Antonio Gramsci: Notas sobre Maquiavelo, sobre política y el Estado moderno. El moderno príncipe

Tal día como hoy [21 de junio], en 1527, fallecía Nicolás Maquiavelo. Mucho se ha escrito sobre su obra más conocida, El Príncipe. Para Gramsci, el moderno príncipe, el mito-príncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto. Será el partido político.

Lecturas recomendadas:

-Nicolás Maquiavelo : El Príncipe (Descargar Libro)

-Antonio Gramsci: El moderno príncipe (Descargar Libro)

Antonio Gramsci El viejo topo

Apuntes sobre la política de Maquiavelo

El carácter fundamental de El Príncipe no es el de ser un tratado sistemático, sino un libro “viviente”, donde la ideología política y la ciencia política se fundan en la forma dramática del “mito”. Entre la utopía y el tratado escolástico, formas bajo las cuales se configuraba la ciencia política de la época, Maquiavelo dio a su concepción una forma imaginativa y artística, donde el elemento doctrinal y racional se personificaba en un condottiero [capitán] que representa en forma plástica y “antropomórfica” el símbolo de la “voluntad colectiva”. El proceso de formación de una determinada voluntad colectiva, que tiene un determinado fin político, no es representado a través de pedantescas disquisiciones y clasificaciones de principios y criterios de un método de acción, sino como las cualidades, los rasgos característicos, deberes, necesidades, de una persona concreta, despertando así la fantasía artística de aquellos a quienes se procura convencer y dando una forma más concreta a las pasiones políticas [1] .

ElPríncipe de Maquiavelo podría ser estudiado como una ejemplificación histórica del “mito” de Sorel, es decir, de una ideología política que no se presenta como una fría utopía, ni como una argumentación doctrinaria, sino como la creación de una fantasía concreta que actúa sobre un pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar su voluntad colectiva Seguir leyendo “Antonio Gramsci: Notas sobre Maquiavelo, sobre política y el Estado moderno. El moderno príncipe”

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200 años del nacimiento de Marx, o de la vigencia de su pensamiento

No cierres los ojos Grupo Akal

Lectura recomendada:

El 5 de mayo de 1818 nacía en Tréveris una de las mentes más brillantes que nos dio el siglo XIX y que determinarían la política y la concepción de la sociedad desde entonces. Filósofo, economista, sociólogo, militante revolucionario, Karl Marx realizó el análisis más relevante del capitalismo, sintetizó el idealismo y el materialismo con la economía política y la investigación de la sociedad. Autor complejo, poliédrico, sus ideas ganaron una rápida aceptación en el movimiento socialista y sus textos se consagraron como lectura ineludible para cualquier tendencia ideológica.

A su puño y pluma le debemos obras como La sagrada familia (1844), La ideología alemana (1845-1846), El manifiesto comunista (1848), Grundrisse. Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (1857-1858) o el libro primero de El capital. Crítica de la economía política (1867), textos que han alcanzado el estatus de referencia universal y que deberían ser lectura imprescindible para una correcta comprensión del presente y del lugar que ocupa la sociedad en el capitalismo. Seguir leyendo “200 años del nacimiento de Marx, o de la vigencia de su pensamiento”

Eric Hobsbawm: Prefacio Libro E.P. Thompson “La formación de la clase obrera en Inglaterra” (Descargar Texto)

Fragmento

Este libro tiene un título un tanto tosco, pero que cumple su cometido. Formación, porque es el estudio de un proceso activo, que debe tanto a la acción como al condicionamiento. La clase obrera no surgió como el sol, en un momento determinado. Estuvo presente en su propia formación.

Clase, en lugar de clases, por razones cuyo examen es uno de los objetivos del libro. Existe, por supuesto, una diferencia. «Clases» es un término descriptivo, que elude tanto como define. Pone en el mismo saco de manera imprecisa un conjunto de fenómenos distintos. Aquí había sastres y allí tejedores, y juntos componían las clases.

Por clase, entiendo un fenómeno histórico que unifica una serie de sucesos dispares y aparentemente desconectados, tanto por lo que se refiere a la materia prima de la experiencia, como a la conciencia. Y subrayo que se trata de un fenómeno histórico. No veo la clase como una «estructura», ni siquiera como una «categoría», sino como algo que tiene lugar de hecho —y se puede demostrar que ha ocurrido— en las relaciones humanas.

Todavía más, la noción de clase entraña la noción de relación histórica. Como cualquier otra relación, es un proceso fluido que elude el análisis, si intentamos detenerlo en seco en un determinado momento y analizar su estructura. Ni el entramado sociológico mejor engarzado puede darnos una muestra pura de la clase, del mismo modo que no nos puede dar una de la sumisión o del amor. La relación debe estar siempre encarnada en gente real y en un contexto real. Además, no podemos tener dos clases distintas, cada una con una existencia independiente, y luego ponerlas en relación la una con la otra. No podemos tener amor sin amantes, ni sumisión sin siervos. Y la clase cobra existencia cuando algunos hombres, de resultas de sus experiencias comunes —heredadas o compartidas—, sienten y articulan la identidad de sus intereses a la vez comunes a ellos mismos y frente a otros hombres cuyos intereses son distintos —y habitualmente opuestos— a los suyos. La experiencia de clase está ampliamente determinada por las relaciones de producción en las que los hombres nacen o en las que entran de manera involuntaria. La conciencia de clase es la forma en que se expresan estas experiencias en términos culturales: encarnadas en tradiciones, sistemas de valores, ideas y formas institucionales. Si bien la experiencia aparece como algo determinado, la conciencia de clase no lo está. Podernos ver una cierta lógica en las respuestas de grupos laborales similares que tienen experiencias similares, pero no podemos formular ninguna ley. La conciencia de clase surge del mismo modo en distintos momentos y lugares, pero nunca surge exactamente de la misma forma (…)

Texto tomado de: http://theomai.unq.edu.ar/

Descargar Texto: Eric Hobsbawm: Prefacio Libro E.P. Thompson “La formación de la clase obrera en Inglaterra”