El éxodo hondureño

Qué más le quedaba a la gente, en un país, cuya desgracia es su riqueza y su vecindad tan próxima con los EEUU. Un país donde, cada año, más de 300 mil personas se hunden en la pobreza. Donde, no sólo se nace empobrecido, sino también endeudado por gobiernos corruptos. Cada hondureño nace con una deuda pública del equivalente a $. 1,350. ¿Qué más se esperaba? … La migración es un derecho, no un delito. El problema es el saqueador colonialismo permanente que sufre Honduras. El calvario del éxodo hondureño, evidencia el fracaso del criminal sistema neoliberal made in USA. Y, es un campanazo para Colombia, Perú, Guatemala, Argentina o Brasil, cuyos gobiernos serviles siguen esquilmado a sus pueblos bajo el libreto neoliberal nortemericano.

Ollantay Itzamná

Rebelión

Honduras, país con un poco más de 112 mil Km2, ocupado por tres bases militares norteamericanos, con una población de más de 9 millones de habitantes, de los cuales, cerca del 70% se encuentran en situación de pobreza, capta nuevamente la atención internacional. Esta vez, por el dramático éxodo humano, cuyas imágenes crudas ahogan en lágrimas hasta a los ángeles del cielo. Seguir leyendo “El éxodo hondureño”

Mar del Sur, la puerta de entrada para la conquista de Asia-Pacífico

En este año, la decisión de Estados Unidos de excluir a China en el ejercicio militar multinacional cuenca del Pacífico (RIMPAC, por sus siglas en inglés) refleja las tensas relaciones en torno a las disputas territoriales en el Mar del Sur. El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, advirtió que la exclusión de China en el ejercicio militar es apenas una primera acción para contener la militarización del gobierno chino en el Mar del Sur, por lo cual Washington recurrirá a mayores acciones en contra de Pekín.

Ulises Noyola Rodríguez

Alainet

Las disputas territoriales en el Mar del Sur podrían resultar en una confrontación entre las grandes potencias dada su importancia geopolítica en tres importantes aspectos: por su localización, transportando las mercancías de China, India, Corea del Sur y Japón, una tercera parte del comercio mundial pasa por el Mar del Sur; en cuanto a recursos estratégicos, el cuerpo marítimo posee recursos naturales estratégicos como petróleo y gas; y finalmente en caso de una conflagración otorgaría una superioridad militar a cualquier país, dando un control exclusivo sobre sus rutas marítimas, que tienen acceso directo a la parte continental de Asia. Seguir leyendo “Mar del Sur, la puerta de entrada para la conquista de Asia-Pacífico”

China y EEUU pugnan por el dominio de los mares. La diplomacia de la cañonera y el fantasma del capitán Mahan (Descargar Texto)

Alfred W. McCoy TomDispatch 

Mientras Trump se mueve dando tumbos de una política exterior a otra, sus almirantes, influidos por las sentencias estratégicas de Mahan, son plenamente conscientes de las obligaciones del poder imperial estadounidense y son francos en su determinación de conservarlo. Sin duda, la expansión naval de China junto con los avances de la flota de submarinos de Rusia, han hecho que la Marina de EEUU diera un fundamental giro estratégico de unas operaciones limitadas contra potencias regionales como Irán a una preparación total para “un regreso a la competición de las grandes potencias”. Después de una radical revisión de sus fuerzas, en 2017, el almirante John Richardson, jefe de operaciones navales, informó de que la “cada vez más moderna armada china” estaba acortando la histórica ventaja estadounidense en el Pacífico. “La competición está en marcha”, alertó, “y el ritmo es dominante. En una pugna cada vez más marcada, el ganador se hace con todo. Debemos sacudirnos cualquier vestigio de comodidad o complacencia”.

Fragmento

Rivalidad de grandes potencias en el siglo XXI

Como señala esa retórica, en el Mar de China Meridional ya hay una aceleración de la competición naval. Apenas el mes pasado, después de un prolongado paréntesis en la patrullas ‘libertad de navegación’, la administración Trump envió el superportaaviones Carl Vinson, con su dotación completa de 5.000 marinos y 90 aviones, a que recorriera el Mar de China Meridional para hacer una visita simbólica a Vietnam, que desde hace tiempo tiene una disputa con China sobre los derechos de explotación petrolífera en esas aguas.

Solo tres semanas después, en unas imágenes satelitales se podía ver un extraordinario “despliegue de poder naval”, es decir, una flota de unos 40 barcos de guerra chinos –entre ellos el portaavionesLiaoning– navegando en ese mismo mar en una formación que se extendía varias millas. Junto con las maniobras organizadas en esas aguas con las marinas de Camboya y Rusia en 2016, está claro que China –como los imperios del pasado– planea utilizar sus cañoneras y sus futuras bases navales para tejer una red de control imperial de hecho en los mares que rodean Asia.

Quienes rechazan la existencia de un desafío del poderío chino nos recuerdan que su armada solo opera en dos de los metafóricos “siete mares”, vale decir, se trata de una pobre imitación del sólido posicionamiento global de la Marina de Estados Unidos. Aun así, la cada vez mayor presencia de China en los océanos Índico y Pacífico tiene implicaciones geoestratégicas de gran alcance para el orden mundial. En una serie de derivaciones, el futuro dominio chino en importantes partes de esos océanos comprometerá la posición estadounidense en las costas del Pacífico, hará añicos el control que hoy tiene de ese determinante extremo de Eurasia y permitirá que China domine ese vasto continente en el que está el 70 por ciento de la población y los recursos del mundo. Tal como una vez advirtió Brzezinski, el fracaso de Washington en el control de Eurasia podría muy bien significar el final de su hegemonía mundial y el surgimiento de un nuevo imperio global basado en Beijing (…)

Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García

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Los territorios de la guerra (Descargar Libro)

Alainet.org

Revista No. 527 – Septiembre 2017

Coedición entre ALAI y OLAG

Fragmento:

Los territorios son el centro estratégico de la competencia mundial y las relaciones de  poder.

“… Poder y dinero van de la mano del patrón energético y disciplinario vigente que garantiza altas tasas de acumulación de capital y gran dinamismo en la esfera de la producción, por lo menos desde una perspectiva técnica, y también controlar la tecnología de guerra y su mercado.  La apropiación de territorios sigue el mismo modelo: se buscan y se disputan los territorios de alta densidad estratégica, donde se colocan los capitales gigantes a manera de pulpos con poderosas mangueras de extracción y donde, generalmente, se van creando situaciones de guerra o donde se instalan decididamente guerras abiertas, ampliando el negocio de las armas.

El mapa mundial ha ido perfilando muy claramente estas tendencias en la última década en la que se reactivan guerras pasadas, se inician nuevas o se estimulan conflictos capaces de colocar los territorios en condiciones de intervención.  La tercera guerra mundial, si es que la escalada bélica actual llega realmente a constituirse en tal, muestra ya indicios de un diseño transversal que atraviesa todo el planeta siguiendo claramente la pista de los yacimientos de hidrocarburos, minerales y tierras raras (ver mapa de la portada).  Es decir, esta guerra tendría lugar en el tercer mundo, fuera del terreno directo de las potencias en pugna, excepto, quizá, Rusia…”

Ana Esther Ceceña

Contenido

  • Los territorios de la guerra, las guerras del territorio – Ana Esther Ceceña
  • Diciplinamiento urbano en el siglo XXI: Tendencias regionales – David Barrios Rodríguez
  • Las guerras encubiertas del siglo XXI  –Sandy E. Ramírez
  • La violencia en los tiempos del cólera – Daniel Inclán
  • La geopolítica de Washington y las Zonas Económicas Especiales – Carlos Fazio
  • Las armas del autoritarismo Raúl Ornelas
  • Guerra de despojo territorial y acaparamiento de tierras  – Polette Rivero Villaverde
  • Entre la violencia y la migración: El plan que no alcanza  – Rodrigo Yedra

 

DescargarLibro: Los territorios de la guerra

 

La exportación del Plan Colombia al Triángulo Norte y la Triple Frontera

Álvaro Verzi Rangel

Alainet

El llamado Plan Colombia, supuestamente de combate a las drogas, fue diseñado y dirigido por Estados Unidos, pero financiado por los impuestos colombianos: EEUU invirtió 10 mil millones de dólares, y Colombia 120 mil millones de dólares, y hoy amenaza con ser exportado para dirigir operaciones especiales en otras zonas de la región, con bandera sudamericana.

Los planes de la “inteligencia” estadounidense es que las Fuerzas Armadas colombianas suplanten a las de EEUU en el entrenamiento de Fuerzas de Operaciones Especiales, tanto para operar en México (en el marco de la Iniciativa Mérida), como en Paraguay, Honduras, El Salvador, Barhein, Yemen y en Afganistán y la Triple Frontera del Acuífero Guaraní.

Quizá, también, para ir creando una fuerza multinacional latinoamericana lista para intervenir en países que lleven adelante políticas soberanas, enfrentadas a las de Washington y el club de gobernantes neoliberales piloteados desde la Organización de Estados Americanos (OEA).

Sería la unificación de Plan Colombia, la Iniciativa Mérida y la Iniciativa para la Seguridad Regional de Centroamérica, ya mostrado en los documentos del Comando Sur de EEUU “Plan 2018”, y el “Operation Freedom II”. No hay quiebres entre las administraciones de Obama y Trump: por encima de ellos, el poder fáctico lo comparten el Pentágono y el complejo industrial militar, que pueden garantizar a las corporaciones trasnacionales el acceso a los recursos de la región.

¿Qué es realmente?

El Plan Colombia le ha permitido a Estados Unidos arraigar su intervencionismo político, económico y militar en América Latina Seguir leyendo “La exportación del Plan Colombia al Triángulo Norte y la Triple Frontera”

Santos, Peña Nieto y los militaristas de Washington

Carlos Fazio

Rebelión

Si Colombia es el Israel de Estados Unidos como plataforma para desencadenar un conflicto militar subregional en el corazón de Sudamérica −con Venezuela como objetivo principal del rediseño geopolítico de Washington−, México ha sido acondicionado como un gran cuartel del Pentágono para consolidar el flanco sur del imperio de cara a un eventual conflicto bélico con potencias capitalistas que desafíen su hegemonía.

Como antes los ex presidentes Álvaro Uribe y Felipe Calderón, de Colombia y México, respectivamente, los actuales mandatarios Juan Manuel Santos y Enrique Peña Nieto están al frente de sendos regímenes clientelares y cleptocráticos vasallos de Estados Unidos. Ambos gobiernos colaboracionistas sacrificaron la soberanía político-militar de sus países y actúan como cipayos del estado imperial paralelo que opera al margen del gobierno de la Casa Blanca; al servicio de las guerras encubiertas y los golpes de Estado (de “cambio de régimen”) del “Estado profundo” −como lo llama James Petras− gobernado por los “unipolaristas” y “militaristas” que dirigen el aparato permanente de seguridad de EU, con independencia del presidente civil que despacha en la Oficina Oval.

Se trata de un gobierno paralelo al de Donald Trump que al decir de Petras no es una “entidad sin rostro”, ya que tiene una clara identidad de clase, ideológica y económica, y que ha logrado construir una red mundial de avanzadas militares, agentes clandestinos, ejércitos mercenarios, bandas terroristas y paramilitares, alianzas regionales y tropas vasallas que actúan como ejércitos de ocupación en sus propios países Seguir leyendo “Santos, Peña Nieto y los militaristas de Washington”

Curaçao y la independencia sudamericana. Por Atilio Boron

Atilio A. Boron

Rebelión

curacao-isla-caribe

La hermosa isla de Curaçao se encuentra localizada en una posición estratégica del Mar Caribe. A escasos 80 kilómetros de la salida del Golfo de Maracaibo, en Venezuela, forma junto con Aruba y Bonaire la tríada de islas que el Reino de Holanda retiene en una condición neocolonial en el Caribe meridional. Aparte de estas Holanda tiene otras posesiones (las Antillas Neerlandesas) más alejadas de esa zona y entre las cuales sobresale la isla de Saint Marteens.

mar-caribe-mapaComo puede observarse en cualquier mapa, Aruba se encuentra todavía más cerca de la desembocadura del lago de Maracaibo, la puerta de salida de las exportaciones del crudo procedente de los viejos campos petroleros venezolanos. Los nuevos, ubicados en el Oriente de ese país, en la Faja del Orinoco, son más lejanos, pero en todo caso la ruta de los buques cisterna conteniendo el crudo que se exporta hacia los mercados asiáticos, así como el norteamericano, deben recorrer la costa venezolana para penetrar en el Mar Caribe buscando sea la salida hacia el Pacífico, vía el Canal de Panamá, sea la ruta hacia el norte para arribar a Houston. Bajo cualquiera de estas dos alternativas, esos navíos transitan bajo la atenta vigilancia de las bases que Estados Unidos tienen en todo el Mar Caribe (por lo menos cuarenta, aunque se sospecha que hay algunas más), y muy especialmente en Aruba y Curaçao, las más próximas a la tierra de Bolívar y Chávez. Estas instalaciones militares, que los norteamericanos no quieren que se las llame “bases” sino que usan el neologismo de “FOLs”  (por “forward operating locations”) para abandonar el término “base” tan desprestigiado por los crímenes y vejámenes que sus tropas hicieron en todo el mundo, no sólo en los países de la periferia sino también en Japón están allí por algo, sobre todo las que vigilan muy de cerca los movimientos del país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, Venezuela Seguir leyendo “Curaçao y la independencia sudamericana. Por Atilio Boron”