Ernesto Sabato: Abaddón el Exterminador (Descargar Libro)

 

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Abaddón el Exterminador fue la última novela publicada por escritor argentino Ernesto Sabato en 1974. Abaddón culmina la obra del escritor, completando una suerte de trilogía, por la conexión con las dos anteriores, sobre todo con Sobre héroes y tumbas, cuya lectura se torna imprescindible antes de abordar la novela.

Abaddón, cuya técnica es la más experimental de la obra del escritor, presenta una estructura narrativa fragmentaria, que sirve a una mezcla de sucesos autobiográficos tanto verídicos como fantásticos, historias paralelas, análisis filosóficos, hipótesis y crítica literaria, recreados por personajes que, con el mismo rol, tienen generalmente presencia en la novela anterior. El argumento general de Abaddón es marcadamente apocalíptico, en el que se recrean sucesos nefastos de la Historia Argentina de la época principalmente, aunque se encuentra fuertemente presente el drama mundial del siglo XX, como la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima y la Guerra de Vietnam.

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El desafío del hegemonismo gringo en nuestra América

Homar Garcés

Argenpress.info

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Bien lo advirtió El Libertador Simón Bolívar en 1829: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

Más tarde, José Martí ratificaría tal vaticinio: “Jamás hubo en América de la independencia a acá, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minucioso, que el convite que los Estados Unidos potentes, repletos de productos invendibles, y determinados a extender sus dominios en América, hacen a las naciones americanas de menos poder”, según lo escribiera diciembre de 1889, a propósito de la realización en Washington de una “Primera Conferencia Internacional Americana”, patrocinada por Estados Unidos, ignorando el antecedente histórico del Congreso Anfictiónico de Panamá del 22 de junio de 1826, convocado por Bolívar para asegurar la libertad absoluta de nuestra América. Desde entonces, las invasiones, secesiones de territorios, asesinatos de dirigentes nacionalistas, golpes de Estado, bloqueos y dependencia económica han confirmado la advertencia bolivariana y martiana -amén de otros hombres y mujeres igualmente preocupados por el destino de nuestros pueblos- sobre las apetencias imperialistas y neocolonialistas de Estados Unidos, algo que se mantiene con mayor vigencia cuando su elite gobernante se adhiere entusiasta a un Proyecto para un nuevo siglo (norte) americano, el cual contempla sin ambages “redibujar el orden de seguridad internacional de acuerdo con los principios e intereses norteamericanos”, imponiendo bajo cualquier mecanismo -comercial o militar- la hegemonía indiscutible de su país en todo el mundo.

Así, el derecho natural o destino manifiesto que le corresponde a Estados Unidos adquiere una nueva connotación, llevándole a ignorar cualquier consideración de los organismos multilaterales y el derecho internacional que contradiga sus intereses y lineamientos geo-estratégicos, puesta de manifiesto en estas últimas décadas mediante sus ataques e intervenciones militares en Panamá, Haití, Iraq y Afganistán, sin dejar de amenazar a otras naciones y gobiernos en rebeldía que no aceptan su tutoría imperial. Esto ha hecho que Washington reformulara su doctrina militar, adoptando la estrategia de la guerra preventiva puesta en práctica por el Estado racista de Israel en Oriente Medio, además de plantearse la necesidad de extender su dominio territorial a través del establecimiento de más guarniciones y planes militares, sobre todo en nuestra América. Según lo reveló el periodista uruguayo Raúl Zibachi en 2005, “el Comando Sur (yanqui) se ha convertido en el principal interlocutor de los gobiernos latinoamericanos y el articulador de la política exterior y de defensa estadounidense en la región. (…) La presencia militar directa en la región se ha incrementado desde la desactivación de la base Howard en Panamá, en 1999. El Comando Sur tiene ahora responsabilidad sobre las bases de Guantánamo (Cuba), Fort Buchanan y Roosevelt Roads (Puerto Rico), Soto Cano (Honduras) y Comalapa (El Salvador); y las bases aéreas (…) de Manta (Ecuador), Reina Beatriz (Aruba) y Hato Rey (Curazao). Además maneja una red de diecisiete guarniciones terrestres de radares: tres fijos en Perú, cuatro fijos en Colombia, y el resto móviles y secretos en países andinos y del Caribe. Colombia es el cuarto receptor de la ayuda militar de Estados Unidos en el mundo, detrás de Israel, Egipto e Irak; y la embajada en Bogotá es la segunda más grande en el mundo, luego de la de Irak”. Ahora se le sumarán las bases militares en Colombia, acordadas por los presidentes Obama y Uribe, en lo que representa la ampliación de un vasto dispositivo bélico con mando estadounidense sembrado en el corazón del continente americano, cuyo objetivo substancial está más allá de un sencillo combate al narcotráfico, apuntando más bien a la contención de los nacionalismos radicales en nuestros países, algo que siempre fue catalogado por el Departamento de Estado, el Pentágono y la CIA, entre otros organismos oficiales estadounidenses, como la amenaza más fuerte a enfrentar por su nación, luego de la implosión de la URSS; especialmente cuando ella requiere controlar directamente las fuentes energéticas, la biodiversidad y el agua dulce existentes en nuestra América.

Todas las señales apuntan hacia una intensificación del conflicto de baja intensidad que el imperialismo yanqui sostendría en la región en contra de los movimientos populares revolucionarios y de los gobiernos nacionalistas y de tendencia progresista surgidos últimamente, con una Colombia convertida en la punta de lanza de las agresiones imperialistas, de un modo muy similar al papel cumplido por Israel en el Oriente Medio, para beneplácito de las grandes corporaciones transnacionales gringas y de sus acólitos latinoamericanos, teniendo como meta central el aseguramiento de su hegemonismo, como siempre fue su ambición desde la Doctrina Monroe.

 

 

 

La decisión del cantante Juanes de cantar en la Plaza de la Revolución de La Habana, provoca la reacción de la gusanera en Miami

InSurGente

 

A Dios le pido …juanes
 

 

 

El exilio reaccionario cubano repudió hoy el concierto que ofrecerá el cantante colombiano Juanes en La Habana el 20 de septiembre próximo, por considerar que se convertirá en “cómplice” del régimen cubano al no denunciar las “violaciones que se cometen” en Cuba. Muy indignados ellos rompieron discos y quemaron fotos del cantante.
Varias organizaciones anticomunistas calificaron de “inmoral” que el artista desdeñe la situación de los cubanos y algunas amenazaron con boicotear a Juanes cuando visite Miami mediante protestas y la destrucción de sus discos.
Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), dijo que “los cubanos en la isla necesitan democracia y solidaridad y no un concierto en el que se ignorará la opresión a la que están sometidos desde hace 50 años”.

“Los conciertos apolíticos no existen, la indolencia es el peor de los males porque al no tomar posición ante una dictadura, un régimen que es criminal, estás convirtiéndote en cómplice de ellos”, afirmó.

Juanes, que según dijeron algunos gusanos cubanos con el concierto se cambió la camisa negra por una roja, en alusión a una canción del ganador de doce Grammy Latinos, planea cantar junto a otros doce artistas internacionales el Día Mundial de la Paz.

Su representante, Fernán Martínez, dijo hoy a Efe que el Gobierno cubano “ya aprobó” que el concierto se celebre en la Plaza de la Revolución y Juanes está invitando a cantantes de diversos países como Argentina, España, Estados Unidos, México y Puerto Rico.

Por Cuba participarán los artistas Silvio Rodríguez, Amaury Pérez y el grupo de salsa Los Van Van.

 

 
 
 

 

FAO prevé 53 millones de hambrientos en América Latina

TeleSUR

Las estimaciones de la FAO apuntan a que más de mil millones de personas serán víctima de hambre hacia fines de 2009, como consecuencia de los elevados precios de los alimentos y las dificultades económicas observadas en el último año. En América Latina, precisó, se prevé que la población que padece hambre alcance los 53 millones de personas, ”lo que significa la erosión total de casi 20 años de progresos en el combate al hambre en la región”.

A pesar de la reducción de precios en algunos de los principales grupos de alimentos, el número de personas que padecerán hambre en América Latina podría incrementarse en 53 millones, según una investigación de la FAO divulgada este viernes en una edición especial del Observatorio del Hambre.

El análisis de la publicación especializada establece que la desnutrición en la región podría retroceder a los niveles que tenía en la década de los 90.

Los investigadores señalan que este retroceso se debe a la “combinación de la crisis de alimentos con la crisis financiero-económica” la cual está incrementando la vulnerabilidad alimentaria y que puede llevar a un escenario de hambre en la región.

El texto explica que, luego de superada la severa crisis que se vivió en 2008 por los precios internacionales de los alimentos, los costos para este año de lácteos, aceites y grasas, cereales y carnes, han bajado, pero al mismo tiempo, hay una disminución de los ingresos y un aumento en el desempleo.

En ese sentido, el Representante Regional de la FAO José Graziano da Silva, indicó que “el deterioro de la seguridad alimentaria se vincula con la disminución del poder de compra de las familias, luego de los drásticos aumentos en los precios de los alimentos el año pasado y la creciente cesantía”.

Según los cálculos de la organización, en promedio los precios de estos productos disminuyeron en 36 por ciento durante el último año, pero también la crisis ha impactado de manera seria a la región, especialmente en lo relativo a la generación de empleos y, en consecuencia, el poder adquisitivo.

Graziano agregó que esta situación está afectando, igualmente, el acceso a los alimentos de los hogares pobres, especialmente en territorios rurales.

Por otro lado, la FAO prevé que la producción de cereales a nivel mundial decrezca 3,4 por ciento mientras que en América Latina caerá 13,6 por ciento.

Este será el resultado de la disminución en las plantaciones, principalmente de trigo, y la caída de la productividad.

“La reducción de la producción de cereales de la región responde principalmente a las drásticas bajas en la producción de maíz y los modestos pronósticos de plantación de trigo en Suramérica”, afirmó Graziano.

Según el representante de la FAO, el factor climático es uno de los principales responsables en la disminución de la producción, en particular, la sequía y las bajas temperaturas que han venido experimentándose en Argentina, hacen prever que la plantación de trigo se reduzca alrededor de 30 por ciento respecto al año pasado, alcanzando así su nivel más bajo en cien años.

La vulnerabilidad alimentaria en el mundo será debatida entre el 16 y 18 de noviembre en la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se realizará en Roma, Italia, adelantó Graziano.

El experto precisó que en la cita la FAO apuntará a la erradicación del hambre mundial hacia 2025, con una meta de término de la desnutrición infantil en 2015.

El organismo presentará un documento titulado “Contribución de la Secretaría para definir los objetivos y posibles decisiones de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria”, que propone elementos para una nueva estructura de gobierno de la seguridad alimentaria mundial.

 

¿Fin de la recesión? La UE frena expectativas y anuncia más desocupación

Los “efectos retrasados” de la crisis

IAR Noticias 15/8/09

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En su último informe, el jueves, el Banco Central Europeo advierte que si bien se detectan “señales débiles” de un principio de salida de la recesión, las condiciones generales de la economía continúan siendo precarias, mientras que las proyecciones indican un agravamiento de las condiciones del mercado laboral con cifras de desocupación que seguirán en crecimiento durante todo el 2010. El dato -que coincide con evaluaciones de la Reserva Federal de EEUU- refuerza la estimación de un “crecimiento débil” de la economía dentro de un cuadro de crisis social en ascenso, como producto del “achicamiento” del costo empresarial y su emergente más inmediato: Los despidos y la reducción de salarios de trabajadores.

Informe especial

IAR Noticias/

Si bien los analistas del Banco Central Europeo (BCE) detectan “cada vez más indicaciones” de que la recesión mundial “está tocando fondo”, advierten sobre los “efectos adversos retrasados” de la crisis.

En su boletín mensual de agosto difundido el jueves, el Banco Central Europeo (BCE) señala que el más grave de esos efectos retrasados se va a expresar en “un mayor deterioro de los mercados de trabajo”.

Si bien el BCE prevé un leve repunte de la coyuntura económica para 2010, con un crecimiento del 1,5% interanual, proyecta que “la actividad económica será débil” y se seguirán agravando las condiciones laborales con nuevos despidos y suba de la desocupación.

De acuerdo con la estimación del BCE, 2010 empezará con “una fase de estabilización” a la que seguirá una recuperación gradual con moderados crecimientos económicos trimestrales.

No obstante, el banco europeo señala que el desempleo afectará este año, como promedio, al 9,7% de la población activa de la eurozona. El año que viene, 2010, este promedio trepará a casi el 11% (10,9%). En 2011 caerá de nuevo pero en forma insignificante: tres décimas, hasta el 10,6%. A largo plazo, los expertos del BCE estiman una media de desempleo del 8,5% de la población activa.

Esta proyección oficial sobre el desempleo es clave a la hora de analizar el comportamiento y la evolución de la crisis, cuyo motor central se encuentra en el comportamiento del mercado laboral.

La crisis financiera recesiva, exportada originalmente de EEUU, ya se expande por toda Europa y el colapso financiero con desaceleración económica y desempleo se contagia aceleradamente tanto por las economías centrales del euro como por los países del Este que afrontan crecientes huelgas y protestas sociales con “amenaza a la gobernabilidad”.

De acuerdo con lo que se desprende del informe del BCE, una eventual “suavización” de la recesión con un crecimiento débil de la economía no modifica substancialmente y en forma inmediata las condiciones de la “crisis social” subyacente desastada por los despidos laborales y la baja del consumo.

Tanto en Europa como en EEUU, economistas, medios y analistas especializados examinan con preocupación y con acentuadas dudas las tímidas señales de “salida de la recesión” que exhiben algunas variables de la economía, tanto estadounidense como europea, mientras persisten los interrogantes sobre los verdaderos alcances -y la duración- de la crisis y de la desocupación con caída del consumo.

Tal como sostienen analistas en Wall Street una recuperación en cuentagotas del crecimiento por sí solo no alcanza para reactivar el consumo y el mercado laboral dañados por cuatro trimestres de crisis recesiva.

Por otra parte, una mayoría abrumante de especialistas coinciden en que las empresas no invierten ni retoman empleados hasta no tener señales concretas de una recuperación plena de la actividad económica, una situación que se vislumbra todavía lejana a la luz de los pronósticos de “crecimiento débil” tanto en Europa como en EEUU.

Tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal de EEUU coinciden: Pese a las leves señales de salida de la recesión, la economía sigue en un pozo y aún no es lo suficientemente fuerte para sostener una recuperación a largo plazo.

Según el boletín del BCE, difundido el jueves, en la eurozona la situación se complica debido a que la pronosticada caída del PBI del 3, 4% para este año, ahora se proyecta a un 4,5% en una coyuntura de tímida recuperación para el 2010.

Asimismo -señala el BCE- , el aumento de precio de las materias primas y el petróleo podrían agravar la situación y complicar la recuperación económica, que “está lejos de ser estable”.

A esto se agrega otro dato: El BCE se muestra contrario a que los Estados de la eurozona emprendan nuevos programas de reactivación económica como los que pusieron en marcha desde el verano pasado. “Dadas las perspectivas económicas y el elevado endeudamiento de los Estados, las medidas serían contraproducentes”, señala.

Los expertos del BCE piden para 2010 “un compromiso de regreso inmediato” a políticas presupuestarias “moderadas”.

Para los expertos esta reducción presupuestaria aconsejada (para paliar la debilidad económica) implica, en primer término, un achique del gasto social (salud, vivienda y educación) que impactará en un incremento de la crisis social Por otra parte, el “crecimiento débil” pronosticado llevará a que las empresas capitalistas sigan “achicando costos” mediante el despidos de trabajadores para compensar pérdidas rentabilidad.

En esta ecuación, recesión “suave” significa “crecimiento débil”, y esta situación implica s su vez “baja de ventas y de producción”, con su consecuente efecto en el campo social: Despidos de obreros y empleados con agravamiento de la crisis social.

La primer ley histórica del capitalismo es la preservación de la rentabilidad (base de la concentración de riqueza en pocas manos), aún durante las crisis.

De manera tal que, cuando estallan las crisis de “sobreproducción” (por recesión y achicamiento de demanda) el sistema aplica su clásica fórmula para preservar la rentabilidad vendiendo y produciendo menos: Achicamiento de costos.

En esa receta de “achicar costos” sobresalen claramente, en primera línea, los laborales (de las empresas) y los sociales (del Estado) para compensar la falta de ventas y de recaudación fiscal.

En consecuencia (y como ya está probado históricamente): Las empresas mantienen sus rentabilidades, sube la recesión, sube la desocupación, cae el consumo, y se expande la pobreza y la exclusión social.

Este punto es clave para entender lo que quieren decir tanto los expertos del BCE como de la Reserva Federal de EEUU cuando hablan de “crecimiento débil” y de una recuperación a “largo plazo” de la economía.

Salida “suave” de la recesión significa que las masas asalariadas (la fuerza laboral mayoritaria) y los sectores más desposeídos de la sociedad (los pobres estructurales) seguirán pagando el grueso de la crisis capitalista por medio de los ajustes sociales, despidos, suspensiones, reducción de salarios, supresión de beneficios sociales, abolición de indemnización por despidos, reducción de aportes patronales, etc.

En este escenario de la recesión “suave” que pronostican los expertos del sistema , hay un “costo laboral” y un “costo social” (que no resultarán precisamente “suaves”) de salida de la crisis capitalista que seguirán pagando -como siempre- los asalariados y las mayorías más desposeídas.

 

 

 

La polarización social de la educación

Vicenç Navarro

Público

 

La percepción más generalizada en la mayoría de medios de información del país es que vivimos en una sociedad en la que la mayoría de la ciudadanía es, y se considera, perteneciente a la clase media. Se admite que por encima de la clase media están los ricos y por debajo están los pobres, pero, por lo demás, la mayoría de nuestros ciudadanos son y se autodefinen como miembros de la clase media. Y para mostrar la rectitud de tal percepción, se hace referencia a las encuestas en las que la mayor parte de la población, cuando se le pide su ubicación en la estructura social, escoge la categoría “clase media”. Han desaparecido, así, las categorías de burguesía, pequeña burguesía o clase trabajadora, que raramente aparecen en la narrativa política o mediática del país. Utilizarlas y referirse a términos como, por ejemplo, lucha de clases, es arriesgarse a que se le acuse a uno de anticuado o, lo que es peor, de “ideólogo” o “doctrinal”, términos todos ellos destinados a señalar al acusado como individuo “sospechoso” de prejuicios ideológicos de tonalidad roja o morada, coloración casi desconocida en el arco iris mediático del país.

Esta percepción de nuestras sociedades es, sin embargo, profundamente ideológica y, como bien define mi amigo Noam Chomsky, responde a un enorme poder de clase. La desaparición del discurso y del análisis de clases sociales es, en sí, un síntoma del enorme poder de las clases dominantes, las cuales promueven la percepción de que las clases sociales han desaparecido y que la lucha de clases es una categoría totalmente obsoleta, inservible para el entendimiento de nuestras realidades. A mayor dominio de las derechas en un país, mayor desaparición del discurso y análisis de clases. De ahí que en España estos términos prácticamente hayan desaparecido del lenguaje mediático hegemónico y de la narrativa política dominante. Ahora bien, aunque el establishment mediático promueve la visión de que la mayoría somos clase media (la pregunta en sus encuestas es “¿Es usted clase alta, media o baja?”), la mayoría de la ciudadanía no sólo cree en la existencia de clases, sino que, cuando se formula la pregunta “¿Es usted clase burguesa, pequeña burguesa, clase media o clase trabajadora?” hay más personas en España que se definen como clase trabajadora que como clase media. Pero los establishments políticos y mediáticos (que pertenecen al 30% del nivel de renta superior del país) no se percatan de ello.

La dura realidad es que los datos muestran que las clases sociales continúan existiendo, y que es imposible entender lo que pasa en España –desde el notable retraso del Estado del bienestar español (ver “El impacto del clasismo y machismo”, Público, 30-07-09), hasta la polarización social del sistema educativo–, sin entender el poder diferencial que cada clase social tiene en nuestro país. El poder de clase se caracteriza por un gran dominio de la vida política, mediática y económica del país por parte de la burguesía, pequeña burguesía y clases profesionales de renta media alta, es decir, del 30% de la población de renta superior, que tiene una enorme influencia mediática y política en el país.

Un ejemplo de ello es el sistema educativo. España, uno de los países de la UE-15 (el grupo de países de la UE de nivel de desarrollo económico semejante al nuestro) con mayores desigualdades sociales, tiene el sistema educativo más polarizado por clase social existente en tal grupo de países. Las familias del 30-35% de renta superior del país envían a sus hijos a las escuelas privadas concertadas (la mayoría gestionadas por la Iglesia católica, institución que en España siempre ha ofrecido el sostén ideológico a las clases dominantes) y el 65-70% restante de la población, que se define como las clases populares, es decir, la clase trabajadora y las clases medias de rentas medias y bajas, envían a sus hijos a las escuelas públicas, donde se concentra la mayoría de los hijos de los inmigrantes (92%). Naturalmente, no hay una impermeabilidad social entre los dos tipos de escuelas, la pública y la privada. Pero, en general, la renta de las familias que envían a sus hijos a las escuelas privadas es mayor que la de las familias que utilizan la escuela pública. En Suecia y Finlandia (países que el informe PISA –que mide la calidad de la enseñanza– considera como los que tienen el mejor sistema educativo), sólo el 4% de estudiantes van a la privada. En España es el 30-35%. En nuestro país, el gasto por alumno en la escuela privada es superior que en la pública. Esto se da como consecuencia del pago por parte de las familias que matriculan a sus hijos en la privada, recursos que se complementan con las aportaciones de recursos públicos, es decir, subsidios que se definen como conciertos.

España tiene los subsidios públicos a las escuelas privadas más altos y el gasto público por alumno en la escuela pública más bajo de la UE-15. Los primeros reciben más recursos a costa de los segundos. Weber que, junto con Marx, fueron los fundadores de la sociología contemporánea, definió explotación de una manera muy sencilla y didáctica. Explotación, escribió, “ocurre cuando una clase (podría haber añadido un género, una raza o una nación) vive mejor a costa de que otra viva peor”. Pues bien, existe un poder de clase que se expresa en que unos tienen más recursos para su educación, a costa de que otros tengan menos. En el lenguaje mediático versallesco, dominante en el país, no se le llama explotación sino “desequilibrio de financiación”.

En realidad, el sistema educativo dual (privada versus pública) de España reproduce la estructura social del país, formando dos tipos de ciudadanos: los de primera y los de segunda clase. Y los primeros acceden a estudios superiores (como los universitarios) en porcentajes mucho mayores que los segundos. Esto es consecuencia del poder de clase, categoría que ha desaparecido del lenguaje político y mediático del país.