España. El mito de la caverna

¿Cómo es posible que este país que ha sufrido tanto, que ha soportado la miseria, el hambre y la represión durante tantos años todavía mantenga con sus votos a los herederos de tanto desastre?

Llegado a este punto quiero recordar el “Mito de la caverna” de Platón: esclavos amarrados de por vida, con cadenas en cuello, pies y manos, obligados a mirar sólo a una pared en la que le proyectan, mediante una hoguera encendida en la parte opuesta, falsas imágenes preparadas como única realidad que deben conocer. Esas sombras mentirosas repetidas muchas veces calaban tanto en los esclavos que eran asumidas por ellos como la única y verdadera realidad. Cuando uno logró escapar y ver la vida, observar la luz, contemplar el sol, los árboles, los pájaros se dio cuenta del engaño y comprendió que ese era el mundo real. Fue a convencer a sus compañeros, a llevarles esa luz (el cambio, la sabiduría, el conocimiento) a explicarles que los estaban engañando, a abrirle los ojos sobre la falsedad de sus vivencias. Sin embargo, los esclavos no sólo no le creyeron sino se levantaron contra él y lo asesinaron. Viene a cuento esta alegoría con la fuerte influencia que ejercen los poderosos medios de comunicación y los púlpitos que con la manipulación y la mentira continuadas (voceros políticos franquistas, periodista comprados, curas…) convencen a una masa de la ciudadanía, ignorante y dispuesta creer y no pensar, que la única verdad es la suya, que cuando se pierden derechos sociales y laborales, cuando se bajan salarios y pensiones, cuando se encarcela a los discrepantes, cuando se recortan en servicios públicos (sanidad, educación, dependencia…) es por preservar el orden establecido (cuarenta años de “democracia”) y salvar la unidad de la patria.

Juan García Ballesteros  Rebelión

Un país que fuera realmente democrático que garantizara la separación de poderes (no es nuestro caso), en el que se respetaran y garantizaran los derechos humanos, no podría olvidar su pasado reciente tan fácilmente, no tendría que haber consentido perdón y olvido para los verdugos y asesinos de una atroz dictadura, no debería consentir que después de cuarenta años más cien mil ciudadanos asesinados permanecieran enterrados anónimamente en las cunetas. Seguir leyendo “España. El mito de la caverna”