Europa, Rusia y China. Tres perfiles diferentes al imperialismo dominante

La conducta imperialista de Estados Unidos es un dato corroborado por la escalada de agresiones que perpetró en el “mundo islámico”. ¿Pero cómo debería caracterizarse el rol de Europa, Rusia y China? ¿Qué tipo de indicios surgen de las acciones de cada potencia en la región más turbulenta del planeta? ¿Operan también como fuerzas imperialistas?  

El fracaso del proyecto norteamericano del “Gran Oriente Medio” tiene enormes consecuencias para la relación de la primera potencia con los tres principales jugadores globales del siglo XXI. El imperialismo estadounidense buscaba renovar la subordinación de Europa, frustrar la recomposición de Rusia y neutralizar la expansión de China. Estos tres objetivos quedaron seriamente afectados por la sucesión de adversidades y derrotas que acumula Washington en las últimas dos décadas.

Claudio Katz

Toda la vasta zona atropellada por Estados Unidos en los últimos años fue un botín de la era clásica del imperialismo. Al concluir la Primera Guerra Mundial, Inglaterra y Francia concertaron especialmente su dominio de Medio Oriente y negociaron el reparto de los territorios árabes del desmembrado Imperio Otomano. Se distribuyeron esa región estableciendo las nuevas fronteras de Siria, Irak, Líbano, Jordania y Palestina. Seguir leyendo «Europa, Rusia y China. Tres perfiles diferentes al imperialismo dominante»