del mundo, el presidente Richard Nixon dijo: “vamos a hacer que su economía grite”. Efectivamente lo hicieron, aunque la crisis económica ni fue suficiente crisis ni fue suficiente para desestabilizar el orden democrático, por lo cual el clan Kissinger-Pinochet optó por el tradicional Plan B para América Latina, documentado por sus perpetuadores desde antes de las elecciones de 1970, solución probada y conocida a todo lo largo y ancho del siglo XX: un sangriento golpe de Estado y la posterior instauración de una dictadura. Chile no fue el único caso, ni este modus operandi se remonta a los principios de la Guerra Fría, sino que la precede por lo menos en sesenta años: aprovechar el descontento y las revueltas populares, pacíficas o armadas, para instaurar brutales regímenes represores que protegiesen el statu quo, es decir, los intereses de las elites criollas y el de los “inversores” extranjeros. Seguir leyendo “Argentina y la lógica de los mercaderes”

El Mago de Oz va al banco central

Alejandro Nadal La Jornada

La historia del Mago de Oz ha pasado siempre como un divertido cuento para niños cuyo tema central es que los milagros siempre son posibles, aun en circunstancias difíciles. Pero pocos saben que la intención del autor, L. Frank Baum, era escribir una alegoría política en la que los personajes representaban segmentos de la sociedad estadounidense a principios del siglo XX. Por ejemplo, en la metáfora de Baum, el hombre de paja representa al campesinado y a los farmers, cuyo análisis político es muy poco sofisticado. Por eso anda en busca de un cerebro. Por su parte, el hombre de hojalata personifica a los obreros industriales, explotados por políticos y líderes sindicales corruptos. Los demás personajes encarnan otras figuras de la sociedad estadounidense y el famoso camino amarillo simboliza el patrón oro que muchos suponían podría resguardar el valor de la moneda y evitar las arbitrariedades de gobiernos y banqueros.

La creencia de que el patrón oro permitiría combatir los abusos de la clase política y de los banqueros es una de las creencias populares más aceptadas aun en nuestros días. No es la única creencia errónea sobre el funcionamiento de la política monetaria y casi siempre se acompaña de otro mito clave sobre el sistema bancario: la idea de que el banco central controla efectivamente la oferta monetaria. Seguir leyendo “El Mago de Oz va al banco central”

A pedir del FMI: tras su aprobación en el Senado, Macri vetará la ley que modera el tarifazo

Tras casi 13 horas de debate la norma se aprobó por 37 votos a favor y 30 en contra. A pesar del enorme rechazo social, el Ejecutivo ya informó que la vetará.

La norma que se votó en la madrugada de este jueves limita parcialmente el tarifazo. Lo hace retrotrayendo las tarifas a sus valores de noviembre de 2017. El cambio implica una mejoría en la vida de millones de personas.

El veto presidencial significará que las subas siderales de los últimos meses sigan cayendo con fuerza sobre las mayorías populares. Facturas de $ 4.000 o $ 5.000 llegarán a domicilios donde los trabajadores cobran, apenas, el doble de esa cifra. Un verdadero golpe a la economía doméstica de millones de personas.

Eduardo Castilla La Izquierda Diario

En la mañana de este jueves, Cristine Lagarde monitoreará la realidad política argentina. Buscará, afanosamente, confirmar que el gobierno nacional vete la ley que modera los tarifazos en los servicios. La misma que se votó en el Senado nacional ya avanzada esta madrugada por 37 votos a favor y 30 en contra. Aunque el tablero originalmente había marcado 38 a 29 por un error individual.

Se repite lo ocurrido, hace poco más de un mes, en la Cámara de Diputados. Se trata de una nueva derrota política del oficialismo. Derrota que es impuesta en el parlamento por un peronismo obligado a girar a la oposición ante el enorme descontento social existente.

El Senado volvió a protagonizar una maratónica sesión que culminó en la madrugada de este jueves. Con casi medio centenar de oradores, la jornada no deparó grandes sorpresas. Oficialismo y oposición volvieron a marcar el ritmo con acusaciones cruzadas que, en gran parte, no faltan a la verdad. Seguir leyendo “A pedir del FMI: tras su aprobación en el Senado, Macri vetará la ley que modera el tarifazo”

El Fondo Monetario Internacional, arma absoluta del capital financiero transnacional

Alejandro Teitelbaum Alainet

Un pequeño grupo de países, muy poderosos económicamente, impone al resto del mundo las orientaciones de la política económica. Y en el caso particular de la deuda externa y de las políticas de ajuste sucede lo mismo. De manera que las “recomendaciones” y “principios directores” del FMI no son otra cosa que la coacción ejercida sobre los países que quieren renegociar la deuda u obtener préstamos del sistema financiero internacional, a fin de que adapten su política económica y financiera a los intereses del gran capital transnacional: privatización de los servicios públicos, reducción del gasto social, aumentos de las tarifas de dichos servicios, congelación de los salarios, apertura incondicional de las fronteras a los productos y servicios extranjeros, etc. Son las llamadas “condicionalidades”.

En julio de 1944 la Conferencia Monetaria y Financiera de Bretton Woods acordó la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRD). Este último como parte del grupo del Banco Mundial.

Ya en 1943, cuando comenzaba a vislumbrarse el fin de la Segunda Guerra Mundial, los estadounidenses y los ingleses comenzaron a discutir las bases de la organización de la economía mundial en la posguerra. Seguir leyendo “El Fondo Monetario Internacional, arma absoluta del capital financiero transnacional”