Filosofía y teorías políticas entre la crítica y la utopía. (Descargar Libro)

filosofia-y-teorias-politicas
Desafíos para la investigación política

Hoyos Vásquez, Guillermo (Compilador)

ISBN: 978-987-1183-75-3

 CLACSO  http://www.clacso.org.ar/  ,

Buenos Aires, octubre de 2007

INDICE

  • Presentación
  • Introducción. Filosofía política como política deliberativa
  • Parte I. Aportes para una crítica a la democracia en América Latina y el Caribe
  • Aristóteles en Macondo: notas sobre el fetichismo democrático en América Latina
  • La globalización neoliberal niega la democracia
  • La filosofía política en el fundamento de la teoría del desarrollo económico
  • La hegemonía de Estados Unidos y el conflicto sociopolítico en la Región Andina
  • Las fronteras: prueba de fuego para la ciudadanía
  • Parte II. La democracia y el Estado de Derecho democrático en tiempos de globalización
  • La globalización y la justicia hacia las identidades culturales
  • Globalização e reversão neocolonial: o impasse brasileiro
  • La teoría del Estado en la era de la globalización: algunas aproximaciones y problemas pendientes
  • La transformación del Estado de Derecho bajo el impacto de la estrategia de globalización
  • La búsqueda de alternativas a la democracia capitalista Franz Hinkelammert y la crítica a la racionalidad formal
  • Parte III. Retos de la teoría política en un mundo-uno globalizado
  • Ideologías, tecnocracia y sociedad: implicaciones para América Latina
  • Elites, eticidades y Constitución. Cultura política y poder constituyente en Colombia
  • La disputa teleológica entre marxismo y liberalismo en los límites de la periferia
  • En qué sentido se dice ciudadanía de mujeres? Sobre las paradojas de la abstracción del cuerpo real y el derecho a decidir
  • Urgencia, autodesarrollo y ciudadanía responsable de sus deseos

 

(Fragmento)

Filosofía y teorías políticas entre la crítica y la utopía reúne las exposiciones más importantes de miembros del Grupo de Trabajo Filosofía Política “Democracia y ciudadanía en tiempos de globalización neoliberal”, celebrado a principios de noviembre de 2004 en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

La compilación de ponencias busca establecer las relaciones entre la filosofía política misma desde la complejidad y los vínculos entre los diversos significados de política y de lo político.

Esto se realiza partiendo de una concepción comunicacional de la filosofía política: en cuanto crítica, se apoya tanto en la historia y la sociología como en la economía política para develar aquellas situaciones en las que las ideas fundamentales de la política son utilizadas para ocultar situaciones de dominación.

En cuanto utopía, pretende rescatar, por una parte, lo mejor de la filosofía práctica de Kant y, por otra, elementos materiales de la tradición marxista. Con ello, se restablece el sentido utópico de un discurso filosófico contrafáctico y de la esperanza normativa propia de las ideas regulativas en sentido kantiano. Aquí aparece la íntima relación entre la crítica y la utopía.

Finalmente, la filosofía política, en cuanto pragmática, justifica un método a partir de una teoría. Aquí proponemos, de acuerdo con Jürgen Habermas, una política deliberativa para fortalecer la democracia radical, la única que puede legitimar el Estado de Derecho democrático. 

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América Latina y un nuevo orden multipolar para el mundo

CLAEI

La Primera Cumbre del Grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) en Ekaterimburgo, Rusia, en junio pasado, tuvo enfoques fundamentales de la mayor relevancia para los países de América Latina, aun cuando la información difundida al respecto por los grandes consorcios informativos internacionales, haya sido más bien escasa e incompleta, asegura el Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI).

El BRIC disputa el poder político y económico del siglo XXI y plantea la multipolaridad como factor de equilibrio ante las tendencias unipolares o, en el mejor de los casos, bipolares, de Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea (UE).

Sin duda, el potencial del BRIC es enorme: sus cuatro integrantes representan 41.6 por ciento de la población mundial, 22 por ciento de la superficie del planeta y 27 por ciento del PIB global: China es el quinto del mundo, seguido por Brasil (10), Rusia (11), y la India (12). Suman 15 por ciento de la economía del planeta y reúnen 40 por ciento de los recursos naturales.

Goldman Sachs considera que pueden convertirse en las cuatro economías dominantes hacia el año 2050, con un PIB combinado de casi 35 billones de dólares. En casi cada escala, serían las más grandes en la escena global.

Resulta muy significativo que, también conforme a Goldman Sachs, México tiene todo el potencial para ser integrado en el grupo BRIC, que se transformaría en BRICM. Pero aún debe desarrollar su estructura productiva para conseguirlo. No obstante, la Goldman Sachs considera que hay tiempo e interés del sector público y empresarial para trabajar rumbo a ese objetivo, criterio que hace suyo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) mexicano.

La cumbre del BRIC en Ekaterimburgo adquiere mayor relevancia en las circunstancias latinoamericanas actuales, ante una política sumamente ambigua del gobierno estadounidense presidido por Barack Obama.

Los analistas y expertos del CLAEI, en consonancia con especialistas latinoamericanos en toda la región, han llegado a la conclusión de que la política exterior de Washington refleja cambios de forma, pero no de fondo. Como quedó claro en la V Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, el pasado abril, Estados Unidos sigue condicionando la concesión de preferencias económicas y comerciales, a la aceptación de condiciones políticas dentro de su esquema de predominio hegemónico.

Por consiguiente, América Latina debe reorientar sus prioridades hacia un futuro que es cada vez más presente. Los analistas del prestigioso e influyente diario financiero alemán Handelsblatt, reconocido como uno de los más serios y certeros del mundo, consideran que los integrantes del BRIC representan ya la parte más importante y dinámica de la economía mundial y les corresponde sentar las bases para la recuperación del sistema financiero internacional y la fundación de un nuevo orden global.

Alexander Rar, experto del Consejo de Política Exterior de Alemania, sostiene que en la actual coyuntura internacional, cuando es evidente el desplazamiento global de los centros de poder, sería un grave error minimizar o desestimar el papel del BRIC.

A su vez, en vísperas de la cumbre de Ekaterimburgo, el presidente brasileño Lula da Silva publicó en el diario español El País (16 de junio de 2009) un importante artículo, en el que puntualizó que ese encuentro “no es sólo la primera cumbre de BRIC. Representa un hito importante en la relación de nuestros países con un mundo que está experimentando cambios profundos. Sellaremos el compromiso de ayudar a ofrecer respuestas nuevas para viejos problemas y un liderazgo audaz frente a la inercia y la indecisión”.

Y agrega el mandatario sudamericano: “Pero vivimos en medio de paradigmas rotos e instituciones multilaterales en declive. La actual crisis económica no hace más que aumentar un sentimiento creciente de complejidad e impotencia ante el cambio climático y el peligro de escasez mundial de alimentos y energía. Es evidente que la sociedad moderna debe revisar un sistema que desperdicia de manera brutal los limitados recursos naturales de la Tierra y, al mismo tiempo, condena a miles de millones de personas a la pobreza y la desesperación”.

Si se mantienen las actuales tasas de crecimiento, los países del BRIC –y más aún si México se integra al grupo–, sus economías superarían en 2050 a las de las potencias industriales desarrolladas.

Mientras Estados Unidos insiste en invertir tiempo y recursos en riesgosos juegos geopolíticos al oriente de Rusia, el gobierno del presidente Medviédev crea y con solida nuevas realidades económicas y políticas en el centro de Eurasia y una plataforma global de proyección irresistible a partir del BRIC.

Considera el mandatario ruso que el sistema unipolar se sostiene artificialmente mediante un gran centro de consumo, Estados Unidos, financiado por un creciente y colosal déficit y una divisa que si bien fue durante décadas la más sólida, se desmorona a ojos vistas.

El el fondo de la crisis financiera actual, se encuentra el hecho de que Estados Unidos genera poco y gasta demasiado. Ante esta situación, la cumbre del BRIC, según Medviédev, representó un hito decisivo para la fundación de un orden económico mundial más justo, convicción que comparten los gobiernos de China, Brasil y la India.

En Ekaterimburgo se puso de manifiesto la certeza de que las naciones del BRIC deben tener mayor injerencia en la conducción y transformación del orden financiero global, así como también en el diseño de la nueva arquitectura de las instituciones financieras, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Rusia planteó al FMI la necesidad apremiante de incluir al rublo ruso y al yuan chino en la canasta de divisas utilizadas para valorar los productos financieros e esa institución. El presidente del banco central chino, Zhou Xiaochuan, manifestó que la tarea principal en estos momentos es la creación de una divisa de reserva que no esté vinculada con algún país específico.

En tanto el dólar estadounidense siga siendo la divisa exclusiva de las reservas mundiales, el gobierno de Washington puede imprimir dólares conforme a sus necesidades y sus intereses, con los cuales oculta su enorme deuda externa y su asfixiante déficit presupuestal. Así, consideran los expertos financieros del CLAEI, comete un robo legalizado de los activos de otros países a los que, en los hechos, obliga a financiar sus gastos militares.

Para los integrantes del BRIC, Estados Unidos es un Estado fraudulento, cercano a la definición de Estado fallido. Gracias a sus maniobras y a su control sobre diversas instituciones internacionales y no obstante que es el deudor más grande del mundo, ha logrado evitar la reestructuración de la deuda que el FMI impone a otros países. Se niega a reducir su presupuesto militar y a elevar los impuestos. Roberto Mangabiera Unger, ministro de Asuntos Estratégicos de Brasil, considera que la economía mundial “no debe caer en la trampa de las aventuras de una sola potencia” con ambiciones hegemónicas.

A fin de cuentas, Estados Unidos no podrá pagar su deuda externa de 10 billones de dólares, pero se ha convertido en un país que pide y pide, a veces de manera agresiva, según el economista Michael Hudson. Es muy poco probable que los ingresos por los impuestos crezcan lo suficiente para reducir el déficit. Por el contrario, las predicciones apuntan a un incremento casi cotidiano.

A los países del BRIC no les interesa seguir recibiendo dólares cada vez menos confiables, ni mantener sus reservas internacionales atadas a esa divisa; además, están descontentos con la estrategia de dominio unipolar de Washington. El presidente de la Cámara de Comercio de Brasil, Gilberto Ramos, advierte a los escépticos: los países del BRIC son y serán cada vez más las nuevas potencias mundiales. Tienen mucho en común y, sobre todo, una convicción: nunca más el dominio unipolar de ninguna potencia, sino la multipolaridad que garantiza la equidad global.

– Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI). México, DF (México)

http://www.alainet.org/active/32128

 

La teoría, los dogmas y el socialismo real

Jorge Gómez Barata

Se atribuye a Fernando Enrique Cardoso la expresión: “La izquierda es burra.” Naturalmente estoy en desacuerdo. Para ser socialista no se necesita ser burro. No obstante, nunca he logrado comprender de dónde sacaron Stalin y sus colaboradores la arrogancia necesaria como para desestimar la sabiduría contenida en las ideas y en las obras de los enciclopedistas franceses, los socialistas utópicos, los prohombres del liberalismo; así como en Carlos Marx, Federico Engels, Prohudon, Lassalle, Bakunin, Kautsky y el propio Lenin que aunque en contextos y perspectivas ideológicas diferentes, con una orientación esencialmente de izquierda, elaboraron las tesis rectoras del cambio social en la modernidad.

Ninguno rechazó el papel del mercado. Tal vez porque ignorar el papel del mercado en la economía moderna es como ignorar que la tierra es redonda.

Ningún pensador, en ninguna obra ha realizado elogios tan rotundos al papel del mercado en la economía y el progreso como los que, desde un enfoque crítico, realizó Marx en el Manifiesto Comunista. Para quienes tengan la osadía de calificar al Manifiesto… como un “panfleto político”, los remito a los trabajaos maduros de Marx: Contribución a la Critica de la Economía Política y El Capital, su obra cumbre que comienza, precisamente, analizando el papel de la mercancía a la que considera como la célula del capitalismo. Seguir leyendo “La teoría, los dogmas y el socialismo real”

Conflicto interno. El Imperio contra el Imperio: ¿Qué hacer con Chávez y el golpe?

IAR Noticias

 

Lo que parecía imposible se hizo realidad: El Imperio está en guerra contra el Imperio. La guerra, en principio subterránea, de los republicanos contra Obama ya llegó al Congreso. Las variables de ajuste son Chávez y los presidentes izquierdistas de América Latina. Un sector del poder estadounidense (los republicanos conservadores) pelea contra otra fracción del Imperio (los demócratas liberales) por el control de las decisiones políticas en el patio trasero.

El golpe hondureño, en realidad, es sólo la punta del iceberg de un proceso geopolítico militar más profundo impulsado por el poder conservador de EEUU, que intenta sustituir a una estrategia de dominio que considera “demasiado blanda” (el “sistema democrático” de poderes civiles) por una alternativa de mayor control militar de la región adaptado a las crisis y a los conflictos intercapitalistas que se avecinan en el planeta.

El escenario hondureño, además de los objetivos coyunturales con la destitución de Zelaya, conforma un laboratorio de ensayo experimental de “cambio de régimen regional” que tiene a Chávez y a los presidentes izquierdistas como objetivo central. “Después de Honduras vienen por mí”, dijo este fin de semana el presidente de Ecuador Rafael Correa.

La guerra, en principio subterránea, ya llegó al Congreso. Las variables de ajuste son Chávez y los presidentes izquierdistas de América Latina.

Este fin de semana, después de que 17 senadores ultra conservadores hicieran pública una carta donde acusan a Obama de proteger a Zelaya y acordar con Chávez, el líder republicano del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el poderoso Richard Lugar, envió una carta a Hillary Clinton pidiéndole “explicaciones” sobre la política que está instrumentando en Honduras.

Lugar advierte en su carta que “estas explicaciones podrían mejorar las perspectivas de que las nominaciones del Subsecretario para Asuntos Hemisféricos, Arturo Valenzuela, y las de los embajadores de EEUU para Brasil y para México, Tom Shannon y Carlos Pascual sean aprobadas antes de que el Congreso entre en receso”, el 7 de agosto.

Estas nominaciones (de funcionarios afines a la negociación con Chávez) fueron bloqueadas por el senador ultraconservador John DeMint, quien junto a otros republicanos, considera que la expulsión del presidente Manuel Zelaya fue “constitucional” y que el Departamento de Estado estadounidense no puede estar apoyando a un aliado de Hugo Chávez y de Daniel Ortega, ambos “enemigos de EEUU.

Respondiendo a esta línea de acción, el presidente golpista de Honduras, Roberto Micheletti, revocó la visa a los funcionarios del Departamento de Estado (Embajada USA) en Tegucigalpa y aseguró que su país resistirá con orgullo el aislamiento de la comunidad internacional.

Micheletti dijo además que si Washington tomó la decisión de revocar la visa a los funcionarios hondureños en Estados Unidos, su gobierno puede hacer lo mismo con los diplomáticos estadounidenses acreditados en Tegucigalpa.

“Ese es un derecho que tenemos porque esta es nuestra tierra… y no es posible que nadie, por muy poderoso que sea, venga a indicarnos lo que tenemos que hacer o venga a humillarnos”, subrayó Micheletti.

El presidente de facto criticó también al presidente venezolano Hugo Chávez, a quien acusa de estar provocando la violencia.

“Honduras dijo adiós a las actitudes pro comunistas que intentaron llevar al país al caos y al comunismo del siglo XXI, que protagoniza Chávez con los dólares que son del pueblo de Venezuela y no de él”, dijo el presidente de facto.

El alineamiento de Micheleltti con las posturas de los halcones del Pentágono es casi pristina, sus declaraciones públicas sisempre coinciden con los pasos tácticos dados por los republicanos conservadores.

Para los halcones ultra conservadores USA (el Pentágono y el “capitalismo de guerra” del Complejo Militar Industrial) Chávez y sus aliados son la “dictadura comunista” que quiere volver a Honduras de la mano de Zelaya.

Las posturas (dentro de la guerra interna) se rigen por un axioma económico: Wall Street con sus empresas y bancos negocian con Chávez, el Pentágono y las armamentistas no negocian con Chávez.

La lógica del enemigo número uno del sistema capitalista en la década del setenta se estableció en la figura del “subversivo rojo” emergente de la guerra contra el comunismo “ateo” de la Unión Soviética.

Esa lógica -tras los atentados del 11-S en EEUU- se trasladó a la figura del “terrorista islámico” emergente de la guerra contra el terrorismo exportado desde las raíces musulmanas del “eje del mal”.

En la década del setenta el ordenamiento doctrinario de combate fue la “guerra antisubversiva”, y en el 2000 la “guerra contraterrorista” marcó el accionar contra el “nuevo enemigo” de la civilización occidental.

Chávez llegó en el 98 y W Bush llegó en el 2000: Ambos fueron los protagonistas mediáticos centrales de la “guerra contraterrorista”, desde trincheras opuestas.

Chávez no era Chávez, sino el “gran desestabilizador terrorista” del patio trasero latinoamericano, y Bush no era Bush sino el “gran cruzado antiterrorista” del mundo occidental capitalista ordenado desde la Casa Blanca, el Pentágono y Wall Street.

Cuando Chávez comenzó a ganar elecciones, vino el fracasado golpe para derrocarlo y a su figura de “terrorista desestabilizador” se le agregó una categoría adicional: “dictador petrolero”.

Resumido: Chávez utilizaba tácticas “terroristas” de desestabilización para imponer con el poder del petróleo un proyecto hegemónico de poder dictatorial en América Latina. Una tesis que iluminó los mejores editoriales de las agencias, diarios y cadenas televisivas imperialistas durante más de un lustro.

Se fue Bush, queda Chávez, llegó Obama con los demócratas liberales, y está latente la posibilidad de que el presidente venezolano pueda ser reelegido en forma indefinida.

Entonces (y mientras los halcones seguían aferrados al “dictador comunista”) el Departamento de Estado de Obama optó por buscar vías de negociación utilizando solo la calificación de “dictador” en directa alusión a la acumulación de superpoderes del régimen venezolano.

Los conservadores (demócratas y republicanos) y los halcones militaristas (alianza del sionismo judío con la derecha cristiana) que controlan los resortes de decisión del Pentágono y del Complejo Militar Industrial (capitalismo de guerra), están convencidos de que las políticas de “diálogo y tolerancia” que propicia Obama conducen a una pérdida del poder militar de EEUU y a una fortificación de sus enemigos situados en el “eje del mal”.

El presidente venezolano mantiene una alianza estratégica (de orden comercial y militar) tanto con Irán como con Rusia y China, potencias capitalistas emergentes que compiten con el eje USA-UE por el control de las redes energéticas y las reservas petroleras del triángulo Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente, en una versión aggiornada de la “guerra fría” por áreas de influencia, esta vez protagonizada a niveles intercapitalistas.

En el decálogo analítico (cerrado y prehistórico) de los halcones y gusanos del Pentágono y del Departamento de Estado USA, tenerlo a Chávez en Venezuela, es como tenerlo a Ahmadineyad controlando el petróleo de Venezuela y comprando aliados regionales con oro negro a precio preferencial.

Chávez (en la cosmovisión ultraconservadora) es una pieza funcional de Irán y Rusia en el tablero latinoamericano y, por más que coquetee con la administración Obama, su destino está atado a la geopolítica petrolera enfrentada a los intereses del eje USA-UE que hace del oro negro su máximo objetivo de supervivencia.

De las misma manera (y por el mismo mecanismo de conversión), tenerlo a Zelaya en la gerencia de Honduras, es como tenerlo a Chávez regenteando poder político en la principal “base terrestre” del Pentágono en América Latina.

En este escenario, cuando Micheletti (léase el Pentágono) habla de suprimir a Zelaya, en realidad está hablando de suprimir a Chávez

Tras el golpe hondureño, el 28 de junio, se profundizaron las diferencias entre Obama con el Departamento de Estado, por un lado, y los republicanos conservadores con el Pentágono, por otro.

Para los demócratas liberales (Wall Street y el “capitalismo sin fronteras”) el golpe de Honduras impulsado por el Pentágono (las armamentistas y el “capitalismo militar”) quiebra la paz y desestabiliza la “gobernabilidad democrática” en la región.

En consecuencia, en el Congreso de EEUU (con epicentro en el golpe de Estado hondureño) dos sistemas alternativos de dominio ya confrontan abiertamente: La “democracia” imperial de la era trasnacional unipolar vs. las dictaduras y los golpes de Estado de la Guerra Fría por áreas de influencia con la URSS.

Para los demócratas liberales USA el mundo se divide según la teoría de los “dos demonios”: Chávez por un lado, y los halcones golpistas USA, por el otro. Ambos se retroalimentan para generar “violencia” y desestabilizar el proceso democrático establecido en la región (dominio sin el uso de las armas).

En la receta de los demócratas USA, Chávez es uno de los de los “demonios”, y los halcones y gusanos de la derecha son el otro. Se necesitan los extremos para justificar el centro de contenido, o sea la democracia. Para que exista la democracia, tienen que existir los “enemigos de la democracia”.

Para los halcones conservadores USA solo hay “un demonio”: Chávez y los presidentes izquierdistas protegidos por Obama y los demócratas liberales.

Para los demócratas liberales (con Obama y el Departamento de Estado) Chávez y los presidentes izquierdistas son una “variable dictatorial” del sistema que no conjugan con el “proceso democrático” .

Para los halcones republicanos (con el Pentágono) Chávez es un “dictador comunista” que nunca integró el “proceso democrático”.

Para ambos, no obstante, Chávez y los presidentes izquierdistas desestabilizan y “amenazan la gobernabilidad” (del sistema capitalista) en la región.

¿Qué hacer? Las estrategias difieren: Para los demócratas liberales, hay que apresurar (y crear las condiciones) para la caída de Chávez por medio de “elecciones democráticas”.

Para los halcones republicanos, hay que terminar ya con Chávez por las vías que sean, incluido el asesinato y el golpe de Estado.

Los demócratas, con Obama y el Departamento de Estado, apuestan a una “salida negociada” con Zelaya presidiendo un “gobierno de unidad” hasta las elecciones.

Los republicanos, con los halcones conservadores del Pentágono, quieren que Micheletti sea quien convoque a elecciones sin la presencia de Zelaya en el Gobierno.

Para los halcones conservadores, sostenes del gobierno golpista de Micheletti, “Obama y el Departamento de Estado de EEUU se unieron a Chávez y sus aliados para exigir que Zelaya sea restituido en el poder”.

Washington, por estas horas, es un caldo de cultivo de todo tipo de rumores y versiones sobre el proceso hondureño, cuyas orientaciones y aprovechamiento político nacen de operaciones diseñadas en los despachos de demócratas y republicanos donde se decide (desde posturas enfrentadas) el destino de Zelaya y de los golpistas.

En ese tablero, tanto Zelaya como Chávez y los gobiernos de izquierda regionales, son variables de ajuste de la guerra entre los lobbistas de Wall Street (que sostienen a Obama) y los lobbistas del Pentágono y del Complejo Militar Industrial que sostienen el golpe de los “gorilettis”.

Y mientras el Departamento de Estado “presiona” al gobierno golpista de Micheletti por una “salida negociada” con Zelaya retornando al gobierno, Uribe (más “cachorro” del Pentágono que del Departamento de Estado) lanza una nueva acusación contra Chávez señalándolo como proveedor de armas al “terrorismo” de las FARC.

Y se abre un potencial nuevo frente regional (conflicto Colombia-Venezuela), con epicentro en la guerra interna de los halcones republicanos contra Obama y los demócratas liberales que gerencian eventualmente el Departamento de Estado.

Ambos sectores son Washington, ambos son el Imperio, pero representan a sectores económicos e ideologías diferenciadas y enfrentadas dentro de la interna capitalista imperial.

Uno (los halcones republicanos) expresa la estrategia del “dominio militarizado”, y el otro (los demócratas liberales) expresa la estrategia del “dominio democratizado”.

Ambos sectores son Washington (con doble cara), y están en guerra por el control de las decisiones imperiales en América Latina y en resto del planeta globalizado.

Y hay un primer escenario: Los halcones republicanos y el Pentágono saben que para terminar con Chávez, primero tienen que terminar con Obama.

Este punto (entre otras razones estratégicas de fondo), es el que alimenta todo tipo de teorías conspirativas (que van desde el derrocamiento hasta el asesinato de Obama) dentro y fuera de EEUU

 

Los latifundios de la información

Gérard Devienne

L’Humanite en español

 

En América Latina, algunos grupos y familias poderosas controlan los medios, cerrando y bloqueando el espacio político y democrático. Una hegemonía que los gobiernos progresistas elegidos democráticamente quieren atacar en profundidad.

El continente latinoamericano ha iniciado un viraje político que intenta romper con un pasado de sumisión a las reglas impuestas por Washington y el FMI. Los nuevos gobiernos han dado un giro progresista, con matices, según hablemos de un grupo más radical que incluye a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua o países como Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay o incluso Honduras.

La oposición reacciona de manera diferente según los casos, no dudando a veces en escoger formas violentas como las tentativas secesionistas en Bolivia o el golpe de Estado en Honduras. La derecha tiene en la prensa un aliado que palía frecuentemente las debilidades de un sector que ha perdido su credibilidad. Derecha y grandes grupos de comunicación denuncian censura, ataques a la libertad de expresión cuando Rafael Correa en Ecuador, o Hugo Chávez en Venezuela nacionalizan una cadena de televisión o cuando en Argentina Cristina Fernández propone una ley audiovisual que sustituiría a la heredada de la dictadura de 1976. ¿Qué ocurre realmente ?

América Latina es la única zona del mundo donde la economía está concentrada en las manos de un puñado de grupos de operan en lo agroalimentario, la industria y la información. En lo referido a esta última, se constata que algunas familias, Azcárraga, Slim en México, Noble en Argentina, controlan la prensa escrita, audiovisual, internet, la edición ; en Honduras cuatro grupos se reparten el espacio informativo, lo mismo que en Colombia donde opera la familia Santos de la cual dos de sus miembros están en el gobierno de Álvaro Uribe (uno es vicepresidente, el otro ha dejado la cartera de Defensa para poner en marcha su campaña presidencial del 2010). Este fenómeno ha dado nacimiento a la expresión ?latifundios de la información?. En ausencia de legislación clara, la prensa utiliza medios poco compatibles con la ética, amenazando de este modo incluso el derecho de los ciudadanos a la información. En lo que se refiere a Honduras, los telespectadores de América Latina solo recibieron los primeros días del golpe las imágenes de la CNN que mostraban manifestaciones y opiniones favorables a los golpistas, antes de ver los reportajes de Telesur creada por el gobierno venezolano como alternativa al monopolio privado ; sin embargo esta última no llega a todos los países.

En Venezuela, durante el último referéndum que modificaba la Constitución, un estudio muestra que el 76% de las informaciones se inclinaban hacia el ?no? a la reforma impulsada por gobierno contra el 22% favorable al ?sí?, “no”, que finalmente ganará. Y recordamos el apoyo de la misma prensa al golpe de Estado contra el presidente Chávez en 2002. En Bolivia, la prensa escrita en su casi totalidad apoya a la oposición representada por los grandes propietarios terratenientes del Este, que intentan imponer la división del país. En Perú, durante las elecciones presidenciales, la mayoría de la prensa apoyó en la primera vuelta a los candidatos de la derecha antes de sostener al socialdemócrata Alan García en la segunda vuelta contra el candidato indigenista que invocaba a Evo Morales o a Rafael Correa. En Argentina, la prensa escrita y audiovisual que pertenece en un 85% a los grupos privados fue la punta de lanza de la oligarquía agraria deseosa de bajar las tasas a la exportación, durante el conflicto que oponía a este sector con el gobierno. Y se recordará el papel jugado en el pasado por el Mercurio en Chile en 1973, incitando y apoyando el golpe de Estado del general Pinochet.

En respuesta, Rafael Correa propone la creación de un organismo de control que permita proteger el derecho a la información del ciudadano. Conviene precisar cuáles serían sus atribuciones y su campo de acción. En Paraguay, el presidente Lugo ha creado la primera agencia nacional de prensa como contrafuego a los medios privados.

Estos hechos traducen la inquietud de los gobernantes elegidos democráticamente, que recurren a menudo al referéndum popular, cuya política es sin embargo puesta en tela de juicio por un poder no electo que extrae su legitimidad de su dominio en las esferas de la información. Estos grandes grupos de prensa denuncian ataques a la libertad de expresión, recibiendo frecuentemente el apoyo de sus colegas europeos, cuando se burla el derecho a una libertad de expresión mínimamente equilibrada que estos medios violan en ausencia de cualquier organismo de regulación.

Todopoderosos hasta hoy, los latifundios de la información se encuentran confrontados a la voluntad de gobiernos deseosos de romper con su hegemonía. Este aspecto de enfrentamiento forma parte de una lucha mucho más amplia por el pluralismo de la información y por una verdadera democratización de la sociedad.

Original francés artículo : Les latifundia de l?information

Translated lundi 3 août 2009, par J.A. Pina

Tomado de Rebelión