Cortazar: Alguien que anda por ahí (Descargar Libro)

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Alguien que anda por ahí (1977) reúne once cuentos en los que Cortázar vuelve a superarse a sí mismo. Se abre con la inquietante melancolía de Cambio de luces y culmina con la violencia policial de La noche de Mantequilla. Cortázar no sólo crea climas y situaciones irrepetibles, también es capaz de sorprender con proezas estilísticas como Usted se tendió a tu lado, donde la historia se narra simultáneamente en dos registros distintos; o se da el lujo de rescatar un cuento escrito en los años cincuenta -La barca o Nueva visita a Venecia-, intercalando comentarios que lo cargan de ironía y matices infinitos. Sólo Cortázar es capaz de ofrecer tanta riqueza al entusiasmo permanente de sus lectores.

Libro tomado de: http://ww2.educarchile.cl/

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Una bomba silenciosa

Juan Gelman

Página/12

 

Pocos tal vez recuerden que Laura Bush ejerció de feminista extrema cuando abogó por guerrear en Afganistán para terminar con “la opresión de las mujeres” bajo los talibán. Hubo toda una campaña internacional previa en favor de los derechos pisoteados de la mujer afgana y su “liberación” fue uno de los argumentos que EE.UU. y sus aliados reiteraron para invadir Afganistán el 7 de octubre de 2001. Como es notorio, el régimen talibán fue derrocado en noviembre, y en diciembre se estableció un gobierno de transición encabezado por Hamid Karzai, elegido presidente por el voto popular en 2004 y tal vez reelecto en las elecciones del jueves pasado.

Era más que duro y humillante el estatuto de la mujer afgana bajo el régimen talibán. Desde los 8 años tenían prohibido entrar en contacto con un hombre, excepto que fuera un familiar. Las mujeres no debían andar solas por la calle ni hablar en voz alta en público ni podían asomarse al balcón de su casa ni estudiar ni trabajar ni andar en bicicleta o en motocicleta o en taxi con el rostro descubierto, tenían que vestir burkas y de hecho vivían en arresto domiciliario. El castigo a las que violaban estas normas era público y cruel. A ocho años casi de tumbado el sistema, las cosas no han mejorado mucho. Seguir leyendo “Una bomba silenciosa”

Por qué Uribe debe ser juzgado por la Corte Penal Internacional

Johnson Bastidas

Aporrea

No a Uribe

Dos hechos internacionales de justicia se han producido últimamente en el mundo que envían mensajes claros contra la impunidad. En esa perspectiva, la situación de Colombia, a nivel de los DDHH no puede pasar desapercibida. La impunidad reinante en el país, la ausencia de división de poderes, y la configuración de un aparato político-jurídico personalista en torno al presidente y a su proyecto excluyente de sociedad hacen que, solamente la justicia internacional puede garantizar una verdadera justicia frente a esa orgia de sangre que reina en este régimen colombiano.

La señal más clara e importante, es que los autores, dos jefes de Estado, uno en ejercicio (El presidente de Darfur Al Bashir) y otro expresidente (Alberto Fujimori), no pueden ocultarse en la inmunidad propia de sus cargos, ésta no le garantiza la impunidad a ningún jefe de Estado en ejercicio para el caso de Darfur, o la inmunidad que puede garantizarse un expresidente, que como en el caso de Fujimori controló en su momento todas las instancias de los tres poderes públicos peruanos. Los delitos cometidos por Fujimori y por Al Bashir son una gota de agua comparado con el mar de atrocidades e impunidad que ha reinado en Colombia durante los dos mandatos de Álvaro Uribe Vélez, AUV (2002-2006/ 2006- y lo que va ocurrido del 2009). Sin querer decir con esto, que los lazos paramilitares y mafiosos de AUV se reducen a sus dos períodos en la presidencia.

Si bien el mandato de la CPI se limita a crímenes cometidos después del primero de julio del 2002, fecha de entrada en vigencia del tratado firmado por más de cien estados, incluido Colombia. A pesar de la cláusula de moratoria de 7 años que Colombia interpuso al momento de firmar el Estatuto de Roma acogiéndose al articulo 124 del Estatuto, la CPI tiene en éste país, una situación dramática en materia de derechos humanos, situación agravada con el rol estimulante al delito que tiene la impunidad en un 97% de los casos.

A esto se agrega que, a través de pronunciamientos públicos de las más altas personalidades en la jefatura del Estado, empezando por el propio presidente de la república que, en muchas intervenciones reseñas por los medios de comunicación han incitado a la eliminación física de organizaciones/y o personas que han osado emitir una critica contra su régimen acusándolas sistemáticamente de ser insurgentes, “guerrilleros de civil o simplemente terroristas”. Esto se ha interpretado como una patente de corso para que los paramilitares actúen y ejecuten a los opositores políticos, sindicalistas, defensores de DDHH, y ciudadanos en general.

Y lo que es peor, jamás se ha emitido un pronunciamiento público de condenada por parte del jefe del Estado -y otros jerarcas del régimen- a los crímenes cometidos por el concubinato fuerzas militares-paramilitares, como esta demostrado en diferentes casos donde el acerbo probatorio dejó en claro la política estatal consiste en la unidad de acción fuerzas militares y paramilitares.

Recordemos que las responsabilidades no se pueden perder en la cadena de mando. Que el presidente de la república es el comandante en jefe de las FFMM, y que un funcionario público es culpable por acción u omisión de las funciones propias de su cargo.

Sólo tres casos, entre tantos de la historia reciente de Colombia donde Álvaro Uribe Vélez ha sido protagonista de primer orden en delitos que ofende a la humanidad:

A) Por los delitos cometidos contra la comunidad de San José de Apartado por parte de las fuerzas militares colombianas en acción conjunta con paramilitares. La Comunidad ha sufrido varias masacres [Entre ellas las masacres de Mulatos y la de la Resbalosa, donde murieron niños indefensos] sin que haya habido justicia judicial efectiva, que garantice a sus miembros el derecho a saber la verdad para preservar su memoria colectiva, el castigo de los responsables y la reparación por parte del Estado. Públicamente el presidente señaló a la comunidad como colaboradora de organizaciones insurgentes.

B) Por los delitos resultados de la entrega al servicio de los paramilitares de la Fiscalía General de la Nación, bajo la administración de Fiscal Luis Camilo Osorio. El nombramiento de Osorio en la Fiscalía garantizó la impunidad de muchos delitos [masacres, desapariciones forzadas, desplazamiento de personas, muerte de testigos, etc.] de opositores políticos al régimen de AUV, Osorio no investigó diferentes delitos, y no sólo no investigó sino que entorpeció del desarrollo de la justicia. Mediante prácticas corruptas e intimidatorias el Fiscal Osorio trasladó a funcionarios honestos a otros lugares de Colombia para alejarlos de investigaciones sensibles, otorgó y reasignó casos sensibles a funcionarios corruptos, despidió a funcionarios que seguían los casos cuya responsabilidad militar era evidente.

C) Los delitos cometidos y originados por permitir la infiltración y la puesta al servicio de paramilitares el DAS (el más importante organismo de seguridad del Estado). Recordemos que el directo del Das es nombrado directamente por el presidente de la república. El director del DAS responde a su jefe inmediato el presidente de la república, comandante constitucional de las fuerzas militares. El presidente defendió públicamente el nombramiento y obra de Jorge Noguera, quien durante su administración facilitó la elaboración de listas de personas que luego serian asesinadas por los paramilitares.

La impunidad es una política de Estado del régimen colombiano, no se garantiza la justicia en una masacre, -como lo presentan los funcionarios del Estado colombiano en los foros internacionales-, condenando a un soldado o a un suboficial del ejército. Los oficiales superiores, el ministro de la defensa y el comandante en jefe de las FFMM deben responder por delitos cometidos por las fuerzas militares bajo su mando. En los pocos casos donde ha habido condena de algún delito (3%), su instigador principal queda bajo la sombra de la impunidad. El 97% de las violaciones de DDHH en Colombia quedan bajo la más completa impunidad. La impunidad demuestra el compromiso institucional en los diferentes crímenes cometidos por las FFMM en conjunto con los paramilitares, lo cual nos permite hablar de política de Estado.

Un ejemplo que la impunidad es una política estatal se muestra en una revisión somera de la famosa la ley de justicia y paz. Recordemos que esta ley es el resultado, de acuerdos secretos entre el régimen de Álvaro Uribe Vélez y los paramilitares. Como explicar que el criminal de guerra Ernesto Báez [Iván Roberto Duque] con más de 25 años como paramilitar no haya confesado ni una sola masacre.

La ley de JUSTICIA Y PAZ es un punto de llegada de los lazos paramilitares entretenidos por el ahora jefe del Estado, desde su permanencia en la administración departamental de Antioquia y su posterior llegada a la presidencia. Como es de conocimiento público, durante las elecciones presidenciales, las dos últimas en las que ha sido elegido AUV, en las dos, se han presentado votaciones atípicas en regiones de control paramilitar, donde el ganador absoluto es por obvias razones ALVARO URIBE VELEZ.

En un análisis pormenorizado de la ley de Justicia y paz, el padre Javier Giraldo ilustra muy bien porque ha sido una falacia http://www.javiergiraldo.org/spip.php?article114 , la famosa ley ha sido presentada como resultado de una: a) negociación política, b) como una negociación de paz, c) como un proceso de desmovilización, d) como el desmonte definitivo de los paramilitares, e) como la superación de la impunidad.

Ni lo uno ni lo otro. Una negociación política se hace entre contradictores políticos, (entre el Estado y la insurgencia por ejemplo), pero no entre dos instancias que han compartido los mismo objetivos y que han trabajado juntas en una división de trabajo macabra. Los paramilitares y la fuerzas del orden no han tenido un solo conflicto, y contrario a eso, si muchas coincidencias en su visión de sociedad, en sus métodos utilizados, y en los objetivos perseguidos. Los paramilitares siguen operando, nunca se desmovilizaron, no hay tal de primera y segunda generación, son el resultado de un tronco común de una política de extermino a todo lo que suene o huela a oposición a los intereses vigentes. El presidente después de haberle dado una patente de corso al para-militarismo, ahora lo institucionaliza con sus programas de soldados campesinos, de guarda bosques, un millón de informantes, etc., etc.

Con la entrega de la Fiscalía y del DAS al servicio de la causa común contrainsurgente y contra todo lo que suene a oposición política, el gobierno niega su compromiso con la paz, contra todo vestigio de reparación a las victimas, pero sobre todo, su compromiso con la justicia.

Contrario a eso, el objetivo central de régimen se centra en garantizarse su permanencia en el poder, garantizarse la impunidad mediante las siguientes acciones:

1. Poner toda la institucionalidad al servicio de la reelección presidencial.

2. Permitir la infiltración del programa de testigos de la Fiscalía, para eliminar sistemáticamente todo testigo potencial contra los crímenes de Estado.

3. Persecución sistemática a las ONG y defensores de DDHH para acallar voces.

4. Judicialización de los defensores de DDHH, como pretende hacerlo con el Padre J. Giraldo.

5. Allanamientos a las ONG para hacerse a los archivos y bancos de datos que sistematicen las violaciones del régimen.

6. El desprestigio de toda denuncia presentándola como cercana al terrorismo y contraria a la democracia. Etc. Etc.

Por todas estas razones, la justicia internacional tiene la palabra.

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¡Eh! Obama. ¿Cómo van las cosas?

Obama-Obama

CounterPunch/Rebelión

Tanto el plan de reforma del sistema de salud como la presidencia del presidente Obama se van por el desagüe. Está bien, y es justo, y es exactamente como debería ser. Resulta que Obama es un presidente desastroso, totalmente inadecuado para los tiempos y para los desafíos nacionales y globales de EE.UU., y sus tasas de aprobación lo reflejan. Con Obama, viene toda la adulación corporativa del último presidente demócrata, junto con una renuencia aún mayor que Clinton – ¿quién lo hubiera creído posible? – a citar nombres, mencionar enemigos, y lanzar una maldita trompada de vez en cuando.
(También vemos una continuación de las políticas de derechos civiles y de libertades civiles de Dick Cheney, como un extra, pero esa es otra historia.) Lo que lo hace aún más sorprendente esta vez, sin embargo, es que hemos visto esta película antes, y sabemos cómo termina. Aparentemente no puede caer más bajo – como lo han reconfirmado los eventos de las últimas semanas – en el pozo de crueles mentiras, tácticas brutales, y trucos demoledores de la democracia que serán utilizadas por los retrógrados en su práctica de la política estadounidense contemporánea. Además de no estar preparado para ello, Barack Obama es aparentemente incapaz de elevar su voz un decibel o dos contra la gente misma que le ayuda a destruir su propia presidencia. Por cierto, está negociando acuerdos “bipartidarios” con ellos (léase: una capitulación total), incluso mientras lo ponen por los suelos ante una audiencia nacional.

¿Está tan embaucado este presidente que llega a creer que hay límites en lo que la derecha hará no sólo a la república, por lo que Obama parece tener sólo una consideración pasajera, sino también a su presidencia, por lo cual por lo menos debiera preocuparse un poco? ¿Piensa Kumbaya Kid que los retrógrados no tratarán de aniquilarlo exactamente como lo hicieron con Bill Clinton, incluso mientras se obsesionan ahora mismo con atolondradas historias conspirativas que cuestionan incluso su derecho legal a ser presidente, su propia ciudadanía? ¿Cree todavía realmente en el bipartidismo, este individuo que parece querer, más que cualquier otra cosa, que todos estén contentos y canten en el mismo tono, en el mismo momento en el que la misma gente con la que está negociando refuerza las mentiras más absurdas e incendiarias en las que alegan intenciones ancianicidas de su reforma del sistema de salud?

Lo siento. ¿Dije “su reforma del sistema de salud”? El problema número uno es que no existe nada semejante. Como en todas las cosas de importancia en las que ha estado involucrado este gobierno, parece estar bastante satisfecho con ceder ante el Congreso y permitir que su proceso de amaño genere precisamente la abominación política que se podría esperar, con todas las obligaciones políticas que hemos llegado a conocer y adorar de parte de una semejante colección deprimente de 535 (menos dos o tres) enanos morales.

Perdón. ¿Dije “ceder ante el Congreso”? Parece que de nuevo metí la pata. Lo que quiero decir en realidad – y es el problema número dos – es ceder ante un grupo selecto de miembros del Congreso. En particular, demócratas conservadores y republicanos supuestamente moderados (ya sabéis, como inmensas camionetas todo terreno con bajo consumo de gasolina). Ahora mismo, por ejemplo, probablemente los dos protagonistas más importantes en EE.UU. en el tema de la atención sanitaria sean Max Baucus y Chuck Grassley. Ambos han recibido masivas donaciones para su campaña de las industrias que tienen más que perder en esta legislación. Indudablemente, sin embargo, es pura coincidencia. Lo que están haciendo ahora mismo, y lo que Obama les permite que hagan, no es nada menos que castrar todos los aspectos serios de la reforma del sistema de salud. Finalmente, al tener éxito en lo que hacen, y al ser la cola que menea a todo el perro en este país de 300 millones de personas, Grassley ni siquiera votará por la ley, ni ningún republicano. Como en el caso de la ley de estímulo, Obama sigue permitiendo que la legislación sea asesinada mediante mil recortes. Todo en nombre de algún dios del bipartidismo que ahora adora, incluso a pesar de que ninguno de los cuchilleros estará presentes cerca del cadáver maloliente que han creado cuando termine por ser tirado a la suerte en la votación del Congreso. Me parece bastante chiflado, pero supongo que si uno se pone a pensar en el tema, la definición de Obama de participación bipartidaria en el proceso en el proceso legislativo tiene realmente sentido, después de todo: los republicanos asesinan la ley, luego los demócratas votan por ella. Cada cual tiene su papel. Todos contribuyen.

Por lo que se puede ver hasta ahora, la legislación logrará muy poco en términos de verdadera reforma, disminuirá los programas de atención sanitaria existentes, a pesar de ello exacerbará la explosión de la deuda nacional, y ni siquiera comenzará a tener efecto hasta 2013. Vaya, para lo que les va a servir a los estadounidenses, ¿por qué no hacer bien el trabajo y enviar todas las prestaciones a la gente que vive en Kuala Lumpur?

¿Será universal la atención sanitaria en EE.UU., poniendo a este país al nivel de lo que todas las demás democracias industrializadas han practicado durante la mayor parte de un siglo? No. ¿Aumentaremos masivamente la cantidad de atención sanitaria real que proveemos, mientras eliminamos la increíble inflación en costes de nuestro depredado sistema basado en intereses especiales, adoptando la elección perfectamente obvia del modelo de un solo pagador? No hay probabilidad alguna. ¿Se creará incluso una verdadera opción pública, que mostraría instantáneamente la increíble especulación y derroche en la industria de los seguros, mientras al mismo tiempo desmentiría la interminable retórica sobre la eficiencia del sector privado y la chapucería del gobierno? No, no la habrá (pero el presidente Obama quiere que sepas que aprecia la pregunta). El Gobierno de la Capitulación señalizó esta semana que también renuncia a eso. Por supuesto, debido a la oposición republicana. ¿Te acuerdas de esos sujetos, verdad? Son los que tienen minorías tan pequeñas en el Congreso que ni siquiera pueden reunir un cuarenta por ciento de los votos del Senado para bloquear la consideración de legislación mediante tácticas obstructivas.

Es la gente ante la cual claudica Obama. Son los que mandan. Parece que nosotros, los de a pie, estamos recibiendo una nueva educación sobre cómo funciona realmente la política de EE.UU. Evidentemente, existe un nuevo algoritmo que no conocía. Es el siguiente: Cuando los republicanos controlan el Congreso y la Casa Blanca, ellos son los que gobiernan. Cuando los demócratas controlan el Congreso y la Casa Blanca… los republicanos siguen gobernando. Bueno. Por lo menos sabemos cómo funciona la cosa. Y tampoco es necesariamente una mala noticia. ¡Ya no tiene sentido seguirse complicando la vida con esas confusas elecciones!

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La proliferación nuclear: ¿qué pasa si…?

Immanuel Wallerstein

La Jornada

Por lo menos desde los años 90, si no es que desde antes, una preocupación importante y muy pública en Estados Unidos (y en Europa occidental en menor medida) es el prospecto de que Corea del Norte siga siendo, e Irán se vuelva, una potencia nuclear. El único debate serio al interior del gobierno estadunidense ha ocurrido en torno las tácticas para lograr el objetivo de despojar a ambos países de cualquier potencial de ser potencias nucleares establecidas.

Los de línea dura arguyen que ambos regímenes ocultan sus verdaderos motivos, y siempre los han escondido, y que plenamente intentan lograr el objetivo de volverse potencias nucleares establecidas. Por tanto, este grupo ha promovido siempre la utilización, más temprano que tarde, de acciones duras contra los regímenes en cuestión; de ser necesarias, acciones militares.

Sus oponentes internos han argumentado en favor de un enfoque más diplomático. Enfatizan la necesidad de hacer que otras potencias importantes concuerden con las presiones estadunidenses. Al final, esto ha significado intentar que China y Rusia accedan a sus jugadas diplomáticas. Este grupo siempre ha dicho que, si esto fallara, no descartarían, como último recurso, la utilización del poder militar.

Durante 20 años, el campo diplomático ha sido capaz de contener a quienes mantienen la línea dura, aun durante la presidencia de George W. Bush. Esto es así por varias razones. Las otras potencias –por un lado los aliados cercanos de Estados Unidos (Europa occidental y en menor medida Japón) y por otro lado Rusia y China– arrastran los pies al considerar el uso de la fuerza militar. Lo mismo la mayoría de las fuerzas armadas estadunidenses. La única voz no estadunidense que no mengua en su empuje en favor de la opción militar ha sido Israel (para el caso de Irán).

Lo que puede decirse tras 20 años de táctica diplomática es que no ha sido lo suficientemente notable en sus logros de conseguir que Corea del Norte o Irán accedan a lo que Estados Unidos ha estado exigiendo. Los de la línea dura no dejan de remarcar esto.

Tengo una fantasía. Juguemos lo que los científicos llaman un experimento mental. Supongamos que Estados Unidos acaba de soltar el punto, y no hace ningún otro intento por impedir que Corea del Norte o Irán se conviertan en una potencia nuclear establecida. Supongamos que Estados Unidos le deja claro a otras potencias –aliados cercanos o no– que no se coludirán con ellas en alguna acción militar ni tolerarán que se involucren en alguna. Esto, por supuesto, implica primordialmente a Israel. ¿Qué pasaría entonces?

Para responder eso, debemos analizar las consecuencias predichas hasta ahora, por quienes insisten en que Corea del Norte e Irán renuncien al poder nuclear. Hay un número de diferentes escenarios en el tapete. (1) Estos dos países amenazarían e intimidarían a sus vecinos con tales armas. De hecho podrían utilizarlas. (2) Estos países podrían vender su tecnología a otros países. Peor aun, podrían venderla a actores no estatales (por ejemplo a Al Qaeda). (3) Si estos países se volvieran potencias nucleares establecidas, otros países buscarían seguir el ejemplo. (4) Mientras más países tengan armamento nuclear, es más probable que puedan ocurrir accidentes. (5) Mientras más países tengan armamento nuclear, es menos probable que haya una reducción a escala mundial de la actual cúmulo de armas nucleares.

Ninguna de estas supuestas consecuencias aguanta muy bien el escrutinio cercano. Corea del Norte ha estado amenazando a Corea del Sur durante unos 50 años. ¿Por qué suponer que habrá una diferencia real por el solo hecho de contar con una o dos armas nucleares? Los únicos países a los que Irán ha amenazado alguna vez son Irak e Israel. En el caso de Irak, ¿sería en verdad plausible un ataque sobre un Irak dominado políticamente por políticos chiítas? Y en cuanto a Israel, ¿por qué habría Irán de bombardear Israel y barrer a incontables millones de palestinos, sabiendo muy bien que Israel tomará represalias y barrerá a millones de iraníes? Temer alguno de estos escenarios es suponer que los liderazgos presentes y futuros de estos países son totalmente irracionales. Nada de lo que han hecho en el pasado confiere alguna credibilidad a este tipo de suposiciones.

¿Acaso estos países le venderían bombas y tecnología a otros países, y, lo que es peor, a actores no estatales? Bueno, veamos. Corea del Norte ha hecho algo por el estilo. También Pakistán. Igual varios actores en Europa occidental y en Estados Unidos. Pero si acaso, me parece más estricto el control estatal sobre acciones de ese tipo en Corea del Norte e Irán que en casi todo el resto de potencias nucleares del mundo.

¿Habría otros países que siguieran el ejemplo? Por supuesto. Ya se preparan para hacerlo llegado el caso. ¿Acaso piensa seriamente Estados Unidos que puede aferrarse a un cuasi monopolio de armamento nuclear? Históricamente le fue imposible frenar a Rusia, a Francia, a China, a Israel, a India y Pakistán en su adquisición de capacidad nuclear. ¿Qué nos hace suponer que le irá mejor con Japón, Corea del Sur, Taiwán, Irak, Egipto, Turquía, Sudáfrica, Suecia, Italia, España, Brasil, Argentina o Canadá? La mera cuestión indica el absurdo de la expectativa. En 20 años todos tendrán armas nucleares.

¿Pueden ocurrir accidentes? Por supuesto. Esto es ya una enorme posibilidad. Debe temerse que ocurran accidentes de verdad o provocados por militares actuando sin autorización –en todas partes, empezando por Estados Unidos.

¿Bajará el ritmo de la reducción de armas nucleares entre aquellos que ya cuentan con ellas? No ha habido mucho progreso en estas líneas hasta ahora. Si acaso, una mayor proliferación podrían acelerar el desarme.

Como dije, esto es una fantasía. La posibilidad política de que Estados Unidos simplemente se encoja de hombros sobre esta cuestión es cero. ¿Por qué están todos tan agitados? Por una simple razón: la adquisición de armas nucleares por cualquiera cambia el balance geopolítico. Es por eso que todos quieren armas nucleares. Es por eso que nadie quiere que cualquier otro las tenga. Así, quienes las tienen amenazan a aquellos que no. Si estamos preocupados por los accidentes, deberíamos mirar, primero que nada, a todos los países que actualmente tienen armas nucleares.

Traducción: Ramón Vera Herrera

 

Evo califica de histórico la firma de acuerdo vial con Brasil

TeleSur

Lula y Evo

Después de la firma de diferentes acuerdos estratégicos entre Bolivia y Brasil, el presidente Morales señaló que “tenemos la obligación de empezar la construcción de cuatro puentes grandes para unir a Bolivia del Oriente al Occidente”. Durante la visita del presidente Lula a Bolivia, los mandatarios también abordaron el tratado de compra y venta de gas boliviano a Brasil, vigente desde 1999.

El presidente boliviano, Evo Morales, tras la firma de un acuerdo de cooperación en infraestructura vial con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, quien se encuentra de visita oficial, definió este acuerdo estratégico como “un día histórico para toda Bolivia”, porque “después de tanto años garantizamos la construcción”, de una carretera pavimentada que unirá los Andes con la Amazonía.

Morales refirió que los pobladores de las localidades donde se va a construir la vía le participaron “compañero Evo, hemos esperado desde 1816 la construcción”, en respuesta, el dignatario les dijo que: “casi después de 200 años estamos garantizando la construcción del camino”.

“Felizmente quiero decir que gracias a la cooperación de los países vecinos, hemos garantizado la integración”, agregó.

En Cochabamba, a 156 kilómetros (km) de Villa Tunari, sede de la cumbre bilateral, y a 600 km al este de La Paz, el presidente Morales recordó: “Desde esta zona, junto a la central obrera de boliviana, nos organizamos, nos concientizamos (…) primero en una lucha social, luego una lucha sindical, hasta que pasamos a una lucha electoral”.

“Juntos aprendimos a defender la hoja de coca y a defender a Bolivia, esta zona me enseñó a defender los intereses de todos los bolivianos y bolivianas”.

“En tres años y medio de Gobierno, errando menos, aprendiendo más, sirviendo al pueblo”, añadió.

Con respecto al pacto militar colombo – estadounidense que los presidentes de los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) debatirán en la próxima cumbre del bloque a realizarse el próximo 28 de agosto, el mandatario boliviano refirió que históricamente, los pueblos latinoamericanos “hemos sido victimas de la presencia militar estadounidense en la región”.

Recordó que justamente en al zona del Chapare, centro de Bolivia, donde arribó el presidente Lula, “sólo entraban avionetas con el permiso de la embajada de Estados Unidos (EE.UU.)”.

Antes en Bolivia, “los militares norteamericanos tomaban los controles correspondientes (…) Eran como un policía nacional”.

Sentenció que aquellos países que permitan presencia militar estadunidense en su territorio “son unos traidores de la liberación de los pueblos de Latinoamérica”, por lo que remarcó que ahora el deber de los pueblos es defender la soberanía, como hermanos.

En referencia al golpe militar al Gobierno legítimo de Honduras, el presidente Morales, saludó, respetó y acompañó la decisión de su homólogo brasileño de luchar por el retorno a la constitucionalidad.

“No es posible que en este nuevo milenio (…) hagan un golpe de Estado”, pues estas son prácticas dictatoriales del pasado y ninguna debe ser desenterrada.

Sentenció que “esas bases militares de Estados Unidos (EE.UU.) en Honduras son las responsables de ese golpe”, en la nación centroamericana.