Argentina: su recurrente inestabilidad financiera (Descargar Libro)

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Alicia Girón. [Autora]

CLACSO Coediciones.

http://www.biblioteca.clacso.edu.ar/

ISBN 978-987-1543-21-2

CLACSO. Universidad Nacional Autónoma de México

 IIES.Buenos Aires. D.F..Mayo de 2009 

 

Introducción : Aldo Ferrer

(Fragmento) 

” … Uno de los interrogantes actuales sobre la evolución de la economía argentina se refi ere a la naturaleza de su crecimiento, a elevadas tasas, en los últimos cinco años. ¿Se trata de la fase ascendente de un ciclo económico que será inevitablemente sucedida por otra de contracción? ¿En ese caso, qué similitudes guarda la situación actual con ciclos anteriores?

Además: ¿ese crecimiento, es una fase ascendente impulsada esencialmente desde afuera y, si así fuera, sujeta inexorablemente a los vaivenes externos?

Alicia Girón realiza una excelente contribución a la respuesta de estos interrogantes con su visión heterodoxa del sistema fi nanciero argentino. Su estudio presenta un punto de vista histórico de largo plazo del contrapunto entre la realidad interna del país y el contexto internacional y ayuda a comprender por qué Argentina dio tan malas respuestas a los desafíos y oportunidades de la globalización.

Para ubicar la cuestión en perspectiva histórica, conviene recordar que, desde fi nales del siglo XIX hasta principios del XXI, se registraron tres tipos de ciclos económicos en Argentina. El primero ocurrió durante la etapa de la economía primario exportadora asentada en la exportación de productos agropecuarios.

En ese entonces, el ciclo estaba decididamente infl uenciado por la evolución del mercado mundial y sus propias fases de auge y depresión. En el ascenso, aumentaban la demanda y los precios de los productos como los exportados por Argentina, ingresaban capitales y crecían la producción y el empleo. En la fase descendente del ciclo en las principales economías del mundo, la contracción se propagaba a la periferia por la baja de la demanda de alimentos y materias primas, los precios y los ingresos de capitales. Este fue el problema estudiado por Raúl Prebisch que lo llevó a identifi car la existencia de un sistema centro periferia, cuyo ciclo económico estaba principalmente determinado por la evolución de las mayores economías industriales.

El segundo tipo de ciclo económico en Argentina, correspondió a la etapa (1930-1975) de la industrialización sustitutiva de importaciones o de la industrialización inconclusa. Aquí, el detonante que cambiaba la tendencia era el cuello de botella del balance de pagos. Cuando crecía la producción industrial, la demanda de importaciones de insumos y bienes de capital, excedía la capacidad exportadora fundada en las exportaciones de granos, carnes y otros productos primarios. Cuando el défi cit era insostenible, fue imprescindible ajustar la economía, achicar la demanda interna, reducir las importaciones y restablecer el equilibrio de los pagos internacionales. El acceso al crédito internacional era un paliativo de corto plazo porque, al fi nal, los intereses y amortizaciones de la deuda aumentaban el desequilibrio y agravaban el ajuste necesario. La raíz del problema obedeció a que no se crearon las condiciones necesarias para que las exportaciones de manufacturas fueran la fuente principal de las divisas necesarias para pagar las importaciones de insumos y bienes de capital del mismo aparato industrial. Éste dependía entonces de las divisas generadas por las exportaciones primarias, que resultaron insufi cientes. Marcelo Diamand, denominó a este sistema la estructura productiva desequilibrada.

Cuando el golpe de Estado y el plan económico del 2 de abril de 1976, inauguraron el largo periodo de la hegemonía neoliberal y colapsó (con su secuela de alto desempleo, pobreza y concentración del ingreso) la estructura productiva generada durante la etapa de industrialización inconclusa, se instaló el tercer ciclo: el fi nanciero. Estrictamente no se trató de uno de fases relativamente prolongadas de ascenso seguida por otras de declinación, sino de shocks intermitentes provocados por la evolución de la entrada y salida de capitales internacionales, impulsadas por la percepción del riesgo país, la volatilidad de los mercados y los movimientos de fondos especulativos.

El sistema operó sobre un sendero de aumento ininterrumpido de la deuda externa y culminó con la larga contracción de la producción y el empleo, iniciada en 1998 y, fi nalmente, el colapso y el default, de fi nales de 2001 y principios de 2002.

Desde entonces hasta la actualidad, la notable recuperación de la economía obedeció al cambio de circunstancias provocado por la misma crisis y la instalación de un paradigma distinto de política económica, orientado ahora a estimular la producción y el trabajo y a recuperar la gobernabilidad de la economía argentina en sus tres ejes fundamentales: el presupuesto, la moneda y los pagos internacionales. En las actuales condiciones, a menos que se repitan los errores del pasado, el ciclo fi nanciero ha sido erradicado como lo demuestra, entre otros indicadores, que el país se está fi nanciando con recursos propios y puede, por lo tanto, administrar la repercusión local de las actuales turbulencias en las plazas fi nancieras internacionales y sostener el crecimiento de la economía.

Respecto del origen de las tendencias actuales, se observa que ayudaron la expansión de la demanda y los buenos precios internacionales de los productos primarios. De todos modos, la causa fundamental radica en el paradigma actual de la política económica, cuyo futuro es todavía incierto. Recuérdese, que en otros momentos del pasado, las condiciones favorables de los mercados externos fueron incapaces, por sí solas, de resolver los desequilibrios estructurales generados durante la etapa de la hegemonía neoliberal.

Con respecto a la evolución futura, conviene observar la experiencia de las economías asiáticas más exitosas. Las mismas han logrado crecer, en el largo plazo, a tasas elevadas, con cambios menores en las tasas de incremento del PIB, sin registrar los clásicos ciclos de auge y contracción. Las causas son conocidas.

A saber: elevadas tasas de ahorro interno y de inversión, tipos de cambio competitivos, impulso a la tecnología, la ciencia y la educación, programas de inclusión social para reforzar la fuerte expansión del empleo, sólidos equilibrios macroeconómicos en el presupuesto, la moneda y los pagos internacionales y sistemas fi nancieros movilizadores del ahorro interno hacia la inversión, particularmente, en los sectores más dinámicos de la economía y mayor proyección a los mercados mundiales.

Políticas semejantes que, en alguna medida, se aplican actualmente en Argentina, podrían también erradicar defi nitivamente los ciclos tradicionales e iniciar un sendero de crecimiento elevado en el largo plazo, con fluctuaciones inevitables de corto plazo pero manteniendo tasas elevadas de aumento del PIB. El modelo es sostenible si se consolidan los fundamentos que lo sustentan, como, entre otros, la solvencia fi scal y un tipo de cambio competitivo.

Para la construcción de ese sendero posible y la erradicación defi nitiva de los ciclos económicos históricos, es necesario generar algunos consensos básicos. Por ejemplo, la convergencia del desarrollo de la cadena agroindustrial con todo el sistema industrial, en escala federal y concluir, como es indispensable, que cada sector de la economía argentina es, en primer lugar, una parte indivisible del conjunto de la estructura económica argentina y no apenas un segmento del mercado mundial.

Esto impone fortalecer la capacidad competitiva de toda la producción de bienes y servicios transables y administrar las tendencias en los mercados internacionales, para, en las buenas, distribuir los impulsos positivos y, en las malas, repartir los costos, en todos los casos, con fl exibilidad y equidad. Se trata de lograr, fi nalmente, que el lugar más rentable y seguro para invertir el talento y el ahorro argentinos sea nuestro mismo país. Recursos tenemos para consolidar, de una buena vez, la gran tarea del desarrollo nacional…”

 

INDICE

  • Prólogo: Aldo Ferrer
  • Introducción
  1. La economía argentina mediante sus indicadores económicos
  2. Antecedentes del proyecto monetarios estabilizador
  3. Estabilización monetaria, fiscal y financiera
  4. Plan de convertibilidad, consejo monetario y fracaso de la dolarización
  5. Las suspensiones del pago de la deuda externa
  6. De la represión financiera a la desregulación y extranjerización del sistema financiero
  • Conclusiones
  • Apéndices
  • Bibliografía

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