Patentes y capitalismo

¿Quiénes producen, transportan y aplican las vacunas? ¿Los accionistas? ¿Los altos funcionarios? ¿Quiénes generan los miles de millones de ganancias que están teniendo los laboratorios? ¿Quiénes?

Los apologistas del capitalismo acostumbran presentar las patentes como una forma de garantizar que el valor derivado de un avance científico aplicado a la producción vaya a quienes lo han generado. Pero es un hecho que los avances científicos aplicados a la producción son obra de investigadores, ingenieros, doctores, técnicos y personal auxiliar de todo tipo pertenecientes a los departamentos de investigación y desarrollo de las empresas, trabajadores a quienes las patentes no les otorgan propiedad alguna. Esto sin contar los científicos y técnicos en investigación fundamental, que tampoco obtienen propiedad alguna con las patentes. En definitiva, las patentes no generan propiedad para estos trabajadores, sino para los accionistas, los propietarios del capital

Rolando Astarita  (Blog)

Recordemos que las patentes son concedidas por los Estados a quienes aplican conocimientos científicos a la producción de un nuevo producto, o a la generación de un nuevo proceso de producción, o de comercialización. Los beneficiarios de la patente tienen el derecho exclusivo de controlar la producción y venta de un determinado producto, o de un proceso productivo, durante un lapso de tiempo, que por lo general se establece en 20 años. De esta forma las patentes generan una relación de propiedad sobre el conocimiento científico aplicado o tecnológico. Es que en tanto los bienes físicos son bienes rivales, los conocimientos son no rivales y en el sistema basado en la propiedad privada “exigen” protección. En otros términos, dado que un avance científico es compartible infinitamente, la patente lo transforma –durante el tiempo en que esté vigente- en propiedad privada. Por eso a medida que avanzó la mundialización del capital, el tema se hizo global. Seguir leyendo “Patentes y capitalismo”