Existen en México 54.8 millones de pobres, 51% de la población

Roberto González Amador*

 Pobreza - México 

La recesión en que cayó la economía mexicana este año sumió en la pobreza a por lo menos 4.2 millones de personas, adicionales a los 5.9 millones que cayeron en esa condición entre 2006 y 2008, reveló un reporte del Banco Mundial (BM). Si se toman en cuenta los 50.6 millones de pobres registrados en datos oficiales hasta 2008, se obtiene un total de 54.8 millones de mexicanos en esta condición, o sea, 51.02 por ciento de la población del país, del conjunto de 107.4 millones a junio de 2009.

El organismo indicó que la crisis de este año, que interrumpió un lustro de crecimiento económico en Latinoamérica y el Caribe, provocó un aumento de 8.3 millones de pobres en la región, de los cuales la mitad vive en México.

De esta manera, México se convirtió en el país más afectado por la crisis económica en la región, y también en el que un mayor número de sus habitantes cayó en la pobreza durante este año, de acuerdo con el documento del Banco Mundial, que constituye la primera evaluación sobre las consecuencias de la actual crisis económica en los indicadores de pobreza en América Latina, la región con mayor desigualdad en la distribución del ingreso.

Entre 2006 y 2008, los dos primeros años de la actual administración federal, el número de pobres en México aumentó en 5.9 millones de personas, hasta alcanzar 50.6 millones, 47.4 por ciento de la población total del país, según publicó el 18 de julio pasado el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo oficial encargado de la medición de la pobreza en el país.

El periodo evaluado por el Coneval cubre básicamente los dos años en que el alza en el precio internacional de los alimentos se expresó en México en mayores costos al consumidor final de bienes básicos como la tortilla, en general los granos y carnes, de las que el país depende del exterior.

En el mundo, según estimaciones del Banco Mundial, la crisis alimentaria provocó un aumento de 100 millones en el número de pobres. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) calculó que 10 millones de ellos correspondían a personas que viven en esta región.

La nueva evaluación del Banco Mundial calculó por primera vez el efecto de la actual crisis económica, que se comenzó a resentir desde mediados del año pasado, sobre la pobreza en América Latina y el Caribe.

El Banco Mundial estima que la crisis económica empujará a 8.3 millones de latinoamericanos a la pobreza. Para poner ese número en perspectiva, 60 millones de habitantes de la región habían salido de la pobreza en el periodo de 2002 a 2008, gracias al crecimiento más rápido, a las mejores políticas sociales y a las mayores remesas, indica el informe Latinoamérica más allá de la crisis; impactos, políticas y oportunidades.

Abunda: Se espera que la crisis sea inusualmente dura con la clase media, por la caída en la demanda por exportaciones no tradicionales que tienden a emplear a trabajadores formales, urbanos y tecnológicamente más avanzados.

El informe, concluido en julio y publicado este mes, indica que la crisis económica provocará que la tasa de pobreza en la región aumente este año en 8.3 millones de personas respecto de 2008. Alrededor de la mitad de esas personas que caerán en pobreza este año están en México (4.15 millones), una quinta parte (1.66 millones) en Brasil y el resto están distribuidos en Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala y Venezuela.

De los 8.3 millones de nuevos pobres en América Latina, 3.6 millones serán personas que caerán en extrema pobreza, una manera de decir que no dispondrán de ingreso suficiente para comprar la comida mínima necesaria.

Hasta el año pasado, según el Banco Mundial, 181.3 millones de personas eran pobres en América Latina y el Caribe y de ese universo, 73.3 millones vivían en pobreza extrema. .

Durante las décadas de los años 80 y 90 del siglo pasado, el número de pobres en la región se elevó, al pasar de 160.5 millones en 1981 a 240.6 millones en 2002. El universo de personas en extrema pobreza, en ese periodo, creció de 90 millones a 114 millones. Desde 2002 el número de pobres disminuyó a una velocidad sin precedente, de tal forma que en 2008 bajó a 181.3 millones.

Durante el periodo de fuerte crecimiento, de 2002 a 2008, alrededor de 60 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza y 41 millones de ellos dejaron la pobreza extrema. Ello se expresó en que hacia 2007 y 2008 se registró una reducción en las tasas de pobreza. Desafortunadamente, la reciente recesión mundial ha puesto fin a ese progreso, indicó el reporte.

*Periodista de La Jornada de México

Cromañon aún quema

Horacio Cecchi

Página/12

cromanon

Tres duras condenas y nueve absoluciones

En un fallo que desató controversias, el Tribunal condenó a 20 años de cárcel a Chabán y absolvió a todos los músicos de Callejeros. También sentenció a 18 años al subcomisario Díaz y al manager de la banda y a dos años a dos ex funcionarias. Protestas de los familiares de las víctimas

Chabán recibió 20 años por incendio doloso y cohecho. Argañaraz, manager del grupo, y el subcomisario Díaz recibieron 18 como partícipes necesarios. Villarreal, uno, como partícipe secundario. Fiszbin y Fernández, 2. El resto resultó absuelto.

Fueron apenas nueve minutos de lectura, no más, durante los que las alrededor de 270 personas que albergaba la sala de juicios transitaron sobre el delgado hilo del como si, sobre la sensación de que todo avanzaba porque la leve casualidad hacía que nada la interrumpiera. Nueve minutos durante los que el presidente del Tribunal Oral 24, Marcelo Alvero, pudo leer las sentencias: 20 años a Omar Chabán y 18 al manager de Callejeros, Diego Argañaraz, y al subcomisario Carlos Díaz. Y alcanzó a condenar a dos funcionarias, Fabiana Fiszbin y Ana Fernández, a dos años de prisión. La tenue calma estalló cuando a los restantes miembros del grupo Callejeros, incluyendo a su líder, Pato Fontanet, se los nombró como absueltos. Alguien gritó. Alguien aguantó. Desde arriba, alguien absurdo arrojó unos volantes más absurdos reclamando la inocencia de los recién inocentes. A partir de ese momento, todo fue un dislate, entendible en parte y alimentado, por otra. Entonces, incontenidos algunos se lanzaron de cabeza contra el blíndex que por primera vez justificó su presencia, mientras veinte uniformados se arrojaban sobre ellos para evitarlo; otros/as se abrazaban en un llanto amargo y seco; y algunos intentaban calmar a los demás para poder calmarse ellos. Fue duro, triste, insoportable. Ayer se comprobó que el vacío ocupa espacio y crece.

Toda la tensión estaba puesta en el día. Ayer. Casi podría decirse que desde el primer segundo post Cromañón, toda la energía suelta de los fallecidos, cargada en las venas hinchadas de las sienes de sus vivos, hubiera esperado este día, ayer, para soltarse de algún modo. Por cualquier motivo. Pero soltarse. Ya no se podía más aguantar. Físicamente lo decían los rostros tensos, los gestos de casi todos los presentes en la gran sala de juicios de la Cámara Federal.

La audiencia se inició 22 minutos después de la hora pautada, las tres de la tarde, cuandoAlvero se sentó en el medio del estrado para leer primero los 61 puntos resolutivos y luego seguir, pretendidamente sin intermedios, con la lectura de una síntesis de los fundamentos que ocupan 2451 páginas. Tres horas le llevó a Alvero leer la síntesis, acompañado por los dos vocales, María Maiza y Raúl Llanos.

Frente a ellos, todos los acusados aguardaban ocultando la tensión, quien más quien menos sonriendo, conversando con su abogado. Estaban casi todos. Sólo se ausentaron el subcomisario Carlos Díaz y los funcionarios Fabiana Fiszbin y Gustavo Torres. El último en entrar fue Chabán, dos segundos después de los jueces, con un parche por encima de su ceja izquierda. El primero, el comisario Miguel Belay. Estaban todos los integrantes de Callejeros, aunque el guitarrista Maxi Djerfy se sentara visiblemente distanciado del resto.

Alvero explicó primero que el fallo fue por unanimidad y que leería primero los 61 puntos de la parte resolutiva y luego, sin interrupción, la síntesis de los fundamentos. “Sería una nota de color decir cuántas páginas tiene el fallo”, agregó Alvero para argumentar lo excesivo de la lectura de 2400 páginas. Y empezó entonces a leer, cruda y directamente las sentencias más esperadas en la historia jurídica porteña.

En el primer punto quedaron resumidos los 12 rechazos de nulidades interpuestos durante el juicio por las defensas. E inmediatamente siguió el turno de Chabán. “Condenar a Omar Emir Chabán –leyó Alvero– por considerarlo coautor penalmente responsable del delito de incendio doloso calificado por haber causado la muerte de 193 personas y lesiones a por lo menos 1432, en concurso real con el delito de cohecho activo en calidad de autor a la pena de veinte años de prisión, accesorias legales y costas.”

La cifra impactó. En orden sucesivo, y lectura veloz, siguieron Diego Argañaraz y Carlos Díaz. A ambos les correspondieron 18 años, por incendio doloso calificado y cohecho activo, ambos como partícipes necesarios. Que los familiares necesitaban liberar la angustia lo demostraron sus rostros. Mientras Alvero leía estas condenas se escucharon murmullos, algún rumor más fuerte, la sorpresa que venía a sorprender la liviana calma de la audiencia. Y llantos en silencio. Muchas madres que se abrazaban y lloraban por lo que las condenas prometían o suponían.

A los dos primeros los condenaron porque los jueces consideraron probado que ambos, como explotador Chabán y como manager del grupo Argañaraz, fueron organizadores del show. Las situaciones probadas que derivaron en la catástrofe fueron, según los jueces, la pirotecnia, los elementos inflamables como la media sombra y el poliuretano en el techo, el público en exceso por sobre la capacidad del local y la imposibilidad de salida. Sobre la pirotecnia surgió que Argañaraz conocía su uso y lo alimentó: en su agenda surgían datos de su ingreso, que explicaban cómo a pesar de los cacheos ingresaron bengalas y tres tiros al local. Y que Chabán, aunque la guata y las planchas de poliuretano ya se encontraban antes de que gerenciara Cromañón, no podía desconocer su peligrosidad, ya que antes de aquella noche ya se habían sucedido tres incendios por los mismos motivos. Y que la capacidad del lugar era menor a las 4500 personas que se encontraban en el local. Argañaraz de ningún modo estaba ajeno a ese conocimiento, porque los jueces consideraron que fue coorganizador con Chabán, representaba a la banda y decidía las fechas y lugares de presentación y contrató al grupo de empleados de seguridad por donde se filtró la pirotecnia. En el caso de Argañaraz, además, comprobaron en su agenda todas sus actividades que lo señalaban como organizador de los shows. Y además, consideraron que el cohecho, por el que también incorporaron a Díaz en el nivel de los organizadores, demostraba finalmente el conocimiento de las irregularidades existentes.

A las funcionarias Fiszbin y Fernández las encontraron culpables del incumplimiento de los deberes de funcionario público, tal como lo había solicitado el fiscal Jorge López Lecube, relacionando su tarea con la ausencia de control de inspecciones (“incumplieron notablemente”, señalan los jueces), lo que las dejó muy lejos de la responsabilidad directa por las muertes y las lesiones. Los jueces aclararon que los tres no intervinieron como funcionarios en la habilitación del local. Gustavo Torres quedó absuelto del mismo delito.

La absolución de Torres y las condenas a dos años a Fiszbin y Fernández provocaron el remezón que la nerviosa voz de Alvero y los más de veinte uniformados distribuidos estratégicamente en la sala parecían anticipar. Se escuchó un murmullo fuerte, también de sorpresa, pero de decepción. Alguien masculló una queja que bordeaba el insulto. Pero la expectativa siguió. Llegó el turno de Villarreal que, como se dijo, fue condenado a un año por partícipe secundario del cohecho, y absuelto del incendio doloso.

Todo saltó después, cuando llegó la otra parte de los acusados. El resto de Callejeros, encabezado por Pato Fontanet. Los cinco músicos y el escenógrafo fueron absueltos de todos los cargos. En ese momento, la desazón tomó forma de alguna queja en voz alta, murmuraciones de desaprobación y sorpresa, mucha sorpresa después de la condena a Argañaraz. Fue entonces cuando llegó el golpe del absurdo, de la mano de una de las galerías, donde se encontraban los familiares de los músicos. Volaron absurdos volantes amarillos que reclamaban “Justicia”, nada menos que para Callejeros. Entonces alguien saltó y gritó un insulto, y una mujer con el rostro transfigurado gritaba hacia la bandeja “¡asesinos!”, y dos padres de trinchera chocaban contra los uniformados antes de estrellarse contra el blíndex, amenazantes, mientras la madre de Fontanet, Susana, escandalosa, levantaba su energúmeno dedo medio, provocativo, hacia los familiares, y otros, algunos otros, lloraban desconsoladamente y, no se sabe cómo, lograban sacar fuerzas para pedir calma.

La audiencia siguió una hora más tarde, hasta las 19.15, con 28 policías en la sala, a solas. No quedaba nadie, sólo una chica.

Página/12

 

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Honduras: El pensamiento usurpado

Andrés Sal.lari

 

Lo que no está en la lengua no puede ser pensado, por eso en la novela “1984” que George Orwell escribió entre 1947 y 1948, un sistema político implantaba una “neolingua” – un idioma aparte digamos- basado en empobrecer el lenguaje, eliminando palabras y conceptos con el objetivo de limitar el pensamiento.

La gran mayoría de los poderes siempre han intentado limitar el pensamiento y la conciencia, por supuesto que con diversos matices.

Hace pocos días un cable informativo de la agencia Prensa Latina disparó esta nota.

El golpe de Estado dado por militares y civiles hondureños nos hace retroceder en el tiempo, es probable que muchos de los autores intelectuales de esa asonada hayan leído “1984”. Si no lo han hecho, lo que es seguro es que son conscientes de los riesgos que implican las palabras para su poder usurpado (por eso eliminan palabras y conceptos con el objetivo de limitar el pensamiento).

Presten atención al cable de Prensa Latina:

Tegucigalpa, 14 ago (PL) Las palabras crisis y polarización fueron vedadas para la prensa que defiende el golpe de Estado en Honduras, en una estrategia para distorsionar la realidad nacional, reveló hoy Radio Globo.

En su noticiero estelar de la noche, la emisora informó que los directivos de medios de difusión fueron citados a la cancillería para explicarles una nueva campaña de propaganda que se pondrá en marcha a partir de mañana.

El director de la emisora, David Romero, explicó que en el encuentro de les explicó a los responsables de los medios de prensa afines al golpe militar que no deben emplear la frase “crisis política” para referirse a la situación del país.

Añadió que le indicaron a esos directivos que esa expresión debe ser sustituida por la argumentación de que Honduras vive “una situación política eventual debido a una sucesión presidencial”.

Otra palabra prohibida es polarización, pues con ella se indicaría que en la nación hay un enfrentamiento de dos sectores, lo que contradice la versión de los golpistas de que todo está normal, agregó.

Esto demuestra como operan los dictadores para limitar el pensamiento de los hondureños, y también nos da la verdadera dimensión del significado de conceptos como la libertad de expresión o la independencia de los medios hondureños, que sin pestañar obedecen las órdenes dictadas por el poder.

Uno de los medios que apoya el golpe y e intenta limitar el pensamiento de los hondureños es el diario El Heraldo. Es de suponer que sus representantes han estado en esa reunión. El Heraldo es parte de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), pero este organismo no ha pronunciado ni una palabra acerca de esta evidente censura aplicada por los golpistas.

Los medios de comunicación están una vez más en el centro de la escena, su apoyo al golpe de Estado les ha hecho merecedores del repudio popular y el pasado fin de semana la cuestión llegó a mayores cuando desconocidos lanzaron 5 cócteles molotov contra las instalaciones del mencionado periódico.

Este hecho sí que mereció la condena expresa de la SIP. “No claudicaremos en reclamar a los gobernantes que se proteja la actividad de la prensa y permita el libre ejercicio del derecho a informar y estar informado”, expresó el presidente de la Comisión SIP de Libertad de Prensa e Información, Robert Rivard, del periódico San Antonio Express-News.

Para la SIP sólo resulta una afrenta contra el libre ejercicio del derecho a informar las 5 molotovs; que el gobierno le diga a los diarios qué palabras deben utilizar para informar a los ciudadanos sobre lo que ocurre en el país, es algo totalmente natural y no atenta contra ninguna libertad.

Limitar el pensamiento no es patrimonio de las dictaduras clásicas y fáciles de identificar. En mayo de este año, el presidente de de Estados Unidos, Barack Obama, le pidió a la justicia de su país que impida la publicación de 44 fotografías que evidenciaban las torturas perpetradas contra afganos e iraquíes por parte del personal militar norteamericano que ocupa esos países.

Lo que no está en la lengua, no puede ser pensado decíamos al inicio. Podríamos decir que si estas fotos no se difunden, los actos de tortura que ellas muestran no pueden ser pensadas por la sociedad estadounidense. Sus ciudadanos simplemente no pueden tomar conciencia de lo ocurrido. Claro que esta decisión que apunta una vez más a limitar el pensamiento es disfrazada de manera tal de ocultar el simple hecho de la censura. “Las implicaciones de seguridad nacional de semejante información no han sido presentadas en su totalidad a la corte” dijo Obama para justificar la orden.

El autor de estas líneas nació y vivió la mayor parte de su vida en Argentina, y allí distintas dictaduras también estaban muy conscientes de que lo que no está en la lengua no puede ser pensado.

Los argentinos no podíamos pensar que el último gobierno militar que tuvimos era una dictadura. Por eso los genocidas lo llamaron “Proceso de Reorganización Nacional” y los medios no tuvieron ningún empacho en repetirlo y sustentarlo.

Para “reorganizar” el país, esos militares secuestraron, torturaron y desaparecieron a miles de argentinos, a los que los golpistas y los medios de comunicación llamaban “elementos subversivos”. Como no existían en la lengua no podían ser pensados, no eran seres humanos.

Eso fue en 1976, pero 21 años antes, cuando Juan Domingo Perón fue derrocado por otro golpe en 1955, los militares de entonces promulgaron el decreto 3855/55 que abolía el Partido Peronista por su vocación “liberticida”.

Ese documento es una pieza histórica, merecería publicarse su contenido completo, pero por cuestiones de espacio remitiré únicamente sus artículos primero y tercero, en los que puede leerse lo siguiente:

“Queda prohibida en todo el territorio de la nación:

a) La utilización, con fines de afirmación ideológica peronista, efectuada públicamente, o la propaganda peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas, que pretendan tal carácter, o pudieran ser tenidas por alguien como tales, pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará especialmente violatoria de esta disposición la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones peronismo, peronista, justicialismo, justicialista, tercera posición, la abreviatura P, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales Marcha de los muchachos peronistas y Evita capitana, o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa, o fragmentos de los mismos.

b) La utilización, por las personas y con los fines establecidos en el inciso anterior, de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina, artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter, o pudieran ser tenidas por alguien como tales, creados o por crearse, que de alguna manera cupieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideología del peronismo.

El que infrinja el presente decreto-ley será penado:

a) Con prisión de treinta días a seis años, y multa de m$n 500,- a m$n 1.000.000,-

b) Además, con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse como funcionario público o dirigente político o gremial;

c) Además, con clausura por quince días, y en caso de reincidencia, con clausura definitiva, cuando se trate de empresas comerciales.Cuando la infracción sea imputable a una persona colectiva, la condena podrá llevar como pena accesoria la disolución.”

La proscripción del peronismo duró 18 años, en los que miles de argentinos enterraron e incluso tapiaron en sus paredes los símbolos prohibidos para recuperarlos en 1973.

Afortunadamente esta nota que acabo de escribir puede ser publicada, quiere decir que está en la lengua y puede ser pensada. De este privilegio no pudieron gozar por largos años millones de argentinos. Es el mismo privilegio de poder promover masivamente el pensamiento, que tristemente hoy les están usurpando a los hondureños.

http://andressallari.blogspot.com/

 

 

Son cubanos mayoría de presos muertos en Inmigración de EEUU

The New York Times/cubadebate

El Servicio de Inmigración (ICE) la llama “la lista de la muerte”. Incluye los nombres de 104 detenidos que han fallecido en las cárceles de Inmigración desde octubre de 2003. La mayoría de los que han muerto en la custodia de Inmigración son cubanos.

El New York Times reportó hoy que más del 10 por ciento de los fallecidos en custodia de inmigración durante los últimos seis años no aparecen en la lista oficial de difuntos que Inmigración le entregó al Congreso en marzo de este año.

El rotativo informa que la admnistración Obama añadió los nombres de 10 víctimas a la lista, más una persona que falleció el viernes pasado.

Hay más de 32 000 indocumentados presos en los Estados Unidos. Están en cárceles del gobierno federal, de los gobiernos estatales y también en cárceles privadas, esperando que Inmigración los deporte del país.

Durante el año pasado, más de 407 000 personas pasaron tiempo detenidos bajo la custodia de Inmigración, entidad que ha estado renuente a divulgar información específica sobre el trato de los presos y los nombres de los que han fallecido en estas cárceles.

“El sistema carcelario de Inmigración es un sistema fallido”, dijo a Cubadebate vía telefónica el abogado de Inmigración José Pertierra, desde Washington. “Es muy difícil obtener información sobre los presos y tenemos que recurrir al lento y engorroso trámite de la Ley de Libre Información (Freedom of Information Act) para destapar los secretos detrás de las paredes carcelarias”, añadió.

El Jefe del Departamento de Inmigración y Aduanas, John Morton, anunció el sábado que sus oficinas deben divulgar la información de los fallecidos. Sin embargo, muchas de las prisiones donde están los inmigrantes e indocumentados pertenecen a compañías privadas, con sus propias reglas. Algunas no aparecen en los listados de prisiones de inmigración, confirmó The New York Times.

“Las cárceles deberían ser del Estado, y no de los empresarios”, dijo Pertierra. “Es la única manera de asegurarnos que los carcelarios rindan cuentas por el tratamiento que le dan a los presos”, concluyó. “La meta debiese ser la justicia y no la ganancia”, concluyó el abogado, especialista en temas migratorios.

El rotativo no explica la razón por la cual la mayoría de los que aparecen en la lista de la muerte son cubanos.

 

Caras de la ocupación yanqui

Ángel Guerra Cabrera

La Jornada

Las siete bases militares de Estados Unidos en Colombia constituyen nodos indispensables de un vasto y flexible repertorio continental de opciones e instrumentos para ampliar y reforzar el control militar territorial de la potencia del norte sobre América Latina y sus recursos naturales. Las bases actuarán como centros de comando y control” o de inteligencia en unos casos; en otros, como el aeródromo militar de Palanqueros, proporcionarán pistas a los grandes aviones de trasporte de tropas y los bombarderos para actuar con la mayor celeridad en todo el territorio de América del Sur sin reabastecerse de combustible. Con la entrega de esa facilidad Uribe permite a Washington suplir con creces la pérdida de Manta, de donde fue desalojada por la digna decisión del presidente Correa. En el área de América Central y el Caribe tiene un papel estratégico la base de Palmerola, también conocida como Soto Cano, de sospechoso papel en el golpe militar contra el presidente Zelaya.

Washington ha modificado las concepciones sobre las bases, que exigían grandes construcciones con miles de soldados, acompañados con frecuencia de sus familias. Aunque mantiene cientos de estas instalaciones, en América Latina privilegia en la actualidad el nuevo concepto definido con la sigla en inglés FOL (Posiciones Avanzadas de Operaciones), que pueden funcionar con una dotación relativamente pequeña gracias a la alta tecnología. Ésta y el rechazo a las bases yanquis, ha llevado a Washington a extender las FOL a donde quiera que ha podido al sur del río Bravo, no importa si por razones políticas tiene que cambiarles el nombre por uno menos inofensivo. El pragmatismo vulgar y la mentira son típicos de la diplomacia monroísta, de modo que no deben asombrarnos las recientes declaraciones de la secretaria de Estado Clinton y su colega colombiano tratando de hacernos creer que las bases no son bases ni son yanquis ni amenazan a otro país, ni implicarán aumento del personal militar estadunidense en Colombia por sobre lo autorizado por el Congreso de Washington.

Independientemente de la bien ganada fama de mentirosos de los funcionarios de Estados Unidos, la propia Clinton hizo una contribución señera a esta tradición cuando en su pugna por la candidatura demócrata aseguró haberse bajado del avión en Sarajevo bajo una balacera para tener que retractarse al día siguiente. Ahora nos regala esta perla sobre las bases en Colombia: “No habrá un aumento significativo permanente en el personal militar” (las cursivas son mías). Es decir, ya se prevé un aumento “no permanente” de las tropas y medios de combate estadunidenses para en el momento preciso –el ensayo fue Sucumbíos– “coadyuvar” a ataques de fuerzas colombianas contra Venezuela, Ecuador, Bolivia o Brasil. Lo usual es que una vez que los yanquis pongan las botas en un país no se van a menos que los saquen, ya sea por la guerra popular como en Vietnam o mediante el pacífico y heroico proceder de los puertorriqueños en Vieques.

La entrega de las bases de Colombia podría calificarse de un acto de alta traición a América Latina si Uribe no fuera desde hace tiempo el político más genuflexo y servil a Estados Unidos en la región, que es mucho decir. Es muy gráfico cómo mientras el gobierno ecuatoriano saca un puñal del costillar latinoamericano, Uribe le clava siete. Lo que sí no hay duda es que la condición de hombres o mujeres patriotas y dignos de los presidentes latinoamericanos de esta época dependerá de su inequívoco, firme, combativo y explícito rechazo al emplazamiento de esas bases. En cuanto a los movimientos populares de América Latina, hoy no existe tarea más importante que iniciar sin pérdida de tiempo un gran movimiento para expulsar las bases yanquis, viejas y nuevas, de la Patria Grande.

Pero la militarización yanqui incluye también a aquellos ejércitos latinoamericanos que con el pretexto de la guerra contra el narcotráfico y el terrorismo se están convirtiendo en fuerzas de ocupación en sus propios países que suprimen los derechos y garantías ciudadanas y conceptúan como enemigos a todos los focos de disidencia política o resistencia popular contra el sistema dominante. Otro tanto puede decirse de las fuerzas paramilitares, con presencia creciente al servicio del poder en las áreas de conflicto social y, por ejemplo, en la subversión contra los gobiernos de Venezuela y Bolivia.

aguerra_123@yahoo.com.mxEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla