Corrupción continental y la Cumbre de la Américas

Oscar Ugarteche, Armando Negrete  – Alainet

La cuestión es por qué la Cumbre de las Américas ha decidido realizar una reunión sobre corrupción y democracia, dadas la poca calidad de los invitados y las condiciones políticas actuales. Por qué ahora y no antes, cuando parecía igual de urgente, o incluso por qué no después, dado que la situación es básicamente la misma. Sobra recordar que la Cumbre fue impulsada por EEUU en 1994, el mismo año que firma el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para promover el libre mercado en el continente; en particular, la conformación del Área de Libre Comercio de América (ALCA). Desde entonces, salvo las últimas reuniones en Trinidad y Tobago (2009) y Colombia (2012), la Cumbre se ha alineado a la agenda del Consenso de Washington y ha gestionado la apertura comercial de los países latinoamericanos… La respuesta es simple: el libre mercado necesita grados de legalidad y un Estado de derecho suficiente que asegure el movimiento de los capitales (…) Aunque los grandes capitales son cómplices y promotores de la corrupción alrededor del mundo, en América Latina la corrupción ha sido, también, una fuente de encarecimiento de la producción, de baja de productividad, de fuga de recursos públicos y privados, de incremento de la incertidumbre, de freno de la inversión y, por lo tanto, de estancamiento económico. La corrupción expresa: a) que no hay Estado de derecho y que el poder Judicial está interferido por el poder Ejecutivo; y b) que el poder Legislativo o está intervenido por el Ejecutivo o está sin poderes de investigación efectivas.

Perú seguirá en la mira del escenario económico mundial. Esta vez no por los actos de corrupción de su expresidente Pedro Pablo Kuczynski, sino por lo que aparenta ser lo contrario. Entre el 13 y 14 de abril, se celebrará la Octava Cumbre de las Américas, en Lima. El tema a tratar será, paradójicamente, la “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción” y los invitados: 22 presidentes y 12 primeros ministros del continente. Cabe recordar que el país sede tiene a dos de sus expresidentes presos Alberto Fujimori (recién indultado por otro presidente acusado de corrupción) y Ollanta Humala; otro en trámite de extradición de EEUU, Alejandro Toledo, e investigaciones abiertas a otros dos expresidentes: Alan García y Pedro Pablo Kuczynski; a la candidata Keiko Fujimori y la exalcaldesa Susana Villarán

El prólogo que acompaña a esta reunión de mandatarios es el capítulo Odebrecht, el caso más grande de corrupción en la historia del continente. Destapado por el departamento de Justicia de EEUU, en diciembre de 2016,1 el conglomerado constructor fue acusado de implementar un complejo esquema de sobornos y compra de favores. Se estimó que la empresa pagó, entre 2001 y 2016, 788 millones de dólares a presidentes, representantes políticos y altos funcionarios, de izquierda y derecha, en Brasil, Argentina, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú, Venezuela, con el objetivo de asegurar negocios y ganar licitaciones.2 La investigación, motivada por autoridades estadounidenses, obligó a que algunos países, ¡no todos!, condujeran investigaciones y aplicaran la ley a los involucrados.

Entre los invitados a la cumbre de Lima se puede destacar, por su participación en actos de corrupción: Mauricio Macri, envuelto en el escándalo de corrupción por la asociación con el fondo de inversión Blackwood Group, a partir de un holding familiar, que recibiera pagos a cambio de preferencias3; Michel Temer, actualmente investigado por aceptación de sobornos a cambio de favores políticos4; Juan Manuel Santos Calderón, investigado por recibir pagos durante su campaña de reelección presidencial en 20145; y Enrique Peña Nieto, señalado por el exdirector de Odebrecht-México, aunque sin investigación abierta, por recepción de dinero durante la campaña presidencial y conocido por protección a altos funcionarios acusados de corrupción, desviación de recursos y recepción de dinero a cambio de favores.6 Seguir leyendo “Corrupción continental y la Cumbre de la Américas”

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Arte, política y memoria en América Latina (Descargar)

Natalia Aguerre. [Coordinadora]

Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano. N 54

CLACSO. https://www.clacso.org.ar/

Buenos Aires. Marzo de 2018

Fragmento

El cuestionamiento permanente de los artistas da lugar no a un solo muralismo en singular sino a muralismos variados que cumplen con funciones sociales diversas: comunicativa, político-ideológica, de agitación y propaganda, de expresión comunitaria, pedagógica, de demarcación territorial, incluso decorativa en espacios comunes, que exigen definir su particular proceso de producción para lograr su propósito comunicativo. El arte, así concebido, es campo de crítica histórica y de dimensión vital en lo cotidiano; vehículo y herramienta privilegiada para el encuentro de lo común por la afectación sensible que, deseablemente, contribuirá a erigir una subjetividad nueva y en el mejor de los casos, alimentará la acción social colectiva.

Contenido:

  1. La Revolución Mexicana y el Arte Popular Colombiano
  2. Arte público y Muralismo
  3. El cine de Fernando de Fuentes Y Raymundo Gleyzer
  4. El Arte ArquitectónicoBibliografía

Descargar Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano. N 54

Las nuevas dictaduras latinoamericanas (Descargar Texto)

Jorge Beinstein   Rebelión

 

La formación y encumbramiento de esas élites latinoamericanas son el resultado de prolongados procesos de decadencia estructural y cultural, de un subdesarrollo que incluyó hace ya varias décadas componentes parasitarias que se fueron adueñando del sistema, lo fueron carcomiendo, envenenando, pudriendo, siguiendo la lógica sobredeterminante del capitalismo global, no de manera mecánica sino imponiendo especificidades nacionales propias de cada degeneración social (…) Algunos autores se refieren al fenómeno calificándolo de “neoliberalismo tardío”, algo así como un regreso a los paradigmas ideológicos neoliberales que tuvieron su auge en los años 1990 pero en un contexto global desfavorable a ese retorno (ascenso del proteccionismo comercial, declinación de la unipolaridad en torno de los Estados Unidos, etc.). Nos encontraríamos entonces frente a una aberración histórica, un contrasentido económico y geopolítico protagonizado por círculos dirigentes empecinados en su subordinación al Imperio norteamericano, interrumpiendo la marcha normal, racional, progresista y despolarizante que predominaba en América Latina. Las derechas latinoamericanas se encontrarían embarcadas en un proyecto a contramano de la evolución del mundo.

Contenido:

  • -El ascenso autoritario
  • -Principales características
  • -Capitalismo de desintegración
  • -Reacciones populares y profundización de la crisis
  • -Notas

Descargar Texto: Las nuevas dictaduras latinoamericanas

13 tesis a propósito del trumpismo imperialista y América Latina (Descargar Texto)

José Luis Ríos Vera Alainet

El Secretario de Estado del gobierno Trump, Rex Tillerson inició su gira por la región con un discurso en la Universidad de Texas, el primero de febrero, en el cual se vuelven a traslucir los intereses de EU y su proyección imperialista en América Latina, más propiamente, se trata de la proyección de un imperialismo en decadencia. La presión golpista sobre Venezuela y el intervencionismo sobre Cuba y su proceso de “transición de poder” de este año, vuelven a dar muestra de sus intereses imperiales, todo lo contrario a las disparatadas y engañosas voces y medios que repiten sin cesar sobre una supuesta “indiferencia” del gobierno Trump respecto de América Latina .

En el discurso de Texas, se advierte sin ambages de una “dependencia excesiva” de América Latina con China, así como también señala que la economía asiática busca “llevar a la región bajo su órbita”. Sumido pues en una malograda especie de “discurso imperialista de la dependencia”, situado desde el punto de vista de la decadencia del imperio, embistió a sus “rivales” China y Rusia y las relaciones construidas con Latinoamérica. Tillerson también planteó la existencia de “prácticas comerciales injustas” con efectos nocivos en las “manufacturas, empleos y salarios” de los países de la región, ante lo cual, señaló que los gobiernos deben asegurar su “soberanía” de “potenciales depredadores”, toda vez que América Latina no necesita de “nuevos poderes imperiales”. Al mismo tiempo, Rex Tillerson señaló a una Sudamérica “bendecida” por sus riquísimos recursos energéticos, por lo que Estados Unidos está “ansioso” por “ayudar a nuestros socios” en el desarrollo y explotación del gas y del petróleo. Por lo que puso manos a la obra y voló para México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica con una sola agenda: despojo y transferencias de valor hacia su eje vía recursos naturales. Esto implica al menos tres elementos:

  1. Subordinar la economía latinoamericana a una estructura complementaria a fin a sus procesos de valorización (lo que lleva a perpetuar el subdesarrollo)
  1. Asfixiar al pueblo bolivariano (bloqueo petrolero)
  1. Repeler a toda potencia geopolítica presente en la región.

Las siguientes tesis buscan aportar elementos para despejar el lugar de América Latina en la estrategia del imperialismo actual.

Descargar Texto: 13 tesis a propósito del trumpismo imperialista de Tillerson y su expedición por A. Latina

 

LA OVEJA FEROZ de Jaime Alberto Vélez

Jaime Alberto Vélez

Colombia (1950)

Una oveja decidió disfrazarse de lobo, para confundir a su habitual enemigo, y se encontró con un lobo que había recurrido a su vieja costumbre de vestirse de oveja. En medio de la confusión que ocasionó el encuentro, todos pudieron presenciar cómo, por primera vez en la historia, la oveja feroz devoraba al lobo indefenso.

Tomado de Entremeses literarios (CXC)

http://eljineteinsomne2.blogspot.com.ar/

Lawfare*: la vía “justa” al neoliberalismo

Varios autores – CELAG

* El termino anglosajón se divide en law (ley) y warfare (guerra), que hace referencia a una “guerra jurídica”: el uso del sistema judicial para desacreditar a un adversario político  Lawfare refiere, así, a la judicialización de la política.

 

Fragmento

Esta base argumental y la existencia de procesos de guerra jurídica contra exfuncionarios de gobiernos progresistas, dan cuenta de que hay otros intereses más allá de la supuesta batalla “imparcial” contra la corrupción. Uno de los objetivos del Lawfare a corto y mediano plazo es lograr la restauración del neoliberalismo también por la vía judicial. Se recurre a un estado de excepción por medio de herramientas (supuestamente) legales (así definidas por un aparato judicial que se elevó por encima de los demás poderes), que en los hechos, conducen a la omisión de la ley a favor de la imposición violenta de un nuevo orden [14]. Este orden intenta mostrarse como legal, “naturalmente” predispuesto a la rendición de cuentas y a la transparencia (es decir, contrario a prácticas corruptas), por seguir la lógica y el “modo de hacer las cosas” (de forma correcta) del sector privado; por estar resguardado y dirigido por empresarios devenidos en políticos.

El objetivo de propiciar el orden neoliberal, se visualiza con mayor claridad en aquellos casos en los que la estrategia jurídica es utilizada “a la inversa”.Es decir, cuando el aparato judicial se eleva por encima de los demás poderes y las herramientas legales se manipulan para garantizar el statu quo, haciendo mancuerna con la prensa para silenciar ciertos casos y evitar la exposición de determinadas personalidades frente a la opinión pública. Se promueve así una manufacturación de consentimiento “a favor” de estas personalidades o grupos que se han erigido como guardianes del neoliberalismo.

Leer texto :Lawfare – la vía justa al neoliberalismo

Neoliberalismo y Violencia

Renán Vega Cantor

Topía

La violencia no es algo circunstancial en el proyecto de imposición del neoliberalismo, sino que es una de sus características distintivas desde el mismo momento de su implantación.

Desaparecidas las dictaduras en términos formales, sus herederos civiles mantuvieron y profundizaron el legado neoliberal que recibieron. Ahora, la violencia estructural del neoliberalismo en lugar de desaparecer se extendió a los diversos ámbitos de la vida social, puesto que se acentuó el proceso de privatizaciones, ataque a los trabajadores organizados, apertura económica a las multinacionales y al capital financiero, y mercantilización de los bienes públicos. El costo humano de la implementación del “libre mercado” ha sido enorme, porque a éste deben achacársele miles o millones de muertos por el cierre de hospitales, privatización de la seguridad social, liquidación de empresas, despidos en masa, supresión de escuelas y centros educativos. Ese proyecto se presentaba como democrático porque decía sustentarse en “elecciones libres” y periódicas, en las que se legitimaba a los gobiernos neoliberales, que impulsaron reformas constitucionales para establecer como principios inviolables los dogmas de la privatización, la entrega de los bienes comunes al capital transnacional, la flexibilización laboral y los derechos de la propiedad.

La implantación del neoliberalismo a nivel mundial en los últimos cuarenta años ha venido acompañado con la expansión de un mito fundador, creado por sus principales ideólogos. Ese mito fundador sostiene que el neoliberalismo se ha impuesto por la superioridad intrínseca del mercado y que, por libre competencia, han sido liquidadas aquellas formas de organización social que trataban de impedir el funcionamiento armónico y automático de los mercados, así como reducida la injerencia de los estados en la actividad económica de los capitalistas y sus empresas. En este mito se resalta que la imposición del neoliberalismo, como una nueva fase en la historia del capitalismo, ha sido pacífico y sin mayores contratiempos.

Este mito fundador se acompaña de la falacia de sostener que el neoliberalismo (y el capitalismo en general) es sinónimo de democracia y que, en consecuencia, desde su mismo origen ha venido acompañado de la democratización del mundo, incluyendo a América Latina. Ahora, cuando el neoliberalismo está de regreso en países donde se le intentó superar -más no al capitalismo- se vuelve a entonar la cantinela de que es sinónimo de democracia. Una mirada crítica indica todo lo contrario de lo postulado en el mito fundador del neoliberalismo, porque éste se impuso y se ha mantenido mediante una violencia inusitada en diversos planos de la vida social, que corresponde a la lucha de clases librada desde arriba contra los trabajadores y los pobres. Seguir leyendo “Neoliberalismo y Violencia”