Franz Fanon: Los condenados de la tierra (Descargar Libro)

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Frantz Fanon – Los condenados de la tierra 1961

Franz Fanon es uno de los intelectuales que más ha trabajado el tema de la colonización política, ideológica y cultural. Su presencia en la Revolución argelina fue decisiva para corroborar en la práctica todo lo que del poder colonial había aprendido cuando cursaba sus estudios en París. Los condenados de la tierra -prologada por Jean Paul Sartre- es su obra más emblemática, publicada tras su muerte. Para Fanon, la liberación nacional significaba mucho más que la independencia, ya que se constituía en un proceso de autoliberación y reconocimiento.

El título original, Les Damnés de la terre, proviene del primer verso de La Internacional: Debout !, les damnés de la terre ! / Debout ! les forçats de la faim! (¡Arriba, parias de la tierra! / ¡En pie, famélica legión!). No obstante, cabe señalar que en francés existe la expresiónâme damnée (alma condenada), referente a aquel que está completamente dedicado a alguien, que ejecuta sus órdenes ciegamente. Así, los condenados de la tierra implica el significado ontológico del “no ser”; este concepto es desarrollado por Fanon en Piel negra, máscaras blancas (1952), libro que según Sartre es “la negación de la negación de la persona negra”. En síntesis, la colonización es la negación sistemática del otro, una decisión furiosa de privar al otro de todo atributo de humanidad. Y serán ésos que no son la clase revolucionaria –el lumpen proletariado rural– los agentes revolucionarios encargados de la descolonización.

Libro tomado de: http://www.lahaine.org/

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América Latina 1760-2010 II

José Steinsleger

La Jornada

En los últimos 20 años de nuestra América, los pueblos emprendieron la marcha final en pos de la segunda independencia, y para decidir de una vez sobre sí mismos. Caracas (febrero de 1989) y Chiapas (enero de 1994) oxigenaron los nuevos modos de entender la emancipación social efectiva. Ambos estallidos no surgieron del repollo. En coincidencia con el bicentenario de Simón Bolívar (1983), un grupo de oficiales del ejército venezolano fundaron una célula revolucionaria antimperialista, y en el simbólico 1992 los indígenas chiapanecos derribaron la estatua del conquistador español Diego de Mazariegos erigida en el centro de San Cristóbal de las Casas. 

Ciegas a la historia, de espaldas a los pueblos, las oligarquías sólo atinaron a mirarse el ombligo. Y mientras a finales de 1989 un tal John Williamson presentaba el documento que sería conocido como Consenso de Washington, los venezolanos ya habían recordado, en las calles, la advertencia de El Libertador contra las “… formas democráticas tomadas en préstamo de Europa, que carecían del fundamento social que había en Europa, y no había en América” (Carta de Jamaica, 1815) Seguir leyendo “América Latina 1760-2010 II”

México: TLCAN, un monumento a la desigualdad

Gabriela Guerra Rey 
Prensa Latina

 Los fundamentalistas del mercado trabajaron para que no hubiera un proyecto de nación, persiguieron sólo el paradigma de integrarse a la economía global. En general México es hoy el país más dependiente, el que menos va a crecer, donde se sacrificó soberanía y se destruyó la planta productiva y la producción agrícola. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte tiene impactos cruciales en el subdesarrollo de México: la creciente pobreza sobre todo de los campesinos, la denigración de los desposeídos y hambrientos y la migración.(…) Independientemente de todas su tristes consecuencias en esta economía, las cifras oficiales hablan por si solas, la tercera parte de la población mexicana aproximadamente padece pobreza extrema

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que incluye a Estados Unidos, Canadá y México, reconoce de manera pareja a los tres, y desconoce las desigualdades evidentes.

Este ha sido un punto básico analizado por los estudiosos del tema, que no ven, a 15 años de la firma, una salida indulgente para este país.

En este sentido, el profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Antonio Gazol, hizo alusión a las asimetrías que nunca llegaron a ser valoradas en este acuerdo comercial.

En exclusiva para Prensa Latina, destacó además que un convenio así debía promover las exportaciones, sin embargo, de cada peso exportado desde México, se importa el 80 por ciento.

Significa que no se han creado las cadenas productivas necesarias, que no ha habido una economía de escala, que se han acentuado los desequilibrios del país, en un convenio que ya debe estar en su etapa de perfección.. Seguir leyendo “México: TLCAN, un monumento a la desigualdad”

Hace hoy 40 años, el 22 de julio de 1969, Juan Carlos aceptó suceder al dictador Franco a título de rey

Ferrán Casas

Público

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La Ley de Sucesión a la Jefatura de Estado iba a dar solución en la persona de Juan Carlos de Borbón, nombrado Príncipe de España, al complejo proceso de designación del sucesor por el propio dictador. Franco pretendía perpetuar su régimen cuando no estuviera. La dictadura no sobrevivió a los setenta, pero el elegido se aseguró para él y los suyos una Corona que aún hoy ostenta.

A la mañana siguiente de aprobarse la ley, Juan Carlos aceptaría el encargo y, “recibiendo de Su Excelencia”, dijo “la legitimidad política surgida del 18 de julio”, juró el cargo de sucesor y los principios del Movimiento. Cuarenta años después hay quien ve en todo aquello una jugada maestra del actual jefe del Estado para atar en corto a los sectores del régimen refractarios al proceso democratizador que, de forma imparable, se abrió tras la muerte de Franco. Pero también están los que sostienen que fue la consolidación de una secuela del franquismo que, años más tarde, se blindó con una Constitución cuya reforma en lo referente al modelo de Estado sólo es comparable a un cofre de siete llaves.

Sea como sea, Juan Carlos I consiguió que los Borbones volvieran al trono pese a que ello le costó una trifulca familiar con su padre, Juan de Borbón, legítimo sucesor de Alfonso XIII (depuesto en 1931), a quien Franco vetaba. De Juan Carlos sí pensó el dictador, y así lo afirmó en las Cortes aquel día, que había dado “claras muestras de lealtad a los principios e instituciones del Régimen”.

Los historiadores consultados por Público coinciden en que su nombramiento tuvo que ver con las presiones de capitostes del régimen como el entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, o Laureano López Rodó. “Querían garantizar el franquismo sin Franco y estaban convencidos de que un príncipe que jurase fidelidad a los principios y leyes del Movimiento y traicionara a su padre sería fácil de pilotar”, asegura Joan B. Culla, profesor de Historia de la Universidad Autónoma de Barcelona. Seguir leyendo “Hace hoy 40 años, el 22 de julio de 1969, Juan Carlos aceptó suceder al dictador Franco a título de rey”

Colombia y Panamá, escalas del dinero sucio: Cómo EEUU financia la desestabilización en Latinoamérica

Allan G. Greenberg

Archives for Democracy

 

Investigadores de las instituciones universitarias estadounidenses han detectado en el marco del proceso que culminó con el derrocamiento del gobierno constitucional de Honduras, la participación de empresas y fundaciones vinculadas a bancos que se han involucrado en actividades desestabilizadoras en Venezuela, como el manejo de transferencias de dinero usando la vía de Panamá y de Colombia.

Los recursos para adelantar esa actividad salen a través de canales del sistema financiero y también mediante el envío en físico de fuertes sumas de dinero en moneda estadounidense. Los recursos se envían por intermedio de la fundación de un banco actualmente con graves problemas, y luego son distribuidos entre los beneficiarios “luchadores pro al libertad y la democracia”.

Las nuevas formas de financiamiento a la desestabilización del continente tienen como objetivo burlar los controles instalados no solo por el gobierno venezolano, sino también por los de Bolivia, Ecuador y Brasil. Hoy, se tiene absoluta certeza de que la la National Endowment for Democracy (NED) está utilizando suelo panameño y colombiano.

Para abastecer financieramente a la oposición venezolana, por ejemplo, el dinero es colocado en el banco Davidendo, en cuentas pertenecientes a colombianos testaferros, reclutados especialmente para ellos por los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Los miembros de la oposición venezolano viajan hasta la limítrofe ciudad colombiana de Cúcuta a fin de buscar el dinero, aprovechando al amplia frontera de más de dos mil kilómetros entre ambos países y las facilidades existentes para cruzar la línea limítrofe utilizando solamente la cédula de identidad.

Los testaferros colombianos retiran el dinero de la cuenta, se lo entregan a los venezolanos, y los custodian hasta su cruce a los estados venezolanos de Táchira y Zulia, gobernados por la oposición. Precisamente fue el 28 de mayo último cuando dirigentes estudiantiles opositores recibieron por esta vía la suma de 40 mil dólares para preparar acciones desestabilizadoras preusmiendo que el gobierno bolivariano iba a cerrar la planta televisora Globovisión e intervenir la Universidad Central de Venezuela.

Pero nada de eso se dio, y el dinero aparentemente fue utilizado en actividades tendientes a provocar al gobierno constitucional. Nadie cree que el dinero haya sido devuleto a la NED.

Estas actividades corresponden a una gigantesca operación continental destinada a contener y a revertir los procesos de transformación social en la región. El golpe de estado en Honduras, el primero bajo la administración del presidente Barack Obama, representa un punto de quiebre de la inteligencia estadounidense contra los gobiernos populares.

Se trata de un verdadero globo de ensayo de toda una operación contra la izquierda latinoamericana del nuevo gobierno demócrata, cuyos próximos escenarios de acción serían Paraguay, Bolivia y un incremento de la desestabilización en Venezuela para colocar a la defensiva al gobierno de Hugo Chávez, donde las actividades coordinadas desde Colombia marcarán los tiempos.

Apenas terminada la reunión de la OEA, el gobierno de Estados Unidos, anunció la instalación de una base militar en Colombia, para sustituir a la de manta, Ecuador, de donde serán desolajados en breve.

En Colombia, las bases militares estadounidenses siempre han cumplido una función clara, que muy poco tiene que ver con la tergiversación oficial de su cometido, la del combate al narcotráfico.La militarización constituye el armazón primario sobre el que se monta el proceso de colonización de los Estados Unidos en la región, que se complementa con el andamiaje el económico.

Las actuales bases de Tres Esquinas y Larandia, en el departamento de Caquetá, y de Villavicencio, en el departamento del Meta, que operan con la presencia de aviones y la inteligencia técnica del Pentágono, llevan tiempo apoyando el combate a los grupos subversivos, vigilando las fronteras .Las nuevas instalaciones, según lo reveló la revista colombiana Cambio, son las cinco principales bases de la Fuerza Aérea y la Armada en el país: Apiay, Malambo, Palanquero, Cartagena y Bahía de Málaga, las que harían parte de la nueva “arquitectura del teatro” del Comando.

El gobierno de Estados Unidos perfeccionó durante la última administración de George Bush un método de injerencia que logra penetrar e infiltrar todos los sectores de la sociedad en los países de su interés económico y político, a través de la NED y la apertura de lo que en Venezuela se dio en llamar oficina de transición (OTI, por sus siglas en inglés) de la USAID.

Desde hace al menos seis años, los organismos de inteligencia eligieron a grupos estudiantiles –alumnos de “institutos privados de elite como la prominente universidad católica de Caracas”, según el diario- como cabeza de playa para la desestabilización en Venezuela. De la denuncia se ha encargado el diario Washinton Post (03-12-2007) que confirmó la intervención económica de la USAID en ayuda de estos grupos opositores.

La nota, firmada por el corresponsal en Latinoamérica, Juan Forero, citaba al investigador de la National Security Archive de la Universidad George Washington, quien en base a documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos, afirmó que grupos estudiantiles venezolanos recibieron desde 2003 considerables sumas de dinero de USAID para su “promoción de la democracia” y “otros programas”.

El diario citaba también a una portavoz de la embajada estadounidense en Caracas, Jennifer Rahimi, quien señaló que Estados Unidos apoya “actividades no partidistas de la sociedad civil”, peor que no financia a los movimientos de oposición. “No hay ninguna conspiración para influenciar el resultado del referendo constitucional”, dijo dos años atrás.

Pero las cifras de “ayudas” que figuran en la propia página web de la NED confirma este financiamiento (que se remonta a 1993, dice) a casi cuatro centenares de grupos estudiantiles, partidos políticos de oposición, supuestas organizaciones no gubernamentales, entre ellas algunas “defensoras de derechos humanos” y “defensoras de la libertad de prensa” en Venezuela.

En Bolivia, la USAID contrató la empresa Casals & Associates, Inc (C&A) para manejar decenas de millones de dólares que se otorgaron también a casi 400 organizaciones, partidos políticos y proyectos, sobre todo los que tienen que ver en el respaldo al secesionismo de las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija…

Y ahora, en el derrocamiento de Manuel Zelaya, aparecen las pruebas del financiamiento de quienes implantaron la dictadura con dinero estadounidense.

Traducción de Theresa Pardez

“Honduras ha retrocedido 50 años, regresando a los tiempos de las repúblicas bananeras, con el beneplácito de EEUU”

 

Entrevista a Juan Alberto Barahona, Coordinador del Bloque Popular y dirigente del Frente Nacional contra el golpe de Estado

Unai Aranzadi

Rebelión

 

Aunque el régimen de Roberto Micheletti no lo reconozca, Juan Alberto Barahona (Nueva Armenia, Francisco de Morazán, 12 de julio de 1954) se ha de mover permanentemente escoltado, sobre todo después de la última noche de hostigamiento sufrida por él y su familia.

Para evitar posibles arrestos o nuevas agresiones, un grupo de miembros de la Federación Unitaria de Trabajadores, que hasta ahora presidía, le acompaña con discreción a sus mítines y entrevistas. Conocedores de la tensión que se vive en el país en estas horas de incertidumbre, los miembros del Bloque Popular, que coordina este histórico sindicalista hondureño no quieren dar pie a que su líder corra la misma suerte que el depuesto presidente Zelaya. Si bien “el Bloque”, alma máter del “Frente Nacional contra el golpe de Estado”, sigue manifestándose con relativa libertad, todo puede cambiar en cuestión de minutos, sobre todo desde que Zelaya haya llamado a la desobediencia civil, el ejército continúe pisando las calles y la propia organización de Barahona apela a la rebeldía.

¿Qué ha cambiado en Honduras desde el pasado 28 de junio?

Se ha retrocedido 50 años. Hemos regresado a los tiempos de las repúblicas bananeras, días en las que la oligarquía junto con el ejército hacia lo que quería con el beneplácito de Estados Unidos.

Además este golpe significa un atraso en el desarrollo social, político y económico, porque lo dan los sectores más atrasados de la sociedad, esos que se oponen al desarrollo común. Aunque sean ricos y vistan trajes, su opción no es en realidad la del progreso.

¿Por qué creen ustedes que se da el golpe?

Bueno, lo evidente es que el régimen golpista representa los intereses económicos de una minoría que vio amenazada su hegemonía cuando Zelaya empezó a actuar sin contar con la receta que éstos le imponían.

Explíqueme eso.

Cuando él llega a la presidencia apoyado por estos sectores del poder tradicional, Zelaya se sale del esquema heredado por estas elites y se va acercando al pueblo, con cambios que poco a poco lo acercan a los más desfavorecidos.

Primero decide una licitación para comprar los combustibles energéticos de este país. Esa licitación fue boicoteada. Luego se une a PetroCaribe. Después se adhiere al Alba, proyecto que ha beneficiado, probadamente, a los sectores más pobres del hemisferio, erradicando el analfabetismo, dando apoyos al campo, bonos a estudiantes, etc. Después, aprueba una subida del salario mínimo. Este salario mínimo nunca fue subido tanto como hasta que llegó Zelaya. El diciembre pasado se da la negociación entre empresarios y trabajadores pero finalmente fracasa, pues los empresarios querían bajarlo, ¡ni tan siquiera mantenerlo! Por último, el presidente aprobó la subida unilateralmente. Los empresarios recurrieron, pero la corte finalmente da la razón a Zelaya y los trabajadores, confirmando el derecho a la subida. Esto, evidentemente, creó un importante malestar en las clases dirigentes del mundo empresarial. No se lo perdonaron.

El 1, 2 y 3 de junio se da la asamblea de la OEA en San Pedro Sula. Acá se querían suspender las sanciones a Cuba y se logró. Desde ese momento la guerra contra el presidente Zelaya se hizo abierta.

Y, por último, se planteó la consulta al pueblo hondureño para ver si estábamos de acuerdo o no en poner una cuarta urna en las elecciones con el fin de votar a favor, o no, de una asamblea constituyente. Eso, a ojos de la oligarquía, fue la gota que colmó el vaso, pues veía con claridad que definitivamente su histórico control político se desvanecía.

¿Realmente tenían miedo?

Sin duda, pero a lo que verdaderamente tienen miedo los oligarcas es a la reforma de la Constitución, eso los aterra, pues afectaría a sus negocios, al comenzar a perder parte de sus injustos privilegios, como es el no pagar impuestos en cantidad de sectores.

Nosotros queremos aclarar que el golpe no es contra Zelaya, sino contra todo el pueblo hondureño. Nos niega cualquier posibilidad de cambio por muy legitimo y democrático que sea. Los golpistas quieren mantener todo como antaño, el pueblo abajo y ellos arriba.

Tras estos días de infructuosa negociación, ¿hay algo que para ustedes sea negociable?

Muchas cosas lo son. Lo que es innegociable es el regreso del presidente Zelaya y la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, pues el pueblo tiene derecho.

¿Puede definir su movimiento?

En Honduras todo lo que son los sectores populares, el llamado “bloque popular”, estamos aglutinados en el “Frente Nacional contra el golpe de Estado”. Somos campesinos, maestros, indígenas, mujeres, médicos, sindicalistas, etc. y tenemos una dirección en la que nos coordinamos para resistir y responder a los desafíos impuestos por los golpistas.

¿Cuáles son sus instrumentos de lucha?

La razón, la capacidad de movilización y, sobre todo, muy importante, el apoyo de la mayoría de la comunidad internacional. Para nosotros, ese apoyo internacional es determinante, nos anima a seguir.

¿Y cómo viven esa lucha?

Se han dado asesinatos, arrestos, palizas y registros injustificados. En la zona norte, donde apenas hay medios de comunicación, la represión es aún peor. Pero el día en que realmente quisieron dejar claro hasta dónde podían llegar fue cuando nos balacearon en el aeropuerto, matando a un joven manifestante e hiriendo a varios otros.

Pero resistimos. Por ejemplo, hace poco nos ametrallaron un autobús de ciudadanos que iban a una concentración, como no paramos ni nos asustamos, nos hicieron bajar del autobús y retroceder. Más aún así conseguimos llegar al punto de protesta. Y ahora vamos a golpear su economía, que es donde de verdad les duele.

¿Critican mucho el papel de los medios de comunicación frente a la actual crisis?

Si, porque es un escándalo. Desde el primer día del golpe, los medios se han posicionado ferozmente a favor del golpe. No es casualidad, dado que todos los medios de gran difusión están vinculados a las elites. Los pocos que eran objetivos, no digamos ya críticos, los cerraron. Todavía hoy el ejército monta guardia en la entrada de varios de los clausurados. Es lamentable que cierta prensa internacional trate a Micheletti de demócrata.

Se ha dado y se da un salvaje cerco mediático para que el pueblo no sepa nada. Si hoy se sabe algo de lo que pasa es gracias a los medios internacionales que han llegado y han tenido la suerte de no ser expulsados, como les sucedió a varios venezolanos.

¿Se declaran en rebeldía?

El pueblo está rebelado en contra del régimen golpista, no en contra de la gente. El artículo 3 de nuestra Constitución dice que no debemos apoyar a un gobierno usurpador como éste, un gobierno no votado, que ha sido impuesto en contra de la voluntad del pueblo y de los intereses de éste.

¿Hasta dónde puede llegar su resistencia?

No tenemos limites en nuestra resistencia. Los limites los pondrán la cohesión del pueblo y su accionar en la defensa de su soberanía. Pero repito, aunque somos un movimiento pacífico no tenemos limites. Estos -los límites- vendrán más bien dictados por la dirección en la que los golpistas quieran llevar su agresión contra el pueblo.

Unai Aranzadi / Tegucigalpa (Honduras)

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