Cortazar: Las armas secretas (Descargar Libro)

Julio Cortázar

las-armas-secretasLas armas secretas (1959)

Un volumen con algunos de los más emblemáticos cuentos del escritor argentino, como «El perseguidor». 

Escrito tras Bestiario, donde aparece Casa tomada, uno de los cuentos más perfectos de Julio Cortázar, este libro de apenas cinco relatos se convertirá con el tiempo, junto a Final del juego e Historias de Cronopios y de famas, en uno de los títulos de referencia de la excelente y diversa narrativa cortazariana.

Lo cierto es que los cinco cuentos de que consta son espléndidos y, por sí sólo, el libro justificaría la fama de un escritor. En ellos nos encontramos con el Cortázar canónico: Lo surreal como el elemento que sustenta la realidad; la sugestión de lo onírico por tanto; lo cotidiano como elemento enajenador de una realidad que nos abre a otros mundos; la obsesión por el Otro… Estas características se ajustan plenamente en dos de los cuentos contenidos en este libro publicado por el escritor argentino en el año1959: los titulados Las babas del diablo y El perseguidor.

El primero introduce un elemento surrealista al contar la historia de un fotógrafo que, cuando revela unas instantáneas, comprende que se ha adentrado en otra realidad distinta a la que él pretendía captar. Aquí ya la voluntad no tiene cabida; es justamente en el momento en que esa atención se relaja cuando entonces aparecen los otros mundos.

En El perseguidor asistimos a la transfiguración del músico de jazz Johnny Carter que, alucinado, regresa del mundo de la muerte con un bagaje de sonidos intraducibles. Quizá se trate de la mejor recreación de Orfeo que se haya hecho en los tiempos actuales.

Libro tomado de: https://drive.google.com/

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James Petras: EE.UU. estaba implicado en el golpe militar en Honduras

Efraín Chury Iribarne

CX36 Radio Centenario

 

 Efraín Chury: Amigo Petras, aquí hay expectativa sobre cuál es la actitud asumida por el gobierno norteamericano frente al primer golpe que se opera en jurisdicción del gobierno de Barak Obama.James Petras: Bueno, otra vez hay una división. Un sector de izquierda analiza los vínculos entre los militares hondureños, el Pentágono y las organizaciones clandestinas norteamericanas como la CIA y las fundaciones con las ONGs golpistas y concluyen que los EE.UU. estaba implicado, cómplice, porque el control que tienen, la influencia que han tenido los militares norteamericanos en Honduras es muy profunda y de muy largo plazo…

Chury: Que viene del tiempo de la contra también.

Petras: Sí, bueno, hace tiempo Honduras era trampolín para el golpe contra Arbenz en el 54; era la punta de lanza para la invasión de Cuba en el 61; era la casa de los contras con 20 mil soldados mercenarios lanzados desde Honduras. Es un país muy colonializado hace mucho tiempo y Zelaya por otro lado es un burgués reformista que tibiamente crítico o podíamos decir independiente de algunas políticas norteamericanas del pasado y de la actualidad y trata de conseguir beneficios vinculándose con Venezuela por la ayuda petrolera, la ayuda económica.El hecho de que asumió una autonomía relativa en relación con la integración del ALBA asociándose con Venezuela, fue la razón para que lo desplazaran. Ahora, la política de Obama es mucho más sutil que en el pasado. Diplomáticamente han condenado la situación de violencia y en primera instancia no condenó a los militares por el golpe pero después que la OEA lo hizo en forma unánime ellos se sumaron a la denuncia. Pero uno sabe que lo que dicen en público, en foros donde no tienen alternativa, es una cosa y lo que hacen a partir de sus contactos y vínculos en Honduras es otra cosa. Ahora, la prueba de si los Estados Unidos están involucrados o no, va a pasar por las medidas que tome la OEA. Hay varias posibilidades en eso. La política norteamericana es: las fuerzas deben dialogar con los golpistas en el Congreso y el presidente títere trata de resolver el conflicto. Como sólo quedan 6 meses del régimen elegido, podrían prolongar las negociaciones para que se vuelva al gobierno por poco tiempo pero sin posibilidades de aprobar la reforma de la Constitución.

Hay que reconocer varias cosas: Zelaya no proponía un referéndum. Era una consulta que no tenía fuerza de ley. Y segundo, fueron los militares que se negaron a cumplir las órdenes del presidente elegido. Y en este contexto, decir simplemente que haya un diálogo entre los violentos, los ilegales, los golpistas, con el presidente elegido, me parece un disparate por esta razón: Washington quiere castigarlo como un ejemplo para los otros países en el Caribe, de lo que podría pasar si ellos se pliegan con Chávez. Y es una doble política. Lo que la izquierda, incluso algunos que deben saber mejor, es que el asunto de simplemente criticar formalmente no significa nada con este presidente que tenemos. Es lo mismo que pasó con Irán con el golpe fracasado, de criticar el proceso electoral mientras están fomentando y financiando a los golpistas en las calles.

En este caso utilizaron una parte de la institucionalidad y en Irán tiraron a los estudiantes y a los sectores más pro occidentales a la calle. Pero es el segundo golpe del señor Obama muy bien disfrazado y con la complicidad de la izquierda que sólo se enfoca en lo más superficial sobre los militares, que son simplemente instrumentos de la política norteamericana. Todos entrenados por Estados Unidos, todos asesorados por Estados Unidos, todos han recibido ayuda financiera y armas de Estados Unidos. Incluso hay actualmente asesores norteamericanos que funcionan en la Embajada y tenemos el caso de los militares norteamericanos que en ningún momento intervienen para decir “nosotros nos oponemos a este acontecimiento”.

Chury: Quiere decir entonces que en realidad es muy hipócrita la posición del gobierno de Obama

 

Petras: Bueno, es muy inteligente manejar mejor las relaciones públicas y lo que calla lo calla bien para que la OEA no condene a Estados Unidos sino condene simplemente a los militares y mientras tanto las declaraciones de la OEA son que las protestas deben respetar el marco constitucional. ¿Qué marco constitucional existe cuando el Congreso, la Corte Suprema y los militares han destituido al presidente elegido? No hay un marco constitucional; es un marco antidemocrático y anticonstitucional. Entonces sólo quieren que la gente marche en protesta y vuelvan a casa .Los sindicatos y los campesinos tienen otro proyecto: una huelga general indefinida y marchas permanentes hasta que el gobierno de Zelaya vuelva. Entonces hay una diferencia sutil que la gente debe anotar porque los grandes títulos dicen “OEA repudia el golpe”, muy bien. Pero después ¿cómo van a manejar la situación, a partir de negociar con estos poderes golpistas que son un frente muy poderoso? ¿Y qué podría salir de eso, desarmar la posibilidad de un voto constitucional y vuelve Zelaya como preso en la presidencia sin capacidad de crear un marco mejor para que los procesos democráticos marchen en Honduras? Por eso digo que hay una parte clara y parte oscura en eso. Porque todo el mundo aplaude que las Naciones Unidas, la OEA, el ALBA, el MERCOSUR, UNASUR, condenan el golpe. Sí, está bien, ¿pero cuáles son las acciones prácticas? ¿Van a imponer un embargo, van a romper relaciones con los golpistas, van a organizar algún embargo sobre el comercio? ¿Qué medidas prácticas van a tomar? ¿Estados Unidos va a retirar su embajador, va a retirar sus asesores golpistas.?

Porque simplemente una denuncia folclórica y que todo siga normalmente económica y políticamente me parece un acto muy simbólico e inconsecuente.

Chury: Petras, esto me lleva a Roma y a Julio César. Parece que para Honduras la suerte está echada.

Petras: Bueno, no sé en qué grado. Por ejemplo, lo que preocupa a Bachelet y los otros gobiernos burgueses en América Latina, es que si este golpe contra un gobierno burgués liberal de Zelaya, que no ha cambiado ninguna propiedad, no ha nacionalizado, no ha hecho ninguna reforma agraria sino que sólo ha facilitado los derechos democráticos de las organizaciones sociales para que puedan articular sus reivindicaciones. En ese sentido es un demócrata pero sin ninguna radicalidad en medidas socio-económicas, por eso quería revisar la Constitución para introducir algunos cambios socio-económicos pero hasta ahora las medidas más progresistas están en la política externa. Pero todos los gobiernos de América Latina deben estar muy preocupados porque ellos se pueden identificar con un gobierno liberal demócrata y si sale un golpe contra Zelaya ¿por qué no se pueden multiplicar los golpes ahora en América Latina a partir de las crisis económicas y las dificultades para continuar con la política económica actual .Son sus propios intereses que están sobre el fuego ahora. Incluso el gobierno de Uruguay debe revisar que un golpe en Centro América puede parecer algo común y ellos no están en este círculo pero los militares tienen una manera de tomar lecciones de lo que pasa en otras partes y de lo que se puede hacer, que pueden no escapar a un castigo ejemplar. Por esta razón todos quieren condenar el golpe; porque podría ser un efecto dominó: un golpe en Honduras, después un golpe en Ecuador; un golpe pasando por Bolivia. Y por esta razón que es muy peligroso y Washington está mirando a ver cómo todo eso va a pasar. La primer prioridad de Washington es desplazar a un aliado de Chávez y segundo, el mal menor es que vuelva a ser gobierno pero encuadrado en un contexto donde no puede continuar mandando, como un presidente preso en la casa presidencial. Y después en noviembre, en menos de 6 meses, otra elección donde el partido liberal cambia el candidato, pone a un reaccionario de turno y termina el peligro de una alianza centroamericana con Chávez.

Hay dos carriles en Washington: uno es simplemente desplazar a Zelaya y terminar con una prolongación falsa de este gobierno.

Una indicación de todo eso es el reportaje del BBC que hemos leído esta mañana. Tiene unos 15 parágrafos y 13 están dando voz y opinión de la derecha. Incluso diciendo mentiras como que el señor Zelaya quería poner una enmienda a la Constitución lo que es mentira porque era una simple consulta, no era un referéndum propiamente.

Y segundo, hay comentarios del gobierno de los golpistas, comentarios de algún fulano en la calle que dice que está alegre de que se tumbó al gobierno.

Es un artículo pro golpista del BBC que es un medio muy degenerado en los últimos años. Los medios reflejan algo de lo que realmente piensan en Washington y los argumentos que van a mencionar: que los militares estaban respaldados por la Corte Suprema, que no es una violación al gobierno civil sino que los militares están controlando, revirtiendo el orden completamente. Tratan de esconder con una nube de humo la gran significación del golpe, darle alguna legitimidad poniendo énfasis sobre el nuevo presidente del Congreso. Hablan de que era el segundo en la jerarquía presidencial, etc. Debemos leer de cerca lo que dicen los medios en este sentido, que tratan de minimizar la significación del derrocamiento.

Chury: En síntesis Petras, Estados Unidos, ¿es ajeno a este golpe en Honduras o es parte del golpe?

Petras: Yo creo que están implicados y hay que decirlo, que no tuvieron problemas en convencer a los militares porque los militares estaban en desacuerdo en parte por sus propios intereses e ideología y toda la oligarquía estaba en contra simplemente porque no controlaban a Zelaya como controlaban a todos los mal llamados presidentes pasados.Entonces era una confluencia de intereses imperialistas, oligárquicos y militares. Y yo no tengo ninguna duda de que con la presencia norteamericana, la presencia militar profunda en Honduras, no hay ninguna posibilidad de que este golpe ocurra sin la presencia y complicidad de los Estados Unidos.

Uno no puede imaginar un ejercito más subordinado al Pentágono que los militares de Honduras, que no actúan simplemente por su cuenta, no actúan independientemente de los EE.UU. no actúan sin que los EE.UU. y los militares, que funcionan en las mismas barracas, en los mismos Ministerios, no se puede imaginar que el general del ejercito de Honduras pueda actuar sin la complicidad activa de los Estados Unidos.

Golpe de estado en Honduras: La conexión con la Escuela de las Américas

Kristin Bricker

Narco News

 

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La crisis en Honduras comenzó cuando los militares se negaron a distribuir urnas de voto para el sondeo de opinión sobre una nueva Constitución. El presidente Zelaya despidió al jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Orlando Vásquez Velásquez, quien se negó a dimitir. Los jefes de todas las ramas de las fuerzas armadas hondureñas renunciaron en solidaridad con Vásquez. Vásquez, sin embargo, se negó a renunciar, fortalecido por el apoyo del Congreso y un dictamen de la Corte Suprema que lo reincorporó. Vásquez sigue controlando las fuerzas armadas.

Vásquez, junto con otros dirigentes militares, se graduó en la infame Escuela de las Américas (SOA, por sus siglas en inglés), de EE.UU. Según una base de datos de School of the Americas Watch compilada de información obtenida del gobierno de EE.UU., Vásquez estudió en la SOA por lo menos dos veces: una vez en 1976 y otra en 1984.

El jefe de la Fuerza Aérea, general Luis Javier Prince Suazo, estudió en la SOA en 1996. La Fuerza Aérea ha sido un protagonista central en la crisis hondureña. Cuando los militares se negaron a distribuir las urnas de voto para el sondeo de opinión, las urnas fueron almacenadas en una base de la Fuerza Aérea hasta que ciudadanos acompañados por Zelaya las rescataron. Zelaya informa que después de su secuestro por soldados, lo llevaron a una base de la Fuerza Aérea, donde fue puesto en un avión y enviado a Costa Rica.

El congresista Joseph Kennedy ha declarado: “La Escuela de las Américas del Ejército de EE.UU…. es una escuela que ha producido más dictadores que cualquier otra escuela en la historia del mundo.”

La Escuela de las Américas tiene una larga, tortuosa historia en Honduras. Según School of the Americas Watch, “En 1975, el graduado de la SOA, general Juan Melgar Castro se convirtió en dictador militar de Honduras. De 1980 a 1982 el régimen dictatorial hondureño fue encabezado por otro graduado de la SOA, Policarpo Paz García, quien intensificó la represión y los asesinatos por el batallón 3-16, uno de los escuadrones de la muerte más temidos en toda Latinoamérica, fundado por graduados de la SOA con la ayuda de graduados argentinos de la SOA).”

El general hondureño Humberto Regalado Hernández está representado en la Galería de la Fama de la SOA. Como jefe de las fuerzas armadas, se negó a actuar contra soldados involucrados en el escuadrón de la muerte Batallón 3-16.

School of the Americas Watch señala que la SOA no está involucrada por primera vez en golpes latinoamericanos. “En abril de 2002, el gobierno democráticamente elegido de Chávez en Venezuela fue brevemente derrocado, y los [soldados] entrenados en la SOA, Efraín Vásquez Velasco, ex comandante del ejército, y el general Ramírez Poveda, fueron protagonistas clave en el intento de golpe.”

Según School of the Americas Watch, “durante sus 58 años, la SOA ha entrenado a más de 60.000 soldados latinoamericanos en técnicas de contrainsurgencia, pericia como francotiradores, guerra de comandos y psicológica, inteligencia militar y tácticas de interrogatorio. Colombia, con más de 10.000 soldados entrenados en la escuela, es el principal cliente de la SOA. Colombia tiene actualmente el peor historial de violaciones de los derechos humanos en Latinoamérica.”

Kristin Bricker es corresponsal basada en México de Narco News. También forma parte del colectivo Rebel Imports que vende textiles, café y miel de comercio justo de las cooperativas zapatistas. Para contactos con Kristin escriba a krisbricker@gmail.com . Su blog personal es http://mywordismyweapon.blogspot.com

 

Golpe de estado en Honduras: Un muerto y varios desaparecidos tras arremetida del ejército

Guido Eguigure
Rebelión/TeleSur

 

En su desesperación por imponer al golpista presidente elegido por el Congreso Nacional y tratando de evitar que se restablezca el orden constitucional, el ejercito y la agrupación Cobras, fuerza especial de la policía han arremetido contra las cinco mil personas que se han manifestado desde ayer después de conocerse el golpe de estado.

Francotiradores apostados en los edificios han disparado contra manifestantes. Al menos dos manifestantes cayeron heridos por las balas criminales. Las Bombas lacrimógenas y los garrotes se han ensañado contra una población desarmada y pacifica.

La barbarie que se esta perpetrando este día es un acto criminal que se suma a los que ya estan haciendo desde que secuestraron al presidente Zelaya y lo extrañaron del pais.

Pedimos la denuncia internacional y la solidaridad de los pueblos libres del mundo para que estos hechos criminales no queden sin castigo.

Un muerto, 7 detenidos y desaparecidos, entre ellos el alcalde de San Pedro Sulá, es el saldo hasta el momento -confirmado por el equipo de TeleSUR- tras la represión desatada por el ejército que cumple órdenes del dictador Roberto Michelletti para intentar acabar con las protestas callejeras que se han presentado en esa nación centroamericana, tras el golpe de Estado.

El documentalista venezolano Ángel Palacios, a través de las cámaras de TeleSUR y VTV, confirmó que un trabajador de una empresa llamada Unitel, identificado como Rosel Ulises, de 30 años, resultó muerto luego que un vehículo militar lo atropellara y le pasara por encima, siendo abandonado en la calle en un sector cercano al palacio presidencial en Tegucigalpa.

Palacios, informó además que 7 personas integrantes del sindicato de taxistas de la ciudad, que participaban en el paro general convocado como protesta al golpe, fueron detenidas arbitrariamente y uno de ellos, identificado como Ronnie Javier Figueroa fue herido de bala. Además, el alcalde de San Pedro Sula, Rodolfo Padilla fue detenido en la madrugada y se desconoce su paradero. Seguir leyendo “Golpe de estado en Honduras: Un muerto y varios desaparecidos tras arremetida del ejército”

Los golpistas no logran un solo apoyo internacional

G. Castillo/Agencias

Püblico

 

El dulce panorama internacional que presumía el Gobierno golpista de Roberto Micheletti comienza a transformarse en un trago amargo. La reacción general de repulsa e indignación ha sorprendido en América Latina.

Una muestra sin mácula del rechazo unánime a la destitución del presidente de Honduras Manuel Mel Zelaya fue la decisión de un presidente conservador como el mexicano Felipe Calderón de acompañar a Managua a la depuesta canciller hondureña, Patricia Rodas, expulsada el domingo tras ser secuestrada en su propia casa por militares encapuchados.

“Más que un gesto simbólico de cara a la galería, es una importante señal de que Micheletti se encuentra solo”, aseguró a Público un alto diplomático suramericano. Más aún. Ni un sólo país en el mundo ha movido una ceja a favor del golpe. La condena es total y la exigencia para la restitución de Zelaya, abrumadora.

Zapatero reitera su rechazo al Ejecutivo de Micheletti y da su apoyo a la OEA

Este lunes, el primero en subirse al ring de las condenas cargado con los más ácidos calificativos fue Hugo Chávez. El líder venezolano tildó de “trogloditas” a Micheletti y al jefe de las Fuerzas armadas hondureñas, Ramiro Vásquez. El presidente de facto de Honduras esperaba el golpe. Micheletti despertó este lunes templando gaitas en la soledad diplomática de un diario hondureño al asegurar que el regreso del depuesto Zelaya “sería aceptado siempre y cuando lo haga sin Chávez”. Pero la maquinaria internacional ya está en movimiento.

En la reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) celebrada en Managua, el ecuatoriano Rafael Correa lanzó con furia todo tipo de descalificaciones contra el Gobierno golpista y concluyó señalando que ahora “sólo la resistencia civil podrá restaurar el orden democrático y sacar a ese grupo de usurpadores de la residencia presidencial”.

Los ocho paises que integran el ALBA negaron la más mínima posibilidad a una hipotética negociación con Micheletti que facilite el retorno de Zelaya y anunciaron la retirada de todo el personal diplomático de Tegucigalpa. El propio presidente destituido indicó que no renunciara “nunca al mandato que el pueblo hondureño me otorgó”.

El nuevo presidente dice que Zelaya tenía que haber sido encarcelado

La respuesta de su sustituto llegó en Radio Caracol: “El Ejército fue benevolente al permitir que el ex presidente saliera del país, cuando en realidad tenía que haber entrado a las cárceles nacionales por los delitos cometidos en diferentes circunstancias”. Pero todos sus esfuerzos para lograr un sólo apoyo a la asonada son papel mojado.

La chilena Michelle Bachelet adelantó solemnemente que su gobierno “no reconocerá” al Ejecutivo de Roberto Micheletti. Aún más contundente se mostró el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al revelar que su país “estudia” la retirada del embajador de Honduras “si no se restituye al presidente Zelaya, el único que reconocemos”.

Brasil contra el golpe

Fuentes cercanas al Gobierno de Brasilia aseguraron a este diario que su diplomacia mantiene “reuniones al más alto nivel para lograr salida inmediata del poder de Micheletti”. Estas mismas fuentes indicaron que el gigante latinoamericano ha decidido ejercer su liderazgo continental de forma contundente: “El golpe desestabiliza el continente y abre la puerta a otros movimientos similares que son inaceptables”.

 

 

http://www.publico.es/

 

 

Política y movimientos sociales en un mundo hegemónico (Descargar Libro)

politica-y-movimientos-sociales-en-un-mundo-hegemonico
Política y movimientos sociales en un mundo hegemónico. Lecciones desde África, Asia y América Latina. 

Boron, Atilio A.; Lechini, Gladys.

CLACSO 

https://www.clacso.org.ar/

, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires. junio. 2006. ISBN: 987-1183-41-0.

Descriptores Tematicos: Estado, Hegemonia, Movimientos sociales, Neoliberalismo, Nuevo orden mundial, Relaciones sur sur, Tercer mundo

 

INDICE
  • Introducción
  •  Parte I.
  • Las relaciones entre América Latina y Estados Unidos: balance y perspectivas
  • América Latina en el siglo XXI
  • Las derivas de la modernidad. El caso de África y del mundo árabe
  • Asia -Pacífico en el Nuevo Orden Mundial (Norteamericano)
  • El nuevo imperio y la nueva hegemonía norteamericana
  •  Parte II
  • Después del saqueo: el capitalismo latinoamericano a comienzos del nuevo siglo
  • Modelos cambiantes de la política en África
  • Seguridad humana en África: desafíos y perspectivas
  •  Parte III
  • Las nuevas configuraciones de los movimientos populares en América Latina
  • Resistencias y movimientos africanos transatlánticos
  • La cuestión agraria y el campesinado en África austral
  • Por qué los pequeños campesinos arroceros deben desaparecer en Sri Lanka?
  •  Parte IV
  • La cooperación Sur-Sur es aún posible? El caso de las estrategias de Brasil y los impulsos de Argentina hacia los estados de África y la nueva Sudáfrica
  • China, África y Sudáfrica. Avanzando hacia la cooperación Sur-Sur
  • La marcha de la integración en América Latina. El rol de las ideas, instituciones y políticas en el mercosur
  • Una Tricontinental del conocimiento: un espacio para la cooperación Sur-Sur

 

Visiones alternativas sobre el (des)orden internacional actual

(Fragmento)

Esta sección examina el papel de EE.UU. como potencia global y su impacto sobre la evolución política y económica de las tres grandes regiones del llamado “Sur” y, muy especialmente, la desarticulación política, económica y social que la imposición del modelo neoliberal ha tenido sobre las sociedades de África, América Latina y Asia.

En su trabajo, el sociólogo y político chileno Luis Maira Aguirre se ocupa de reseñar las relaciones entre América Latina y EE.UU. desde una perspectiva histórica. Tales relaciones son calificadas por este autor como asimétricas, dependientes y de una importancia secundaria para los formuladores de la política en Washington, que siempre han mantenido la convicción de que una gran potencia debe imponer sus criterios a las naciones subalternas.

El poder imperial norteamericano se estableció por etapas. El primer círculo de su expansión se encuentra en América Central y el Caribe a fines del siglo XIX y principios del XX. La política del “gran garrote” inauguró la primera fase de lo que habría de ser una activa y creciente presencia de Washington en América Latina. En las tres primeras décadas del siglo XX le siguió una combinación de “la diplomacia del dólar” con “la diplomacia de las cañoneras”, lo que tuvo como resultado el establecimiento de férreos protectorados. Sin embargo, ya en la década del treinta, F. D. Roosevelt buscó establecer una relación más cooperativa a través de la “política del buen vecino”.

La segunda etapa se inició con la “política de contención” del comunismo, propia de la guerra fría y que perduró hasta 1989. Esta política fue decisiva para determinar el perfil y contenido de las políticas actuales de la Casa Blanca hacia la región. En este período se produjo una fuerte expansión de la influencia norteamericana hacia el sur del continente, unida al establecimiento de un creciente control sobre las economías latinoamericanas y los gobiernos del área. La Organización de Estados Americanos (OEA) y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) fueron las expresiones institucionales de este proceso. Las diversas situaciones nacionales latinoamericanas fueron pasadas así por el tamiz de su impacto en el balance global entre EE.UU. y la URSS. Sólo dos de ellas tuvieron impacto global en la estrategia norteamericana: la revolución cubana de 1959 y el derrocamiento del dictador Somoza, aliado de EE.UU., en 1979.

Durante todo el período pocos fueron los proyectos globalmente, articulados desde Washington para la región en su conjunto: la “Alianza para el Progreso” del presidente Kennedy, la Política sobre Derechos Humanos del presidente Carter y la Iniciativa para las Américas del presidente Bush padre, que Clinton convirtió en la propuesta de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Asimismo, y a pesar de la adscripción retórica de Washington a la democracia representativa, el gobierno de EE.UU. apoyó o propició el surgimiento de una oleada de dictaduras latinoamericanas en función de sus propios intereses de seguridad entre los años sesenta y setenta.

La tercera etapa se inició con el fin de la guerra fría y el incremento de la marginalidad y falta de significación de los países latinoamericanos para EE.UU. En tanto, la región ha experimentado transformaciones relevantes. A pesar de la instalación de procesos democráticos, las mayorías no han cambiado sus condiciones de vida, generándose un cuadro de desencanto democrático; la región se ha hecho aún más pobre (44% de sus habitantes) y más desigual, acentuando sus peores rasgos históricos. También se ha producido un aumento en la heterogeneidad social y productiva al interior de los mayores países, así como en la región en su conjunto, originando tensiones sociales y problemas de gobernabilidad. El autor identifica, no obstante, varias subregiones: México, Centroamérica, el Caribe, la región Andina y el Cono Sur, cada una de las cuales plantea problemas diferentes a la estrategia norteamericana.

De este modo concluye que sobre este trasfondo de desinterés norteamericano se están produciendo algunos cambios significativos en el espectro político de los países del área, lo cual podría eventualmente dar origen a nuevas oportunidades para redefinir la relación con la potencia dominante.

En línea con la contribución anterior, el sociólogo brasileño Emir Sader realiza una síntesis de la evolución política de América Latina en el siglo XX marcando tres períodos. En el primero, desde finales del siglo XIX hasta principios del XX, predominaron las economías primario-exportadoras, orientadas por la teoría de las “ventajas comparativas”, junto a regímenes políticos oligárquicos. Estos se vieron progresivamente acosados por importantes conflictos sociales,
fruto del proceso de urbanización y los inicios de la industrialización.

Pero la crisis de 1929-1930 habría de provocar el reemplazo de casi todos los gobiernos del área a causa del desplome del patrón de crecimiento basado en las exportaciones agropecuarias o mineras. El siguiente modelo, gestado a mediados de los años treinta en los mayores países del área, estuvo signado por la industrialización sustitutiva de importaciones y generó nuevos bloques de poder en torno a las burguesías locales y sectores urbanos sindicalizados que expresaban el surgimiento de las clases trabajadoras. Este período culminó a mediados de los años sesenta con la internacionalización de las economías y la consolidación de las grandes corporaciones multinacionales.

El nuevo período, que presenció una disputa política entre tres proyectos diferentes –la alternativa socialista (ejemplificada por la revolución cubana), el nacionalismo militar (Perú) y la dictadura militar (Brasil)– fue introducido merced a golpes militares orientados por la doctrina de seguridad nacional. La crisis de la deuda a comienzos de los ochenta, que súbitamente engendró grandes déficits en las balanzas de pagos de los países del área, decretó la inviabilidad de los proyectos de desarrollo y cerró definitivamente el período “desarrollista”, abriendo camino al modelo neoliberal. La década del ochenta fue justamente denominada “década perdida”, y las hiperinflaciones que caracterizaron al período fueron abatidas con durísimos programas de estabilidad monetaria y de equilibrio fiscal. De este modo América Latina, se convirtió en cuna y laboratorio de las experiencias del neoliberalismo.

El combate a la inflación fue la piedra angular de la construcción política del modelo hegemónico neoliberal, y la minuciosa aplicación de las recomendaciones del Consenso de Washington fue promovida como el sacrificio obligatorio, si bien transitorio, que las economías dependientes debían hacer para estar en condiciones de retomar el crecimiento.

La segunda etapa del neoliberalismo se articuló con los procesos de democratización en marcha desde comienzos de los ochenta, y contó con la conversión de la socialdemocracia a este modelo.
La etapa siguiente se abrió con la crisis mexicana de 1994, a la que le siguieron la asiática de 1997, la rusa de 1998 y la brasileña de 1999. Los nuevos gobiernos latinoamericanos fracasaron al intentar mantener la política de ajuste fiscal, fuente de desequilibrio económico y financiero. El continente volvió a entrar en una nueva crisis, más profunda, probando que luego de dos décadas de programas de estabilización monetaria y de hegemonía neoliberal no sólo no se había retomado el desarrollo, sino que la cuestión social y la inestabilidad política habían empeorado considerablemente. América Latina
exhibe estados debilitados en el plano externo, prerrogativas soberanas radicalmente carcomidas, y cada vez menos legitimidad y capacidad de acción en el plano interno. Este se caracteriza por sociedades cada vez más fragmentadas y desiguales, con amplios sectores excluidos de los derechos básicos, con economías carentes de dinamismo propio en un contexto de creciente financiarización, que las convierte en blancos sumamente vulnerables de las periódicas crisis que afectan al sistema financiero internacional. Los conceptos de nación y soberanía, que fueron las bases de las relaciones sociales sobre las cuales se edificó el estado latinoamericano, fueron arrasados por el vendaval neoliberal de las dos últimas décadas del siglo XX. La explosión del endeudamiento externo, sumada al pasaje del modelo hegemónico del capitalismo del “desarrollismo” al neoliberalismo, favoreció la hegemonía del capital financiero sobre las economías del continente. La apertura al mercado internacional, la privatización de empresas estatales, la desregulación económica y la flexibilización laboral fueron en detrimento del capital productivo y del bienestar general de la población (…) 

Descargar Libro: Política y movimientos sociales en un mundo hegemónico

 

 

México: Impactos

Teodoro Tentería Arróyave

Argenpress

A 6 días de las elecciones del próximo domingo 5 de julio, que entre otros resultados del voto determinará la composición de la nueva Legislatura de la Cámara de Diputados por lo que se les considera, exacto, un referéndum para calificar o reprobar al gobierno federal en turno ya que las mismas ocurren a la mitad del mandato, inequívocamente impactarán en las mismas una sarta de desaciertos, de peligrosas controversias no exentas de insultos y de hechos violentos que como aguas torrenciales fuera de cause se han dado, se dan y seguirán en esa dinámica de descontrol.

Nos hemos dado a la tarea de seleccionar tales acontecimientos sin mayor esfuerzo ya que saltan por todos lados y por todas partes. El lector y el radioescucha desde luego que los tomará en cuenta para determinar sus votos, ¿por qué sus votos? porque serán varios: en algunos casos hasta sufragarán por cuatro puestos de elección popular: diputado federal, gobernador de un estado, diputado local y cabildo municipal o jefe delegacional, como es el caso del Distrito Federal.

A los hechos: el presidente Felipe Calderón Hinojosa, sin que aún se confirmen las causas de la muerte del rey del pop, Michael Jackson, se aventuró a decir que se debió a una sobredosis, para impactar a la opinión pública en la conmemoración del Día Internacional Contra las Drogas.

No fue lejos por las respuestas, entre ellas la de Saúl Hernández líder del grupo Jaguares quien dijo: “Con esas declaraciones se reafirma un abismo muy grande del Estado y la sociedad, creo que a los jóvenes de este país siempre nos han tratado como criminales, siempre hemos sido correteados, marginados y pensamos en alguna manera en eso, en que hay un abismo entre el Estado y la sociedad”.

El uso inadecuado de la siniestrada guardería ABC de Hermosillo, que ya deja un saldo doloroso de 48 niños muertos, enfrentó al gobierno federal de Felipe Calderón Hinojosa con el estatal de Sonora de Eduardo Bours Castelo, tercio en forma virulenta el secretario de Gobernación y luego, arrepentido, expió sus culpas al afirmar que no estaba en su ánimo convertir la tragedia de la guardería en un asunto de carácter político o personal.

Ya más o menos apaciguadas las aguas, intervino el rijoso presidente del Partido Acción Nacional, Germán Martínez Cázares y pese a la actitud conciliadora del secretario Gómez Mont, volvió a la carga en aprovechamiento, también electorero, del atentado en Sonora contra el candidato panista a diputado federal Ernesto Cornejo, en el que murieron dos personas, al asegurar que esto forma parte del entorno de inestabilidad política y desorden en el estado.

Bours Castelo, que no acostumbra el silencio, acusó al líder panista de encabezar una “gavilla de atracadores” que aprovecha la muerte de 48 niños para capitalizar votos.

Todo en este México de nuestros días es aprovechado sin tregua, pero también sin ética en las causas electoreras, corresponderá al electorado definir los impactos en votos de aprobación, y lo más grave, en votos de castigo. Estamos a tan sólo 6 días de saberlo.

Máxico: Fin de temporada

Laura M. López Murillo

Argenpress. info

 

En algún lugar excéntrico, en el punto donde concluyen los ciclos, el tiempo se desplaza automáticamente y en un instante el presente se convierte en pasado; la ley de los plazos es inexorable porque el destino nunca espera…

El domingo 28 de junio se cerraron las campañas electorales; por una extraordinaria y sutil coincidencia, esa mañana una reconfortante llovizna sorprendió a Mexicali en pleno hastío veraniego. Quiero creer que esa llovizna es un límite impuesto por la naturaleza que desplaza hacia el pasado la inclemente temporada proselitista.

La víspera de la jornada electoral está repleta de especulaciones, la clase política deambula en el callejón del encono cargando el lastre de su nefasta naturaleza, esparciendo podredumbre a diestra y siniestra. Mientras tanto, el electorado espera el día de los comicios para expresar el hartazgo por todo lo que implique a la clase gobernante.

El desencanto, los intereses o la desaprobación de la ciudadanía se materializarán en las urnas, ejerciendo las escasas prerrogativas que otorga la deficiente ley electoral: el voto de castigo, el voto nulo, el voto duro, o simplemente absteniéndose de participar en los comicios. La trascendencia de estas elecciones reside en el impacto del abstencionismo y del voto nulo, figuras evanescentes que adquirieron forma y consistencia y que habrán de contemplarse en la próxima contra reforma de la pseudo reforma electoral.

La próxima jornada electoral marcará el final oficial de la temporada de proselitismo caracterizada por la incesante divulgación de porquería. A partir del 6 del julio, todos los ciudadanos podremos salir a la calle sin necesidad de bloqueadores ni repelentes, porque ese día se evaporará la inmundicia que pulula en el ambiente electoral.

Por los efectos de la ley inexorable de los plazos, una vez concluido el proceso electoral se extinguirán los mensajes idiotizantes de la propaganda política, fenecerán las imposturas y las florituras de la imbecilidad, desaparecerán, o deberían desaparecer, los rostros transfigurados de los candidatos que contaminaron el paisaje urbano, y se disolverán en el ácido más potente la verborrea, las trivialidades y las diatribas vulgares de los adalides de la partidocracia.

La cotidianidad recuperará su ritmo habitual, se depurará el aire respirable. Descasarán los sentidos cuando decline el bombardeo de inmundicia, pero sobre todo, cesarán los ataques feroces contra la inteligencia del electorado y el raciocinio recuperará paulatinamente su integridad.

Por fin, dejaremos de escuchar aberraciones gramaticales como los mega pleonasmos “proponer propuestas propositivas” y “gobernar para personas humanas” que denotan una imbecilidad imperturbable; disminuirá considerablemente el uso exacerbado del “más sin embargo” que proyecta una brutalidad fosforescente.

Y gracias a un proceso biológico, desencadenado por el instinto de conservación, mandaremos al averno las grandilocuencias baratas y la pirotecnia electorera, se confinarán al olvido las ambigüedades discursivas que pretendieron ocultar la carencia de proyectos, la ausencia de carismas y la deleznable ética de lucro de una clase gobernante que transforma las necesidades sociales en negocios privados.

El destino se construye todos los días, el fin de la época de la partidocracia tiránica terminará cuando la conciencia ciudadana despierte de su letargo, cuando la voluntad del electorado y la opinión pública sean, realmente, garantes de la democracia. El porvenir del Estado mexicano es un relato de largo aliento y cada manifestación de la percepción social es un capítulo en esa historia.

A pocos días de los comicios, el único dato constante es el porcentaje de la apatía y el abstencionismo; el resultado de esta elección deambula entre las huestes partidistas porque la expresión ciudadana es una cifra imponderable, porque la conciencia ciudadana duerme el sueño de los justos, la voluntad popular es un poder latente pero adormecido, que habrá de despertar tarde o temprano… porque la ley de los plazos es inexorable y el destino nunca espera…

Nota: El artículo 48 fracción VII de la Ley Inexorable de los Plazos estipula que no hay proselitismo que dure cien años, ni electores que los aguanten.

Laura M. López Murillo es Lic. en Contaduría por la UNAM. Con Maestría en Estudios Humanísticos Especializada en Literatura en el Itesm.

Honduras: la futilidad del golpe

Atilio Borón

Kaos en la Red

 

La historia se repite, y muy probablemente concluya de la misma manera. El golpe de estado en Honduras es una re-edición del que se perpetrara en Abril del 2002 en Venezuela y del que fuera abortado ante la fulminante reacción de varios gobiernos de la región en Bolivia el año pasado.

Un presidente violentamente secuestrado en horas de la madrugada por militares encapuchados, siguiendo al pie de la letra lo indicado por el Manual de Operaciones de la CIA y la Escuela de las Américas para los escuadrones de la muerte; una carta de renuncia apócrifa que se dio a conocer con el propósito de engañar y desmovilizar a la población y que fue de inmediato retransmitida a todo el mundo por la CNN sin antes confirmar la veracidad de la noticia; la reacción del pueblo que conciente de la maniobra sale a la calle a detener los tanques y los vehículos del Ejército a mano limpia y a exigir el retorno de Zelaya a la presidencia; el corte de la energía eléctrica para impedir el funcionamiento de la radio y la televisión y sembrar la confusión y el desánimo.

Como en Venezuela, ni bien encarcelaron a Hugo Chávez los golpistas instalaron un nuevo presidente: Pedro Francisco Carmona, a quien la inventiva popular lo rebautizó como “el efímero.” Quien desempeña su rol en Honduras es el presidente del Congreso unicameral de ese país, Roberto Micheletti, quien juró este domingo como mandatario provisional y sólo un milagro le impediría correr la misma suerte que su predecesor venezolano.

Lo ocurrido en Honduras pone de manifiesto la resistencia que provoca en las estructuras tradicionales de poder cualquier tentativa de profundizar la vida democrática. Bastó que el Presidente Zelaya decidiera llamar a una consulta popular-apoyada con la firma de más de 400.000 ciudadanos- sobre una futura convocatoria a una Asamblea Constitucional para que los distintos dispositivos institucionales del estado se movilizaran para impedirlo, desmintiendo de ese modo su supuesto carácter democrático: el Congreso ordenó la destitución del presidente y un fallo de la Corte Suprema convalidó el golpe de estado. Fue nada menos que este tribunal quien emitió la orden de secuestro y expulsión del país del Presidente Zelaya, prohijando como lo hizo a lo largo de toda la semana la conducta sediciosa de las Fuerzas Armadas.

Zelaya no ha renunciado ni ha solicitado asilo político en Costa Rica. Fue secuestrado y expatriado, y el pueblo ha salido a la calle a defender a su gobierno. Las declaraciones que logran salir de Honduras son clarísimas en ese sentido, especialmente la del líder mundial de Vía Campesina, Rafael Alegría.

Los gobiernos de la región han repudiado al golpismo y en el mismo sentido se ha manifestado Barack Obama al decir que Zelaya “es el único presidente de Honduras que reconozco y quiero dejarlo muy claro”. La OEA se expresó en los mismos términos y desde la Argentina la Presidenta Cristina Fernández declaró que “vamos a impulsar una reunión de Unasur, aunque Honduras no forma parte de ese organismo, y vamos a exigir a la OEA el respeto de la institucionalidad y la reposición de Zelaya, además garantías para su vida, su integridad física y la de su familia, porque eso es fundamental, porque es un acto de respeto a la democracia y a todos los ciudadanos.”

La brutalidad de todo el operativo lleva la marca indeleble de la CIA y la Escuela de las Américas: desde el secuestro del Presidente, enviado en pijama a Costa Rica, y el insólito secuestro y la golpiza propinada a tres embajadores de países amigos: Nicaragua, Cuba y Venezuela, que se habían acercado hasta la residencia de la Ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Rodas, para expresarle la solidaridad de sus países, pasando por el ostentoso despliegue de fuerza hecha por los militares en las principales ciudades del país con el claro propósito de aterrorizar a la población.

A última hora de la tarde impusieron el toque de queda y existe una estricta censura de prensa, pese a lo cual no se conoce declaración alguna de la Sociedad Interamericana de Prensa (siempre tan atenta ante la situación de los medios en Venezuela, Bolivia y Ecuador) condenando este atentado contra la libertad de prensa.

No está demás recordar que las fuerzas armadas de Honduras fueron completamente restructuradas y “re-educadas” durante los años ochentas cuando el Embajador de EEUU en Honduras era nada menos que John Negroponte, cuya carrera “diplomática” lo llevó a cubrir destinos tan distintos como Vietnam, Honduras, México, Irak para, posteriormente, hacerse cargo del super-organismo de inteligencia llamado Consejo Nacional de Inteligencia de su país.

Desde Tegucigalpa monitoreó personalmente las operaciones terroristas realizadas contra el gobierno Sandinista y promovió la creación del escuadrón de la muerte mejor conocido como el Batallón 316 que secuestró, torturó y asesinó a centenares de personas dentro de Honduras mientras en sus informes a Washington negaba que hubiera violaciones de los derechos humanos en ese país.

En su momento el Senador estadounidense John Kerry demostró que el Departamento de Estado había pagado 800 mil dólares a cuatro compañías de aviones de carga pertenecientes a grandes narcos colombianos para que transportasen armas para los grupos que Negroponte organizaba y apoyaba en Honduras. Estos pilotos testificaron bajo juramento confirmando las declaraciones de Kerry.

La propia prensa estadounidense informó que Negroponte estuvo ligado al tráfico de armas y de drogas entre 1981 a 1985 con el objeto de armar a los escuadrones de la muerte, pero nada interrumpió su carrera. Esas fuerzas armadas son las que hoy depusieron a Zelaya. Pero la correlación de fuerzas en el plano interno e internacional es tan desfavorable que la derrota de los golpistas es sólo cuestión de (muy poco) tiempo.