¿Hacia un Juego de tronos real?

Joseba propone un ejercicio para pensar el presente mirando el pasado, más concretamente la Edad Media, desprendiéndose de la forma moderna en la que se entendió ese periodo.

Las razones para realizar esta mirada hacia el pasado medieval son varias:

  • Porque, a pesar de que para gran parte del Sur global ya se vivía en la Edad Media (un Medievo universalizado por el imperialismo estadounidense que no permitía a los habitantes de las periferias pertenecer al sueño de la clase media consumista), ahora, la crisis de EEUU-Europa, como en antaño la decadencia de Roma, promueve y da forma a los «nuevos bárbaros» de dentro –paganos– y fuera.
  • Porque la falta de estabilidad de los Estados parece una analogía de los reinos medievales, que no se definían por su soberanía y que tomaban las fronteras como puntos de referencia.
  • Porque el fundamentalismo, el religioso o el neoliberal (al interpretar este modelo económico como el único posible), es otra de las características medievales que ya padecemos, puesto que es la fórmula utópica con que la población ha buscado la manera de acceder a una verdad universal que se enfrente a la ideología posmoderna.
  • Porque las movilizaciones son cada vez más de carácter local, producto de una heterogeneidad de sujetos políticos que no se pueden reducir a uno universal (como lo era el proletariado en el siglo XX).

No cierres los ojos Grupo Akal

Todo conocedor en la materia de la globalización sabe que esta no se trata de un fenómeno nuevo o único, puede que sí en dimensiones, en su mayor capacidad de llegar a rincones insospechados del planeta –a aquellas comunidades más aisladas y despobladas–, de modificar sustancialmente sus modelos de subsistencia y de limar sus diferencias culturales por medio de un mundo que se reconoce a través de internet y de los mass media. Pero no hay novedad en el hecho en sí.

Robert M. Mark, André Gunder Frank, Peter Frankopan, Peter Gordon o Juan José Morales ya apuntaban en esa dirección: la visión de una globalización genuina y primeriza en la historia es parte de un relato eurocéntrico, y ahora, por ejemplo, Asia vuelve a recuperar la importancia que una vez tuviera en la economía global. EEUU se mantiene como hegemón, pero dicho dominio se pone en cuestión por potencias como China e India. Mientras tanto, la economía neoliberalizada se ha extendido como un gas que vicia el aire, debilitando a su paso los conceptos (como nación o derechos humanos) que un día creímos eternos. Seguir leyendo “¿Hacia un Juego de tronos real?”

Perspectivas al final de la segunda década del siglo XXI

El mundo está marcado por guerras en zonas de producción de petróleo y gas.  Estas son ahora un rasgo de los tiempos y no eventos pasajeros.  Son guerras que duran más que las guerras mundiales y que tienen millones de muertos pero que no generan un cambio tecnológico significativo como para sacar a Estados Unidos de su trayectoria declinante de crecimiento.  El futuro tecnológico está comprometido con el transporte y la telemática para hacer dicho transporte más cómodo y eficiente en términos de energía.  La competencia por esto en la forma de vehículos eléctricos o a hidrogeno, sin chofer, es posible, siempre y cuando el control de la tecnología de redes 5G esté en las mismas manos occidentales que los vehículos.  La competencia parece estar inclinada a favor de China y eso ha motivado una guerra comercial costosa para Estados Unidos, cuyo déficit externo ha crecido en este año pasado.  El proteccionismo va acompañando las migraciones indeseadas mientras Estados Unidos busca colocar a la economía en declive en una posición de líder mundial, sin éxito en ninguno de los campos.  Su déficit externo es mayor y su desprestigio aumenta.

Contenido:

  • -Algunos referentes de inicios de siglo XIX y XX
  • -Las guerras y el mundo al que entramos
  • -Migración y capacidad de absorción
  • -El motor real del crecimiento

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Nuevas pistas de la economía mundial (Descargar)

El mundo está ante un horizonte conflictivo, sin señales de pronta solución: guerras en zonas de producción de petróleo y gas; desplazamientos masivos de población; crisis de productividad, sobre todo en Occidente; disputa por el control del cambio tecnológico en transporte eficiente y telemática, que ha motivado una guerra comercial, donde China parece llevar la delantera a EEUU.  En este contexto, ¿qué retos tiene América Latina?  Está edición explora las Nuevas pistas de la economía mundial.  Coedición con OBELA.

Contenido:

  • -Perspectivas al final de la 2da década del siglo XXI. Oscar Ugarteche
  • -Huawei y la guerra comercial EEUU-China. Armando Negrete
  • -Inteligencia artificial y trabajo en América Latina. Alicia Puyana
  • -Países en desarrollo y sus datos nacionales. Parminder Jeet Singh
  • -El crecimiento exportador en América Latina Fidel Aroche Reyes
  • -Tendencias regionales e impactos en México:  La industria del automóvil en América del Norte. Huberto Juárez Núñez
  • -Desintegración regional, el viejo -y más certero- recurso de dominación. Luis Wainer

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Estados Unidos crea condiciones para ‎invadir Venezuela

Artículos recomendados:

Estados Unidos tiene para la Cuenca del Caribe un proyecto que el Pentágono expuso ‎en 2001. Ese plan es tan destructivo y sanguinario que Washington no puede reconocer ‎su existencia, así que tiene que inventar una narrativa aceptable.

Es posible que Juan Guaidó crea realmente que puede resolver la crisis y servir a su país ‎autoproclamándose presidente interino. En realidad es lo contrario. Su autoproclamación creará ‎una situación que será asimilada a una guerra civil. Guiadó, o sus sucesores, pedirán ayuda a ‎Brasil, Guyana y Colombia, que desplegarán fuerzas “de paz” con apoyo de Israel, Reino Unido ‎y Estados Unidos. La violencia continuará hasta que ciudades enteras estén en ruinas. ‎No importa que el gobierno de Venezuela sea bolivariano o liberal, que sus relaciones con ‎Estados Unidos sean buenas o no. El objetivo no es lograr un “cambio de régimen” sino debilitar ‎el Estado lo más posible. Ese proceso comienza en Venezuela pero se extenderá de inmediato ‎a otros países de la región, como Nicaragua, hasta que no quede verdadero poder político en el ‎conjunto de esa región. ‎

Contenido:

  • Creación del conflicto
  • La aplicación de un esquema ya utilizado
  • Cegar a los actores

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El Grupo de Lima, EE.UU. y la disputa geopolítica

La reunión del grupo de Lima, tiene un alcance geopolítico y geoeconómico que trasciende los ataques al Gobierno de Venezuela, aunque éstos sean el centro de su acción. El Grupo resulta la excusa perfecta para unir en torno a los intereses de estadounidenses a los países que comparten la visión geopolítica que EE.UU. tiene para América Latina y el Caribe (ALC) y que pasa, en primera instancia, por aislar primero y derrocar después al Gobierno venezolano, para lograr así un orden homogéneo donde ningún país salga del ámbito de su influencia.

Arantxa Tirado, Javier Calderón Castillo, Silvina Romano, Tamara Lajtman y Aníbal García Fernández

CELAG

La semana pasada, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, realizó una visita a Colombia y Brasil, prácticamente en paralelo a la reunión del Grupo de Lima en Perú. Así, los temas abordados y el documento final de Lima no deben desligarse de los propósitos y los mensajes tácitos y explícitos de dicha gira. Pompeo ha buscado el respaldo de dos líderes clave de la derecha regional, Iván Duque y Jair Bolsonaro, para sumarlos al “refuerzo del gobierno democrático y los derechos humanos en Venezuela, Cuba y Nicaragua”.[1]

Mike Pompeo viajó a Brasilia como representante de EE.UU. en la toma de posesión de Jair Bolsonaro. Junto a su homólogo brasileño, el ministro de Relaciones Exteriores Ernesto Araújo, destacó las intenciones de reforzar las relaciones comerciales y de seguridad con Brasil,[2] además del compromiso de trabajar en común contra la tríada “del mal” (en referencia a Venezuela, Cuba y Nicaragua). En su primera entrevista como presidente, Bolsonaro se refirió a los ejercicios militares conjuntos realizados en diciembre entre Rusia y Venezuela en suelo venezolano advirtiendo que “Brasil tiene que preocuparse por ello”, y añadiendo que “las Fuerzas Armadas son el último obstáculo para el socialismo”.[3] No hay que olvidar que, en diversos actos públicos, Bolsonaro criticó a los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) por haber negado la utilización de la base de Alcántara (Maranhão) a EE.UU.[4] Además, su Gobierno habla de la posibilidad de ceder otra base a EE.UU. Seguir leyendo “El Grupo de Lima, EE.UU. y la disputa geopolítica”

Cómo va el mundo: El escenario para el 2019 es el acumulado de los problemas no resueltos en el 2018

En términos generales, el escenario para el 2019 es el acumulado de los problemas no resueltos en el 2018. Mientras se mantengan las economías centrales estancadas y con una tendencia a la baja de su productividad, no se detenga el aumento de aranceles y políticas de proteccionismo estadounidenses y las alzas de su tasa de interés, el escenario para la economía mundial (salvo las economías emergentes asiáticas) en el 2019 será aún más difícil. América Latina, que exporta mano de obra barata desde la Cuenca del Caribe hacia EEUU y materias primas desde América del Sur a la China, mantendrá crecimiento bajo. La región no crece por exportaciones sino por inversiones y por consumo. Europa no crecerá gran cosa por el efecto de la incertidumbre sobre si habrá o no BREXIT. A todo esto se le agrega el creciente riesgo de una nueva crisis financiera americana contagiada, producto de la falta de regulación internacional. A esto hay que sumar el costo del cambio climático sobre la economía mundial en cuánto destrucción material.

Oscar Ugarteche, Armando Negrete

Alainet

Cómo va el mundo al 2018

Al inicio del 2018 las perspectivas de crecimiento de la economía mundial estaban marcadas por la posibilidad de una confrontación comercial, generada por las políticas proteccionistas de EEUU; por crecientes riesgos de movimientos de capitales hacia EEUU resultado de las sucesivas alzas de la tasa de interés de la Reserva Federal estadounidense (FED); por la incertidumbre generada por el BREXIT y la reconfiguración del mercado europeo; por el creciente nivel de endeudamiento de las economías centrales; por el poder de la gran banca internacional para trasferir sus problemas a los fiscos de las economía centrales; y por la permanencia de China e India como las economías más dinámicas frente al estancamiento de las economías centrales. Seguir leyendo “Cómo va el mundo: El escenario para el 2019 es el acumulado de los problemas no resueltos en el 2018”

Cambio climático: Las grandes potencias, responsables de la contaminación

El Centro de Investigación Conjunta de la Unión Europea cuenta con la “Base de Datos de Emisiones para la Investigación Global”. Registra información de gases de efecto invernadero desde 1970. Según su último registro (2015) de dióxido de carbono (CO2) los mayores contaminantes son China (29,36 por ciento del total), Estados Unidos (14,27), India (6,77), Rusia (4,85), Japón (3,45), Alemania (2,14), Corea del Sur (1,70), Canadá (1,53), Arabia Saudita (1,39) e Indonesia (1,38). Si se analiza a la Unión Europea como actor único (así participa del G20), es responsable del 9,57 por ciento de emisiones de CO2 y tercero en nivel de responsabilidad respecto al cambio climático. La lista del G20 y contaminación global sigue con Brasil (1,34 por ciento de las emisiones), México (1,30), Australia (1,23), Sudáfrica (1,15), Reino Unido (1,09), Turquía (0,98), Italia (0,97), Francia (0,90) y Argentina (0,52). Los sectores más contaminantes son el energético, el agronegocio, la industria y el transporte. Las principales multinacionales también son de esos países: ExxonMobil, Shell, BP, Chevron, Saudi Arabian Oil Company, Gazprom, China National Petroleum Corp, Total, Río Tinto, Petronas, Glencore, entre otras.

Lecturas relacionadas:

Página/12

El sector más contaminante es el energético.

Las grandes potencias económicas del mundo comandan el G-20 y son también los máximos responsables del cambio climático, el aumento de la temperatura global y los consiguientes desastres ambientales. El 76 por ciento de las emisiones del dióxido de carbono (principal factor del ascenso de la temperatura) proviene de los países del G20. Encabezan el ranking de contaminación China, Estados Unidos, la Unión Europea, India, Rusia, Japón y Alemania. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advirtió que habrá “impactos catastróficos” si la temperatura sigue en aumento. Seguir leyendo “Cambio climático: Las grandes potencias, responsables de la contaminación”