La sangre de los otros

Juan Antonio Gonzalez Molina

 

La Intifada prende de rabia e indignación en Gaza. Tres días de masacre que dejan hasta el momento más de 350 palestinos y 3 israelíes muertos. La desproporción resulta evidente. Una sola gota de sangre, una vida humana habría de bastar para detener esta salvaje ofensiva. Tan solo en el día de ayer cayeron mas de cincuenta personas, de las cuales 21 eran niños.

 

Israel juega con la sangre, con la sangre de los otros por supuesto. Envía mensajes a través de la barbarie. Ehud Barak ha dejado claro con este ataque su poderío y su determinación, un mensaje que va dirigido claramente a los electores de las próximas elecciones al parlamento israelí que por cierto, que casualidad, están a la vuelta de la esquina. Por otro lado, envía un mensaje claro a Obama, que se mantiene en un cobarde silencio. Si alguien creía que Obama podía cambiar algo en Oriente próximo que se vaya olvidando parecen gritar los misiles judíos que llevan tres días matando palestinos en la franja de Gaza. Por otro lado, Obama ya ha dejado claro cual será su política respecto del conflicto en Oriente Próximo con algunas de sus declaraciones públicas en las que ha dado a entender que Estados Unidos seguirá mostrándose complaciente con Israel y su guerra contra el “terror”. Y por último, también envía evidentemente un mensaje de Fuerza, dominación y humillación al enemigo Palestino.  Seguir leyendo «La sangre de los otros»

La apariencia de los dioses

En la sociedad del espectáculo 

Profesor J   

 

 

   En esta época de 24 de diciembre y fin de año las clases dominantes y sus aparatos ideológicos, en especial las iglesias, tienden el manto de la paz y el amor para cubrir las iniquidades del sistema, para tapar las ollas burbujeantes de la podredumbre humana que supura la bilis individualista instalada tras el fin de la vida en común por parte de la civilización mercantil capitalista, no digo occidental y cristiana, ya que el capitalismo oriental de China, Japón y otros, nada tiene que envidiar al que nos aplasta.

 

Las religiones y filosofías surgen generalmente desde y entre los más pobres, extendiéndose luego a las capas dominantes que llegan a entender posteriormente su papel de domesticación y conformismo, adoptando a las sectas o iglesias más efectivas en la labor de idiotización de las ovejas y persiguiendo o aislando a las que apoyan la rebeldía y autonomía de las categorías sociales consideradas más bajas.

 

Un ejemplo actual es la filosofía pedagógica “liberadora” de Paulo Freire, que, habiendo nacido de rasgos populares, fue asumida por el gobierno de Frei de 1964, quien invitó al teórico brasileño a trabajar en el ministerio de educación de la “revolución en libertad” y en la actual dictadura civil-militar chilena el cardenal de Valparaíso orientó la obligatoriedad de su enseñanza en la Universidad Católica del puerto. Suponemos con cierta lógica que entonces, al igual que las religiones, esta filosofía de liberación sirve tremendamente a los intereses del poder y tal vez por eso algunas corrientes populares interesadas en la administración del aparato del estado la asumen y defienden a brazo partido. Seguir leyendo «La apariencia de los dioses»