Argentina: La pena de muerte librada al criterio de la policía

Nahuel Lag  Página/12

“Lo que está de fondo es la discusión acerca de lo que debe ser la función policial, de las definiciones políticas acerca de cuándo y cómo debe actuar la policía. Cuando la ministra habla de una “nueva doctrina” habla de nuevas reglas del quehacer policial, estén o no formalmente protocolizadas (… ) Infiero que la “nueva doctrina” tiene poco que ver con una policía pensada para la democracia. La policía es el Estado, es la violencia organizada del Estado… Se habilitan los rasgos más autoritarios, se relajan los controles sobre el uso de la fuerza. Es una política de seguridad que promueve abiertamente un uso instrumental de las fuerzas de seguridad en beneficio de sectores de poder. Y es, en consecuencia, una política de (in)seguridad para los que quedan fuera de los estándares éticos-estéticos de la distinción social. Reactiva la lógica de la lucha contra un enemigo como paradigma de la intervención policial y se afirma abiertamente en la reactivación de microfascismos para producir múltiples instancias de microterror”.

La investigadora de la UBA y el Conicet advierte sobre los riesgos del mensaje que Cambiemos les está dando a las fuerzas policiales. “Asociar la función policial al deber de matar a los delincuentes es profundamente antidemocrático”, dice.

“¿Qué significan en términos prácticos los dichos de la ministra (Patricia Bullrich) acerca de que el Estado les da presunción de inocencia a sus fuerzas? Lisa y llanamente, que el Estado no va a promover la investigación judicial de estos casos”, responde la socióloga especializada en políticas de seguridad y fuerzas policiales Alina Ríos, luego de una semana que se abrió el viernes 2 con la difusión del video en el que el policía Luis Chocobar mató por la espalda a Pablo Kukoc, de 18 años, y cerró con la denuncia del caso de Fabián Enrique, de 17, que murió tras recibir dos tiros en la espalda por parte de un integrante del Grupo Halcón de la Policía Bonaerense. Con las diferencias de los casos, ambos policías actuaron fuera de servicio y en respuesta a un robo callejero, accionar que la ministra de Seguridad defendió como parte de una “nueva doctrina”.

La investigadora del Instituto Gino Germani (UBA) y del Conicet advierte que la política instalada por el Gobierno, que implica dar “presunción de inocencia” a las fuerzas de seguridad e “invertir la carga de la prueba” en pos del “cumplimiento del deber”, arrastra el peligro de justificar “la lógica del enfrentamiento amigo-enemigo como paradigma de la intervención policial”, con el objetivo de generar “una policía más activa, más reactiva, y menos reflexiva” y con un mensaje claro desde la conducción política: “Disparen sin dudar, no están solos”. Seguir leyendo “Argentina: La pena de muerte librada al criterio de la policía”

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Informe Oxfam 2018. Premiar el trabajo, no la riqueza (Descargar)

Nicolás Oliva y Sergio Martín-Carrillo

CELAG

El pasado 22 de enero, coincidiendo con la cita de los grandes magnates del pensamiento neoliberal en Davos, la fundación Oxfam publicaba su Informe anual sobre la distribución de la riqueza en el mundo. Este año el Informe lleva por nombre “Premiar el trabajo, no la riqueza” y hace hincapié en el empeoramiento paulatino de las condiciones laborales de la mayoría de la población en favor de los grandes propietarios del capital, proceso que determina la cada vez mayor concentración de la riqueza en unas pocas manos y el expolio a las grandes mayorías.

A continuación, presentamos un resumen de los principales datos que aparecen en el Informe y particularmente aquellos que tienen que ver con la región latinoamericana y caribeña.

Un capitalismo que sigue su curso autodestructivo

  • El capitalismo mundial sigue batiendo récords de inequidad: ya existen 2.043 personas que poseen más de 1.000 millones de dólares (super-ricos). En un año, la riqueza de estos super-ricos ha crecido en 762 mil millones de dólares, monto que permitiría erradicar a nivel mundial la pobreza extrema en siete veces.
  • Entre los años 2006 y 2015 la riqueza de estos super-ricos se incrementó en un promedio anual del 13 %, mientras que los salarios de los trabajadores sólo crecieron en promedio un 2 %.
  • Del incremento de la riqueza mundial en el último año, el 82 % de ésta quedó en las manos del 1 % más rico. Mientras que el 50 % de la población más pobre no recibió nada de esa nueva riqueza.

Un capitalismo cada vez menos meritocrático y más rentista

  • Las minorías acomodadas a lo largo de la historia han justificado la desigualdad como el resultado del talento: los ricos son ricos porque han sabido ser más “eficientes” y “productivos” en el mercado. Aquel argumento ha perdido ya toda credibilidad. Oxfam asegura que hay cada vez más evidencia que confirma que la alta concentración del ingreso y la riqueza se deben a una posición preferencial en el mercado (monopolios), corrupción con el Estado o simplemente es el resultado del capital heredado.
  • Cerca 2/3 de la riqueza de los 2.043 super-ricos proviene de herencias, monopolios o relaciones de nepotismo y connivencia con el Estado.
  • A su vez, el esfuerzo en el trabajo ya no necesariamente garantiza progreso para las clases trabajadoras. El 43 % de la población joven activa no tiene trabajo o, si trabaja, sigue viviendo en la pobreza. Entre 1995 y 2014, en 91 países de un total de 135, el aumento de la productividad laboral no vino acompañado con incrementos salariales.
  • En definitiva: los ricos observan sentados como su riqueza crece mientras que los trabajadores, a pesar de su esfuerzo, no mejoran su nivel de vida.

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