Perry Anderson: HOMELAND. La política interna de Estados Unidos (Descargar Texto)

La escena política estadounidense en el nuevo milenio se suele pintar con brillantes colores (…) Para un observador más ecuánime de la política estadounidense, la línea es más fiable que el color. Son los parámetros subyacentes del sistema, caracterizados por esos episodios los que requieren atención, entre estos se pueden discernir cuatro que resultan determinantes. El primero, y de lejos el más fundamental, es el régimen histórico de acumulación que determina la rentabilidad del capital y la tasa de crecimiento de la economía1 . El segundo son los cambios estructurales en la sociología del electorado distribuido entre los dos grandes partidos políticos. El tercero son las mutaciones culturales del sistema de valores a lo largo y ancho de la sociedad. El cuarto y último –residual– son los objetivos de las minorías activas de la base de votantes de cada partido. El resultado político en cada momento determinado se puede describir, a grandes rasgos, como resultante de ese desigual cuarteto de fuerzas motrices.

Lo que permanece inalterado es, por otra parte, el universo ideológico monocromático en el que está incrustado el sistema: un orden capitalista inamovible, sin asomo de flaquezas socialdemócratas ni de organización política independiente de los trabajadores2 . Los dos partidos que lo ocupan, republicano y demócrata, han intercambiado bases sociales y regionales más de una vez desde la Guerra de Secesión, sin cuestionar en absoluto el dominio del capital. Seguir leyendo “Perry Anderson: HOMELAND. La política interna de Estados Unidos (Descargar Texto)”

La hegemonía en el sistema-mundo. Immanuel Wallerstein

No Cierres los ojos Grupo Akal

Hasta ahora ha habido tres poderes hegemónicos en la historia del sistema-mundo moderno. Las Provincias Unidas de los Países Bajos fueron brevemente la potencia hegemónica a mediados del siglo XVII, desde 1648 hasta el decenio de 1660. El Reino Unido fue el poder hegemónico durante un lapso ligeramente mayor en el curso del siglo XIX, desde 1815 hasta 1848 o tal vez un poquito más. Estados Unidos fue potencia hegemónica a mediados del siglo XX, de 1945 a 1967/1973.

Después de la hegemonía holandesa las dos potencias que contendieron por la sucesión fueron Inglaterra y Francia. Tras la hegemonía británica los dos poderes fueron Estados Unidos y Alemania. Después de la hegemonía estadounidense los dos poderes fueron una estructura emergente en el noreste de Asia (Japón-Corea-China) y una Unión Europea todavía estabilizada solo en parte.

 Immanuel Wallerstein

Ocho años después de que Wallerstein concluyese el volumen I de su obra El moderno sistema mundial, en 1980 publica el segundo volumen cuyo título es El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750. En el volumen I planteó el argumento básico de la obra en su conjunto y concluyó con un repaso de las transformaciones durante el largo siglo XVI: la economía-mundo capitalista existió solo en una parte del globo, esencialmente en Europa occidental y algunos lugares de América. El volumen II es la historia de la consolidación de la economía-mundo europea en un período que va de 1600 a 1750 y procura explicar cómo respondieron los capitalistas de diferentes zonas de la economía-mundo al fenómeno del crecimiento lento global. Seguir leyendo “La hegemonía en el sistema-mundo. Immanuel Wallerstein”

Antología del pensamiento crítico uruguayo contemporáneo (Descargar Libro)

Karina Batthyány. Gerardo Caetano. [Coordinadores] 
Colección Antologías del Pensamiento Social Latinoamericano y Caribeño. 
ISBN 978-987-722-315-6 
CLACSO. https://www.clacso.org.ar/
Buenos Aires. Marzo de 2018 

La realización de una Antología del pensamiento crítico uruguayo contemporáneo de los últimos cien años, como toda obra con estas características, presupone ante todo una estrategia de selección de autores y de textos. Por lo general, la misma se hace a partir de la definición de algunos criterios que permiten respaldar las opciones que se toman en el extendido conjunto de producciones intelectuales consideradas. En este caso, se trata de una antología de los últimos cien años de las ciencias sociales uruguayas. Por cierto, que en la consideración analítica de estas últimas y hasta en su delimitación como campo, se ha debido tomar en cuenta un criterio necesariamente amplio. En ese marco, uno de los objetivos centrales de esta compilación apunta a contribuir al conocimiento, en ese extenso y heterogéneo espacio de producción intelectual, de aquellos autores que han aportado a la configuración de un pensamiento crítico en Uruguay, en muchos casos con proyección latinoamericana y hasta mundial. Sin duda, en la selección realizada existirán aciertos en relación a los autores seleccionados y, aun sin desearlo, omisiones casi que inevitables, producto de lo acotado del espacio y de la síntesis necesaria. Sabemos que toda selección de esta naturaleza resulta, por definición, controversial; discutible.

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Nakba. Palestina, 1948, y los reclamos de la memoria (Descargar Libro)

Una mujer. Palestina. Un cuerpo sufriente ante el horror. Una mujer tapando su boca. Una mujer en un campo de refugiados bombardeado. Una mujer en un lugar: en el campo Baq´a, Jordania. Una mujer y una fecha. Un color, sepia. Una palabra: NAKBA. Una ausencia: la tierra. Un trabajo colectivo: la memoria palestina. Mentado cuando Ahmad H Saadi y Lilia Abu-Lughod se encontraron en el funeral de Ibrahim, su padre, en Jaffa, quien en el fin de su vida ejerció el derecho de retorno. “El retornó, dijo el poeta Mahmoud Darwish en el funeral, para plantar en ella el árbol del conocimiento y el él era ese árbol. El nació en Jaffa y a Jaffa retornó, para permanecer allí por la eternidad, cerca del árbol del paraíso”. No todos los libros merecen el mismo lugar en la historia de la humanidad. En particular, Nakba. Palestina, 1948 y los reclamos de la memoria posee el valor testimonial de una fecha, igualmente traumática para Palestina y para la humanidad: el 15 de mayo de 1948. Ahmad H Saadi y Lilia Abu-Lughod nos recuerdan que la Nakba es el punto al que retornan los palestinos a cierta edad, que la Nakba no está finalizada todavía. Ella es la piedra de toque de la esperanza de cada palestina y palestino que ansía retornar a su hogar.

Ahmad H. Saadi. Lila Abu-Lughod. [Editores]

ISBN 978-987-1643-30-1
Editorial Canaán. CLACSO. https://www.clacso.org.ar/

Buenos Aires. Mayo de 2018

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El Fondo Monetario Internacional, arma absoluta del capital financiero transnacional

Alejandro Teitelbaum Alainet

Un pequeño grupo de países, muy poderosos económicamente, impone al resto del mundo las orientaciones de la política económica. Y en el caso particular de la deuda externa y de las políticas de ajuste sucede lo mismo. De manera que las “recomendaciones” y “principios directores” del FMI no son otra cosa que la coacción ejercida sobre los países que quieren renegociar la deuda u obtener préstamos del sistema financiero internacional, a fin de que adapten su política económica y financiera a los intereses del gran capital transnacional: privatización de los servicios públicos, reducción del gasto social, aumentos de las tarifas de dichos servicios, congelación de los salarios, apertura incondicional de las fronteras a los productos y servicios extranjeros, etc. Son las llamadas “condicionalidades”.

En julio de 1944 la Conferencia Monetaria y Financiera de Bretton Woods acordó la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRD). Este último como parte del grupo del Banco Mundial.

Ya en 1943, cuando comenzaba a vislumbrarse el fin de la Segunda Guerra Mundial, los estadounidenses y los ingleses comenzaron a discutir las bases de la organización de la economía mundial en la posguerra. Seguir leyendo “El Fondo Monetario Internacional, arma absoluta del capital financiero transnacional”

Nakba, 70 años de limpieza étnica programada

Koldo Alzola Rebelión

Lectura recomendada: Israel-Palestina: Raíces del conflicto (Descargar Texto)

Ayer, 15 de mayo, se cumplieron 70 años de que el movimiento sionista declarara de manera unilateral el estado de Israel sobre el territorio histórico de Palestina. Un proyecto de estado que siete décadas después sigue suponiendo una anormalidad sin precedentes según los estándares internacionales -carece de fronteras reconocidas o de una constitución, y sólo reconoce plenos derechos de ciudadanía a las personas de confesión judía-. La fundación de Israel supuso además el desplazamiento forzoso de gran parte de la población local, alrededor de 800.000 palestinas; en lo que Ilan Pappe, historiador israelí exiliado en Gran Bretaña, calificó como una limpieza étnica programada. Esta fatídica efeméride es conocida en árabe como Nakba, o día del desastre; y a día de hoy sigue siendo una fecha de reivindicación del derecho de la población refugiada palestina -actualmente alrededor de seis millones- al retorno a sus hogares, como les reconoce la resolución 194 de las NNUU.

Hace unas semanas, en una entrevista concedida con motivo de la publicación de su último libro « Nakba. 48 relatos de vida y resistencia en Palestina», el escritor palestino refugiado en Barcelona, Salah Jamal, decía que, en realidad, las europeas damos más importancia a esta efeméride que las propias palestinas, inmersas en una Nakba permanente en la que cada tragedia arrastra a otra tragedia desde hace más de 70 años. Sería incluso más exacto decir que el desastre palestino ni finaliza ni comienza con la Nakba, si tenemos en cuenta que el proyecto que se implementa en 1948 se comienza a gestar en 1917, cuando en la declaración de Balfour el Ministro de Asuntos Exteriores británico rubricaba la cesión del territorio de Palestina al movimiento sionista para la construcción del “hogar nacional judío”. Seguir leyendo “Nakba, 70 años de limpieza étnica programada”

A 103 años del genocidio armenio

Alejandro SchneiderHistoriador (UNLP-UBA)

La Izquierda Diario

Valga observar que el genocidio perpetrado durante todos esos años se hizo en abierta complicidad y con el silencio de la iglesia católica y de las potencias europeas; en particular, del Imperio Alemán, aliado a los Otomanos. Los alemanes no sólo proveyeron de armamentos a los turcos sino también hubo oficiales militares que intervinieron como observadores y participantes; entre otros, Ludwig-Maximilian Erwin Richter y Franz von Papen. Ambos, años más tarde, fueron estrechos colaboradores de Adolfo Hitler. No era casual que este último, semanas antes de invadir a Polonia y ordenar su destrucción, en agosto de 1939, pronunció su célebre alocución a sus subordinados: “¿Quién se acuerda del aniquilamiento de los armenios?”. Tampoco era fortuito que esto sucediera, el líder nazi conocía que no hubo agentes disuasivos que impidiesen la masacre cometida por los turcos; además, que no habían prosperados los juicios por esos hechos. De ese modo el genocidio armenio representó la muestra más acabada de la barbarie del capitalismo la cual prosiguió con otros asesinatos masivos como los cometidos por los nacionalsocialistas, los fascistas y el imperialismo yanqui en diversas partes del mundo.

Hace más de un siglo el Estado turco llevó a cabo uno de los primeros grandes genocidios del siglo veinte, durante el mismo fueron desaparecidos, exterminados, deportados, o de algún otro modo, eliminados físicamente más de 1.500.000 armenios.

Contexto histórico

La existencia de los armenios en la estratégica región de los mares Caspio, Negro y Mediterráneo se menciona en diversas fuentes desde el siglo VI antes de Cristo. Un milenio más tarde, la mayor parte de los territorios que ocupaban fueron incorporados al Imperio Otomano, siendo incluidos en una sociedad multiétnica y multireligiosa. Si bien podían profesar su religión, su lengua y su cultura, en cambio tenían un estado de inferioridad en numerosas cuestiones.

A raíz de una serie de transformaciones operadas durante el desarrollo capitalista del imperio en el último cuarto del siglo XIX, los armenios comenzaron a cuestionar su lugar dentro del Estado otomano. Como réplica a estas impugnaciones, el sultanato implementó una drástica y sistemática represión sobre distintas comarcas habitadas por armenios en Zeitun y Sasun, entre 1894 y 1896; posteriormente, las persecuciones se extendieron a Van, Urfa y Constantinopla. El saldo de víctimas de estas masacres se estimó entre doscientos mil y trescientas mil personas.

Estos asesinatos no fueron los únicos. Esta situación sobre la población armenia tendió a agravarse en un contexto signado por la revolución encabezada por el Comité para la Unión y el Progreso (conocidos como los “Jóvenes Turcos”) y por los sucesivos fracasos en la participación turca en el conflicto de los Balcanes y en la Primera Guerra Mundial. En ese escenario el movimiento de los Jóvenes Turcos, tras el golpe de Estado de 1913, adoptó un claro sesgo nacionalista. Seguir leyendo “A 103 años del genocidio armenio”