García Márquez: El Coronel no tiene quien le escriba (Descargar Libro)

  el-coronel-no-tiene-quien-le-escriba-garcia-marquez

El coronel no tiene quien le escriba es una novela corta publicada por el escritor colombiano Gabriel García Márquez en 1961. Es una de las más célebres de las escritas por el autor, y su protagonista, un viejo coronel que espera la pensión que nunca llega, es considerado como uno de los personajes más entrañables de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español «El Mundo».

El propio García Márquez reconoció tras escribirla que era la más simple de las novelas que había escrito hasta la fecha. Sin embargo, en ella no se detectan muchas de las facetas características de este autor, como son los frecuentes saltos en la trama, la mezcolanza entre fenómenos fantásticos y situaciones reales, y algunos otros detalles que suelen resaltar en la lectura. La novela pretende reflejar el sentimiento de desasosiego ante la espera, tal y como el autor lo expresó.

García Márquez lo consideró su mejor libro: «Yo creo que es mi mejor libro, sin lugar a dudas. Además, y esto no es una boutade, tuve que escribir Cien años de soledad para que leyeran El coronel no tiene quien le escriba.»

Muchos años después de publicarse la novela, en 1999, el director mexicano Arturo Ripstein llevó al cine la obra, con el mismo título que el original.

Libro tomado de: http://aristobulo.psuv.org.ve/

Descargar Libro García Marquez: El coronel no tiene quien le escriba

Origen del Movimiento Taliban (Algo de historia)

Valeria Giordana
Observatorio conflictos talibanes

La invasión soviética

La invasión de la Unión Soviética, constituye una etapa previa al surgimiento del movimiento Talibán. Esto se debe a que la mayoría de sus miembros formaron parte de la resistencia contra los rusos. Los muyahidin afganos, apoyados por EEUU, se convirtieron en las tropas de choque antisoviétícas. De este conflicto afgano-ruso, surgirá una segunda generación de muyahidín que se denominarán a sí mismos, Talibán: «estudiosos del Islam».

Ante el miedo de compartir su frontera con un grupo de Estados islámicos y con la ambición de extender su imperio; la URSS invadió Afganistán en Navidad de 1979. El resultado fue un conflicto bélico que duró 9 años e involucró a más de 100.000 hombres. Moscú pudo controlar Kabul y las principales ciudades pero nunca logró eliminar a las guerrillas que, apoyadas por Occidente, mantuvieron el control del 80% del territorio afgano.

La invasión soviética tiene su origen dentro de Afganistán. En 1978, el Partido Demócrata del Pueblo (comunista) derrocó al régimen republicano. El presidente Mohamed Daoud Kha y su familia fueron asesinados junto con centenares de partidarios. Nur Tarahi, líder del partido comunista se hizo cargo del poder. Seguir leyendo «Origen del Movimiento Taliban (Algo de historia)»

Guerra en Afganistán: Los resultados de la penetración (Parte I)

Juan Francisco Coloane

Argenpress. info

La devastación de una aldea afgana produciendo más de cien víctimas civiles a causa de un bombardeo, y la penetración de fuerzas talibanes en Pakistán se anuncian en los medios como un «severo revés de Barack Obama».

Aquella frase «revés de Obama en Afganistán», por la sonoridad refleja la percepción distorsionada sobre Afganistán como problema político y que aparece tan inconmensurable como imposible de asir.

Como que el objetivo de resolver el problema político se desvía en el imponderable de enfrentar militarmente la agresividad de un contingente, los talibanes, claramente más débil en el volumen del arsenal bélico, pero con el objetivo político más definido: contener la invasión de una fuerza extranjera.

En este sentido, tanto en Pakistán, donde se filtró explosivamente el nacionalismo Taliban, como en Afganistán, la defensa territorial llevada al extremo de la violencia frente a la ocupación extranjera, deja de ser el expediente clásico al que se le atribuye cierto primitivismo, transformándose en el escenario habitual, indemne al paso del tiempo.

Se observó en los Balcanes, está vivo en Sri Lanka con la resistencia Tamil y en el territorio palestino mientras continúa espaciadamente en Irak. En el corazón de cada patriotismo y nacionalismo a ultranza, está la distorsión que acarrea la violencia, la oscuridad a la que se refería Joseph Conrad, el inconmensurable problema del origen.

Aunque el eje del problema de las relaciones entre EEUU y el mundo islámico continúa descansando en su marcada inclinación a la protección de Israel, en Afganistán el revés de EE.UU. y por extensión, de Occidente, reside en la imposibilidad de resolver el meollo del problema político en su origen.

Este es el que EEUU produce al penetrar políticamente el tejido del complejo mundo tribal y religioso afgano y por extensión pakistaní, para enfrentar la ocupación soviética que comenzó a fines de 1979 y acabó en 1989.

El eje de esta penetración consistió en usar las escuelas islámicas y otras bases de propagación del islamismo para generar efectos multiplicadores en la acción contra la invasión. En el camino crece el extremismo que se expresa hoy en diversas formas, una de ellas en los talibanes.

Un dato importante. Las escuelas islámicas eran ya utilizadas para difundir mensajes de salud y complementar la educación del sistema convencional. En los años 70 y 80, las escuelas coránicas como también se les llama, eran como panacea para difundir mensajes claves de los programas de desarrollo de las agencias internacionales.

Este fenómeno de usar el adoctrinamiento religioso para combatir la invasión se hizo más notorio a comienzos de los 80, cuando diferentes facciones políticas afganas comandaban desde India y Pakistán la resistencia. En políticos de tradición secular, existía la preocupación sobre los efectos del uso de las escuelas coránicas que vivían un ambiente de neutralidad doctrinaria respecto a la política.

Se debatía el posible legado de la liberación a manos de una nueva «ocupación» bajo un ente formado por la mezcla del «orientador extranjero» y la resultante local de un extremismo religioso. En Irán, simultáneamente adquiría fuerza la revolución islámica encabezada por ‘Ayatollah Khomeiny.

Tanto la invasión en Afganistán (1979) así como el inicio de un régimen islámico en Irán (1979), tuvieron un impacto inmenso en India y Pakistán. Trabajando en India durante 1977-1983, pude palpar directamente la instalación del problema de usar las escuelas coránicas para fines políticos. En India comenzaba a ocurrir un fenómeno similar, pero su estructura de negociaciones y la ejemplar tradición cívica del estado indio han podido hasta ahora contenerlo.

La resistencia logra destruir el incipiente tejido político afgano basado en normas seculares que se forma con el fin de la monarquía (1973) y produce dos realidades nuevas.

Primero, se compacta principalmente por obra de think tanks occidentales, la idea de un internacionalismo islámico bajo la égida de la Jihad (guerra santa), cuyo centro original es la Universidad de Dawa («el llamado») y Jihad ubicada a 30 Km. de Peshawar, en la Provincia Norte Occidental de Pakistán.

Segundo, permanece una estructura militar poderosa que llegó a poseer casi un millar de stingers. Toneladas de armamentos fluyeron por Pakistán y Afganistán en compras que EEUU camuflaba a través de gestiones de países aliados, según Mary Ann Weaver que observa la zona desde la década de los 80.

La oficina de prensa de la Casa Blanca ha informado que el presidente Barack Obama pronunciará un discurso el 4 de junio en Egipto para abordar principalmente las relaciones de EEUU con el mundo islámico.

Debido al momento, la iniciativa genera expectativas en relación a la estrategia en Afganistán, si se considera que la inestabilidad en la región afecta a naciones como China, India y Rusia. Se ha planteado que el «problema» con el mundo islámico se sitúa más allá de las guerras que enfrenta EEUU y no se descarta que los tres colosos nombrados participen en la normalización con acciones de mayor peso.

Es difícil encontrar en el registro post segunda guerra mundial que un presidente de EEUU haya pronunciado un discurso de esta naturaleza desde un país islámico. Se escogió Egipto, según la Casa Blanca, por lo que representa y que es útil reiterar: centro gravitacional del mundo árabe e islámico; liderazgo en la región; capacidad de intermediación en los conflictos, para nombrar algunos más relevantes.

El liderazgo de Egipto aparecía contenido a partir de la invasión a Irak en 2003. Como que la proximidad política en algunos planos con EEUU inhibía. Con el cambio en la Casa Blanca, el capital político de Egipto comienza a revitalizarse. Un dato: la Hermandad Musulmana, fundada en Egipto en 1928 por Hasan al-Banna, la organización sunita de poderosa influencia protesta por la visita de Obama. «Recomponer relaciones entre EEUU y el mundo islámico sin solucionar el tema palestino-israelí es inútil», dice una fuente.

Después de tres décadas de intensa penetración extranjera, Afganistán se descompone políticamente por la confrontación bélica arrastrando a una parte de Pakistán en el fenómeno. EEUU aún declina asumir completamente la fabricación de este embrollo, y es probable que al asumirlo resida un buen porcentaje de la solución.

Foto: Afganistán – Integrante holandés de las fuerzas de ocupación de la ISAF OTAN. / Autor: LANDMACHT

 

Las raíces y causas de la insurrección y la matanza del 1932 en El Salvador

Dick Emanuelsson

Argenpress

el-salvador-la-matanza-de-1932

 

Entrevista a Wilfredo Pinto

Un agradecimiento especial a Marialuisa Atienza por la trascripción de los reportajes de El Salvador. 

Para ser indígena su altura, 1,97 centímetros, me impresiona cuando nos sentamos en el patio y jardín amplio en la sede del FMLN en el municipio de Izalco, en el departamento de Sonsonate. Sin embargo, este inmenso líder de los indígenas es ciego pero en nuestro recorrido por el casco urbano junto con el nuevo alcalde de Izalco, habla sobre la historia de este hermoso pueblo con una exactitud y conocimiento que me deja sin respiración.

William Pinto es miembro de «la Comisión de la Verdad, sobre el genocidio de 1932» que investiga sobre las causas que desataron la insurrección y la posterior matanza y etnocidio ese año. Y con él conversamos.

Dick Emanuelsson – Estamos en Izalco donde hemos hablado con el alcalde recién elegido, Roberto Alvarado, en la lista de FMLN. Izalco como ciudad también es conocida por la historia de la insurrección en el mes de enero de 1932 y la posterior matanza de miles de personas en toda la república de El Salvador. Aquí en Izalco se calcula que fueron más de 1.000 personas que fueron ejecutadas por la policía y el ejército. Y aquí enfrente tenemos a WILL ALFREDO PINTO, un indígena originario, porque hay que decirlo también, que fue la población indígena, campesina, que en gran parte fue masacrada ese mes en el año de 1932.

Muchísimas gracias William por atender esta entrevista y cuéntanos en grandes rasgos, que es 1932 para los indígenas, para los habitantes acá en Izalco, qué fue lo que causó esa insurrección y después la matanza a la población

el-salvador-la-matanza-de-1932-2William Pinto – Muchas gracias de antemano por la oportunidad y para poder divulgar la historia de mi querido pueblo Izalco. En 1932, como es de conocimiento de muchos, y de hecho muchos investigadores, como Erick Shin y otros que han venido a investigar sobre el genocidio de 1932, podemos decir que el genocidio de 1932 tuvo diferentes causas.

Las leyes que les quitó la tierra a los indígenas

Una de ellas fue la pérdida de tierras, la comunidad indígena siempre se caracterizó por tener tierras comunales, tierras ejidales y en 1881, –85 aproximadamente, cuando era presidente el señor Rafael Zaldívar comenzó con reformas a la Constitución en la cual se comenzaron a quitar las propiedades comunales y ejidales a la comunidad indígena para dárselas a personas para que pudieran cultivar lo que es el café. Entonces, estas tierras fueron quedando en manos de muy pocas personas, después de ser tierras compartidas por la comunidad, quedaron en manos de una sola persona.

Entonces esto trajo descontento a lo largo de varias décadas, pero en 1932, aparte de la gente estar demandando que se le devuelvan sus tierras y que no se les sigan expropiando, estaba la recesión económica, que fue en 1926-1929, en EEUU. Esta recesión económica mundial, afectó también a nuestro El Salvador, igual como en la actualidad que estamos pasando por otra situación bastante parecida.

Todos los derechos eran violentados

Son como las cosas que vinieron y que causaron que el pueblo comenzara a organizarse. Toda la gente que trabajaba, hablan que en los cafetales sólo iban a trabajar por la tortilla con frijoles, y no les daban dinero, o si le daban, les daban algo que no era realmente lo que ellos debían de tener como salario, en la corta de café, corta de caña u otro tipo de labores en aquel entonces. Entonces, la gente desesperada por la situación económica, además que se les estaba quitando las tierras, no se les estaban cumpliendo sus derechos como el derecho a la salud, el derecho a la educación, en Izalco en aquel momento sólo había nada más uno o dos centros educativos, que no eran lo suficiente y aún no daban abasto para toda la población de aquel momento. El analfabetismo era alto. Entonces, todos los derechos básicos de la comunidad indígena, eran violentados. Entonces la gente comenzó a organizarse y la gente uno o dos años antes de 1932, en el sector sur de Izalco, a las 5 de la tarde, bajaron nuestros abuelos, nuestros indígenas a reunirse, venía alguien a darles como una asesoría de cómo organizarse, todo fue un proceso que se trajo uno o dos años antes, para digamos a venir a hacer el levantamiento indígena-campesino de 1932, el 22 de enero. Seguir leyendo «Las raíces y causas de la insurrección y la matanza del 1932 en El Salvador»

Retorno al paraíso perdido: Antonin Artaud, Michel Foucault y don Juan Matus

Vita Elba Alvarado Solís

Argenpress Cultural

En ningún otro momento como ahora en que la vida es sometida de tal manera, se ha hablado tan profusamente de civilización y cultura; el fundamento del menoscabo de la vida es la desmoralización actual y los desvelos por una cultura que nunca ha acompañado el ritmo de la vida y que en los hechos la tiraniza.

No cabe duda de que la confusión es el signo de los tiempos, debido al divorcio entre hechos y palabras, ideas y signos encargados de representarlos.

Hasta fines del s. XVI, la semejanza desempeñó un papel constructivo en el saber de la cultura occidental. En gran parte, fue ella la que guió la exégesis e interpretación de los textos; la que organizó el juego de los símbolos, permitió el conocimiento de las cosas visibles e invisibles, dirigió el arte de representarlas. El mundo se enrollaba sobre sí mismo: la tierra repetía el cielo, los rostros se reflejaban en las estrellas y la hierba ocultaba en sus tallos los secretos que servían al hombre. Seguir leyendo «Retorno al paraíso perdido: Antonin Artaud, Michel Foucault y don Juan Matus»

Tristezas de Dixieland

Juan Gelman

LatinosSe sabe: el dixieland es el jazz nacido en Nueva Orleáns. La tierra de este hallazgo de los afroamericanos es el sur profundo de EE.UU. o Down South o simplemente Dixie, que el talento de William Faulkner expresó a fondo. El dixieland tiene ritmos que procuran alegría, pero Dixie no: en Tennessee, una joven madre guatemalteca es arrestada y va presa cuando pide que paguen su trabajo en una fábrica de quesos; en Georgia, el violador de una niña latinoamericana de 13 años no va preso porque ella es una indocumentada. Son algunos ejemplos del trato que reciben los llamados latinos en Dixie. Es la región estadounidense donde la migración latinoamericana ha crecido a mayor velocidad.

Un reciente estudio de campo que el Southern Poverty Law Center (SPLC) sito en Montgomery, Alabama, llevó a cabo en diez comunidades latinas de cinco estados del sur reveló el estado de guerra en que viven esos migrantes, que realizan los trabajos más duros, sucios y peligrosos por una paga muy baja. Cuando les pagan. El capítulo I del estudio (www.splcenter.org/le gal/undersiege) señala que al 41 por ciento de los entrevistados no les entregaron los jornales que debían recibir. Esta cifra alcanzó la asombrosa cima del 80 por ciento en Nueva Orleáns y en cualquier código civil este acto se llama robo. Del 32 por ciento de los interrogados que sufrieron lesiones en el trabajo, sólo un tercio recibió una atención médica adecuada. Claro que a nadie le pagaron los salarios caídos.

Un mexicano que reclamó a su contratista de Nueva Orleáns los jornales debidos no tuvo suerte: sin decir una palabra, el señor levantó su camisa y le mostró la culata de un revólver empotrado en el cinturón. El inmigrante Beltrán tapizó diez departamentos y nunca recibió los 3000 dólares que tenía que cobrar. «Eso le pasa a todo el mundo –dijo al investigador del SPLC–. La humillación empieza ahí. Yo sé que en este país uno puede defender sus derechos, pero la gente le tiene miedo a la policía.» Se explica: el 40 por ciento de los latinos entrevistados en Georgia relató los maltratos a los que la policía los somete. En Alabama levanta retenes continuos donde siempre los paran y nunca a otros.

Más de 12,7 millones de mexicanos viven en EE.UU., 17 veces más que en 1970 (www.pewhispanic.org, 15-4-9). Constituyen el 32 por ciento del total de inmigrantes del país y riesgos de todo tipo acechan su labor. Una investigación que el periodista Justin Pritchard realizó en el 2004 mostró que los trabajadores mexicanos tienen un 80 por ciento más de posibilidades de morir en su tarea que sus pares estadounidenses (AP, 14-2-2004). «¿Por qué?», pregunta Pritchard. Y responde: «Los mexicanos son contratados para trabajar barato… a veces les dan tareas sin capacitarlos ni brindarles condiciones de seguridad». Un trabajador de la construcción cayó desde una altura de 50 metros. En el registro oficial de su fallecimiento se indica que «no tenía ningún tipo de protección contra caídas». Son casos frecuentes.

Los que trabajan en el campo –la mayoría– están expuestos a los pesticidas que incluso se arrojan cuando están levantando la cosecha. Los estragos que esto produce no se notan en EE.UU. «Lo que pasa –dice Berta en Georgia– es que cuando nos sentimos enfermos, volvemos a casa y allí morimos. Las consecuencias no se notan aquí, se notan en México.» Los estados de Dixieland no tiene leyes de sanidad que los protejan.

El capítulo IV del estudio del SPLC examina la situación de las mujeres latinas en el Down South: el 77 por ciento soporta acosos sexuales. «Hay patrones, supervisores y otros que quieren aprovechar su posición para tener sexo con las empleadas –denunció Gabriela en Nashville, Tennessee–-; si se niegan, las amenazan con el despido o las intimidan diciéndoles que son ilegales y que pueden llamar a Inmigración.» Una que se negó fue brutalmente golpeada por un supervisor cuando lo denunció ante la empresa. Un ejecutivo aclaró que la agredida era indocumentada y que no tenía derecho a recurso alguno.

Tampoco faltan los allanamientos de lugares de trabajo para detener y deportar a indocumentados. Durante su campaña electoral, el entonces candidato Barack Obama declaró a Univisión que pondría freno a los empleadores abusivos y prometió una reforma general de las leyes de inmigración. El 24 de febrero, un mes después de asumir la presidencia, agentes de Inmigración allanaron una fábrica en Bellingham, Washington, y arrestaron a 28 indocumentados. El panorama de Dixieland fue así descripto por el dueño de una plantación en Carolina: «El Norte ganó la guerra (civil) en el papel, pero en realidad ganamos nosotros, los confederados, porque seguimos teniendo esclavos. Primero tuvimos peones, después arrendatarios y ahora tenemos mexicanos».