Queen : Biografía breve, discografía (y video)

Queen, el principal grupo británico de rock, estaba formado por cuatro miembros: Freddie Mercury, Brian Harold May, Roger Taylor y John Deacon.

Todo comenzó en 1968, cuando Brian May y Tim Staffel, dos estudiantes del Imperial Collage, crearon una banda llamada ‘Smile’. A ellos se les unió Roger Taylor como batería y un compañero de Tim Staffel, Freddi Bulsara, quien se convirtió en un gran admirador del grupo.

Cuando en 1970 Tim dejó Smile, Freddie se unió al grupo, junto a Brian y a Roger. Freddie cambió su apellido por el de Mercury y cambiaron el nombre del grupo por el de ‘Queen’. A ellos se unió un año después, John Deacon como bajista. Con estos cuatro nombres se completaba el grupo británico de rock más importante de la historia.

Tras varios ensayos y algunos trabajos de poca monta, en 1973 grabaron su primer álbum, ‘Queen’. Las canciones mezclaban la religiosidad de Freddie con el típico rock en su estado puro.

Tras una gira como teloneros del grupo ‘Moot The Hoople’, grabaron su segundo LP, ‘Queen II’. Nuevamente emprendieron gira por Gran Bretaña y también iniciaron su primera gira por Estados Unidos, nuevamente como teloneros de ‘Moot The Hoople’. Tras esta gira grabaron un nuevo disco, ‘Sheer Heart Attack’, en 1974, que supuso un gran éxito mundial y el reconocimiento de la calidad del grupo.

En 1975 Queen comienza su primera gira por Estados Unidos en solitario, teniendo que hacer dos shows diarios ante el éxito recibido. En abril iniciaron una gira por Japón, donde fueron recibidos en el aeropuerto por miles de fans.

En 1975 lanzaron el single ‘Bohemian Rhapsody’, que se convirtió en un gran éxito. Estuvo en el número uno durante nueve semanas. Cuando el LP, ‘A Night At The Opera’, salió al mercado, se convirtió rápidamente en un éxito, dándoles su primer disco de platino. Seguir leyendo «Queen : Biografía breve, discografía (y video)»

La primera gran derrota del proyecto imperial de los EEUU

Aquí están, estos son …

 

 

“Se consagra en las relaciones internacionales la existencia de un mundo económicamente estratificado y radicalmente desigualitario. Los países pobres y periféricos son mirados con desconfianza y sometidos a estrictas prohibiciones. El modelo es el de un superestado en el que el mundo occidental –en realidad los Estados Unidos- se reservan el monopolio de la violencia. El brutal sistema se racionaliza con la presentación de un mundo modélico y triunfante, que se dice amenazado, y un submundo amenazante y fracasado. La sociedad global de la globalización capitalista recurre a los mecanismos de las sociedades estamentales y a una ideología descaradamente colonial”. (Este texto, del que publicamos hoy la primera parte, analiza la implantación, vía militar cuando sea preciso, del Gran Siglo Norteamericano, un parto del matrimonio entre el Consejo de Seguridad Nacional y el Pentágono, que asumen como verdadera constitución de los EEUU los partidos republicano y demócrata y los sucesivos presidentes. Es el verdadero test de la presidencia Obama, hasta el momento muy sumisa a este proyecto de dirección y explotación global. El ensayo fue premiado con “mención especial” en el concurso Pensar a Contracorriente, de la Editorial de Ciencias Sociales de Cuba). 

 

Antonio Maira

Insurgente

I. La gran victoria 

 

El día 1 de mayo de 2003, George Bush, presidente de los Estados Unidos, embarcado en uno de los navíos más poderosos de la flota imperial, -el portaviones USS Lincoln-, desde un estrado colocado sobre la cubierta de vuelo del buque que probablemente había lanzado más misiones de combate y más bombas y misiles contra Iraq, declaraba al mundo la victoria de los EEUU en la guerra de Mesopotamia. 

 

“Mision Accomplished” rezaba el lema que parecía coronar la cabeza del presidente en las fotografías que divulgó inmediatamente el Pentágono[1]

 

En realidad Bush estaba proclamando cuatro grandes triunfos estratégicos que confirmaban el camino victorioso y franco hacia el nacimiento y consolidación del Imperio.  Seguir leyendo «La primera gran derrota del proyecto imperial de los EEUU»

Depresión mundial (Texto Completo)

 

James Petras

 

Traducido por Sinfo Fernández y S. Seguí. Revisado por Caty R.

 INDICE 

 

  •         Introducción
  •         Teoría de la crisis del capital: la desaparición del experto económico
  •         La depresión mundial: un análisis de clase
  •         Obama y la crisis capitalista: un análisis de clase
  •         Impacto regional de la crisis global
  •         América Latina
  •         Europa del Este y los países ex comunistas
  •         Asia: el fin de las ilusiones de desacoplamiento y crecimiento autónomo
  •         Oriente Medio: Depresión y guerras regionales
  •         El régimen de Obama, la Configuración del Poder Sionista y el Oriente Medio
  •         La Configuración del Poder Sionista de Israel y las guerras regionales
  •         La cultura de la calumnia y la degradación de los valores democráticos
  •         La Configuración del Poder Sionista
  •         Sionistas en el poder
  •  

Introducción

Todos los ídolos del capitalismo de los tres últimos decenios se han venido abajo. Los dogmas y lugares comunes, los paradigmas y los diagnósticos de progreso indefinido bajo el capitalismo liberal de mercado libre no han resistido la prueba de la realidad. Estamos viviendo el fin de una época y los expertos de todo el mundo atestiguan el hundimiento del sistema financiero de EEUU y del mundo entero, la falta de crédito al comercio y la falta de financiación de la inversión. Se está perfilando una depresión mundial en la que el paro se cierne sobre la cuarta parte de la fuerza laboral mundial. El mayor descenso del comercio en la historia reciente –bajada del 40% anual– define el futuro. Las quiebras inminentes de las empresas fabricantes más grandes del mundo capitalista atormentan a los líderes políticos occidentales. Se han desacreditado el mercado como mecanismo de asignación de recursos y el gobierno de EEUU como líder de la economía global. (Financial Times, 9 de marzo de 2009); y todas las suposiciones sobre la “autoestabilización” de los mercados son claramente falsas y obsoletas. El rechazo a la intervención pública en el mercado y la defensa de la economía de la oferta se han desacreditado hasta para sus incondicionales. Incluso los círculos oficiales reconocen que la desigualdad de las rentas ha contribuido a la quiebra económica y debe corregirse. La planificación, la propiedad pública y las nacionalizaciones están en el orden del día, mientras que las alternativas socialistas han llegado a ser casi respetables.

Con el inicio de la depresión se han abandonado todos los mantras del último decenio. A medida que fallan las estrategias de crecimiento basadas en las exportaciones, resurgen las políticas de sustitución de importaciones. A medida que la economía mundial se desglobaliza y se repatrían los capitales para salvar las casas matrices casi arruinadas, se propone la propiedad pública. A medida que miles de millones de dólares-euros-yenes en activos se destruyen y devalúan, los despidos masivos extienden el desempleo por todas partes. El miedo, la ansiedad y la incertidumbre acechan a los ministerios del Estado, las instancias directivas financieras, las oficinas centrales, las fábricas y las calles.

Entramos en una época de agitación, en la que se fracturan profundamente los fundamentos del orden político y económico mundial, hasta el punto de que nadie puede imaginarse una restauración del orden político-económico del pasado reciente. El futuro promete caos económico, agitación política y empobrecimiento de las masas. De nuevo, el espectro del socialismo se cierne sobre las ruinas de los anteriores gigantes de las finanzas. A medida que se hunde el capitalismo de libre mercado, sus defensores ideológicos abandonan el barco y los antiguos estribillos sobre la bondad del mercado, y proponen un nuevo eslogan: el Estado como salvador del sistema, una propuesta incierta cuyo único resultado será prolongar el pillaje del tesoro público y posponer la agonía del capitalismo tal como lo hemos conocido.