La Declaración y la práctica. En el setenta aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos

El valor jurídico de la DUDH en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos es indiscutible. Por un lado como instrumento universal vinculante y por otro como núcleo central no sólo de la llamada Carta Internacional de los Derechos Humanos , que incluyen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y todos los demás Pactos y Convenciones Internacionales de Derechos Humanos. Pero es imprescindible establecer la diferencia entre su valor jurídico y su valor en la práctica que, como se ha visto, es virtualmente nulo, dado que sus enunciados son violados sistemáticamente.

I. 

La Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) fue aprobada por la Asamblea General de la ONU hace 70 años, en diciembre de 1948. Seguir leyendo “La Declaración y la práctica. En el setenta aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos”

¿Qué se puede esperar de la Cumbre del G20?

El Gobierno se prepara para sitiar Buenos Aires para la cumbre del G20

Más de 20 mil efectivos de Fuerzas de Seguridad, aviones, barcos, artillería antiaérea, radares, paralización del Aeroparque e inhibición de drones son algunas de las medidas que implementará el Gobierno en el fuerte operativo que desplegará para custodiar la cumbre del G20 que se realizará el 30 de noviembre y el 1° de diciembre en el predio de Costa Salguero. La Fuerzas Armadas estarán al frente del denominado “paraguas aéreo”: la  Fuerza Aérea  lo hará con aviones y cinco radares (todos desarrollados o perfeccionados por el INVAP); el Ejército con unidades de artillería antiaérea; y laArmada pondrá sus buques en el Río de la Plat.  Esas dos jornadas serán el cierre de la Presidencia argentina del foro que reúne a la Unión Europea y los 19 países más industrializados: más de 10 mil personas estarán abocadas al encuentro, entre los 2.500 periodistas y los 7.500 miembros de las distintas comitivas y de la organización.

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El Proyecto Corbyn. Capital público y New Deal laborista (Descargar Texto)

Robin blackburn  New Left Review

Por primera vez en su historia, la izquierda parlamentaria británica tiene una posibilidad real de ocupar los principales puestos gubernamentales en este bastión capitalista cuando se realicen las próximas elecciones generales. En lo que sigue exploro los desafíos y las limitaciones que encontraría un gobierno de Corbyn para afrontar los enormes desequilibrios estructurales de la economía del Reino Unido. Expongo los planes que han surgido hasta ahora desde el entorno de su secretario del Tesoro en la sombra, John McDonnell, y algunas ideas adicionales que podrían llevar a Corbyn y McDonnell aún más lejos, si es que ganan las elecciones. Mi atención se centrará en la política económica, donde los partidos socialdemócratas han carecido con demasiada frecuencia de imaginación y han sido embaucados por las panaceas de curandero de la opinión del establishment. Pero antes puede ser útil esbozar los contornos del panorama socioeconómico con que se encontrará un gobierno de la izquierda laborista, después de que una década de políticas de austeridad tory hayan corroído aún más el que ya era, después de Thatcher y Blair, el orden más desigual y neoliberalizado de toda la Europa occidental.

Contenido:

  1. Los achaques de la economía del Reino Unido
  2. ¿Cambio de ciclo?
  3. Nuevos horizontes para una nueva izquierda
  4. Perspectivas

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El sistema-mundo moderno. Immanuel Wallerstein

Este nuevo sistema económico mundial comenzó a emerger durante el siglo XVI, cuando las potencias europeas, como España, Inglaterra y Francia, empezaron a explotar los recursos de las tierras que conquistaban y colonizaban. Estas relaciones comerciales desequilibradas llevaron a una acumulación de capital que se reinvertía en la ampliación del sistema. A finales del siglo XIX, la mayor parte del mundo se había incorporado a este sistema de producción e intercambio de productos.

No cierres los ojosGrupo Akal

  • Enfoque:  Teoría del sistema-mundo
  • Fechas clave:
  • Siglo XVI La colonización de América y partes de Asia por las potencias europeas sienta las bases del capitalismo global.
  • 1750 Inicio de la Revolución industrial en Gran Bretaña
  • 1815–1914 Nuevas industrias y transformaciones sociales y económicas se extienden por Europa, Norteamérica, Japón y zonas de Australasia. Los países de estas regiones forman el «núcleo» del sistema económico moderno.
  • 1867 Karl Marx publica el primer volumen de El capital, donde subraya la tendencia explotadora del capitalismo.
  • A partir del siglo XX Se desarrolla el comercio global con la integración de nuevos países, entre los que se hallan algunas antiguas colonias, en el «sistema» del capitalismo global.

Según el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein en El moderno sistema mundial(1974), las relaciones económicas mundiales forman un sistema global en el seno del cual las naciones más desarrolladas explotan tanto la mano de obra como los recursos naturales de aquellas naciones en vías de desarrollo. Este sistema mundial, o «sistema-mundo», dificulta el desarrollo de los países pobres y garantiza que los ricos sigan siendo los principales beneficiarios de las cadenas globales de materias primas y de los productos y la riqueza creados por el capitalismo industrial. Seguir leyendo “El sistema-mundo moderno. Immanuel Wallerstein”

La hegemonía en el sistema-mundo. Immanuel Wallerstein

No Cierres los ojos Grupo Akal

Hasta ahora ha habido tres poderes hegemónicos en la historia del sistema-mundo moderno. Las Provincias Unidas de los Países Bajos fueron brevemente la potencia hegemónica a mediados del siglo XVII, desde 1648 hasta el decenio de 1660. El Reino Unido fue el poder hegemónico durante un lapso ligeramente mayor en el curso del siglo XIX, desde 1815 hasta 1848 o tal vez un poquito más. Estados Unidos fue potencia hegemónica a mediados del siglo XX, de 1945 a 1967/1973.

Después de la hegemonía holandesa las dos potencias que contendieron por la sucesión fueron Inglaterra y Francia. Tras la hegemonía británica los dos poderes fueron Estados Unidos y Alemania. Después de la hegemonía estadounidense los dos poderes fueron una estructura emergente en el noreste de Asia (Japón-Corea-China) y una Unión Europea todavía estabilizada solo en parte.

 Immanuel Wallerstein

Ocho años después de que Wallerstein concluyese el volumen I de su obra El moderno sistema mundial, en 1980 publica el segundo volumen cuyo título es El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750. En el volumen I planteó el argumento básico de la obra en su conjunto y concluyó con un repaso de las transformaciones durante el largo siglo XVI: la economía-mundo capitalista existió solo en una parte del globo, esencialmente en Europa occidental y algunos lugares de América. El volumen II es la historia de la consolidación de la economía-mundo europea en un período que va de 1600 a 1750 y procura explicar cómo respondieron los capitalistas de diferentes zonas de la economía-mundo al fenómeno del crecimiento lento global. Seguir leyendo “La hegemonía en el sistema-mundo. Immanuel Wallerstein”

Finanzas y poder (Descargar Texto)

Geoffrey Ingham New Left Review 109

(…) The City: London and the Global Power of Finance mantiene la tesis de que el sistema financiero global debe analizarse en términos de la economía del imperialismo, en la que «un puñado de grandes corporaciones de un reducido número de países domina el mercado mundial», y donde las grandes potencias pueden utilizar los mercados financieros para «controlar los recursos del planeta y extraer el valor creado en otros lugares». Según esta perspectiva, el sector financiero es una parte esencial de la economía capitalista; lejos de ser un cáncer que debería extirparse para restaurar la salud al cuerpo, hay que entenderlo como el sistema nervioso central, cuyos beneficios son poco más que deducciones parasitarias del plusvalor creado en la producción de mercancías. Si bien es cierto que los gobiernos de las grandes potencias conceden apoyo a sus respectivos sectores financieros, cuyos rendimientos son importantes para cuadrar las cuentas públicas (lo cual es especialmente cierto en el caso del Reino Unido, cuya dependencia de los beneficios de la City ha sido profusamente documentada durante los últimos dos siglos), Norfield sostiene que las instituciones políticas están subordinadas a fuerzas económicas. Los poderes públicos no tienen prácticamente más alternativa que seguir la lógica de los imperativos del mercado global.

Estos temas –la City en tanto que elemento esencial del imperialismo económico; la primacía, en términos explicativos, de lo económico sobre lo político– atraviesan nueve capítulos vagamente conectados, que tratan dos cuestiones distintas pero relacionadas. La primera es de carácter general: Norfield se propone establecer el papel parasitario que juega el sector financiero internacional, a partir de su apropiación del plusvalor global. La segunda es, desde un punto de vista histórico, más específica: pretende explicar la supervivencia de la City como «principal centro financiero internacional». Con todo, la insistencia de Norfield en la subordinación teórica de lo político provoca una tensión no resuelta entre los dos temas. Gran parte del relato histórico de The City: London and the Global Power of Finance transita por terrenos muy discurridos. Norfield comienza documentando la posición excepcional que ocupa el Reino Unido en el sistema financiero global. Entre los primeros cincuenta países del mundo en cuanto a número de bancos, Reino Unido ocupa el segundo lugar, solo por detrás de Estados Unidos. Aún más reseñable es el hecho de que en 2013 Londres representara el 40,9 por 100 del volumen del mercado de divisas: más del doble que Estados Unidos (18,9 por 100) y a mucha distancia del tercer contendiente, que apenas llegaba al 5,7 por 100. Este dato, entre otros, es invocado a modo de correctivo de una presuposición generalizada, que parte, por definición, del predominio absoluto de Estados Unidos. Norfield rechaza de plano la descripción que hace Gowan de la City en tanto que «centro de servicios para la zona monetaria del dólar y satélite de Wall Street» (más tarde, en la nlr, Gowan describiría la City de una forma más expresiva, como el «Guantánamo de Wall Street», donde se podían hacer cosas que en casa estaban prohibidas). Por el contrario, Norfield comprende las finanzas globales como un sistema binario, donde los mercados financieros del Reino Unido y Estados Unidos se hallan sometidos a una «significativa fuerza “gravitacional”» recíproca (…)

Texto tomado de: http://newleftreview.es/

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Eric Hobsbawm: Prefacio Libro E.P. Thompson “La formación de la clase obrera en Inglaterra” (Descargar Texto)

Fragmento

Este libro tiene un título un tanto tosco, pero que cumple su cometido. Formación, porque es el estudio de un proceso activo, que debe tanto a la acción como al condicionamiento. La clase obrera no surgió como el sol, en un momento determinado. Estuvo presente en su propia formación.

Clase, en lugar de clases, por razones cuyo examen es uno de los objetivos del libro. Existe, por supuesto, una diferencia. «Clases» es un término descriptivo, que elude tanto como define. Pone en el mismo saco de manera imprecisa un conjunto de fenómenos distintos. Aquí había sastres y allí tejedores, y juntos componían las clases.

Por clase, entiendo un fenómeno histórico que unifica una serie de sucesos dispares y aparentemente desconectados, tanto por lo que se refiere a la materia prima de la experiencia, como a la conciencia. Y subrayo que se trata de un fenómeno histórico. No veo la clase como una «estructura», ni siquiera como una «categoría», sino como algo que tiene lugar de hecho —y se puede demostrar que ha ocurrido— en las relaciones humanas.

Todavía más, la noción de clase entraña la noción de relación histórica. Como cualquier otra relación, es un proceso fluido que elude el análisis, si intentamos detenerlo en seco en un determinado momento y analizar su estructura. Ni el entramado sociológico mejor engarzado puede darnos una muestra pura de la clase, del mismo modo que no nos puede dar una de la sumisión o del amor. La relación debe estar siempre encarnada en gente real y en un contexto real. Además, no podemos tener dos clases distintas, cada una con una existencia independiente, y luego ponerlas en relación la una con la otra. No podemos tener amor sin amantes, ni sumisión sin siervos. Y la clase cobra existencia cuando algunos hombres, de resultas de sus experiencias comunes —heredadas o compartidas—, sienten y articulan la identidad de sus intereses a la vez comunes a ellos mismos y frente a otros hombres cuyos intereses son distintos —y habitualmente opuestos— a los suyos. La experiencia de clase está ampliamente determinada por las relaciones de producción en las que los hombres nacen o en las que entran de manera involuntaria. La conciencia de clase es la forma en que se expresan estas experiencias en términos culturales: encarnadas en tradiciones, sistemas de valores, ideas y formas institucionales. Si bien la experiencia aparece como algo determinado, la conciencia de clase no lo está. Podernos ver una cierta lógica en las respuestas de grupos laborales similares que tienen experiencias similares, pero no podemos formular ninguna ley. La conciencia de clase surge del mismo modo en distintos momentos y lugares, pero nunca surge exactamente de la misma forma (…)

Texto tomado de: http://theomai.unq.edu.ar/

Descargar Texto: Eric Hobsbawm: Prefacio Libro E.P. Thompson “La formación de la clase obrera en Inglaterra”