Los fusiladores de la Patagonia

Alejandro Teitelbaum

Rebelión

Lectura recomendada: El territorio argentino en venta

Todo empezó con la conquista del «desierto». No tan desierto porque estaba ocupado por los pueblos originarios. Cuya resistencia fue vencida a sangre y fuego.

Así se constituyó la oligarquía terrateniente y vacuna. A la que no tardó en sumarse y asociarse el capital extranjero (ahora las todopoderosas sociedades transnacionales). Que desde entonces los sucesivos Gobiernos de todas las tendencias («democráticos» y dictatoriales) han protegido con la legislación, los tribunales de justicia y con las armas. Lo que les permite crecer, extenderse y permanecer intocables.

La desaparición seguida de muerte de Maldonado y el asesinato de Nahuel además de tener el precedente más que centenario de la conquista del « desierto », tiene otros más recientes. Entre ellos los fusilamientos de obreros rurales en la Patagonia en 1921 (Gobierno de Irigoyen), la matanza de Napalpí (700 indígenas masacrados en el Chaco en 1924 (Gobierno de Alvear) y la masacre de más de 1000 indígenas Pilagás en 1947 en el entonces territorio de Formosa (Gobierno de Perón).

Son enormes intereses que han crecido como un cáncer al amparo de los Gobiernos y que estos han protegido y protegen servilmente por todos los medios, con total desprecio de los derechos humanos, de los intereses populares y de la soberanía nacional.

Entre ellos la oligarquía terrateniente, desde los “históricos” Braun Menéndez y Patrón Costas hasta el actual Benetton, las transnacionales petroleras (Cerro Dragón concedida en 2007 a Pan American Energy hasta 2047 y Chevron participando en Vaca Muerta en términos mantenidos secretos) y mineras como Barrick Gold. (Véase “El territorio argentino en venta”

En Argentina no se tiene ni se ha tenido nunca el control de las zonas de seguridad.

Las zonas de seguridad están definidas en el decreto-ley 15385/44 dictado en 1944 por el gobierno militar Farrell-Perón, que rige aún con pocos modificaciones, donde se dice que es “de conveniencia nacional que los bienes ubicados en zonas de seguridad pertenezca a ciudadanos argentinos nativos”. Se declara de “conveniencia nacional” que pertenezcan a ciudadanos nativos, pero no se prohiben las propiedades extranjeras en las zonas de seguridad.

Así es como actualmente hay enormes propiedades de extranjeros en el borde del Océano Atlántico, en zonas limítrofes, en zonas estratégicas por sus recursos naturales, etc. Seguir leyendo “Los fusiladores de la Patagonia”

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Estados Unidos y la nueva correlación de fuerzas internacional (Descargar Libro)

Marco A. Gandásegui, hijo. [Coordinador]

Pablo Gentili. Pablo A. Vommaro. [Presentación]

Ronald H. Chilcote. Marco A. Gandásegui, hijo. Carlos Eduardo Martins. Gladys Cecilia Hernández Pedraza. Santiago Pérez Benítez. Claudio Katz. Dídimo Castillo Fernández. Fabio Grobart Sunshine. Casandra Castorena Sánchez. Ary Minella. Silvina María Romano. Jorge Hernández Martínez. Jaime Zuluaga Nieto. Darío Salinas Figueredo. Luis Suárez Salazar. Leandro Morgenfeld. Laneydi Martínez Alfonso. [Autores de Capítulo]

Colección Grupos de Trabajo. http://www.clacso.org.ar/

ISBN 978-607-03-0836-9

Siglo XXI. CLACSO. CELA.

México D. F. Julio de 2017

Fragmento

El desarrollo del capitalismo global en los últimos 200 años ha consolidado el sistema que se legitima sobre la expansión del número de Estados naciones. Esta modalidad reconoce formalmente la existencia de entidades jurídicas soberanas con iguales derechos. El sistema nació en Europa con un pequeño grupo de Estados que se reconocieron como tales y se expandió en el Hemisferio occidental con las nuevas repúblicas independientes. En 1945 ya eran 60 Estados que formaron la Organización de las Naciones Unidas (onu). El sistema se transformó en la segunda mitad del siglo xx para llegar a más de 190 Estados naciones repartidos en todo el mundo.

Uno de esos Estados es precisamente el objeto de estudio de este libro: Estados Unidos. Además de constituirse en una potencia dominante y hegemónica mundial, logró crear un proyecto nacional homogéneo, con las excepciones del caso. El proyecto norteamericano fue especialmente exitoso entre 1945 y 1970. Sin embargo, a partir de esta última fecha, el proyecto de la “sociedad del bienestar” o de la “gran sociedad” (Great Society) comenzó su declinación (Andrew III, 1998).

Algunos sugieren que la “crisis” es el resultado de una economía que produce más de lo que puede consumir (en forma rentable). La crisis de la sobreproducción genera pérdidas de empleo, desintegración de la familia y de comunidades enteras, así como el colapso del sistema educativo. Las pérdidas que experimenta el capitalismo son reemplazadas con nuevas tecnologías que ahorran fuerza de trabajo, agudizando la descomposición social.1 En los últimos 40 años ha surgido en Estados Unidos un nuevo país. A diferencia de la sociedad norteamericana de mediados del siglo xx, con una clase capitalista industrial, segura de su futuro, en la actualidad la poderosa fracción de clase ha desaparecido y, en su lugar, emergió la clase financiera que aún no logra consolidar su hegemonía (o visión de país) (Caputo, 2014).

La transformación del capital industrial en capital financiero se logró al convertir el proyecto nacional (mercado nacional) en un proyecto global (mercado mundial). El control de los mecanismos productivos globales quedaron  en manos de los grandes operadores de los centros financieros  (…)

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Un submarino que explotó, tropas extranjeras, bronca y furia en la Argentina

Rubén Armendáriz

Rebelión

Lectura recomendada:  La verdad sumergida

En primer lugar el gobierno del presidente Mauricio Macri deberá explicar a la población y al Congreso por qué estaban militares y científicos de la estadounidense Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) desde la segunda quincena de octubre y por qué llegaron a Ushuaia buques el 31 de ese mes, lo que es absolutamente ilegal. También debe explicar si ya estaban haciendo maniobras naves estadounidenses de la Cuarta Flota y otras que habían participado recientemente en Chile de un simulacro de desaparición y hundimiento de un submarino. Si en función de la búsqueda del ARA San Juan, Estados Unidos, que envió aviones Galaxy, estaría instalando una base militar y otra de control de ensayos nucleares en Tierra del Fuego, la llamada isla del fin del mundo, más despoblada ahora al cerrarse en los pasados dos años las fuentes de trabajo.

Dolor y mucha furia fue la reacción de los desesperados familiares de los 44 tripulantes del submarino argentino ARA San Juan, que desapareció en el Atlántico sur en la mañana del 15 de noviembre, cuando un jefe de la Marina utilizando un lenguaje científico les comunicó sobre un evento violento, singular, anómalo, corto y no nuclear consistente con una explosión.

Para los familiares de los 44 tripulantes la explicación sonó a burla, ya que la tragedia se resumía en una corta frase: el sumergible explotó. Y de allí los gritos y los insultos que no dejaron que se acabara de leer el informe en la base naval de Mar del Plata revelaron un profundo descontento que iba mucho más allá de esta tragedia, describe la periodista Stella Calloni.

El dato trascendental acercado a la Armada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares confirmó las peores presunciones: el ARA San Juan sufrió un evento cataclísmico en plena navegación hacia Mar del Plata, a unas 30 millas náuticas al nornoreste de su último punto de contacto radiofónico, a más de 400 kilómetros de la costa patagónica, frente al golfo San Jorge. Seguir leyendo “Un submarino que explotó, tropas extranjeras, bronca y furia en la Argentina”

Eduardo Galeano: Fútbol, ¿el opio de los pueblos?

 

Eduardo Galeano: El fútbol a sol y sombra (Descargar Libro)

 

Fragmento

¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales.

En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de “las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan”. Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre el tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en que la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del ’78.

El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.

En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase. Seguir leyendo “Eduardo Galeano: Fútbol, ¿el opio de los pueblos?”

Nosotras, las que no pudieron quemar

Silvia Federici  Redacción La Tinta

#NiUnaMenos

Lectura recomendada: Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Descargar Libro)

Locas, histéricas o brujas, llámennos como quieran. Para nosotras no es un insulto sino el devenir de nuestras antepasadas, aquellas que cargaron con los estigmas sociales por denunciar y querer romper la lógica patriarcal que nos oprime. Las mismas que abrieron el camino que hoy nos permite que nuestra voz sea más fuerte, que cada vez seamos más caminando a paso firme y seguras. Convencidas de que este mundo no es el que queremos seguir pariendo.

 La cacería de brujas, la verdad de un gran femicidio

(…)  Hay una parte de la historia de las mujeres que no sabemos muy bien, que alguna vez hemos escuchado, pero no conocemos en profundidad y es la cacería de brujas. Y no la conocemos porqué fue y es intencionalmente ocultada y negada por aquellos que cuentan y escriben  la “verdadera” Historia.

Según Federici “la caza de brujas rara vez aparece en la historia del proletariado. Hasta hoy, continúa siendo uno de los fenómenos menos estudiados en la Historia de Europa o, tal vez, de la Historia mundial, si consideramos que la acusación de adoración al Demonio fue llevada al «Nuevo Mundo» por los misioneros y conquistadores como una herramienta para la subyugación de las poblaciones locales. El hecho de que las víctimas, en Europa, hayan sido fundamentalmente mujeres campesinas da cuenta, tal vez, de la indiferencia de los historiadores hacia este genocidio; una indiferencia que ronda la complicidad, ya que la eliminación de las brujas de las páginas de la Historia ha contribuido a trivializar su eliminación física en la hoguera, sugiriendo que fue un fenómeno de significado menor, cuando no una cuestión de folclore. Al tiempo que deploraban el exterminio de las brujas, muchos han insistido en retratarlas como necias despreciables, que padecían alucinaciones. De esta manera su persecución podría explicarse como un proceso de «terapia social», que sirvió para reforzar la cohesión amistosa y que podría ser descrita en términos médicos como «pánico», «locura», «epidemia», caracterizaciones todas que exculpan a los cazadores de brujas y despolitizan sus crímenes” Seguir leyendo “Nosotras, las que no pudieron quemar”

La dependencia político-económica de América Latina (Descargar Libro)

Helio Jaguaribe. Aldo Ferrer. Miguel S. Wionczek. Theotonio Dos Santos. [Autores]

Colección Clásicos Recuperados.

ISBN 978-987-722-264-7

CLACSO. http://www.clacso.org.ar/

Buenos Aires.  Octubre de 2017

“…Un clásico es un prisma, un artefacto que forja –apelando al filósofo mexicano Luis Villoro– una “imagen del mundo”. Nervaduras dentro de una red textual, los clásicos son puntos nodales de una constelación hecha de formaciones teóricas, debates y puntos de encuentro, estéticas y tramas afectivas, lecturas y polémicas en torno a esas lecturas. Ítalo Calvino entrevió que, si para algo servía la lectura de un clásico, era “para entender quiénes somos y a donde hemos llegado”. Dicho de otro modo: salir al encuentro de un clásico no representa otra cosa que una invitación a demorarse en el pasado en busca de huellas y legados que permanecen en el presente…”

Fragmento

La autonomía política y económica de las sociedades latinoamericanas frente a los grandes centros del poder de América del Norte y Europa occidental parece representar un objetivo histórico de la región desde la desaparición de los imperios español y portugués a principios del siglo pasado. Este objetivo no se había logrado hasta la fecha, debido con toda probabilidad a un conjunto de factores, entre los que destacan la herencia socioeconómica de la colonia, la resistencia de las clases dirigentes de la América Latina poscolonial al cambio social y la modernización política, el funcionamiento de la economía mundial basado en la división internacional del trabajo entre los centros industriales y las periferias productoras de materias primas, y, finalmente, el crecimiento continuo del poder político, económico y tecnológico de Estados Unidos, tanto en el ámbito mundial como en el hemisférico.

Al terminar la segunda guerra mundial, que trajo consigo el gran impulso hacia la descolonización de las periferias del mundo desarrollado, se extendió por América Latina la esperanza de que se abrirían nuevos caminos para la consumación de este proceso en las esferas económica y social, también en nuestra parte del mundo. De estas esperanzas han surgido las doctrinas y políticas económicas conocidas con el nombre de desarrollismo que postulaban que el fomento de la industrialización dentro del marco sociopolítico existente incrementaría la autonomía del área frente al resto del mundo. Hoy, un cuarto de siglo después, parece claro que los intentos posbélicos de modernizar y descolonizar América Latina —económica, social y políticamente— han fracasado. El grado de dependencia de la región respecto a los centros de poder del mundo industrial capitalista ha aumentado. Las razones de tal estado de cosas no se ven todavía con bastante claridad. Unos insisten en que la creciente dependencia de la región respecto del mundo externo es el resultado casi automático del imperialismo norteamericano. Otros postulan que la dependencia se debe a la indolencia de las élites del poder latinoamericanas (…)

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Las nuevas ciencias y las humanidades. De la academia a la política (Descargar Libro)

El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve. Antonio Machado

Pablo González Casanova. [Autor]

Colección Clásicos Recuperados.

ISBN 978-987-722-265-4

CLACSO. http://www.clacso.org.ar/

Buenos Aires.  Octubre de 2017

 

La Revolución Científica de nuestro tiempo ha sido equiparada a la que ocurrió en tiempos de Newton. Hoy ya no podemos pensar sobre la naturaleza, la vida y la humanidad, sin tomar en cuenta los descubrimientos que se iniciaron con la cibernética, la epistemología genética, la computación, los sistemas autorregulados, adaptativos y autopoiéticos, las ciencias de la comunicación, las ciencias de la organización, las del caos determinista, los atractores y los fractales. La profundidad de esos descubrimientos va más allá de sus claras manifestaciones científicas y técnicas. Incluye nuevas formas de pensar y actuar que comprenden las llamadas ciencias de la complejidad y las tecnociencias.

El impacto de la nueva Revolución Científica altera profundamente nuestra división y articulación del trabajo intelectual, de las humanidades, las ciencias, las técnicas y las artes. Obliga a replantear, en estos inicios del siglo XXI, una nueva cultura general, y nuevas formas de cultura especializada con intersecciones y campos acotados, que rompen las fronteras tradicionales del sistema educativo y de la investigación científica y humanística, así como del pensar y el hacer en el arte y la política. Quien no se acerque con inquietud a la comprehensión y el dominio de las “nuevas ciencias” como ciencias de la complejidad no sólo no entenderá (y practicará mal) el quehacer tecnocientífico sino el artístico y el político.

Indice

Sobre la colección

Introducción

  1. Interdisciplina y complejidad
  2. Complejidad y contradicciones
  3. La dialectica de lo complejo
  4. Las nuevas ciencias y la política de las alternativas
  5. Epílogo: el curso de las ciencias
  6. Bibliografía
  7. Léxico

Descargar Libro: Las nuevas ciencias y las humanidades. De la academia a la política