Por qué lo llaman Bolonia

Vera Sacristán y Albert Corominas

 

El Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), conocido también como proceso de Bolonia, ha suscitado en muchos países, y particularmente en España, movilizaciones contrarias y un debate considerables. Lo esencial del EEES es la implantación de sistemas armonizados de títulos en los países miembros del espacio (más amplio que la Unión Europea) y de una unidad común para estimar las horas de trabajo necesarias para superar una asignatura, el ECTS (European Count Transfer System). Así se facilita la movilidad académica y laboral y la relación del sistema europeo con los de otros países.

Entonces, ¿por qué genera la implantación del EEES tanta oposición? Se trata de un proceso que tiene lugar al mismo tiempo que la Comisión Europea impulsa incesantemente medidas mercantilizadoras, confunde espíritu universitario con espíritu empresarial y defiende más o menos abiertamente un aumento substancial de los precios de los servicios públicos. Lo que, en España, ha coincidido con la creación de un ministerio orientado a la conexión de las universidades con las empresas y cuya titular desearía que aquellas se asemejaran a las escuelas de negocios. Y, sobre todo, con una intensa ofensiva de algunas organizaciones empresariales y algunos medios de comunicación en la misma dirección. Seguir leyendo «Por qué lo llaman Bolonia»

México: El ejército del gobierno pierde la batalla

Pedro Echeverria

 

 

 

Crece aceleradamente el desempleo y la miseria entre la mitad de la población mexicana con alrededor de 107 millones de habitantes. El crecimiento del país, si se promedian los ocho años de gobiernos panistas, está alrededor del 1.5 por ciento, cuando México necesita un crecimiento de por lo menos ocho por ciento para que pudiera comenzar a recuperarse.

 

Basta con saber que México necesita crear millón trescientos mil empleos anuales para compensar el crecimiento de la población y sólo se crean de 300 a 600 mil. Pero a los gobiernos del PAN y del PRI, al servicio de los más grandes empresarios, les importa un bledo lo que pasa.

 

En cada estado de la República, usando grandes mantas, se ofrecen vacantes e ingresos seguros en el ejército mexicano.

 

No se sabe el número de miembros que pertenecen a las nóminas de ese cuerpo militar y es casi imposible saberlo por aquello de la «seguridad nacional», pero por números dispersos que aparecen en los periódicos es posible que sean unos 700 mil elementos, quizá 200 mil comisionados en las diferentes policías.

 

El actual ejército tiene una larga historia. Al parecer sus orígenes pueden ubicarse en aquel acto encabezado por Álvaro Obregón quien firmó los Tratados de Teoloyucan aquel mes de agosto de 1914 a raíz de que Carranza triunfó sobre sus oponentes. Seguir leyendo «México: El ejército del gobierno pierde la batalla»