Digo América

Nuestra historia una suerte de alarido

nacido en esta extensa geografía

donde el dolor tendido sobre el día

proyecta hacia la noche su gemido

 

porque el amor es una vieja herida

que sangra por los poros germinales

alimenta las fuerzas vegetales

de un paisaje feroz como la vida

 

donde una turbulencia de volcanes

remueve oscuro el fondo de los hombres

y los hace sentirse un solo pecho

 

medite el invasor y no se asombre

cuando con justa furia de titanes

le hagan pagar por todo lo que ha hecho 

 

Rubén Derlis

Muy cerca acuerdo definitivo sobre el Banco del Sur, mecanismo integrador y alternativa al FMI

Página/12

 Banco Sur

En medio de la crisis internacional, los ministros de Economía de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela cerraron la discusión técnica sobre el nuevo Banco. El capital inicial será de 7000 millones de dólares. Ahora sólo falta la firma de los presidentes y la aprobación de los parlamentos. Finalmente, se optó por un voto para cada Estado, pero con ciertas restricciones vinculadas al capital aportado.

Los siete países miembros aportarán un capital inicial de 7000 millones de dólares. El anuncio llega en medio de la crisis internacional y sirve para contrarrestar la creciente presión del FMI, que busca volver a convertirse en el principal prestamista de la región.

[El Banco del Sur ya está listo para que sea ratificado por los Parlamentos de sus países miembros y comience a funcionar. Los ministros de Economía del Mercosur, más Venezuela, Ecuador y Bolivia, acordaron ayer la letra chica de su estatuto, última escala técnica. El anuncio llega en medio de la crisis internacional y sirve para contrarrestar la creciente presión del FMI, que busca volver a convertirse en el principal prestamista de la región. “Se valora más la creación del Banco en el contexto de la crisis financiera internacional”, aseguró el ministro de Economía, Carlos Fernández, junto a su par brasileño, Guido Mantega. “Estamos dando otro paso en sentido de la integración financiera regional”, comentó Mantega, quien también ponderó que se haya logrado un acuerdo en medio de la crisis actual. “Hace tiempo que no se crea una institución financiera”, agregó el brasileño.

Los siete socios aportarán un capital inicial de 7000 millones de dólares. Argentina, Brasil y Venezuela pondrán 2000 millones cada uno. Uruguay y Ecuador, otros 400 millones en partes iguales; y Paraguay y Bolivia, los 200 millones restantes. Cada país tendrá un voto en el directorio, pero para la aprobación de los proyectos de más de 70 millones de dólares se necesitará el apoyo de los dos tercios del capital suscripto en el banco. Ahora sólo falta que el acuerdo sea ratificado por los presidentes y los Parlamentos de los distintos países. El ministro de Economía, Carlos Fernández, consideró que el acuerdo “tiene términos aceptables, por lo que puede ser rápidamente aprobado”. La reunión se llevó adelante en Buenos Aires y además de Fernández y Mantega participaron sus pares de Uruguay, Alvaro García; de Paraguay, Dioniso Borda; de Ecuador, María Elsa Bitel; de Venezuela, Alvaro García, y de Bolivia, Luis Alberto Arce Catacora.

El objetivo del banco es financiar proyectos de desarrollo en sectores clave de la economía para mejorar la competitividad y combatir la pobreza y la exclusión social. Podrán acudir a la institución los distintos Estados o empresas con previo aval de los Estados. En las negociaciones llevadas adelante durante los últimos tres años se descartó que la entidad opere como prestamista de última instancia, al estilo del FMI, como pretendían el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su par ecuatoriano, Rafael Correa. Sin embargo, igual le otorgará a los gobiernos mayor fortaleza para seguir manteniendo distancia del Fondo Monetario.

Si los proyectos de infraestructura, por ejemplo, se pueden empezar a financiar con el dinero proveniente del Banco del Sur, entonces los gobiernos podrán disponer de mayores recursos propios para afrontar su deuda financiera sin tener que volver a depender de los préstamos del organismo multilateral, quien en los últimos acuerdos firmados con países como El Salvador, Ucrania, Islandia y Hungría demostró que sigue imponiendo las mismas exigencias de raíz neoclásica que llevaron a la crisis a la región.

Además, no hay que descartar que una vez que el banco esté en funcionamiento se vuelva a evaluar la posibilidad de que cubra necesidades de financiamiento frente a vencimientos de deuda, si es que la crisis internacional se profundiza. De ese modo, podría emular a los países asiáticos que recurrieron a esa estrategia para sortear las recetas del FMI, que siempre recomienda recortes subas de la tasa de interés y recortes en el gasto público, profundizando las crisis en momentos en los que por lo general se requiere reactivar la demanda para salir adelante. El Banco del Sur es una idea original del presidente venezolano Hugo Chávez. Fue en agosto de 2004, cuando propuso la conformación de una entidad financiera regional para “dejar de depositar nuestras reservas en los bancos del Norte” y poder disponer de esos recursos para “ayudarnos”, en vez de pedirle prestado al FMI y al Banco Mundial. Su intención es delinear la integración sobre la base de dos pilares clave: el financiero y el energético. El Banco del Sur cumpliría con el primer objetivo y el Gasoducto del Sur con el segundo, aunque esta última iniciativa por ahora está desactivada.

 El proyecto contó con la adhesión inicial de Argentina, luego se sumaron Ecuador y Bolivia y finalmente Brasil, Paraguay y Uruguay, aunque la intención es ir sumando a otros países integrantes de la Unasur. Al comienzo Brasil llegó a decir que la iniciativa carecía de consistencia técnica y sugirió crear un fondo de estabilización regional que actuará como prestamista de última instancia frente a una eventual crisis de pagos. El temor era que Chávez utilizara el banco para disputarle el liderazgo en la región, pero finalmente bajó la guardia y se integró.

 Luego de varios años de negociación en diciembre de 2007, los jefes de Estado firmaron el acta fundacional en Buenos Aires, un día antes de la asunción como presidenta de Cristina Fernández de Kirchner y definieron que el organismo tendría una sede en Caracas y dos subsedes, una en Buenos Aires y otra en La Paz. Entonces parecía que se iba a poner en funcionamiento en pocos meses, pero la iniciativa volvió a enfriarse por diferencias puntuales entre sus miembros. Brasil, por ejemplo, quería que los votos fueran proporcionales al capital aportado, mientras que el resto de los participantes se inclinaba por darle un voto a cada Estado independientemente del aporte, para que la impronta igualitaria y democrática lo diferenciara de los multilaterales dominados por las potencias centrales, como el FMI y el Banco Mundial. Finalmente, se optó por un voto para cada Estado, pero con ciertas restricciones vinculadas al capital aportado

Cuba-EU: el lento deshielo

Immanuel Wallerstein

 

EEUU - Cuba

Después de casi 50 años de hostilidad incesante hacia el gobierno revolucionario de Cuba, Estados Unidos ha dado su primer paso hacia un deshielo en las relaciones. El gobierno cubano ha respondido con cautela y escepticismo, pero dejó la puerta abierta a esta posibilidad. Algunos comentaristas han atribuido esta nueva situación a un cambio en el liderazgo de ambos países. La explicación real descansa mucho más en un cambio en la situación geopolítica –en el sistema-mundo como un todo y en América Latina en particular.

Los revolucionarios cubanos asumieron el poder en enero de 1959. Las relaciones con Estados Unidos se deterioraron mucho en el lapso de un año. En marzo de 1960, el presidente Eisenhower ordenó preparar una invasión de exiliados cubanos para derrocar al gobierno de Cuba. En marzo de 1961, poco después de llegar a presidente, John F. Kennedy aprobó una versión revisada del plan Eisenhower. El plan se instrumentó un mes después. Se le conoce como la invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón). Duró unos cuantos días y fue un fiasco militar para los invasores respaldados por Estados Unidos.

En enero de 1962, Estados Unidos propuso en la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se le suspendiera su membresía a Cuba. La propuesta de Estados Unidos se aprobó por 14 de los 21 miembros, apenas las dos terceras partes necesarias para que pasara. Cuba votó que no y se abstuvieron otros seis países latinoamericanos. El argumento principal para la suspensión fue que Cuba había anunciado su adhesión al marxismo-leninismo, que se consideró incompatible con la membresía. Además, Estados Unidos lanzó un embargo total a las relaciones comerciales con Cuba y buscó la aquiescencia con este boicot de los aliados de la OTAN en Europa occidental y de los estados latinoamericanos.

Octubre de 1962 marcó la muy dramática crisis de los misiles cubanos. La Unión Soviética colocó misiles nucleares en sitios de la isla. Estados Unidos exigió que fueran retirados. El mundo temió que estuviéramos a punto de una guerra nuclear. Al final, la Unión Soviética retiró los misiles, supuestamente a cambio de un compromiso secreto de Estados Unidos de que no respaldaría ninguna invasión más a Cuba. El gobierno cubano indicó su desacuerdo con la decisión de la Unión Soviética, pero mantuvo sus buenas relaciones con ese gobierno.

 Como resulta evidente, el principal elemento en la hostilidad estadunidense hacia el gobierno cubano se debió a consideraciones de la guerra fría. De ahí en adelante, el gobierno de Estados Unidos puso presión constante en sus aliados de la OTAN y en los estados latinoamericanos para que cortaran todos sus vínculos con Cuba, lazos que, uno por uno, casi todos cortaron.

Al mismo tiempo, hubo un número creciente de exiliados cubanos en Estados Unidos. Estos exiliados estaban decididos a derrocar al gobierno cubano, y se organizaron políticamente para garantizar un fuerte apoyo a esta idea por parte del Congreso y del gobierno estadunidense. Durante los primeros 30 años, este esfuerzo tuvo más y más éxito.

Contra esta hostilidad, el gobierno cubano buscó alianzas no sólo con países del así llamado bloque socialista sino con gobiernos y movimientos revolucionarios en el llamado tercer mundo. «Exportó» a los países del tercer mundo su capital humano en la forma de médicos y profesores bien capacitados. Ofreció ayuda militar crucial al gobierno de la Angola independiente, que entonces luchaba contra los invasores del gobierno de Sudáfrica, promotor del apartheid. Las tropas cubanas ayudaron a derrotar a los sudafricanos en la crucial batalla de Cuito Carnavale en 1988.

 La situación cambió por completo en los años 90, en tres modos cruciales. El primer nuevo elemento fue el colapso de la Unión Soviética. Esto significó que las consideraciones de la guerra fría se volvieran irrelevantes. Significó también que Cuba sufriera grandes penurias económicas en los años 90 debido al fin de la asistencia económica ruso/soviética, y que tuviera que ajustar su programa interno.

El segundo nuevo elemento, especialmente evidente en la presidencia de George W. Bush, fue la aguda decadencia del poderío geopolítico estadunidense. Esto desató un serio revés en la política latinoamericana, con la subida al poder de gobiernos de centroizquierda en un país tras otro. Una por una, todas estas naciones empezaron a restablecer relaciones con Cuba y llamaron a ponerle fin al boicot estadunidense y a la reintegración de Cuba a la OEA.

El tercer elemento fue una marcada transformación en el escenario político estadunidense. Por vez primera, comenzó a hablarse con seriedad del «fracaso» de las políticas estadunidenses hacia Cuba. Hubo presión de los agricultores que se interesaron en conseguir el derecho de vender sus productos en Cuba. Esto obtuvo respaldo de muchos senadores republicanos, incluido, notablemente, Richard Luger, el decano republicano en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Más importante aún fue el hecho de que, después de 50 años, la comunidad de exiliados en Cuba evolucionó en sus puntos de vista políticos. Un gran número de cubanoestadunidenses más jóvenes comenzaron a argumentar en favor de su derecho a viajar a Cuba, enviar dinero ahí y establecer un intercambio libre y abierto.

Cuando Barack Obama llegó a la presidencia, recibió algunas presiones para emprender el «deshielo» en las relaciones cubano-estadunidenses. Esto lo hizo mediante varios gestos iniciales, deshaciendo las restricciones a las remesas familiares y a los viajes que su predecesor había impuesto.

Qué tan lejos está dispuesto a llegar Obama para mejorar las relaciones es algo que no sabemostodavían. Pero mientras que hace apenas 10 años las presiones políticas internas en Estados Unidos estaban abrumadoramente en favor de un boicot económico, hoy el público y los políticos están divididos. Y debido a la evolución de la opinión latinoamericana y el tamaño creciente de la población latina en Estados Unidos, es probable que la opinión pública evolucione todavía más en uno o dos años por venir.

La reacción de Cuba ha sido prudente. Fidel Castro lo explicó bien el 5 de abril. Dijo que los gestos y afirmaciones de Obama estaban destinados primordialmente al público estadunidense y expresaban la opinión de un presidente de Estados Unidos. «Sin duda es mucho mejor que Bush y McCain» (algo que muchos críticos de izquierda no quieren admitir de Obama), pero Obama está constreñido por las realidades. «El imperio es mucho más poderoso que él y sus buenas intenciones».

Así que Cuba está tentativamente explorando qué tan lejos quiere llegar Estados Unidos. Hay discusiones diplomáticas de «nivel bajo» que ya están en curso. El gobierno de Obama tiene presiones que empujan hacia el «deshielo». El gobierno de Castro tiene presiones en América Latina en favor de un «deshielo». Si las realidades geopolíticas continúan evolucionando en la dirección que se han encaminado en los últimos años, no es imposible que Cuba y Estados Unidos logren relaciones diplomáticas «normales». No hay duda de que ambos continuarían teniendo perspectivas diferentes con respecto del mundo, y que prosigan diferentes objetivos, pero eso es cierto para casi todas las relaciones bilaterales. Lograr una situación en que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos fueran unas de dignidad y respeto mutuo sería un gran avance con respecto a las relaciones de los pasados 50 años.

Traducción: Ramón Vera Herrera

La Jornada

Cómo y para qué se fabricó la gripe porcina: El rol del Pentágono

Manuel Freytas

GRIPEL

Con la aparición cíclica de pandemias detonadas por la inseminación de virus patógenos en poblaciones civiles, se genera una campaña simultánea de «terror mediático» (con pánico e incertidumbre social) ejecutada por las grandes cadenas informativas internacionales, la que activa a su vez  una demanda comercial masiva de recursos y medicamentos para enfrentar la emergencia sanitaria, que moviliza  paralelamente un multimillonario negocio capitalista a escala global. En esa línea funcional (verificable y comprobable) se inscribe la aparición de la gripe porcina que ya circula por los cinco continentes del planeta.

 A la feroz manipulación mediática global con el «terror pandémico» de la fiebre porcina se agregan cada vez más, preguntas e hipótesis sobre el origen y posible utilización económica o política del virus patógeno, que van desde la lógica y el sentido común hasta teorías conspirativas de la más variada especie y procedencia.

Se habla, incluso, de distintas operaciones de «aprovechamiento» político y militar del virus cuyos objetivos van desde una «cortina de humo» para distraer la atención de la crisis global, hasta una estrategia  para crear un «11-S biológico» que justifique nuevas invasiones y «guerras antiterroristas», un plan capitalista «malthusiano» para reducir la población pobre «sobrante», o una maniobra comercial de los grandes laboratorios para generar demanda masiva de medicamentos y vacunas preventivas.

¿Que hay de verdad o de mentira en estas versiones?

En principio, y sobre la base de nuestras propias investigaciones, podemos concluir que todas las versiones (incluso las que el sistema llama «conspirativas» para descalificarlas) tienen una parte de verdad sobre el origen y el desarrollo de este fenómeno que ha copado las pantallas y los titulares de las grandes cadenas mediáticas internacionales. 

De acuerdo con nuestra propia investigación, el actual proceso «pandémico» (en gestación) con la gripe porcina tiene vinculación con otros procesos donde los virus «recombinados» genéticamente en laboratorios fueron programados con la finalidad de lanzarlos  eventualmente contra poblaciones humanas para generar terror, confusión e incertidumbre.

Hay un cúmulo de trabajos investigativos (esparcidos en la red y silenciados por la prensa del sistema) que demuestran que los virus inicialmente son utilizados para operaciones de exterminio en masa con la finalidad de control y de manipulación social de las poblaciones.

¿Pero con qué finalidad se realizan esas operaciones?

En primer lugar hay que precisar que las pandemias inducidas por manipulación genética responden a operaciones de control político y social ejecutadas por medio de agentes químicos o biológicos.

 Como génesis funcional, el sistema capitalista imperial necesita dominar y controlar países y sociedades (por vía militar, política y social) para poder seguir generando rentabilidad y concentración de riqueza en pocas manos.

 La guerra biológica o la guerra química , son parte indivisible de las guerra militar para controlar países y poblaciones. Todas a su vez, se sintetizan en la guerra psicológica  para controlar y dominar la mente humana con fines del control político y social sin el uso de las armas (Guerra de Cuarta Generación).

 La guerra biológica por medio de agentes genéticos orientados al exterminio masivo de poblaciones es un soporte activo de la guerra militar y de la guerra psicológica. Cuando está al servicio de la guerra psicológica, la guerra biológica se convierte en bioterrorismo, y cuando sirve a la guerra militar se convierte en operación de exterminio con uso de agentes biológicos.

Esta tesis es la que sostiene la teoría de que la creación y diseminación de los virus patógenos en poblaciones humanas respondieron inicialmente a objetivos militares. O sea que, y bajo el argumento de «defensa de la seguridad nacional», la manipulación genética y los programas de «recombinación» de virus fueron (y son realizadas) en laboratorios militares.

 Las «guerras silenciosas» de exterminio poblacional por medio de agentes biológicos o químicos se originan dentro de los planes y estrategias del Pentágono para preservar la seguridad de EEUU, la potencia regente y dominante del sistema capitalista a escala global.

 Y como vivimos dentro de un sistema capitalista centralizado por potencias hegemónicas (EEUU y las naciones centrales de Europa),  los programas de exterminio en masa con epidemias salen originalmente de los laboratorios militares del Pentágono y de los sectores de biodefensa europeos, principalmente Gran Bretaña.

 Bajo el argumento de «prevenir ataques enemigos» con armas químicas o biológicas, el Pentágono ha diseñado -desde el siglo pasado hasta aquí- diferenttes programas de investigación y experimentación con virus inyectados primero en organismos animales, y luego lanzados contra organismos humanos.

Los experimentos del Pentágono y de los NIH-National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud, de EEUU) con restos congelados del virusde la gripe española de 1918 vienen siendo denunciados en diversos informes científicos.

Rima E. Laibow, doctor en medicina, jefe de la Natural Solutions Foundation, un observatorio ciudadano que vigila la industria farmacéutica, afirma: «Nuestra mejor estimación de inteligencia es que la Gripe Aviar pandémica ya ha sido creada mediante ingeniería genética en los Estados Unidos, fusionando el genoma mortal de la Pandemia de 1918, mal llamada ‘gripe española’, con el ADN del virus inofensivo H5N1 en un medio de crecimiento de células del riñón humanas, según los Institutos Nacionales de la Salud y el fabricante de la vacuna. Algunos virólogos creen que esto aseguraría que el virus mutante artificial reconoce las células humanas y sabe invadirlas».

«El genoma de la pandemia de 1918, la llamada «gripe española», fue resucitado recientemente a propósito por el gobierno de los Estados Unidos a partir de un cadáver congelado que murió de la gripe en 1918 en Alaska. A causa de aquella resurrección, tanto la Gripe Aviar como su «vacuna» son ahora una amenaza significativa contra la salud pública», señala en un artículo el prestigioso analista  F. William Engdahl.

«El mismo Don Rumsfeld (ex secretario de Defensa de George W Bush)  llegó a presidente y accionista principal la empresa farmacéutica de California Gilead Sciences Inc., que desarrolló y patentó el Tamiflu en 1996, primero como una medicina para el SIDA, más tarde como una vacuna para la Gripe Aviar H5N1», afirma

 Pero si bien las pandemias tienen su origen en la manipulación genética militar orientada a construir armas biológicas para ser utilizadas con fines bélicos o de control social, fueron utilizadas luego para generar demandas masivas a la industria de la salud controlada por los grandes laboratorios de Europa y EEUU.

Aunque parezca macabro, todo lo que genera y organiza el sistema capitalista a escala global (a nivel militar, científico, político o social) se orienta generar condiciones de dominio y de control para extraer rentabilidad comercial.

B) El negocio capitalista con las pandemias

En este escenario dialéctico, se utilizan indistintamente desde conquistas militares, sometimiento de gobiernos civiles hasta pandemias, para el apoderamiento de mercados y comercialización de productos.

Y hay una prueba irrefutable: El costo y el impacto económico de la gripe porcina extendida como pandemia  podría derivar en un descomunal macro negocio capitalista financiero con el salvataje de los países afectados que ya se vislumbra con el caso de México.

Todo lo que se destruye hay que «reconstruir», y todo lo que enferma hay que «curar»,  es la máxima que sigue siempre el sistema capitalista para arrancar rentabilidad tanto de las crisis económicas, como de las catástrofes, las epidemias y las guerras. «Si no hay guerra hay que inventarla para hacer negocios», es la máxima histórica de Rothschild, líder emblemático del sionismo financiero.

Ese axioma se extiende, por añadidura, a las pandemias donde -detrás del rostro humanitario de la «ayuda»- se monta un implacable negocio que sirve para reactivar ciclos parciales de la economía y la rentabilidad capitalista.

Las catástrofes y las pandemias -vale aclararlo- no solamente tienen un efecto en la salud, sino que además impactan en la economía por medio de los recursos financieros que se utilizan para erradicarla o del impacto que producen en todo el sistema económico.

Una crisis pandémica, una crisis económica o una guerra movilizan multimillonarios recursos financieros para enfrentarla.

 La producción de vacunas y medicamentos para emergencias pandémicas es una empresa capitalista global en la que participan los gobiernos y las corporaciones privadas,  en operaciones coordinadas por la OMS.

La directora de investigación para vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marie Paule Kieny, informó el viernes que en unas pocas semanas la industria farmacéutica dejará de producir vacunas contra la gripe estacional y se abocará a la producción de vacunas del nuevo virus A H1N1.

Además, desde la alarma creada hace unos años por una posible pandemia de gripe aviar, se establecieron planes de contingencia a nivel mundial  y se construyeron instalaciones para la producción masiva de medicamentos.

 Warren Buffet ,el segundo hombre más rico del mundo, informó el lunes 4, que su conglomerado financiero, Berkshire, que genera casi la mitad de sus negocios en el área de seguros, consideraría ofrecer pólizas de seguro contra una potencial pandemia de gripe si se le paga lo suficiente.

«Podrían conseguir que redactemos una póliza sobre la potencial pandemia actual», dijo Buffett, aunque «puede que no les guste» la tarifa de Berkshire. «Se necesita a alguien con un verdadero sentido de las probabilidades» para redactar pólizas de esa naturaleza, declaró el emblemático gurú del lobby sionista neoyorquino.

«La pandemia de la gripe porcina constituye una mina de oro corporativa para el grupo de empresas de biotecnología. La UE ya ha dado luz verde para trabajar con la gran empresa farmacéutica para desarrollar una vacuna contra la gripe porcina», señala por su parte  en un artículo publicado en Rebelión el profesor Michel Chossudovsky.

«Dado que la propagación de la gripe porcina parece ser mayor que la del SARS, las consecuencias económicas también lo serán. Las acciones de aerolíneas, hoteles y touroperadores han perdido más que lo que han ganado las de los fabricantes de medicamentos antivirales como Roche y GlaxoSmithKline», señala en su edición de este lunes el Financial Times, emblemático vocero periodístico del sionismo financiero europeo.

El informativo Pacífica -elaborado por el colectivo periodístico con base en California Pueblos Sin Fronteras,- entrevistó a distintos expertos en Estados Unidos y México, quienes alertan sobre la elaboración de armas químicas en los laboratorios del Pentágono y los millonarios beneficios para las transnacionales farmacéuticas.

En este caso, para los laboratorios Gilead Sciences Inc. dirigidos por Donald Rumsfeld, que tienen los derechos sobre el fármaco «Tamiflu», que se está vendiendo como remedio para la gripe y que ya hizo una recaudación multimillonaria con la gripe aviar.

Según un artículo firmado por la investigadora Silvia Ribeiro en La Jornada de México, «Con la epidemia, son también las trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales.

 La pandemia con la gripe porcina (el producto) genera demanda masiva de medicamentos y vacunas preventivas, y genera simultáneamente una demanda masiva de recursos infraestructurales,  tecnológicos y financieros para asistir las poblaciones afectadas escala global (la comercialización).

Esos recursos (dinero, financiación, medicamentos, alimentos, reconstrucción de infraestructura, etc.) son provistos y financiados con fondos públicos y garantía de los gobiernos, pero quienes hacen el negocio son las grandes corporaciones bancarias, alimentarias, tecnológicas y los laboratorios que intervienen en las operaciones.

 Las mismas corporaciones y bancos trasnacionales de los llamados «complejos militares industriales» que lucran con las guerras y las «reconstrucciones» también reciclan rentabilidad comercial con las catástrofes y las pandemias donde -en su carácter de «contratistas» con el Estado- se convierten en proveedores de los recursos de la ayuda.

Esta es la mejor prueba de que las epidemias con virus mutantes (originalmente programadas con fines militares), derivan primero en un negocio  de los laboratorios (que venden las vacuna preventivas y los medicamentos terapéuticos), y luego se convierten en un  macro negocio capitalista en gran escala.

 C) Los procesos encadenados con la gripe porcina

 De acuerdo con nuestras investigaciones y análisis comparativos de distintos informes y trabajos científicos que abordan el tema, el virus de la gripe porcina (así como otras pandemias)  fue diseñado, experimentado y difundido, siguiendo los siguientes patrones en orden secuencial:

1) Fabricación del virus patógeno (mediante experimentos militares secretos realizados bajo el argumento de la «seguridad nacional») – Pentágono y complejos de la Defensa nacional de USA y Europa.

2) Fabricación de la pandemia (inoculación del virus en poblaciones mediante operaciones secretas) – CIA y estructuras de inteligencia estadounidenses y europeas.

2) Fabricación (en curso) de la vacuna preventiva (con utilización de información secreta militar filtrada) – Grandes laboratorios con lobbies de influencia en la Casa Blanca y el Pentágono.

3) Fabricación del «terror» para generar demanda comercial de la vacuna (mediante campañas psicológicas mediáticas) -Grandes cadenas mediáticas de Europa y EEUU.

5) Fabricación del proceso de comercialización (Mediante el Estado y las empresas privadas) – Estados / empresas privadas / OMS.

E) Los actores económicos

 En el proceso de aprovechamiento (económico-financiero) de las pandemias intervienen cuatro actores principales:

Los Estados (que emprenden planes de emergencia sanitaria para erradicar la pandemia), los grandes laboratorios que hegemonizan el negocio de la salud, las grandes  corporaciones empresariales que intervienen en la provisión de recursos infraestructurales, y las organizaciones mundiales de la salud encabezadas por la OMS.

Generada la pandemia (y como está sucediendo)  los Estados traccionan fondos públicos orientados a los planes de contingencia sanitarios.

 Ante la demanda masiva, los grandes laboratorios comienzan la experimentación, fabricación y ventas en gran escala de vacunas preventivas y de todo el espectro de medicamentos asociados con las campañas sanitarias.

 Las grandes corporaciones empresariales reciben a su vez demandas masivas de servicios, productos o tecnología, destinados a los planes de infraestructura de emergencia sanitaria a escala global.

Las organizaciones mundiales de la salud (con la OMS a la cabeza) inician, por su parte, un proceso de demanda de vacunas y medicamentos, así como de infraestructura, destinado a la implementación de planes de emergencia sanitaria en los países más pobres del planeta.

 Si bien todavía no tiene números, este proceso de comercialización con la pandemia de gripe porcina (o de otras que pudieran surgir por mutación de virus) moviliza un multimillonario negocio capitalista «diversificado» a escala global alimentado con fondos públicos extraídos de los impuestos aportados por toda la sociedad.

Resumiendo el proceso:

Los virus patógenos se recombinan y experimentan en biolaboratorios militares, y luego (mediante sus lobbies en la Casa Blanca y el Pentágono) los grandes laboratorios acceden a las fórmulas y fabrican vacunas preventivas y medicamentos.

Luego, con la aparición de la pandemia detonada por la inseminación del virus en poblaciones civiles, y con una campaña simultánea de «terror mediático» (con pánico e incertidumbre social) ejecutado por las grandes cadenas mediáticas, se genera una demanda comercial masiva que activa a su vez un macro negocio capitalista a escala global.

Ese es el objetivo (emergente) central de los exterminios masivos programados con los virus patógenos, incluida la gripe porcina.

IAR Noticias