Sun Tzu : El Arte de la Guerra (Descargar Libro)

  

Introducción

Sun Tzu fué un general chino que vivió alrededor del siglo V antes de Cristo. La colección de ensayos sobre el arte de la guerra atribuida a Sun Tzu es el tratado más antiguo que se conoce sobre el tema. A pesar de su antigüedad los consejos de Sun Tzu siguen manteniendo vigencia.

El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre le hombre prudente y el ignorante”.

La obra de Sun Tzu llegó por primera vez a Europa en el periodo anterior a la Revolución Francesa, en forma de una breve traducción realizada por el sacerdote jesuita J. J. M. Amiot. En las diversas traducciones que se han hecho desde entonces, se nombra ocasionalmente al autor como Sun Wu o Sun Tzi

El núcleo de la filosofía de Sun Tzu sobre la guerra descansa en estos dos principios: Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño. El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar.

Las ideas de Sun Tzu se extendieron por el resto de Asia hasta llegar a Japón. Los japoneses adoptaron rápidamente estas enseñanzas y, posiblemente, añadieron algunas de su propia cosecha. Hay constancia de que el principal libro japonés sobre el tema, “El libro de los Cinco Anillos”, está influido por la filosofía de Sun Tzu, ya que su autor,

Miyamoto Mushashi, estudió el tratado de “El Arte de la Guerra” durante su formación como Samurai.

Habitualmente se hace referencia a las culturas orientales como culturas de estrategia y no es pequeña la influencia de Sun Tzu en este desarrollo cultural. Hoy en día, la filosofía del arte de la guerra ha ido más allá de los límites estrictamente militares, aplicándose a los negocios, los deportes, la diplomacia e incluso el comportamiento personal. Por ejemplo, muchas frases clave de los manuales modernos de gestión de empresas, son prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando, por ejemplo, ejercito por empresa, o armamento por recursos, sin ir más lejos). Las ideas siguen siendo completamente válidas a pesar de los 25 siglos transcurridos desde que se escribieron.

 

Indice

  • Introducción: Sun Tzu y el “Arte de la Guerra”
  • 1. Sobre la evaluación
  • 2. Sobre la iniciación de las acciones
  • 3. Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota
  • 4. Sobre la medida en la disposición de los medios
  • 5. Sobre la firmeza
  • 6. Sobre lo lleno y lo vacío
  • 7. Sobre el enfrentamiento directo e indirecto
  • 8. Sobre los nueve cambios
  • 9. Sobre la distribución de los medios
  • 10. Sobre la topología
  • 11. Sobre las clases de terreno
  • 12. Sobre el arte de atacar por el fuego
  • 13. sobre la concordia y la discordia

Libro tomado de: http://www.biblioteca.org.ar/

Descargar Libro Sun Tzu –  El Arte de la Guerra

 

El Gobierno de Zapatero anunciará en las próximas horas el aumento de las tropas de ocupación en Afganistán

InSurGente

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¿Se acuerdan del NO a la Guerra?¿Recuerdan las declaraciones “indignadas” de los dirigentes socialdemócratas cuando lo de Iraq? Consiguieron su objetivo: los votos. El resto de la historia ya la conocen. Es difícil que los artistas e intelectuales afines al gobierno, firmen o se manifiesten en contra de la guerra de ocupación en Afganistán. La mano que da de comer no se toca, y los bombardeos de la OTAN con miles de muertos, entre ellos, muchos niños, no les mueve la sonrisa a ZP.

 

 

Agencias/insurgente.-

 

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró dispuesto a aumentar los efectivos militares que su país tiene desplegados en Afganistán, durante una entrevista que publica hoy el diario The New York Times en su edición digital.

“Siempre hemos estado dispuestos a proporcionar tropas adicionales para apoyar las elecciones, tal como lo estamos haciendo ahora”, señaló Zapatero en una entrevista concedida el miércoles a ese medio en Madrid.

El presidente del Gobierno español agregó, según el diario, que “si fuera necesario mantener una mayor presencia en Afganistán, estaríamos dispuestos a hacerlo”.

El rotativo neoyorquino considera que esa posibilidad expresada por Rodríguez Zapatero “parece ser un gesto de apoyo a la Administración (del presidente de EE.UU., Barack Obama”, al tiempo que señala que el gobierno socialista español “se ha resistido a las peticiones de Estados Unidos y otros aliados de la OTAN a aumentar sus fuerzas en Afganistán”.

Zapatero dijo, señala el Times, que ese aumento de las tropas podría hacerse prolongando el actual despliegue de soldados españoles en el país asiático, a donde han llegado para contribuir a su seguridad de cara a las elecciones presidenciales que Afganistán celebrará el próximo 20 de agosto.

España tiene desplegados en Afganistán casi 800 soldados, ubicados en las provincias Herat (noroeste) y de Badghis.

Además, a mediados de julio envió un contingente adicional de 450 soldados para velar por la seguridad de esas próximas elecciones presidenciales afganas.

“Creo que están trabajando en una zona, en la que su contribución es reconocida de forma positiva, y estaremos dispuestos a mantener nuestros esfuerzos en el futuro si se requiere”, dijo Zapatero a ese medio.

El diario señala que el contingente de tropas españolas en Afganistán es “un tercio de las de Francia o Alemania”, que también participan en el despliegue que realiza la OTAN y que llega en total a 64.000 militares.

“Zapatero fue uno de los críticos más duros de la Administración (del ex presidente George W.) Bush, sobre todo durante la guerra de Irak, aunque España ha mantenido presencia en Afganistán desde 2002”, agrega el rotativo neoyorquino en su edición digital.

Asimismo considera ese medio que el cambio hacia un aumento de la presencia española en Afganistán “parece dirigido a la petición que la Administración Obama ha hecho para ayudar” en ese país.

Obama ha centrado sus esfuerzos en trasladar el centro de la atención sobre las fuerzas estadounidenses de Irak a Afganistán, donde Estados Unidos lleva ya casi ocho años en guerra contra los militantes del Taliban y de Al Qaeda, recuerda el diario.

“Las cosas han cambiado mucho”, indicó Zapatero al Times, al tiempo que consideró que “Obama es una persona que escucha. Pienso que es lo suficiente humilde para entender, también la diversidad y complejidad del mundo en términos de culturas, de formas de vida, de religiones o de las diferentes perspectivas en el orden mundial”.

El presidente del Gobierno español dijo también, según el diario, que “no es una cuestión de lo que Obama puede hacer por nosotros, sino de lo que nosotros podemos hacer por Obama”.

La crisis de las tarjetas de crédito llega a Europa

BBC/ IAR/ InSurGente

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La crisis de las tarjetas de crédito que ha causado pérdidas multimillonarias en Estados Unidos se está extendiendo en Europa, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

 

La institución estima que el 7% de los US$2.467 millones en deudas de consumidores de la región no podrá ser recuperado.

El Reino Unido sería el país más afectado por esta oleada de impagos debido a que es el mayor prestamista a través de tarjetas de crédito en el continente.

De acuerdo con el diario británico Financial Times, la organización que ayuda a los morosos a pagar sus deudas, National Debtline, registró un aumento de llamadas de consumidores preocupados por sus deudas.

En total recibió 41.000 llamadas en mayo, más del doble de las hechas en el mismo mes el año anterior.

Varios analistas consultados por el Financial Times estiman que el aumento del índice de desempleo en el reino Unido puede acelerar el ritmo de los impagos, lo que haría que se incrementen las quiebras particulares, que en el primer trimestre de 2009 llegó a 29.774.

Mientras que en Estados Unidos el FMI pronostica que el 14% de la deuda total de US$1.914 millones irá a pérdidas. Una morosidad que en los últimos meses ha ido al alza producto del aumento del desempleo y el mayor retroceso de la economía desde la Depresión de los años ’30.

Pérdidas multimillonarias

Bancos estadounidenses como el Citigroup, Bank of America o JP Morgan, al igual que compañías de tarjeta de crédito como American Express, han tenido pérdidas de miles de millones de dólares y advierten que la tendencia es al alza.

El corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, explicó que los hispanos son parte importante del problema de endeudamiento excesivo. El 77% de los titulares latinoamericanos de tarjeta tiene deudas pendiente, muy por encima del 45% del promedio de morosos en ese país.

Para evitar que los bancos aumenten los intereses o las cuotas de comisión, el gobierno del presidente estadounidense Barack Obama, presentó ante el congreso un anteproyecto de ley que regule las tarjetas de crédito.

El proyecto de ley impediría a las empresas elevar las tasas de interés sobre los saldos existentes, a menos que el titular de la tarjeta tenga un retraso en sus pagos de 60 días.

Analistas consideran que la crisis del dinero plástico no afectará a América Latina, que en los últimos años ha registrado un boom crediticio.

“No se nota un deterioro (en el consumo a crédito) a pesar de que sí hay un aumento de la morosidad producto de la crisis económica mundial”, le dijo a BBC Mundo Norberto Giudice, secretario ejecutivo de la Fundación Iberoamericana de Asociaciones Financieras.

Giudice asegura que la crisis de tarjetas de crédito que afecta a Estados Unidos y Europa no traerá consecuencias directas a la región.

Argentina: El Proyecto Kryptonita – Unos poderes que ya no son tan súper

Daniel Miguez

Página/12

Kryptonita

El Gobierno anunció que mandará al Congreso un proyecto que modifica la llamada “ley de superpoderes”. La iniciativa iguala las facultades de reasignar partidas del Ejecutivo nacional con las del jefe de Gobierno porteño: no podrá superar el cinco por ciento del total del Presupuesto. Dudas de la oposición

El anuncio fue en un encuentro con los senadores y diputados oficialistas. El proyecto será enviado hoy al Congreso y estipula que el margen de reasignación de partidas no podrá superar el 5 por ciento del Presupuesto.

 

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer un proyecto de ley para ponerles un límite a los llamados superpoderes, en el ítem más cuestionado: el que permite al jefe de Gabinete reasignar partidas presupuestarias sin ningún tope. La medida busca anticiparse a la pelea que la oposición plantearía en el Congreso Nacional. El proyecto que será enviado hoy mismo al Congreso estipula que el margen de modificación del Presupuesto no puede superar el 5 por ciento del monto total.

Así se desprende del anuncio hecho ayer por la Presidenta ante los legisladores de los bloques oficialistas del Senado y la Cámara de Diputados en una reunión en el Salón de las Mujeres en la Casa Rosada. “El proyecto de ley que he remitido para su tratamiento es reducir, como tiene la ciudad de Buenos Aires, a un tope de reasignación de partidas para el jefe de Gabinete”, señaló. El tope fijado en la Capital –como en la mayoría de las provincias– es del 5 por ciento.

Fuentes del Gobierno consultadas por Página/12, confirmaron que ése será el límite, y recordaron que tanto en la gestión de Néstor Kirchner como en los casi 20 meses que lleva de mandato la Presidenta la reasignación de partidas nunca superó el 3 por ciento del Presupuesto.

En base a este último dato se puede inferir que la modificación de los “superpoderes” no tendrá efectos prácticos sobre el uso que de ellos venía haciendo el kirchnerismo, pero sí tiene un alto valor simbólico: es el primer proyecto que llega al Congreso en sintonía con los reclamos de la oposición a partir de la etapa de diálogo abierto después de las elecciones. La oposición ayer tomó bien la iniciativa pero explicó que quieren conocer el detalle del proyecto (ver aparte).

Este punto había sido conversado en el Senado por el jefe del bloque kirchnerista Miguel Pichetto y su par radical, el mendocino Ernesto Sanz. También la acotación de los superpoderes había sido un tema fijado en la agenda parlamentaria que acordaron los jefes de bloque convocados por el presidente de Diputados, Eduardo Fellner. En ese temario también se incluía la coparticipación del impuesto al cheque y la prórroga por un año de la legislación delegada en el Poder Ejecutivo.

Al hacer el anuncio, la Presidenta sostuvo que la ley que se propone modificar “dio origen a la fábula de los superpoderes”. Dijo además que en torno de estas facultades extraordinarias del Poder Ejecutivo se creó “un mito” y que su intención es “clausurar este debate”, porque “es un debate artificial”. “Los superpoderes sí les fueron otorgados al ex ministro Domingo Cavallo en la sesión parlamentaria de 2001”, subrayó.

La escuchaban más de 150 senadores y diputados, no sólo de los bloques del Frente para la Victoria, encabezados por los senadores José Pampuro y Pichetto, sino aliados como Hugo Prieto, jefe del bloque de diputados Concertación, y Oscar González, secretario de Relaciones Parlamentarias. El único ausente notorio fue el jefe de los diputados kirchneristas, Agustín Rossi, quien se encuentra fuera del país. También estaban los ministros, a excepción de Julio De Vido y Lino Barañao.

La Presidenta no abundó mucho en los detalles de su anuncio. Se supo sí que el decreto que firmó es el 996/2009 que envía al Congreso el proyecto modificar el artículo 37 de la ley 24.156, “que se viene aprobando desde 1997”, recordó CFK. En cambio, se explayó en hacer una comparación entre el cuadro económico internacional que podía verse en 2005 o 2007 y el actual, “donde diariamente se destruyen millones de pesos, desaparecen empresas y la gente pierde su hogar”, dijo. “No es posible seguir dando debates parciales en materia económica porque no estamos en el país y en el mundo de 2005 o 2007. Observo en muchos debates que parece que las cosas no cambiaron. Creo que hay que resituarnos en un mundo absolutamente diferente”, señaló.

Al referirse a la situación en la Argentina aseguró que “el modelo ha privilegiado el mercado interno, lo que le permitió afrontar la crisis internacional de otra forma”, pero dijo que aún así “vamos a tener menos recaudación que en años anteriores”. Por eso se quejó de que para algunos “pareciera ser que no existiera una situación internacional diametralmente diferente a los últimos seis años”.

Aunque nadie en el Gobierno quiso interpretar para quién iba dirigido ese comentario, a todos les quedó claro que era para los dirigentes de las cámaras agropecuarias, que luego de lograr el año pasado que no les suban las retenciones, ahora insisten por una rebaja que implicaría un agujero fiscal para el Estado de unos 12.200 millones de pesos.

Con una enumeración de esfuerzos que hace el Gobierno para sostener los 70.000 empleos que, dijo, apuntalan hoy el Ministerio de Trabajo; incentivar la producción; subsidiar combustibles, transportes y a muchas industrias y pagar deudas, la Presidenta pareció decir si se beneficia a los productores de soja con una rebaja en las retenciones, ineludiblemente se va a perjudicar a otro sector de la economía o a otro actor social.

“Vamos a crecer menos. Hay que situarse en el nuevo mundo. En agosto tenemos vencimientos de Boden 2012 por 2250 millones de dólares. Estamos en un marco económico de poder afrontar nuestros compromisos hasta 2011”, fue una de las frases que apuntaba a la deuda pública.

Otra alusión fue a las rebajas impositivas ya hechas: “Se ha transferido mucho dinero a distintos sectores de la economía. Desde 2003 se han transferido 146 mil millones de pesos por regímenes promocionales industriales y desgravación impositiva para las distintas actividades”.

Al hablar de los subsidios detalló: “Una de las claves del modelo ha sido el desacople de tarifas y precios de los servicios en relación con los internacionales. Desde 2003 a 2007 en transporte, gasoil para estaciones de servicio y agro, electricidad, gas y servicios de cloacas se gastaron 29 mil millones de pesos por subsidios”.

“En 4 años y medio gastamos 29 mil millones y, en un año y medio, 41 mil millones más para los sectores comerciales. Ni qué hablar del plan de obras públicas, en materia educativa y de infraestructura social. Eso ha sido una inversión muy alta para mantener el nivel de empleo”, afirmó. Y luego llegó al meollo de lo que quería decir haciendo pie en la industria automotriz: “Llegaremos al medio millón de automóviles. Esto requiere un andamiaje financiero y económico importante y responsable. Lo que se destine o rebaje a un sector se quitará de una parte para entregarlo a otro”.

 

 

USA/Honduras después

Juan Gelman

Página/12

El primer golpe de Estado en América latina desde la asunción de Obama ha enfrentado a la Casa Blanca con un problema complejo: no lo puede apoyar públicamente, pero tampoco quiere que Zelaya se acerque a Venezuela. Así, incurre en maniobras de diverso color para conciliar los dos propósitos: la primera fue descargar en la OEA la responsabilidad de negociar entre el depuesto Zelaya y el usurpador Micheletti y la respuesta, la unánime condena al golpe y la expulsión de Honduras del organismo, desagradó al Departamento de Estado, que ya le bajó el pulgar a la posible reelección de su secretario general, el chileno Insulza. El segundo paso consistió en pasarle el encargo a Oscar Arias, amiguísimo de todo lo estadounidense empezando por su gobierno, cualquier gobierno.

La propuesta de Arias, supervisada por el Departamento de Estado, incluye la reposición de Zelaya, pero con condiciones que castran su mandato fijadas por los golpistas: nada de plebiscito sobre la reforma de la Constitución, aunque no sea vinculante, integración de opositores en puestos claves del gabinete, y adiós al “comunista” Chávez. En otras palabras, titiritear al depuesto repuesto hasta las elecciones de enero próximo. Un comunicado de los militares golpistas emitido el domingo manifestó apoyo al plan de Arias, pero su comandante en jefe, el general Romeo Vásquez Velásquez, declaró a la BBC al día siguiente que no se permitiría la reinstalación de Zelaya.

Washington suspendió la ayuda económica y militar al gobierno de Honduras –unos 20 millones de dólares– y el martes pasado revocó a cuatro prominentes golpistas la visa de entrada a EE.UU., pero el doble juego continúa. Hillary Clinton declaró “irresponsable” la breve estancia de Zelaya en Honduras y dos de sus adláteres participan activamente en el reconocimiento del golpe cívico-militar. Uno es Lanny Davis, especialista en relaciones públicas, que presenta el hecho como un “esfuerzo valiente” para “preservar” la Constitución y “el imperio de la ley”. Davis fue el vocero de Hillary más beligerante contra Obama durante la precampaña por la candidatura presidencial demócrata. Antes había asesorado y defendido a Bill cuando el escándalo de Mónica Lewinsky. Luego entró al servicio del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), institución de la oligarquía que fomentó el golpe y que tiene apoyos ilustrados como éste: “La oligarquía en Honduras siempre tendrá de rodillas a esos indios catrachos”. O el que firma Junior: “Pues sí, comunistas basuras, la oligarquía de nuestro país jamás dejará que estos indios haraganes salgan de ese agujero así que a llorar al tamarindo” (foro.univisión.com, 30609).

Lanny Davis no carece de antecedentes en el rubro: en 1999, cuando se desempeñaba en la firma de abogados Patton Boggs, cabildeó para convencer al mundo de que el presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev –uno de los déspotas más corruptos del planeta– era un “reformador democrático” (www.democracynow.org, 15709). Un segundo amigo de Hillary participó en la trampa antidemocrática diseñada en San José: “La semana pasada Micheletti convocó a las conversaciones en Costa Rica al asesor de otra firma, relacionado con los Clinton. El asesor, Bennett Ratcliff de San Diego, se negó a dar detalles sobre el papel que juega en la negociación. ‘Cada propuesta que presentó el grupo de Micheletti fue escrita o aprobada por los estadounidenses’, dijo otro funcionario cercano a las conversaciones refiriéndose al Sr. Ratcliff” (New York Times, 12709).

El progolpe tiene el apoyo de un grupo de legisladores demócratas neoconservadores que el despacho de abogados Covington & Burling estaría alentando como si hiciera falta. Esta importante empresa jurídica con sede en Washington y más de 500 abogados en sus oficinas ha cerrado jugosos contratos de cabildeo con Chiquita Brands, la ex United Fruit Company, especializada en voltear gobiernos centroamericanos molestos. Y acontece que Zelaya incomodó a la Chiquita: aumentó el salario mínimo de los trabajadores hondureños en un 60 por ciento y la empresa frutera exigió que subiera el precio de venta de sus productos (www.counterpunch.org, 6709). El golpe de Estado no le vino mal.

La Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros (Colsiba) ha denunciado las infernales condiciones de trabajo que imperan en los dominios de Chiquita: jornadas de más de 12 horas, mujeres y niños de 14 años expuestos, como los hombres, a los efectos del DBCP, un plaguicida de uso prohibido que causa esterilidad, cáncer, congestión pulmonar y deformaciones congénitas en los hijos. Esta es la Honduras que los golpistas y Chiquita quieren conservar. También Hillary Clinton, por qué no: Micheletti acaba de elogiarla por sus “sabias políticas”.

“En Honduras, una mula cuesta más que un miembro del Parlamento”, dijo alguna vez el despectivo director de la United Fruit, Sam “The Banana Man” Zemurray, cuando la empresa comenzó sus operaciones a comienzos del siglo pasado. En los años ’20 controlaba casi una cuarta parte de la tierra cultivable de Honduras y además se dedicaba a derrocar gobiernos elegidos en las urnas, como el de Arbenz en Guatemala en 1954. A fines de los ’90, Chiquita se inspiró en su ejemplo y pagó 1,7 millón de dólares a grupos paramilitares para controlar el cultivo y la distribución del banano en Colombia: decenas de trabajadores aparecían muertos en las plantaciones, la empresa fue demandada por familiares de los asesinados y compró su impunidad con una multa de 25 millones de dólares impuesta por un juez estadounidense. Chiquita financió a terroristas colombianos, pero nunca ingresó a la lista negra del Departamento de Estado. Es que no todos los terrorismos son iguales.

La escalera sin fin

Sad Malec y Pedro Albite

Gara

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Cuando el artista belga Maurits Escher, huyendo del fascismo italiano, llega a la Alhambra, queda atrapado por la complejidad que los árabes han logrado darle al sentido del espacio. Se sorprende también del enorme paralelismo que encuentra entre esa concepción y las intuiciones artísticas vanguardistas surrealistas y dadaístas que tratan de expresar la falta de sentido del mundo en el cambio de siglo, sobre todo tras la I Guerra Mundial. Producto de ello, su litografía «La escalera sin fin» es una de las obras más conocidas. En ella, cada tramo de escalera lleva a otro que, a su vez, conduce a otro en dirección sin sentido previo. La paradoja que encierra es que se puede estar subiendo para bajar. Como Magritte, Escher formula la intuición de que las cosas, las realidades no tienen sentido en sí mismas. El sentido se construye según la dirección que tomemos con cada peldaño y en cada tramo que transitamos. De ello depende el lugar al que lleguemos. Un nuevo sitio o el lugar de inicio.

Ahora, en este nuevo cambio de siglo, los nuevos procesos y conflictos que aparecen con la globalización del capital y sus poderes políticos, culturales y militares tratan de dar a esa escalera un sentido que lleva siempre a reproducir la misma dirección con una sola finalidad: la que les permite volver al inicio y reproducirse sin fin. Esos procesos y conflictos, en este contexto, presentan nuevos desafíos para el sentido que peldaño a peldaño, las y los agentes transformadores queremos dar para la emancipación de nuestras sociedades y la soberanía de nuestros pueblos. La creciente diversidad, producto del incremento de las migraciones, es una de ellas, tanto para los pueblos de origen y como para las sociedades de llegada, especialmente si éstas, como la vasca, carecen de soberanía política. Por ello, quizá, lo acontecido en Iztieta, más que un caso aislado, es uno de los paradigmas del tipo de escaleras que no merece la pena subir ni en Euskal Herria ni en ningún otro lugar. Salvo que queramos encontrarnos en el punto de partida y en el espacio que esos poderes quieren que subamos.

Desde nuestro punto de vista, estos acontecimientos no son sólo consecuencia difusa del racismo o la xenofobia de determinados sectores de ese barrio, sean «autóctonos» o procedentes del Estado español, contra personas y colectivos de origen magrebí. Evidentemente, tampoco es sólo producto de la necesidad de mayor seguridad. Estos ataques racistas y xenófobos, o la percepción que se ha ido creando en torno a la inseguridad, son más bien el triste reflejo de una serie de causas, de peldaños, concretos y, por tanto, con responsables claros. Estos son los que han ido poniendo los escalones de cada tramo de una escalera que nos conduce a otro tramo que nos sitúa de nuevo atrás y abajo. Efectivamente, los valores y actitudes racistas y xenófobas son una expresión que hay que prevenir, frenar y tratar de desterrar de Euskal Herria. Efectivamente, el deterioro económico, urbano y social de nuestros barrios y pueblos, antes y ahora de manera más acelerada con la crisis, es un acicate. Y, por último, efectivamente, mayores y mejores formas de gestión de esos recursos, así como el diálogo social y cultural son instrumentos importantes para canalizar las problemáticas que surgen en la convivencia. Pero, a nuestro entender todo eso es, en el mejor de los casos, insuficiente. Si no logramos situar y denunciar tanto sus causas latentes y manifiestas, sus responsables ocultos y declarados; si no conseguimos empujar los procesos, políticas, instrumentos y acciones que urgentemente necesitamos como agentes para transformación social y para la soberanía de esta nación, estaremos posibilitando que esto se reproduzca en Iztieta o en La Arboleda, en Hendaia o en Iruñea. Es decir, alejaremos día a día, peldaño a peldaño, el sentido de la escalera que debería llevarnos a la construcción de una sociedad y una nación libre y justa por la que muchas y muchos luchamos aquí y en nuestros pueblos de origen.

Así, además de las injustas políticas sociales, laborales, económicas y urbanas, o de las discriminatorias situaciones de género o culturales, estos acontecimientos ponen de manifiesto las graves consecuencias que acarrean las racistas, machistas, explotadoras y retrógradas políticas de «inmigración y extranjería» puestas en macha por los estados español y francés, así como los de gran parte de la Unión Europea. Son esos estados, sus élites y sus sucursales y testaferros, los que tratan de imponer su modelo de sociedad, su hegemonía política y militar y su uniformización cultural. Ésta es su escalera. La dirección de la misma, peldaño a peldaño, se constituye con el ascenso a los siguientes tramos.

Primer tramo. Son esos estados y sus élites los que generan las políticas que vulneran los derechos más básicos de las personas y colectivos contra las que van dirigidas: las y los migrantes que procedemos de fuera de los estados de la UE. Ellos son los que, con sus legislaciones racistas y excluyentes, lanzan a personas como nosotras, que venimos huyendo del hambre o de la guerra o simplemente buscando una vida mejor, a la marginación y a la precariedad. Son los que nos ponen el dedo y el titular, sus policías y militares, sus celdas y centros de internamiento, sus visados y expulsiones, sus ONG y sus empresas, para que otros colectivos de esta sociedad canalicen sus fantasías, buenos deseos e incertidumbres. Son los que nos empujan a muchas de las personas que también hemos migrado desde los diferentes pueblos del Estado español a no querer recordar y responsabilizar a las y los «nuevos» migrantes de nuestros miedos pasados y presentes. Son los que tienden el velo de la duda y la reticencia entre la población originaria vasca, inyectando la amnesia del porqué de su diáspora y exilio. Son ellos y sólo ellos, como hemos visto también en este caso, los que generan dos consecuencias más.

Segundo tramo. Bajo el prisma del paradigma militar, policial y de seguridad en el que fundamentan esas políticas, son ellos los que justifican la regresión de derechos para los sectores populares y políticos que luchan por la transformación. Por ejemplo, los estados español y francés hacen el mismo intercambio en todas sus «cumbres»: uno pone en la mesa frenar la entrada «masiva de inmigrantes» en la «frontera Sur» y, a cambio, el otro elimina el derecho a asilo y refugio de las personas perseguidas por motivos políticos. O bajo la excusa del «terrorismo internacional», poniendo bajo sospecha a colectivos étnicos y religiosos. O…

Tercer tramo. De igual modo, son ellos y sólo ellos los que con sus políticas operan una nueva imposición jurídica, política y policial a las naciones sin estado que, como la vasca, luchan por su soberanía. Según el derecho de ciudadanía y nacionalidad, base de la soberanía de sus estados-nación, dictaminan de manera unilateral sus políticas y leyes de «inmigración y extranjería». Y al margen de la situación de Euskal Herria, sus herrialdes y pueblos, o de la situación de nuestros pueblos de origen, nos obligan a gestionar vergonzosamente sus consecuencias. Por ejemplo, el enfrentamiento, como el generado en Iztieta. O la selección racista y sexista y la imposición de cupos de trabajadores «extracomunitarios» según sus intereses de mercado. O con los menores inmigrantes. O las políticas de cooperación. O…

Cuarto tramo. Logrado todo ello, la única dirección posible de esa escalera es que los sujetos sociales asumamos como propias las consecuencias de la caída en el abismo o volver al punto de inicio. Es en la sociedad donde se generan los conflictos racistas y xenófobos, la inseguridad… Por tanto, esos poderes recurren responsables en nuestra ayuda: median entre nosotras, elaboran leyes más restrictivas, mandan más Policía. Y vuelta a empezar.

Por eso, más allá del deterioro social y urbano, de la necesidad del diálogo social y cultural, claro que hay arquitectos que han dado sentido a esta escalera. Tiene nombres. En este caso, el Gobierno de Madrid y su enésima reforma y aplicación regresiva de la legislación y la política de «extranjería» y de refugio. Los gobiernos vascongado y foral y las cuatro diputaciones con la gestión humillante de esas políticas sociales «descentralizadas». Por ello, el problema fundamental, en esta materia al menos, no es que necesiten más o menos presupuesto social para la «integración», no es que gestionen bien o mal los recursos en los centros de menores. El problema es el otro… la escalera que, peldaño a peldaño, están construyendo y que nos muestran como la única que tiene sentido subir. En el caso concreto de Iztieta, como en otros, hemos sido testigos de cuál es el papel de los ayuntamientos. Se ponen a la vanguardia de las consecuencias más tristes de esas políticas. Se reúnen con los aparatos de Interior especializados en «extranjería» para pedir más intervención en los lugares públicos y privados, realizan expulsiones… Y, cómo no, finalmente se ofrecen de «mediadores entre las partes». Su escalera se refuerza con el sentido y la dirección que tramo a tramo han querido darle.

En esa lógica, nos cuesta realmente comprender por qué organizaciones políticas que tienen como guía la construcción justa y soberana de este pueblo se suman a «declaraciones institucionales» y llaman a la calma y a la convivencia, sumándose de facto a esa misma lógica, en vez de situar cuál es la dirección real de esa escalera y quiénes son sus arquitectos. Al igual que con el resto de luchas populares de Euskal Herria, en este ámbito no podemos seguir haciendo una excepción. Necesitamos ser arquitectos de un nuevo plano. Desde Anitzak hacemos un llamamiento a las fuerzas políticas y sociales y a los colectivos migrantes comprometidos a luchar, peldaño a peldaño, por la liberación y construcción social y nacional de este pueblo y por el internacionalismo, para iniciar urgentemente este nuevo tramo de nuestra propia escalera.

http://www.naiz.eus/hemeroteca/gara

 

El choque detras del golpe: CAFTA contra ALBA

Andy Robinson

Bilaterals

 

Cuando el presidente hondureño Manuel Zelaya tomó la decisión a mediados del año pasado de incorporar a Honduras a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestras Américas (ALBA), Tegucigalpa empezó a “arder con una controversia entre el gobierno y los sectores empresariales” según Jill Hokanson autor de un informe para la campaña Stop CAFTA.

Plantando cara al proyecto de integración interamericana impulsado por EE.UU. y plasmado en el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y EE.UU., el ALBA atemorizaba a las elites empresariales en Honduras cuyo poder depende de estrechas relaciones económicas y militares con EE.UU.

Creado en diciembre del 2004 por Cuba y Venezuela, ha crecido para incluir a Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países centroamericanos y caribeños. Y ALBA no es cualquier tratado comercial. Rechaza la apertura económica hacia EE.UU. en favor de la autoayuda regional, más acuerdos con países del sur como China; su consigna es ’Nuestro norte es el sur’. Incluye planes de alfabetización, enseñanza y sanidad gratuitos y la integración del suministro de energía, transporte, y telecomunicaciones.

“Pretendemos corregir asimetrías y desequilibrios” y “recuperar la soberanía” potenciando “empresas estatales en lugar de multinacionales privadas”, según explicó en una entrevista concedida a La Vanguardia Bernardo Álvarez, ex presidente del Banco ALBA ahora embajador de Venezuela en Washington.

Como suministrador de petróleo en condiciones favorables y principal fuente de financiación de desarrollo, Venezuela es el peso pesado del ALBA. Honduras —número dos en el ránking latinoamericano de pobreza tras Haití con la mayor concentración de riqueza de Centroamérica— recibía 20.000 barriles de crudo venezolano al día hasta el golpe y 30 millones de dólares de BANADES, el banco de desarrollo venezolano. Eso le permitió subir el salario minimo un 60% e iniciar programas antipobreza. Fue la primera vez en la historia que Honduras tenia un hombro sobre el cual podía llorar que no fuese el del huesudo Tío Sam.

“Con el proyecto estadounidense se da acceso a las multinacionales privadas en todas partes. Nosotros tenemos otra visión de la soberanía”, dijo Álvarez. Cuando Zelaya anunció la entrada en el ALBA, el congreso en Tegucigalpa empezó a llamar a abogados, periodistas y a militares, fieles a la memoria del magnate frutero de Alabama Samuel Zemurray, rival de la United Fruit en los años de golpismo frutero a principios del siglo XX, que bromeó: “Puedo comprar la legislatura hondureña por menos de un burro”.

Según explica Nicolas Kozloff en un excelente artículo, la multinacional estadounidense Chiquitita, antes United Fruit, protestó ante la asociación empresaria Hondureña de que el aumento del salario mínimo adoptado pro Zelaya complicaría sus operaciones en Honduras, concretamente ocho millones de cajas de piñas y 22 millones de cajas de plátanos “No deberíamos morder la mano e[estadounidense] que nos da de comer”, advirtió el ex presidente Ricardo Maduro, un refrán sempiterno en Centroamérica desde las terroríficas derrotas de la izquierda en Nicaragua y El Salvador en los años ochenta..

Pero Zelaya no se detuvo. Suspendió el programa de créditos del FMI en favor de acuerdos con ALBA, otra declaración de guerra contra los frequent flyers de la ruta Tegucigalpa-Miami. Fue el inicio del camino hacia el primer golpe en Centroamérica del siglo XXI. “¡No al comunismo! ¡No a Chávez! ¡No a Zelaya! ¡No al ALBA!” gritaban manifestantes en Miami la semana pasada.

Y es que ALBA pone los pelos de punta no solo en Tegucigalpa sino en Miami, y Washington también. Choca frontalmente con los objetivos del plan de integración de EE.UU. con los países centroamericanos, la cabeza de puente de una segunda ofensiva para generar apoyo al Tratado de Libre Comercio de las Américas —el objetivo principal de EE.UU en la región latinoamericana— tras el fracaso estrepitoso hace cuatro años en la cumbre de Mar del Plata.

El Tratado de libre comercio con Centro América (CAFTA, según sus siglas inglesas que son las más indicadas) pretende crear el libre acceso a mercados, liberalización de inversiones multinacionales, privatización, y protección férrea de derechos de propiedad intelectual de las empresas multinacionales.

En nombre de CAFTA, Roberto Micheletti —ex consejero delegado de la teleco estatal Hondutel y, desde el golpe, presidente de facto del país— defendía la plena liberalización del sector de telecomunicaciones y la privatización de Hondutel. Zelaya se negó apoyando la presencia estatal en la empresa para financiar programas sociales.

Curiosamente, el levantamiento militar en apoyo a CAFTA se produce mientras economistas de la nueva ola estadounidense lo cuestionan: “Si NAFTA [el acuerdo de libre comercio entre México EE.UU. y Canadá] ha resultado tan decepcionante para México, cuesta creer que CAFTA ayude el desarrollo en Centroamérica”, señala el economista de Harvard Dani Rodrik.

Hace tres o cuatro años la victoria de CAFTA sobre ALBA habría estabado garantizada. Conscientes del precio pagado por la desobediencia en los ochenta cuando murieron decenas de miles de campesinos en guerras contrisurgetnes fianciadas desde Washington, los gobiernos centroamericanos apoyaban el nuevo modelo de Washington. Dick Cheney citaba las guerras de contrainsurgencia en El Salvador como ejemplos para una transición democrática en Iraq. Pero desde entonces, partidos de izquierdas han ganado en Nicaragua, Guatemala, y El Salvador. Aunque los dos últimos defienden el CAFTA, no rechazan al ALBA. Es más, el primer balance no es demasaido favorable para el CAFTA. Mientras ALBA ha aportado beneficios tangibles —millones de barriles de petróleo y creditos para el desarrollo carentes de las duras condiciones exigidas por el FMI —, CAFTA ha coincidido con más importaciones desde EE.UU. e inversiones multinacionales.

Los precios de alimentos básicos se han disparado; la protección de patentes fármacos hasta el 2029 impide el uso de genericos y encarece la sanidad. Y, uno de cada siete hondureños se ha marchado rumbo al norte, no a las opulentas comunidades de expatriados centroamericanos en Miami sino a Nueva Orleans, mano de obra barata para la reconstruccion post Katrina.