Como siempre

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Aunque hoy cumplas

trescientos treinta y seis meses

la matusalénica edad no se te nota cuando

en el instante en que vencen los crueles

entrás a averiguar la alegría del mundo

y mucho menos todavía se te nota

cuando volás gaviotamente sobre las fobias

o desarbolás los nudosos rencores 

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos

para que tu manantial mane amor sin miseria

para que te enfrentes al espejo que exige

y pienses que estás linda

y estés linda 

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades

ya que te van a rodear como ángeles o veleros 

es obvio y comprensible

que las manzanas y los jazmines

y los cuidadores de autos y los ciclistas

y las hijas de los villeros

y los cachorros extraviados

y los bichitos de san antonio

y las cajas de fósforo

te consideren una de los suyos 

de modo que desearte un feliz cumpleaños

podría ser tan injusto con tus felices

cumpledías 

acordate de esta ley de tu vida

si hace algún tiempo fuiste desgraciada

eso también ayuda a que hoy se afirme

tu bienaventuranza 

de todos modos para vos no es novedad

que el mundo

y yo

te queremos de veras

pero yo siempre un poquito más que el mundo.

 

Mario Benedetti

¿Alguien se preguntó porqué EEUU domina el mundo?

Informe especial

Manuel Freytas

EEUU no domina el mundo por formulaciones doctrinarias político-diplomáticas o eventuales discursos “democráticos” o “militaristas” de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países la lógica de su poderío militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

1) El discurso impuesto como realidad

La prensa mundial y los analistas del sistema han puesto de “moda” el análisis de los procesos económicos, militares y políticos de EEUU partiendo de los discursos del empleado (el presidente de turno en la Casa Blanca) y no de la dinámica funcional del patrón (los intereses de la estructura capitalista sionista que controla al presidente de EEUU).

En los medios de comunicación del sistema la interpretación del rol  del presidente de EEUU está generalmente disociado de los intereses estratégicos (planetarios) del poder capitalista que representa la Casa Blanca.

La costumbre mediática de analizar los discursos del gerente USA despojados de la realidad estructural totalizada de la empresa capitalista imperial que controla la Casa Blanca, dio como resultante que las mayorías planetarias crean que los EEUU se manejan exclusivamente por la voluntad y la decisión de sus presidentes de turno.

Este falsa percepción (inducida por el propio poder imperial) se traslada a las mayorías que hablan y “comentan familiarmente” sobre los presidentes USA como si fueran personajes de la farándula , ignorando por completo la realidad estructural y funcional del poder estratégico de dominación imperial de EEUU que los controla.

Esta disociación conceptual entre el poder imperial central y los discursos de su presidente de turno, posibilitó recrear la mística del “nuevo sueño americano” y generar una expectativa de “reciclamiento  democrático” del Imperio USA en la figura y en los discursos de Barack Obama.

Obviando la realidad estratégica del dominio hegemónico geopolítico-militar-nuclear de EEUU (cuya dinámica se nutre y retroalimenta con la conquista militar permanente de países y la depredación de recursos estratégicos a escala global)  la prensa mundial y sus analistas edificaron en la figura y en los discursos de Obama una “nueva alternativa mundial” con EEUU renunciando a su status de potencia imperial dominante.

Con el acceso de Barack Obama a la presidencia de EEUU, se desarrolló una campaña mediática destinada a hacer creer a las mayorías mundiales que la primera potencia capitalista imperial, empantanada en Irak y Afganistán, con su sistema financiero pulverizado por la crisis y por una recesión económica de efectos imprevisibles, se puede recrear a sí misma generando nuevas expectativas y cambios “democráticos” de política a nivel mundial. Seguir leyendo “¿Alguien se preguntó porqué EEUU domina el mundo?”

EE.UU. mató “por error” a 120 civiles afganos

Patrick Cockburn *

Página/12, desde Kabul

Un ataque aéreo de Estados Unidos dirigido erróneamente mató a 120 afganos, incluyendo docenas de mujeres y niños. El ataque es el más mortal de los bombardeos que causaron muertes civiles hasta ahora en los ocho años desde que Estados Unidos lideró la invasión a Afganistán. La matanza de tantos civiles afganos por aviones estadounidenses podría tener como consecuencia un mayor apoyo a los talibán en el área bombardeada. El presidente Karzai envió una delegación a investigar el incidente.

Las familias en dos pueblos en la provincia de Farah, en Afganistán occidental, estaban ayer buscando cuerpos entre las ruinas de sus hogares hechos de barro y ladrillos. “Había mujeres y niños entre los muertos”, dijo Jessica Barry, una vocera de la Cruz Roja. “Parecía que querían buscar asilo dentro de la casa cuando ésta fue impactada. Los sobrevivientes dijeron que el número de muertos seguramente aumentaría mientras continuaba la búsqueda de los cuerpos.”

Es probable que la matanza de tantos afganos civiles por aviones estadounidenses enfurezca a los afganos y resulte en un mayor apoyo a los talibán en el área bombardeada. El presidente Hamid Karzai, que se reunió con el presidente Barack Obama en Wa-shington ayer (ver aparte), envió una delegación conjunta afgano-estadounidense a investigar el incidente.

Las Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos que apoyan al ejército afgano aparentemente atacaron por aire el martes a dos pueblos en el distrito de Bala Baluk, después de duros combates con el talibán. Los relatos de los afganos sobre muertes de civiles a menudo son negados o descartados por los funcionarios de Estados Unidos. Pero un equipo de la Cruz Roja visitó la escena de este ataque. “Había cuerpos, tumbas… gente enterrando los cuerpos mientras estábamos ahí”, dijo Barry. Dijo que un trabajador humanitario de la Cruz Roja de Afganistán murió junto con trece miembros de su familia. “Vimos docenas de muertos en las dos localidades a las que fuimos.”

Rohul Amin, el gobernador provincial de Farah, le dijo al Independent que “los muertos eran más de cien”. La gente del pueblo llevó 30 cadáveres, incluyendo los de mujeres y niños, en un camión para que Amin, en la ciudad de Farah, probara lo que había sucedido.

 El gobierno afgano ha hecho denuncias cada vez más indignadas a la Fuerza Aérea de Estados Unidos por usar su masivo poder de fuego sin considerar a los afganos comunes. Las fiestas de casamiento a menudo han sido blancos de bombardeos estadounidenses tanto en Irak como en Afganistán, presumiblemente porque se los confunde con reuniones de militantes.

El ataque aéreo de Estados Unidos sobre Bala Baluk parece haber sido más mortal para los civiles desde que Estados Unidos intervino en Afganistán en 2001. El gobierno le pidió a la gente del pueblo que no entierre a los muertos hasta que lleguen los investigadores hoy.

Previamente, el peor de tales incidentes había sido un ataque estadounidense sobre Azizabad, en agosto de 2008, cuando Estados Unidos al principio afirmó que no había muerto ningún civil. Los investigadores afganos y de la ONU concluyeron que en realidad 90 afganos habían muerto. Una investigación de alto nivel estadounidense admitió más tarde que 33 civiles habían fallecido. Las encuestas de opinión en Afganistán muestran que el apoyo al talibán crece en las provincias afectadas después de que las bombas matan gente inocente.

Los ataques aéreos fueron precedidos por dos días de lucha entre fuerzas del gobierno afgano apoyadas por Estados Unidos y los combatientes talibán. Farah es una provincia pobre cuyos habitantes son mayormente granjeros y donde el talibán ha estado muy activo. El jefe de policía provincial, Abdul Gaffar, dijo que tres oficiales de policía y 25 talibán fueron muertos combatiendo cerca del pueblo de Ganjabad, en el distrito de Bala Baluk.

Los residentes locales les dijeron más tarde a los funcionarios afganos que habían puesto a sus hijos, mujeres y hombres ancianos en complejos con paredes en el pueblo de Gerani, a casi cinco kilómetros de la escena de la lucha donde pensaron que estarían a salvo. Estos complejos luego fueron atacados desde el aire y la mayoría de los que se refugiaban adentro resultaron muertos.

A pesar de las negativas de Estados Unidos o afirmaciones de que un número mayor de muertos entre civiles es propaganda talibán, el ejército de Estados Unidos debería tener un acceso inmediato a los testigos de los ataques. Esto es porque los heridos más graves son llevados a menudo a las instalaciones médicas en las bases militares de Estados Unidos. No se sabe si esto sucedió en Bala Baluk.

 Después de las muertes en Azizabad el año pasado, Estados Unidos y las fuerzas de la OTAN en Afganistán debían haber introducido reglas más severas para salvaguardar a los civiles durante sus ataques. El principal comandante de Estados Unidos en Afganistán, general David McKiernan, emitió una directiva ordenando a los comandantes que no persigan a los combatientes talibán en áreas pobladas.

 Estados Unidos también se comprometió a investigar los bombardeos junto a los investigadores afganos y, donde sea necesario, emitir inmediatas disculpas a las familias de los muertos y heridos. Las Naciones Unidas dicen que 552 civiles afganos murieron por ataques aéreos el año pasado, pero el número exacto es difícil de determinar.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère

Obama y Cuba: del dicho al hecho…

Ángel Guerra

Obama 2008 

Barak Obama anunció un “nuevo comienzo” en las relaciones con Cuba. Desde entonces el inquilino de la Casa Blanca, la secretaria de Estado Clinton y sus voceros no hacen más que pedir “gestos” al gobierno cubano como si la tibia medida autorizando los viajes y remesas de los cubanos residentes en ese país bastara para borrar el expediente delictivo de Washington hacia La Habana. ¿Habrán pensado que era suficiente con levantar la detestable prohibición de Bush para hacer creíble el supuesto “nuevo comienzo?

Porque el bloqueo -condenado por abrumadora mayoría de miembros de la ONU y que todos los asistentes a la cumbre de Puerto España le pidieron levantar a Obama- sigue intacto y hasta continúa la prohibición al intercambio cultural y académico bilateral, una ventanita abierta por decreto presidencial de William Clinton, también cerrada por Bush, que Obama bien pudo haber abierto de nuevo, ya que no tenía ni que pedir autorización al Congreso. En este contexto se inscribe la inflexible negación de la visa al cantautor Silvio Rodríguez para participar en el homenaje al legendario compositor de música folk Pete Seeger. La Casa Blanca pudo al menos haber hecho una excepción cargada de simbolismo en este caso como muestra del “nuevo comienzo” y permitir el encuentro entre las dos culturas en las personas de dos de sus más grandes y admirados bardos, justo en ocasión del 90 cumpleaños del segundo, de quien se afirma que Obama es admirador. De nada valieron las gestiones de la familia Seeger ante las autoridades estadunidenses ni la intervención de un miembro del Congreso ante el Departamento de Estado.

Si de veras existiera el deseo de dar un nuevo enfoque a las relaciones bilaterales ya era hora de que Obama hubiese dado una respuesta clara y sin evasivas a la reiterada disposición expresada por Raúl Castro de “discutirlo todo” entre ambas partes, una actitud de buena voluntad y total apertura por el presidente de un pequeño país al que Estados Unidos no ha hecho más que hostigar, agredir e intentar asfixiar económicamente. ¿O es que temen discutir cara a cara con Cuba? ¿Y más lo temen por la que Raúl planteara como única base de la discusión: “en igualdad de condiciones, sin la más mínima sombra a nuestra soberanía y sin la más mínima violación al derecho de autodeterminación del pueblo cubano?” El presidente de Cuba no tardó en responderles que no es al agredido y bloqueado al que corresponde hacer gesto alguno.

Confundieron sus magnánimas palabras con debilidad y desde entonces han machacado sin cesar pidiendo la liberación de algunos miembros de su quinta columna puestos a buen recaudo en la isla y reclamando por el respeto a los derechos humanos en Cuba, cuando no los observan en su propio territorio ni en ninguna parte del mundo. Para colmo, y al parecer con el ánimo de no dejar dudas de en qué consiste el “nuevo comienzo” con Cuba, el Departamento a cargo de la señora Clinton vuelve a incluir a la isla en la lista de países patrocinadores del terrorismo. No hay mejor respuesta a este acto de arrogante hipocresía que las palabras del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla citadas por Fidel en una reciente Reflexión, aquí sintetizadas:

“…no reconocemos ninguna autoridad política ni moral al Gobierno de Estados Unidos para hacer lista alguna…
“El Gobierno de Bush fue ‘certificado’ por la opinión pública mundial como… violador del derecho internacional, agresivo, guerrerista…
“Bush ha sido el único Presidente… que creó un campo de concentración donde se tortura en la porción de territorio que usurpa a… Cuba.
“…el Gobierno de Estados Unidos históricamente ha tenido un largo expediente de acciones de terrorismo de Estado, no sólo contra Cuba.
“El Gobierno de Estados Unidos realizó un proceso amañado contra los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos que hoy permanecen como presos políticos en sus cárceles.
“…Estados Unidos ampara actos de terrorismo de Estado, cometidos por Israel, contra el pueblo palestino y los pueblos árabes. Guardó silencio ante los crímenes ocurridos en la Franja de Gaza.
“…a Estados Unidos no habría que reconocerle la menor autoridad moral y… creo que nadie hace caso ni lee esos documentos, entre otras cosas, porque su autor es un delincuente internacional en muchos de los temas que critica.”

Cabe esperar que el “nuevo comienzo” de Obama con Cuba sea más que una promesa.

La Jornada