DE LAS CRÓNICAS DE LA CIUDAD – Jairo Aníbal Niño

Jairo Aníbal Niño

Colombia (1941-2010)

Nadie jamás le había hecho caso. Lo empujaban, lo pisaban, le cerraban las puertas en las narices. Ese día, había permanecido horas enteras esperando que el funcionario escuchara todas las verdades que tenía que decirle. Tuvo que marcharse cuando todos habían abandonado las oficinas y él vio que la noche lo había cogido sentado en el taburete. Cuando a la madrugada llegó a su casa de latas y pedazos de cartón, cuando vio a lo lejos la ciudad como un reguero de leche iluminada, se dijo a sí mismo: No te desesperes. Todo cambiará cuando dejes de ser invisible.

Tomado de Entremeses literarios (CXCII)

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Calígula de Albert Camus (Descargar)

 

Reflexión sobre los problemas y obsesiones que nutrieron su creación literaria y teórica, Calígula  —obra gestada entre 1938 y 1942 y representada por vez primera en 1945— es una de las grandes piezas dramáticas de Albert Camus (1913-1960). En ella, los temas recurrentes del absurdo existencial, la enajenación metafísica, el sufrimiento del hombre y la lógica del poder reciben un despliegue dramático que discurre en paralelo a las novelas y ensayos de un autor cuyo talento y sensibilidad ética se centraron siempre en una indagación sobre la complejidad, la ambigüedad y la riqueza de la condición humana

La obra de teatro Calígula se basa en la vida del emperador romano. El tema central es la locura que desarrolla este personaje debido a la muerte de su hermana, Drusila, con la que mantenía relaciones incestuosas. A partir de ese momento, el emperador adopta una nueva actitud, convirtiéndose en un tirano. Esto hace que los patricios planeen la venganza y muerte del emperador. La obra finaliza con el asesinato de Calígula.

Calígula corresponde al ciclo de la negación, más conocido como el ciclo de lo absurdo. Este ciclo está enmarcado dentro del contexto histórico de la segunda guerra mundial, por ello, refleja la angustia colectiva. Ante lo absurdo de la vida y del destino del hombre, Camus propone la rebelión como una manera de combatir las injusticias.

Texto tomado de: https://es.scribd.com/

Descargar: Calígula de Albert Camus

ESPIRAL de Enrique Anderson Imbert

Enrique Anderson Imbert

Argentina (1910-2000)

Regresé a casa en la madrugada, cayéndome de sueño. Al entrar, todo obscuro. Para no despertar a nadie avancé de puntillas y llegué a la escalera de caracol que conducía a mi cuarto. Apenas puse el pie en el primer escalón dudé de si ésa era mi casa o una casa idéntica a la mía. Y mientras subía temí que otro muchacho, igual a mí, estuviera durmiendo en mi cuarto y acaso soñándome en el acto mismo de subir por la escalera de caracol. Di la última vuelta, abrí la puerta y allí estaba él, o yo, todo iluminado de Luna, sentado en la cama, con los ojos bien abiertos. Nos quedamos un instante mirándonos de hito en hito. Nos sonreímos. Sentí que la sonrisa de él era la que también me pesaba en la boca: como en un espejo, uno de los dos era falaz. “¿Quién sueña con quién?”, exclamó uno de nosotros, o quizá ambos simultáneamente. En ese momento oímos ruidos de pasos en la escalera de caracol: de un salto nos metimos uno en otro y así fundidos nos pusimos a soñar al que venía subiendo, que era yo otra vez.

Tomado de Entremeses literarios (CXC)

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ÓBITO – Oriana Pickmann Sotomayor

Oriana Pickmann Sotomayor  Perú (1978)

Era el día de su entierro. El problema es que se sentía más lleno de vida que nunca. Había gozo en su corazón, risa en su alma, amor en sus pupilas. Su familia y sus amigos habían decidido que era hora de decirle adiós. Las flores primorosas, el cajón oval, la música sutil, el café y los cigarrillos. Y él, paseando por todas las habitaciones, tratando de convencerlos de que era un error, mírenme, carajo, por estas venas corre sangre todavía. No había caso. Era como si no existiera. Lo limpiaron, lo vistieron con el mejor de sus trajes, el de matrimonio, lo peinaron y le engominaron el bigote de gallardo coronel. Y él reclaman­do, que no, que nunca había llevado el cabello para la derecha, que nadie me conoce en esta familia, esos lentes son para leer, esos zapatos siempre me causaron calambres. Daba lo mismo. Lo colocaron en el cajón como a un delicioso recién nacido. Llegaron los dolientes, las lloronas. Se tomaron el café y se fumaron los cigarrillos. A él, ni una mirada. Él, en su cajón, soltaba su diatriba. Lo enterraron a las cinco de la tarde, sin lluvias, sin grandes ceremo­nias, vivo.

Cuento tomado de Entremeses literarios

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GOLPEAN LA PUERTA – Eduardo Mancilla

Eduardo Mancilla –  Argentina (1959)

Pregunto quién es. Del otro lado me respondo yo mismo que soy yo mismo. Desde adentro pregunto cómo se si es verdad aunque por la mirilla veo que soy yo. De afuera digo que salí sin que yo mismo me diera cuenta. Desde éste lado respondo que no puede ser, que no me moví de acá, además, de ser yo mismo hubiera salido abrigado. Mi voz me contesta que salí de urgencia por la puerta de atrás para comprar cigarrillos, a lo cual respondo que es una buena excusa y así siguió la conversación sobre cuestiones domésticas, hasta que decidí dejarme hablando solo y seguí hablando solo pero desde adentro para ignorar mi propia insistencia. A veces me pongo pesado y prefiero dejarme afuera aunque haga frío o llueva. La próxima vez que salga sin avisarme voy a tener que llevar un abrigo porque un día de estos voy a pescar un resfrío.

Fuente de la imagen: http://asqueadosresentidos.blogspot.com.ar/

Cuento tomado de: http://eljineteinsomne2.blogspot.com.ar/

Mario Vargas Llosa : La ciudad y los perros (Descargar Libro)

Mario Vargas Llosa

La ciudad y los perros 1962

Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, Mario Vargas Llosa, José Donoso y el cineasta Ricardo Muñoz Suay (Barcelona, 1974).

La obra narra las vivencias de los alumnos internos del Colegio Militar Leoncio Prado.

Los  personajes de La ciudad y los perros usan las palabras como instrumentos para ejercer o resistir al poder. El Jaguar es quien «bautiza» al Esclavo como tal. Sin embargo, evita revelar su verdadero nombre. Sabemos los nombres verdaderos del poeta (Alberto Fernández) y del Esclavo (Ricardo Arana), pero el nombre del Jaguar nunca aparece.

La ciudad y los perros se inicia con un ritual cuyas consecuencias se van a prolongar a lo largo de toda la novela. Los dados se han echado a rodar y la primera frase del libro es una sentencia.

«-Cuatro -dijo el Jaguar».

A partir de entonces empieza una secuencia inapelable de la historia. El tres y el uno se ven claros, letales, en el aire húmedo. Las dos sílabas que componen la voz de condena del Jaguar son seguidas y resaltadas por un silencio que recorre los rostros de los demás cadetes. La suerte está echada. Cuando el Jaguar insiste en saber quién ha salido sorteado, el Cava admite tener el número cuatro. Él debe robar el examen de Química. No hay tiempo para protestar o matizar la sentencia de lo real. En ese instante el Jaguar es el dios que da cuenta de una conclusión del azar. Su presencia es tan indiscutible como de los dos números en la oscuridad. La narración nos informa que el Cava se ha echado a temblar. Hay mucho frío a esa hora en las cuadras, pero sabemos que el Cava, viniendo de la sierra, está acostumbrado al frío. En realidad tiembla de miedo. Solo quedan las circunstancias sobre cómo debe cumplirse la sentencia. El Jaguar le da una orden práctica que le recuerda un pacto: «Ya sabes, el segundo de la izquierda».

Fuente original de la imagen  https://blogs.uoregon.edu/lcylp/2016/10/25/jose-donoso-sobre-la-ciudad-y-los-perros/

Libro tomado de: https://aplicacionesbiblioteca.udea.edu.co/

Descargar Libro Mario Vargas Llosa: La ciudad y los perros

Julio Cortázar

Julio Florencio Cortázar (Ixelles, Bélgica; 26 de agosto de 1914-París; 12 de febrero de 1984)

Fue un escritor, traductor e intelectual argentino. Optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino.

Es considerado uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el realismo mágico e incluso con elsurrealismo.

Vivió tanto la infancia como la adolescencia e incipiente madurez en Argentina y, desde la década de 1950, en Europa. Residió en Italia, España,Suiza y Francia, país donde se estableció en 1951 y en el que ambientó algunas de sus obras.​

Además de escritor, fue también un reconocido traductor, oficio que desempeñó, entre otros, para la Unesco.

“.. Creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra “madre” era la palabra “madre” y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba.

En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.”